15/06/2020
En el dinámico mundo empresarial, pocas historias resuenan con tanta fuerza como la de Granja Tres Arroyos, una empresa familiar que ha trascendido generaciones y contextos económicos adversos para consolidarse como un referente en la industria avícola. Tuvimos el privilegio de conversar con Joaquín De Grazia, su presidente, quien nos compartió el recorrido de una vida entrelazada con el crecimiento de esta formidable organización. Su relato es un testimonio viviente de cómo la pasión, una visión clara y un inquebrantable énfasis en las personas son los pilares fundamentales para alcanzar el éxito sostenido.

La trayectoria de Granja Tres Arroyos es un espejo de la evolución del espíritu emprendedor argentino, marcada por la adaptación, la innovación y, sobre todo, la constancia. Desde sus humildes comienzos hasta su posición actual como líder del mercado, la empresa ha demostrado que la edificación de un buen nombre y el compromiso con los valores son activos invaluables que perduran a través del tiempo, permitiendo superar las crisis más profundas y asegurar un futuro prometedor.
- Los Orígenes: De un Carro a un Imperio
- El Punto de Inflexión: De Negocio Familiar a Liderazgo
- Valores Inquebrantables: El Legado de un Apellido
- La Integración Vertical: Clave de Eficiencia y Oportunidad
- El Secreto de la Longevidad Empresarial: Visión y Constancia
- El Futuro de la Avicultura: Un Horizonte Prometedor
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Qué fue Soychu y cuál es su relación con Granja Tres Arroyos?
- ¿Cómo logró Granja Tres Arroyos convertirse en líder del mercado avícola?
- ¿Cuáles son los valores fundamentales que guían a Granja Tres Arroyos?
- ¿Por qué la integración vertical es crucial para la industria avícola?
- ¿Qué proyecciones existen para el consumo de carne de pollo en Argentina y el mundo?
Los Orígenes: De un Carro a un Imperio
La historia de Granja Tres Arroyos se remonta a la década de 1930, con la llegada de los hermanos De Grazia a Argentina desde Italia. Joaquín De Grazia padre, junto a su tío Joaquín, inició lo que sería el embrión de la gran empresa actual: la venta callejera de pollos vivos. Con un modesto carro y un caballo, recorrían las calles de Buenos Aires, sentando las bases de una vocación que definiría el futuro de la familia. Esta primera etapa, aunque rudimentaria, forjó el carácter de trabajo y dedicación que más tarde se convertiría en el ADN de la compañía.
La evolución fue natural y progresiva. De la venta ambulante, pasaron a un puesto en el histórico “Mercado Porteño”, ubicado en Trelles y Gaona. Fue en este mercado donde la familia se unió por completo, con la llegada de la madre de Joaquín y sus hermanos Salvador y Pierino, quienes se integraron de inmediato al negocio familiar. La sinergia y el esfuerzo conjunto comenzaron a dar sus frutos. Un hito importante en esta expansión fue la asociación con la familia Santangelo, que dio origen a la empresa avícola Soychu en 1962. Tres años más tarde, en 1965, se constituyó Granja Tres Arroyos, con el propósito específico de funcionar como la distribuidora de los pollos de Soychu. Esta estructura de colaboración y crecimiento mutuo perduró por más de dos décadas, marcando una etapa significativa en la consolidación del negocio familiar.
Sin embargo, en 1985, las familias Santangelo y De Grazia tomaron la decisión de separarse. Tras esta disolución societaria, la familia De Grazia asumió el control total de Granja Tres Arroyos. Joaquín De Grazia, con una creciente responsabilidad, se convirtió en el principal motor de las decisiones, guiando a la empresa por un nuevo camino que, con el apoyo y respeto de su familia, la llevaría a alcanzar cotas inimaginables. La historia de Soychu, por lo tanto, se entrelaza con la de Granja Tres Arroyos como su predecesora y socia fundacional, cuya separación marcó un antes y un después en la trayectoria de la actual líder avícola.
