28/12/2017
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela se encuentra en el centro de un debate constante, no solo por su papel en la política interna, sino también por la peculiaridad de su estructura interna y la proliferación de altos mandos. Mientras la institución enfrenta desafíos significativos como la escasez de tropa profesional y el deterioro de su apresto operacional, las decisiones en materia de ascensos y retiros han generado una profunda desestructuración de su tradicional forma piramidal. En este contexto, el rol de figuras clave, incluidos los agregados militares que representan al país en el exterior, adquiere una relevancia particular al reflejar las dinámicas internas de una institución crucial para el gobierno de Nicolás Maduro.

- La Inversión de la Pirámide: ¿Demasiados Generales?
- Lealtad por Encima del Mérito: El Camino al Ascenso en la FANB
- Los Agregados Militares y Otros Nombres Clave en el Ejército Venezolano
- La Controversia de los '2000 Generales': ¿Realidad o Exageración?
- La Militarización del Poder: Un Legado de Chávez y Maduro
- Desafíos y Acusaciones: La FANB Bajo Escrutinio
La Inversión de la Pirámide: ¿Demasiados Generales?
Uno de los aspectos más llamativos de la FANB es la desproporción entre el número de altos mandos y la cantidad de tropa activa. Recientemente, Nicolás Maduro ascendió a más de 101 generales de Brigada y División en el Ejército y la Guardia Nacional, incluyendo un Mayor General, mientras que solo 70 oficiales activos pasaron a retiro. Esta política ha profundizado lo que muchos expertos militares denominan el "rompimiento de la estructura piramidal" que debe caracterizar a cualquier fuerza armada. La institución se enfrenta a un escenario de "muchos caciques y pocos indios", lo que plantea serios interrogantes sobre la eficiencia, la cadena de mando y el apresto operacional.
Este fenómeno no solo afecta la jerarquía, sino también la profesionalización. Se ha observado que muchos de los ascendidos ni siquiera provienen de las promociones regulares de la Academia Militar, sino que son "oficiales exprés" egresados del Cuerpo de Aspirantes de Oficiales (CAO), quienes, con un curso especial de formación de apenas año y medio, son convertidos en oficiales de comando. Esta práctica diluye la rigurosidad y la experiencia que tradicionalmente se espera de los altos mandos, impactando directamente en la calidad y capacidad estratégica de la FANB.
Lealtad por Encima del Mérito: El Camino al Ascenso en la FANB
La politicización de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se ha convertido en un factor determinante para los ascensos y la permanencia en cargos de poder. Lejos de ser un proceso basado estrictamente en el mérito militar, la institución castrense ha sido, según diversas fuentes, un instrumento de negociación entre figuras como Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, entre otros jerarcas de la revolución. Esto significa que la lealtad a estos líderes ha prevalecido sobre la trayectoria, la experiencia o el desempeño profesional.
Un claro ejemplo de esta dinámica es el caso del Ministro de la Defensa, General en Jefe (Ej) Vladimir Padrino López. A pesar de que su promoción debió haber terminado su función activa hace una década, Padrino López sigue siendo una figura central en el alto mando militar, evidenciando cómo consideraciones políticas pueden extender la carrera de ciertos oficiales más allá de los tiempos establecidos. Esta situación no solo genera descontento entre los oficiales que ven truncadas sus carreras por falta de "conexiones" o "lealtad", sino que también contribuye a la fuga de talento y a la desmoralización de las filas.
El sistema actual ha llevado a que muchos oficiales capacitados no logren ascender, o lo hagan en posiciones inferiores a las que les corresponderían por su preparación y experiencia. Esta distorsión en la meritocracia afecta la moral de la tropa y de los oficiales intermedios, quienes observan cómo el acceso a los más altos grados militares se convierte en un premio sin méritos, condicionado por alianzas y compromisos políticos.
