22/08/2017
Cuando se habla del “Blitz” en la Segunda Guerra Mundial, la mente suele viajar a las imágenes icónicas de Londres o Coventry bajo el implacable bombardeo alemán. Sin embargo, la realidad es que el terror aéreo no se limitó al sur de Inglaterra. La totalidad del Reino Unido, incluyendo centros de población en el noreste como Aberdeen, Fraserburgh y Peterhead, experimentó intensos bombardeos aéreos que resultaron en numerosas muertes civiles y una destrucción masiva de propiedades. Aberdeen, en particular, sufrió ataques que la marcaron profundamente, dejando cicatrices que, para quienes saben dónde buscar, aún son visibles hoy en día.

La percepción inicial al comienzo de la guerra era que Escocia estaría relativamente a salvo de los ataques aéreos. Esta creencia, sin embargo, se desvaneció drásticamente con la invasión y conquista de Noruega en abril de 1940. De repente, los aviones alemanes podían alcanzar la costa escocesa con facilidad, a menudo sin ser detectados hasta que llegaban a tierra. Los objetivos típicos incluían astilleros y puertos, ambos de gran interés para el enemigo en Aberdeen, una ciudad vital para los convoyes del Mar del Norte y con una importante industria manufacturera.
El Impacto del 12 de Julio de 1940: Un Día de Fuego y Acero
El 12 de julio de 1940, apenas dos días después del inicio oficial de la Batalla de Gran Bretaña, Aberdeen ya había sido atacada dos veces en la quincena anterior, con una considerable pérdida de vidas. Ese día, mientras el sur de Inglaterra permanecía nublado, Aberdeen disfrutaba de un sol brillante. A media mañana, un escuadrón de seis bombarderos ligeros Heinkel HE111H-3 camuflados en azul pato despegó del aeropuerto de Stavanger, Noruega, con destino a la costa escocesa.
Aunque algunos informes sugieren que el objetivo principal era el aeródromo de RAF Leuchars y el puerto de Broughty Ferry, con el estuario de Tay como punto de entrada, por alguna razón —posiblemente una navegación defectuosa o un cambio de planes en pleno vuelo— el ataque se concentró más al norte. Aberdeen, aunque en esa etapa de la guerra era un objetivo secundario para la Luftwaffe, se encontró en la mira de los bombarderos. Las cargas de bombas para ataques urbanos solían incluir explosivos de alto poder y bombas incendiarias; las primeras para abrir los edificios y las segundas para iniciar incendios. Sin embargo, en esta misión, solo se utilizaron explosivos, lo que refuerza la idea de que RAF Leuchars, con su pista de aterrizaje, pudo haber sido el objetivo original.

A las 12:45 p.m., las primeras bombas comenzaron a caer sobre el astillero Hall Russell. No hubo advertencia de ataque aéreo; el primer indicio para los habitantes fueron las explosiones de unas dieciséis bombas de alto poder en rápida sucesión. El taller de calderas fue el más afectado, con alrededor de diez bombas explotando en sus inmediaciones. George Robertson, hijo de un policía y aprendiz en ese momento, recordaría años después la catástrofe: “Había cuerpos por todas partes, algunos sin brazos e incluso sin cabeza; no era una vista para ningún joven”. Docenas de sus compañeros de trabajo murieron mientras hacían fila para comprar el almuerzo justo afuera del astillero.
El bombardeo continuó sin tregua. El Neptune Bar, en el paseo marítimo, recibió un impacto directo. Su piso superior se derrumbó sobre los clientes que almorzaban, matando a 40 personas. Un fragmento de bomba incluso cortó la cola del gato del bar. Urquhart Road, Spa Street, York Street y Regent Walk también fueron alcanzadas, al igual que los terrenos del Kings College, 32 George Street y 7 Roslin Terrace, donde más tarde una bomba sin explotar tuvo que ser desactivada. El barco de Londres en Waterloo Quay también sufrió graves daños, con la consiguiente pérdida de vidas.
Mientras los atacantes continuaban su trayectoria sobre la ciudad, fueron recibidos por el fuego de ametralladoras desde el techo del Station Hotel, entonces ocupado por militares, aunque no se reportaron impactos. Durante el ataque, uno de los bombarderos se separó del grupo principal. Tres aviones de combate del aeródromo de Dyce habían despegado minutos después de las primeras explosiones. Eran pilotos de la Sección Amarilla del Escuadrón 603, liderados por el Oficial Piloto Caister. Al ver el avión alemán solitario, los Spitfires se dirigieron hacia él con la intención de derribarlo. El piloto del bombardero, sintiendo el peligro, se dirigió hacia el mar, solo para ser forzado a regresar a tierra por los cazas que lo perseguían.