El Punto de Inflexión: De Negocio Familiar a Liderazgo
El año 1985 no solo significó la separación societaria, sino que representó un verdadero punto de inflexión para Granja Tres Arroyos. Lejos de ser líderes en aquel momento, la empresa se encontró con volúmenes de producción que, en palabras de Joaquín De Grazia, eran como “volver a empezar de cero”. Fue un periodo de desafíos internos, de redefinición de estrategias y de reconstrucción, donde la independencia se convirtió en el motor principal de un crecimiento forzado pero necesario.
Esta coyuntura crítica despertó en Joaquín una profunda determinación por el crecimiento. La necesidad de reinventarse y la libertad de tomar sus propias decisiones, sin las limitaciones de una sociedad, fueron los factores clave que impulsaron la transformación. La visión de una empresa más grande y eficiente comenzó a materializarse. Contra todo pronóstico, y en medio de uno de los peores momentos para la avicultura argentina, Granja Tres Arroyos logró un hito histórico: en 2002, se consolidó como líder en volumen de producción. Pero más allá de las cifras, el liderazgo también se manifestó en el modelo empresarial que planteaban, innovador y resiliente, incluso antes de alcanzar la cima en procesamiento de aves.
Valores Inquebrantables: El Legado de un Apellido
Los valores son el cimiento de cualquier organización duradera, y en Granja Tres Arroyos, estos se han mantenido vigentes desde sus inicios. Joaquín De Grazia comparte una anécdota reveladora que encapsula esta filosofía: en 1975, cuando comenzó a importar pavos de Brasil, su padre le hizo dos peticiones esenciales: “Nene, yo ya no entiendo muy bien qué hacés, que traés cosas de otro país, pero te pido dos cosas: dejame el mostrador para que yo lo pueda seguir atendiendo y vos cuidá el apellido”. Esta frase, aparentemente sencilla, se convirtió en un mantra y un pilar fundamental para la empresa.
El concepto de “cuidar el apellido” no se limita a la reputación familiar; se extiende a la ética empresarial, al respeto por los compromisos y a la honestidad en cada transacción. Este buen nombre ha sido, según De Grazia, un salvavidas en múltiples ocasiones, especialmente durante las profundas crisis que ha atravesado la avicultura argentina. En momentos donde nadie más respondía, la confianza de los proveedores, forjada a través de años de cumplimiento y transparencia, permitió a Granja Tres Arroyos volver a levantarse. El respeto, la honestidad y el compromiso con la gente no son solo palabras; son conductas arraigadas que han asegurado la lealtad y el esfuerzo de sus 4200 empleados directos y de miles más en la cadena indirecta (granjas, vacunadores, fleteros), quienes han sido esenciales para producir los 500 mil pollos diarios que alimentan a una vasta población en Argentina y el exterior.
La Integración Vertical: Clave de Eficiencia y Oportunidad
La integración vertical es un pilar estratégico en el éxito de Granja Tres Arroyos. Esta estrategia, que implica controlar todas las etapas de la cadena productiva, desde la cría y alimentación de las aves hasta su procesamiento y distribución, no fue una decisión arbitraria, sino una necesidad impuesta por la dinámica del mercado y la competencia. Cuando los competidores empezaron a integrarse para ganar eficiencia, Granja Tres Arroyos comprendió que debía seguir el mismo camino para no quedar rezagada.
Un ejemplo claro de esta visión fue la adquisición de su primer molino de alimento balanceado en 1981, una decisión que en aquel momento parecía imposible para muchos en la industria. La integración no se detuvo allí; la empresa fue incorporando progresivamente plantas de incubación, peladeros y otras instalaciones clave. Este crecimiento orgánico y estratégico, a menudo impulsado por las oportunidades que surgían incluso en medio de las crisis, les permitió adquirir plantas en Brandsen, Capitán Sarmiento, Pilar, entre otras. Actualmente, Granja Tres Arroyos está implementando una regionalización de su integración, buscando que cada región cuente con su propia fábrica de alimentos, planta de incubación y planta de faena. Esta iniciativa no solo optimiza los costos de flete, sino que también refuerza la bioseguridad y la eficiencia sanitaria, consolidando aún más su posición de liderazgo.
