22/12/2021
Un asado de carne en casa es siempre sinónimo de celebración, de aromas que inundan cada rincón y de la promesa de una comida reconfortante. Pero más allá del placer inmediato de saborear un delicioso redondo de ternera recién hecho, reside una oportunidad aún mayor: la de extender esa experiencia culinaria a lo largo de la semana. En un mundo donde la eficiencia y el aprovechamiento son cada vez más valorados, aprender a transformar las sobras en nuevas y excitantes creaciones no solo es una práctica inteligente, sino una forma de arte culinario. Hoy te desvelamos el secreto para dominar el redondo de ternera, desde su cocción perfecta hasta siete ingeniosas recetas para darle una segunda vida a sus restos, garantizando que cada bocado sea tan sorprendente como el primero.

- El Redondo: Un Asado Versátil para Tu Mesa
- Un Menú Semanal de Aprovechamiento: Siete Días, Siete Delicias
- Lunes: Empanadillas de Carne Caseras
- Martes: Croquetas con Extra de Sabor
- Miércoles: Tiras de Redondo con Almendras a la Mexicana
- Jueves: Ensalada de Quinoa y Ternera Saludable
- Viernes: Risotto Cremoso de Carne
- Sábado: Bocadillo Gourmet de Ternera
- Domingo: Redondo con Salsa de Tomate Intenso
- Tabla de Consejos para un Redondo Perfecto
- Preguntas Frecuentes sobre el Redondo y su Aprovechamiento
El Redondo: Un Asado Versátil para Tu Mesa
El redondo de ternera es una pieza de carne muy apreciada por su forma cilíndrica y su ausencia de grasa y nervios, lo que la convierte en ideal para asar. Si bien es cierto que no es la pieza más jugosa o sabrosa por naturaleza, su versatilidad y facilidad de manejo la hacen una elección popular en muchos hogares. Para lograr un redondo que sea un verdadero deleite, el secreto reside en una buena técnica de cocción que asegure que, a pesar de su magro, conserve una jugosidad sorprendente y un sabor profundo. La clave está en un sellado inicial para crear una costra deliciosa y un braseado posterior que cocine lentamente la carne, permitiendo que sus jugos se redistribuyan.
Preparando Tu Redondo de Ternera al Horno: El Comienzo Perfecto
Para empezar, selecciona un buen redondo de ternera. Es fundamental limpiarlo bien, retirando cualquier telilla o exceso de tejido que pueda endurecerse durante la cocción. Una vez limpio, átalo firmemente con hilo de cocina. Esto ayuda a que la pieza mantenga su forma cilíndrica y se cocine de manera más uniforme. Salpimenta generosamente por todos lados. No temas sazonar con decisión, ya que el tamaño de la pieza lo permite.
Precalienta tu horno a una temperatura alta, alrededor de 230º C. En una fuente de horno, vierte un buen chorrito de aceite de oliva. Coloca el redondo en la fuente y, si lo deseas, puedes dorarlo ligeramente en una sartén antes de introducirlo al horno para sellar los jugos, aunque también puedes hacerlo directamente en el horno a alta temperatura durante los primeros minutos. Alrededor del redondo, añade vegetales que aportarán sabor a la salsa y servirán de guarnición: cebolla, pimiento y zanahorias picados en trozos grandes son excelentes opciones. Reduce la temperatura a unos 160-170º C y cocina el redondo hasta que alcance el punto deseado. Para un redondo poco hecho, busca una temperatura interna de 55-60º C; para un punto medio, 60-65º C. Un termómetro de cocina es tu mejor aliado aquí. Durante la cocción, puedes ir regando la carne con los propios jugos que suelta o añadir un poco de caldo para evitar que se seque. Una vez listo, retíralo del horno y déjalo reposar cubierto con papel de aluminio durante al menos 15-20 minutos antes de cortarlo. Este paso es crucial para que los jugos se redistribuyan, resultando en una carne más jugosa.