Los Agregados Militares y Otros Nombres Clave en el Ejército Venezolano
La figura del agregado militar es fundamental para la representación y la diplomacia de defensa de un país en el extranjero. Venezuela mantiene Agregados Militares en diversas embajadas alrededor del mundo, siendo estos oficiales de alto rango encargados de coordinar asuntos militares y de seguridad con los países anfitriones. A continuación, se detallan algunos de los agregados militares venezolanos y otros generales destacados, con roles clave y, en algunos casos, controversias asociadas:
| General | Rol Actual / Último Rol Conocido | Notas Relevantes y Controverisas |
|---|---|---|
| GD Eliezer José Meléndez Asmadt | Agregado Militar de Venezuela en Rusia | Capitán de la Compañía de Regimiento de la GHP durante el 11A. Comandante de la ZODI Nr. 32 del estado Barinas (2020-2021). |
| GD Giancarlo Gabriel Delfino López | Agregado Militar de la embajada de Venezuela en España | Comandó la ZODI Trujillo (2019-2021). Ocupó la jefatura de la REDI Los Llanos (2021). |
| GD Silvano José Torres Oñates | Agregado Militar en la embajada de Venezuela en China | Primer Comandante del 221 Batallón de Infantería Motorizada. Atravesó la frontera hacia Brasil sin autorización ni identificación como oficial activo. |
| GD Ricardo Enrique Manzano Arredondo | Agregado Militar de Venezuela en México | Fue Director Conjunto de Artillería de Campaña del CEOFANB. Comandó la 43 Brigada del Ejército. |
| MG Leonardo Alfredo Bello Ortega | Retirado (Ex-CESPPA, Ex-ZODI Apure) | Comandante de la Guardia de Honor Presidencial (2014-2016). Sobreseído por homicidio intencional simple. Entró en conflicto con la guerrilla colombiana en Apure. Director General del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA), cargo ocupado por otros generales cuestionados por DDHH. |
| GD Aquiles Leopoldo Lapadula Sira | Retirado (Ex-ZODI Zulia) | Imputado por autorizar traslado de ácido sulfúrico (usado para cocaína). Relación con narcotráfico, beneficiado con arresto domiciliario por salud. Cercano a Omar José Prieto Fernández. |
| GD Angelvis Antonio Pérez Rodríguez | Retirado (Ex-Inspector General del Ejército) | Fue agregado militar en la embajada de Venezuela en Cuba. Comandante de la 93 Brigada Caribe de Seguridad y Desarrollo Social de la REDI Los Llanos. Comandó la ZODI del estado Amazonas (2020). |
| GD Enrique José Arocha Rivas | Presidente del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada (IPSFA) | Comandante de la ZODI N°13 Lara (2020). Fue jefe de la ZODI 34 del estado Cojedes y Comandante del Cuerpo de Cadetes de la Academia Militar del Ejército. |
| GD Víctor Edgardo Rosas Colón | Presidente de la Compañía Anónima de Industrias Militares (CAVIM) | Desde 2020. Coordinador para la Gran Misión Abastecimiento Soberano en funcionamiento logístico y control de despachos. |
| GD Rafael Ramón Blanco Marrero | Inspector General del Ejército (desde julio 2023) | Subdirector de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) durante su "época más oscura". |
| GD Menry Rafael Fernández Pereira | Superintendente Nacional de Gestión Agroalimentaria (SUNAGRO) | Viceministro de Pensiones, Asignaciones Económicas, Salud y Seguridad Laboral. Asistente de Hugo Chávez por dos años. Alférez Mayor de su promoción. Asiduo visitante de La Viñeta. |
| GD Juan Carlos Lujan Tovar | Comandante del Grupo de Protección del Arco Minero del Orinoco (GPAMO) | |
| GD Ghimi José Santini Reyes | Presidente de la Empresa Venezolana de Vidrio (Venvidrio) | Director General del Servicio Desconcentrado para la Gestión y Administración de las Zonas Económicas Especiales Militares de Carácter Industrial y Productivo de la Fuerza Armada. Jefe de la ZODI Apure. |
Además de estos, las resoluciones recientes contemplan el pase a retiro o a la reserva activa de un Mayor General, 30 Generales de División del Ejército y 10 de Brigada, así como 17 divisionarios de la Guardia Nacional y 10 de Brigada. Entre los Generales de Brigada retirados se encuentran nombres como GB José Antonio Cánchica Pernía, GB Elvys Mauro Camargo Rivero, GB José Gregorio Viña Hernández, y GB Carlos Enrique Rondón Medina, entre otros. Estos movimientos masivos, si bien son parte de la dinámica militar, en el contexto venezolano actual, subrayan la reconfiguración constante del poder dentro de las fuerzas armadas.

La Controversia de los '2000 Generales': ¿Realidad o Exageración?
La cifra del número de generales en Venezuela ha sido objeto de intensa controversia y debate internacional. En el pasado, el almirante Craig Faller, entonces jefe del Comando Sur de Estados Unidos, afirmó que Venezuela contaba con "2.000 generales", una cifra que, según él, superaba la totalidad de los generales de la OTAN combinados. Esta declaración se enmarcó en la narrativa de que Nicolás Maduro "compra la lealtad" de estos altos mandos, muchos de los cuales estarían implicados en redes de clientelismo, incluyendo el tráfico de drogas y los ingresos petroleros.
Desde la perspectiva venezolana, la periodista Sebastiana Barraez, experta en temas militares, ha señalado que la cifra de dos mil generales "no es cierta". Sin embargo, coincide en que "el problema no es la cantidad de ascensos de oficiales o tropas, lo peligroso es a nivel de generales y almirantes porque con este número de ascensos, Nicolás Maduro está terminando de romper la estructural pirámide de la Fuerza Armada Nacional". El general retirado Clíver Alcalá ha reforzado esta preocupación, indicando que "se perdió la unidad de mando" y que "no se distingue quién manda en lo operativo, administrativo y lo político".