El Secreto de la Longevidad Empresarial: Visión y Constancia
Para Joaquín De Grazia, la clave para que una organización perdure en un contexto cambiante reside en dos pilares fundamentales: una visión global y una inquebrantable constancia. Rememorando los años 80, cuando el dólar alto generaba una mentalidad de repliegue, De Grazia confiesa el miedo que le impidió conectar la empresa con el mundo. Sin embargo, en los 90, con un tipo de cambio más favorable, la empresa se animó a viajar, a tecnificarse y a explorar otros modelos de negocio, abriendo su mente a nuevas posibilidades.
El aprendizaje más importante llegó en 2002, en plena crisis argentina, cuando De Grazia afirmó que la empresa no podía volver a encerrarse. La conexión con el mundo, independientemente de la situación local, se convirtió en una máxima innegociable para el éxito. Esta resiliencia y capacidad de adaptación constante es lo que distingue a Granja Tres Arroyos. La constancia es otro valor fundamental, ejemplificado por su hermano Salvador, quien de mecánico pasó a dirigir una de las plantas con mil personas a cargo, siendo el primero en llegar y el más respetado por su dedicación incondicional. La empresa fomenta en las nuevas generaciones la importancia de la acción y el aprendizaje del error, entendiendo que equivocarse es parte del proceso de mejora y crecimiento acelerado.
Demostrando la validez de esta filosofía, en los años 90, cuando la industria consideraba la exportación a Europa imposible, Granja Tres Arroyos se aventuró. Con las primeras devaluaciones, ya contaban con 50 clientes internacionales, pequeños en volumen pero con un potencial enorme. Esto subraya la importancia de analizar el contexto, tener coraje y determinación para concretar la visión del negocio, sin importar los obstáculos.
El Futuro de la Avicultura: Un Horizonte Prometedor
Las proyecciones para el mercado agroindustrial, y en particular para la industria avícola, son sumamente optimistas. Joaquín De Grazia vaticina que en la próxima década, la carne avícola superará a la de cerdo en producción global, y en Argentina, el consumo de pollo superará al de carne vacuna. Las razones son contundentes y multifactoriales.
A nivel global, el pollo tiene una ventaja inigualable: carece de las restricciones religiosas o culturales que afectan el consumo de carne vacuna (hindúes, budistas) o de cerdo (musulmanes, judíos), lo que le permite abarcar el 100% del mercado mundial. Este factor, sumado a su eficiencia productiva, ha llevado a un hito histórico: en 2008, el pollo superó por primera vez a la carne vacuna en ventas globales, una tendencia que se ha consolidado desde entonces.
Para Argentina, las cifras también son alentadoras. Si en 2008 las exportaciones avícolas alcanzaron las 208.000 toneladas, las estimaciones para 2017 proyectaban una impresionante cifra de 610.000 toneladas. En cuanto al consumo interno, se espera un aumento significativo, con proyecciones de 44 kg por habitante anual para el mismo año.
Mirando hacia el 2050, con una población mundial estimada en 9 mil millones de personas, la producción agropecuaria deberá duplicarse. El consumo promedio de carne y huevos per cápita se espera que aumente de 43 kg a 60 kg. La industria avícola está particularmente bien posicionada para este crecimiento, incluso en escenarios de crisis de recursos, destacándose en regiones como Asia, Europa del Este, Medio Oriente y Latinoamérica.