La magia del redondo no termina con la primera comida. Su versatilidad nos permite crear un verdadero festín de aprovechamiento durante toda la semana. Aquí te presentamos un plan detallado para que ni una sola rodaja de carne o gota de salsa se desperdicien:
Lunes: Empanadillas de Carne Caseras
Después del festín del domingo, el lunes nos invita a una propuesta completamente diferente. Inspírate en las vibrantes empanadillas chilenas o argentinas. Pica finamente la carne de redondo sobrante. En una sartén, pocha una cebolla hasta que esté tierna y añade la carne picada. Incorpora cuatro o cinco aceitunas verdes picadas y un par de cucharadas de la salsa que te haya sobrado del asado. Mezcla bien y deja enfriar. Con este delicioso relleno, forma tus empanadillas utilizando obleas compradas o caseras. Puedes freírlas hasta que estén doradas y crujientes, o cocinarlas al horno para una opción más ligera. Son perfectas para una cena rápida y llena de sabor.
Martes: Croquetas con Extra de Sabor
Las croquetas son siempre un éxito, y con el redondo sobrante, las elevaremos a otro nivel. El truco, aprendido de grandes chefs como Francis Paniego, es añadir a la bechamel un par de cucharadas de la salsa del asado. Prepara tu bechamel como de costumbre, pero antes de añadir la carne finamente picada, incorpora la salsa. Esto le dará un sabor profundo y umami que transformará por completo tus croquetas. Una vez tengas la masa lista, refrigera, forma tus croquetas, empana y fríe hasta que estén doradas y crujientes por fuera y cremosas por dentro. Un bocado irresistible.
Miércoles: Tiras de Redondo con Almendras a la Mexicana
Para el ecuador de la semana, un toque exótico y picante. Adapta una receta inspirada en la cocina mexicana, utilizando las tiras de redondo sobrantes. Saltea tiras de cebolla y pimientos de colores en un poco de aceite. Añade las tiras de redondo, un puñado de almendras laminadas y una salsa agridulce con un toque de chile o especias mexicanas. Puedes usar un poco de la salsa del asado como base y añadirle tomate, un poco de chipotle o jalapeño y un toque de miel o azúcar moreno. Sirve con arroz blanco o tortillas de maíz para una experiencia culinaria completa y llena de contrastes.
Jueves: Ensalada de Quinoa y Ternera Saludable
El jueves nos inclinamos por una opción más ligera y saludable sin sacrificar el sabor. Prepara una base de quinoa cocida. Pica la carne de redondo en cubos pequeños. Combina la quinoa con la ternera, pepino picado, tomates cherry partidos por la mitad, cebolla morada finamente cortada y unas hojas de espinaca o rúcula. Para el aliño, una vinagreta sencilla de aceite de oliva, vinagre balsámico, mostaza Dijon y un toque de miel realzará todos los sabores. Esta ensalada es completa, nutritiva y te dejará satisfecho sin sentirte pesado.
Viernes: Risotto Cremoso de Carne
Los risottos son campeones del aprovechamiento, y un risotto de carne es una prueba de ello. Pica finamente una chalota o cebolleta y sofríela en un poco de mantequilla y aceite. Añade el arroz Arborio y tuéstalo ligeramente. Incorpora el redondo sobrante, picado en trozos pequeños, y un par de cucharadas de la salsa del asado. Vierte vino blanco y deja que se evapore. Luego, añade caldo caliente poco a poco, removiendo constantemente hasta que el arroz esté cremoso y al dente. Al final, fuera del fuego, añade un trozo de mantequilla y queso parmesano rallado para un acabado aún más intenso y sedoso. Un plato reconfortante y lleno de sabor para dar la bienvenida al fin de semana.