Durante unos seis minutos, el juego del gato y el ratón se desarrolló en los cielos de Aberdeen, con cientos de personas en tierra observando el drama. Finalmente, después de recibir varias ráfagas de ametralladora y algunos disparos ineficaces de la Batería de Torry, que pusieron en riesgo a los cazas perseguidores, el bombardero estalló en llamas y comenzó un lento pero inevitable descenso. El ala de la aeronave golpeó un árbol al pie de Anderson Drive, cerca de su cruce con Ruthrieston Road. Ya en llamas y fuera de control, el Heinkel se estrelló contra la recién construida pista de hielo de Aberdeen, que se derrumbó envuelta en llamas. Ninguno de los cuatro tripulantes del avión sobrevivió.

La Noche más Oscura: El Blitz de Aberdeen del 21 de Abril de 1943
Ochenta años después, el recuerdo del “Aberdeen Blitz” del 21 de abril de 1943 sigue siendo un punto oscuro en la historia de la ciudad. Aunque a menudo eclipsado por el bombardeo de Clydebank en marzo de 1941, donde murieron 1.200 personas, este fue el peor evento individual que sufrió Aberdeen. En esta ocasión, 25 bombarderos Dornier de la Luftwaffe, algunos volando a solo 30 metros sobre los tejados, redujeron un asombroso número de edificios a escombros: al menos 10.000 propiedades fueron dañadas o destruidas por 127 bombas que sacudieron la ciudad hasta sus cimientos.
Mientras que los ataques anteriores se habían centrado en el puerto, el astillero, el ferrocarril y las fábricas, esta vez la Luftwaffe buscaba sembrar el caos entre los ciudadanos y maximizar las bajas. Aberdeen era estratégicamente importante por su puerto y los convoyes del Mar del Norte, así como por su industria manufacturera. Antes del final de la guerra, 169 lugareños perderían la vida como resultado de un ataque alemán. El incidente de 1943 dejó a la ciudad gimiendo bajo su escala, con 93 personas hospitalizadas y una tarea masiva de reconstrucción de hogares destrozados. Un total de 64 propiedades quedaron completamente destruidas y 107 tan dañadas que tuvieron que ser demolidas; más de 9.000 sufrieron diversos niveles de daño, desde ventanas rotas hasta daños por fuego y agua, y mampostería caída.
Aunque se dio una advertencia antes del ataque de abril de 1943, o bien no proporcionó tiempo suficiente para actuar, o fue ignorada por los habitantes, acostumbrados a su familiar lamento. La agencia de noticias alemana informó en las secuelas del ataque: “La gente de Aberdeen parece no haber tomado en serio la alarma de ataque aéreo. El tráfico en las calles seguía, los tranvías y algunos coches seguían circulando cuando la tormenta se desató sobre las instalaciones militares de toda el área de la ciudad. Vemos muros colapsar, vemos nuestras bombas y las de nuestros camaradas explotar. Todos nuestros bombarderos regresaron sanos y salvos.”
Dejaron atrás una escena infernal. Hogares, iglesias y escuelas fueron arrasados. Middleton School recibió dos impactos directos de bombas de alto poder y uno de una bomba de fósforo, que destrozó el edificio y dejó a una de sus encargadas de incendios con horribles lesiones en las piernas. El libro de registro de la escuela de Causewayside reveló la carnicería que sufrieron las familias: “Más de 120 alumnos quedaron sin hogar”, informó. En la escuela Sunnybank, la noticia de que cinco jóvenes alumnos perdieron la vida llevó a un esfuerzo de recaudación de fondos para una placa conmemorativa.

Diecinueve bombas cayeron sobre la urbanización Hilton y sus alrededores, atrapando y matando a familias en sus propios hogares, mientras una bomba abría un enorme agujero en la fachada de la iglesia de Causewayend en Powis Place. Al amanecer, Bedford Road era una escena de destrucción y dolor: Williamina Cox, de 22 años, y sus tres hijos, de tres años a cinco meses, murieron juntos. En toda la ciudad ardían edificios y se rompían ventanas, desde una guardería nocturna donde niños y enfermeras escaparon ilesos por poco, hasta tiendas de comestibles y edificios de viviendas donde las familias refugiadas en sótanos quedaron atrapadas por los escombros. Un refugio en el ferrocarril de Kittybrewster, donde 13 trabajadores se protegían del ataque, recibió un impacto, dejando cuatro muertos, y 27 soldados estacionados en los Gordon Barracks perecieron cuando su base fue bombardeada.