Comparativa de Consumo de Carne en Argentina
| Tipo de Carne | Consumo Actual (kg/cápita) | Proyección 2020 (kg/cápita) |
|---|---|---|
| Carne Vacuna | ~58 kg | < Carne de Pollo |
| Carne de Pollo | ~37 kg | > Carne Vacuna (vaticinio) |
Comparativa de Impacto Ambiental en la Producción de Carne (por kg)
| Tipo de Carne | Agua Requerida (litros) | Gases Contaminantes (kg CO2e) |
|---|---|---|
| Pollo | 3.000 | 1 |
| Cerdo | 6.000 | 4 |
| Vaca | 16.000 | 15 |
La eficiencia de la producción avícola es notable. Producir un kilogramo de pollo requiere significativamente menos agua y genera menos gases de efecto invernadero en comparación con la carne de cerdo o vacuna. En un futuro donde el agua será un recurso cada vez más preciado y la concientización ambiental es creciente, estas ventajas posicionan al pollo como una opción fundamental para la seguridad alimentaria global.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué fue Soychu y cuál es su relación con Granja Tres Arroyos?
Soychu fue una empresa avícola formada en 1962 por la asociación de las familias De Grazia y Santangelo. Granja Tres Arroyos, constituida en 1965, actuaba como su distribuidora. En 1985, las familias se separaron y Granja Tres Arroyos continuó su camino de forma independiente, convirtiéndose en la líder que es hoy. Soychu, por lo tanto, fue una etapa fundamental en los orígenes de la actual empresa.
¿Cómo logró Granja Tres Arroyos convertirse en líder del mercado avícola?
El liderazgo de Granja Tres Arroyos se forjó a partir de la separación societaria en 1985, que impulsó un crecimiento interno y la independencia para tomar decisiones estratégicas. A pesar de enfrentar crisis, la empresa se mantuvo conectada al mundo, invirtió en tecnificación y adoptó una visión global. La constancia, la integración vertical y el mantenimiento de valores como la honestidad y el respeto, fueron clave para alcanzar y consolidar su posición de liderazgo en 2002.
¿Cuáles son los valores fundamentales que guían a Granja Tres Arroyos?
Los valores centrales de Granja Tres Arroyos, transmitidos de generación en generación, incluyen el respeto, la honestidad, el compromiso con la gente y, fundamentalmente, "cuidar el apellido". Este último concepto abarca la reputación, la palabra dada y la confianza construida con proveedores y clientes, lo que les ha permitido superar momentos de crisis y mantener la lealtad de sus colaboradores.
¿Por qué la integración vertical es crucial para la industria avícola?
La integración vertical es crucial porque permite a las empresas controlar todas las etapas de su cadena de producción (desde la cría y alimentación hasta la faena y distribución). Esto se traduce en mayor eficiencia, optimización de costos, control de calidad y bioseguridad. Para Granja Tres Arroyos, fue una estrategia clave para competir eficazmente y aprovechar oportunidades de crecimiento incluso en contextos económicos desafiantes.
¿Qué proyecciones existen para el consumo de carne de pollo en Argentina y el mundo?
Las proyecciones son muy optimistas. A nivel mundial, se espera que la carne de pollo supere a la de cerdo en producción total y continúe su crecimiento debido a su eficiencia productiva y la ausencia de restricciones culturales o religiosas. En Argentina, se vaticina que el consumo de pollo superará al de carne vacuna en los próximos años, impulsado por sus ventajas económicas, nutricionales y ambientales.
La historia de Granja Tres Arroyos, narrada por Joaquín De Grazia, es mucho más que el relato de una empresa avícola; es una lección magistral de emprendimiento, resiliencia y la trascendencia de los valores en el mundo de los negocios. Desde un humilde carro hasta la producción de millones de kilogramos de pollo diarios, la trayectoria de esta compañía demuestra que la constancia, una visión clara y el compromiso inquebrantable con la gente son los verdaderos ingredientes para construir un legado duradero.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Granja Tres Arroyos: La Constancia de un Gigante Avícola puedes visitar la categoría Entrenamiento.