Independientemente de la cifra exacta, existe un consenso entre exoficiales venezolanos y militares estadounidenses en que Venezuela, con sus aproximadamente 150.000 militares entre el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, tiene una cantidad desproporcionadamente alta de altos mandos. Se estima que el número actual de almirantes y generales es más del doble que el ejército estadounidense y más de diez veces la cantidad de oficiales de alto rango existentes cuando Hugo Chávez llegó a la presidencia. Esta situación crea una estructura militar difícil de manejar, donde pocos oficiales de alto rango han respondido a los llamados de la oposición a la rebelión, lo que refuerza la percepción de que la lealtad al régimen prevalece.
La Militarización del Poder: Un Legado de Chávez y Maduro
La militarización del poder político y económico en Venezuela no es un fenómeno reciente, sino que se ha consolidado a lo largo de las últimas dos décadas. Hugo Chávez, quien provenía del estamento militar, inició esta estrategia inflando la jerarquía castrense, purgando a los oficiales desafectos y ofreciendo prebendas a aquellos de su confianza. Esta práctica se institucionalizó con la nueva Constitución de 1999, que despojó a la Asamblea Nacional de sus facultades para supervisar la promoción de oficiales superiores, otorgando al presidente la máxima autoridad para asignar rangos y empoderar a sus aliados.
Nicolás Maduro ha profundizado esta estrategia desde que asumió el poder en 2013. La Fuerza Armada venezolana ha recibido buena parte de la capacidad económica del país, con decenas de altos mandos castrenses asumiendo el control de la distribución de alimentos, la gestión de divisas y la administración de materias primas clave. Más de una decena de generales y almirantes ocupan ministerios y gobernaciones regionales, lo que difumina las líneas entre el poder militar y el civil, y convierte a la FANB en un pilar fundamental del control gubernamental.
En un contexto de profunda crisis económica, colapso de los precios del petróleo y una creciente presión internacional, el liderazgo chavista ha recurrido al ejército como su "último escudo" para evitar el colapso del régimen. Sin un amplio apoyo social, con la economía hundida y con un apoyo exterior limitado a países como Rusia, China y Cuba, la lealtad de los militares se ha convertido en el principal garante de la estabilidad del gobierno, a pesar de las divisiones internas y las acusaciones de corrupción.

Desafíos y Acusaciones: La FANB Bajo Escrutinio
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana enfrenta múltiples desafíos internos y externos. La escasez de tropa profesional y alistada, junto con miles de desertores, ha mermado su capacidad operativa. El deterioro del apresto operacional, es decir, la preparación de las unidades para el combate y la respuesta a emergencias, es una preocupación constante. Además, la institución se ha visto envuelta en graves acusaciones que empañan su reputación.
Tanto a nivel nacional como internacional, existe un consenso sobre la desprofesionalización de las Fuerzas Armadas. A esto se suman las denuncias sobre la participación de algunos de sus funcionarios, tanto de alto como de mediano y bajo rango, en actividades ilícitas. Entre estas actividades se incluyen el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, así como el contrabando de gasolina, alimentos y el tráfico de personas, especialmente en la frontera colombo-venezolana. Estas acusaciones, sumadas a la persecución interna y la intimidación dentro de sus filas, han dificultado los esfuerzos de la oposición por lograr un quiebre militar significativo.
Preguntas Frecuentes
¿Cuántos generales hay en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela?
No existe una cifra oficial y verificada públicamente, pero estimaciones del Comando Sur de EE. UU. han hablado de hasta 2.000 generales. Expertos venezolanos, aunque desmienten esa cifra exacta, coinciden en que el número es desproporcionadamente alto y ha roto la estructura piramidal tradicional de la institución.
¿Por qué la lealtad es un factor clave para los ascensos militares en Venezuela?
La lealtad personal a figuras como Nicolás Maduro y Diosdado Cabello ha prevalecido sobre el mérito y la trayectoria profesional. La Fuerza Armada se ha convertido en un instrumento de negociación política, donde la afinidad ideológica y el compromiso con el gobierno son determinantes para el ascenso a los grados más altos.
¿Qué papel juegan los agregados militares venezolanos en el extranjero?
Los agregados militares son oficiales de alto rango que representan a Venezuela en las embajadas de otros países. Su función principal es la diplomacia de defensa, coordinando asuntos militares y de seguridad. Sin embargo, en el contexto actual, su selección y rol también pueden reflejar las dinámicas de politización y lealtad que caracterizan a la FANB.
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