Cicatrices Permanentes: El Legado del Conflicto
A pesar de los horrores que vivieron los que los sufrieron, las regulaciones impuestas a los periódicos impidieron que se informara la magnitud total de la devastación. Sin embargo, ochenta años después, los signos del Blitz de 1943 y de muchas otras ocasiones en que la Luftwaffe atacó la ciudad permanecen: defensas de búnkeres en la costa, tumbas de guerra y daños por balas y bombas en los edificios. En el centro de la ciudad y en el área de Kittybrewster, que fue gravemente dañada, se pueden ver casas con techos rojos, en lugar de las tradicionales tejas de pizarra, debido a la escasez de materiales durante la guerra.
La historia de Aberdeen durante la Segunda Guerra Mundial es un testimonio de la resistencia de su gente. La ciudad no solo fue un punto estratégico crucial, sino también un lugar donde la vida cotidiana se vio interrumpida por la amenaza constante del cielo. Recordar estos eventos es fundamental para honrar a los que perecieron y a los que sobrevivieron, y para comprender el profundo impacto que tuvo la guerra en las comunidades lejos de los campos de batalla más conocidos. La memoria de aquellos días de fuego y acero perdura en las calles y en los corazios de Aberdeen.
Comparativa de los Principales Ataques aéreos en Aberdeen
| Característica | Ataque del 12 de Julio de 1940 | Ataque del 21 de Abril de 1943 (El "Blitz") |
|---|---|---|
| Fecha | 12 de Julio de 1940 | 21 de Abril de 1943 |
| Tipo de Ataque | Bombardeo de precisión (aparente desvío) | Bombardeo masivo y indiscriminado |
| Objetivo Principal | Originalmente militar (RAF Leuchars), desviado a astilleros y puerto de Aberdeen | Civiles y propiedades urbanas, maximizar bajas |
| Aviones Involucrados | 6 bombarderos Heinkel HE111H-3 | 25 bombarderos Dornier |
| Bombas Caídas | Aprox. 16 bombas explosivas | 127 bombas (explosivas y de fósforo) |
| Daños Materiales | Astilleros (Hall Russell), Neptune Bar, calles, Kings College, barco en Waterloo Quay, pista de hielo | 10.000 edificios dañados/destruidos (64 completamente destruidos, 107 demolidos), escuelas, iglesias, hogares, ferrocarril, cuarteles |
| Vidas Perdidas | Múltiples muertes en astilleros y Neptune Bar (40), tripulación del bombardero (4) | 93 hospitalizados, 169 muertes totales en Aberdeen por ataques alemanes (en la guerra), incluyendo 27 soldados y 5 alumnos |
| Detalles Notables | Combate aéreo con Spitfires, derribo de bombardero en pista de hielo, ausencia de alarma previa | Advertencia no tomada en serio por la población, bombardeo a baja altura, censura de noticias, cicatrices visibles en edificios (techos rojos) |
Preguntas Frecuentes
- ¿Sufrió Aberdeen un 'Blitz'?
- Sí, Aberdeen sufrió un 'Blitz', aunque no tan mediático como el de otras ciudades del sur de Inglaterra. El ataque más devastador, a menudo referido como el "Aberdeen Blitz", ocurrió el 21 de abril de 1943, causando una destrucción masiva y un gran número de víctimas civiles.
- ¿Por qué fue Aberdeen un objetivo para la Luftwaffe?
- Aberdeen era un objetivo estratégico clave debido a su importante puerto, que servía para los convoyes del Mar del Norte, y su industria manufacturera. Además, su proximidad a Noruega después de la invasión alemana de 1940 la hizo más vulnerable. En los ataques posteriores, como el Blitz de 1943, el objetivo de la Luftwaffe también incluyó causar caos y bajas entre la población civil para desmoralizarla.
- ¿Cuándo fue el último bombardeo aéreo en Aberdeen?
- El último bombardeo aéreo conocido en Aberdeen ocurrió el 21 de abril de 1943. Aunque se registraron ataques de aeronaves enemigas en el condado de Aberdeen hasta 1944, el ataque de abril de 1943 es considerado el último gran bombardeo que afectó directamente a la ciudad de Aberdeen.
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