Sábado: Bocadillo Gourmet de Ternera
Para un almuerzo o cena informal pero delicioso, un bocadillo de ternera es la opción perfecta. Corta dos o tres rodajas de redondo. Elige un buen pan, como una baguette rústica o un pan de chapata. Unta una capa fina de la salsa del asado en el pan. Coloca unas hojas de lechuga fresca, las rodajas de redondo y, si lo deseas, añade rodajas finas de tomate, cebolla morada, pepinillos o incluso un toque de mostaza o mayonesa casera. La combinación de la carne tierna con los vegetales frescos y la salsa es simplemente perfecta. Es una forma sencilla y efectiva de disfrutar de las sobras de una manera completamente nueva.

Domingo: Redondo con Salsa de Tomate Intenso
Si al llegar el domingo aún te quedan restos de redondo, y quizás ya no tengas salsa del asado, no te preocupes. Un recurso infalible es calentar una buena salsa de tomate, preferiblemente casera o una de calidad, y cubrir con ella los trozos de redondo. El contraste entre la carne y el sabor intenso y ligeramente ácido del tomate frito, especialmente si le das un toque de vermut o especias, aportará la jugosidad y el sabor necesarios para disfrutar hasta el último trozo. Sirve con un poco de arroz blanco o patatas asadas para completar el plato.
Como puedes ver, desde un majestuoso asado hasta una semana de comidas innovadoras, el redondo de ternera se convierte en un aliado culinario que promueve la creatividad y la sostenibilidad en tu cocina. No se trata solo de cocinar, sino de transformar y disfrutar de cada ingrediente al máximo.
Tabla de Consejos para un Redondo Perfecto
| Aspecto | Consejo Clave | Beneficio |
|---|---|---|
| Elección | Busca un redondo magro y de color uniforme. | Asegura una cocción pareja y menos grasa. |
| Atado | Ata la pieza firmemente antes de asar. | Mantiene la forma y cocina de manera uniforme. |
| Sellado | Dora la carne a fuego alto al inicio. | Crea una costra sabrosa y sella los jugos. |
| Temperatura | Usa un termómetro para el punto deseado. | Evita que la carne se seque y asegura jugosidad. |
| Reposo | Deja reposar la carne cubierta al salir del horno. | Redistribuye los jugos, resultando en mayor terneza. |
Preguntas Frecuentes sobre el Redondo y su Aprovechamiento
¿Qué tipo de redondo es mejor para asar?
Para asar, el redondo de ternera es la elección ideal. Se caracteriza por ser una pieza magra, sin nervios ni grasa excesiva, lo que la hace perfecta para cortes uniformes y para absorber bien los sabores de la cocción. Asegúrate de que sea fresco, con un color rojo brillante y una textura firme.
¿Cómo puedo evitar que el redondo se seque durante la cocción?
La clave está en el control de la temperatura y el tiempo. Sellar la carne inicialmente ayuda a retener los jugos. Luego, cocinar a una temperatura moderada (alrededor de 160-170°C) y utilizar un termómetro de carne para no pasarse del punto deseado. Regar la carne con sus propios jugos o con caldo durante la cocción y, fundamentalmente, dejarla reposar cubierta con papel de aluminio al sacarla del horno, son pasos esenciales para un redondo jugoso.
¿Cuánto tiempo puedo guardar el redondo cocido en la nevera?
El redondo cocido se puede guardar en un recipiente hermético en el refrigerador por 3 a 4 días. Es importante enfriarlo rápidamente después de la comida y guardarlo lo antes posible para mantener su frescura y seguridad alimentaria.
¿Se puede congelar el redondo cocido o sus sobras?
Sí, tanto el redondo cocido como las elaboraciones hechas con sus sobras (como las empanadillas o las croquetas) se pueden congelar. Para el redondo, córtalo en rodajas o porciones individuales, envuélvelo bien en film transparente y luego en papel de aluminio o guárdalo en un recipiente apto para congelador. Puede durar hasta 2-3 meses. Las empanadillas y croquetas se pueden congelar crudas o cocidas, siguiendo las mismas indicaciones de envasado.
¿Qué otras guarniciones puedo usar al asar el redondo?
Además de cebolla, pimiento y zanahoria, puedes añadir patatas cortadas en trozos grandes, champiñones, ramitas de romero o tomillo, dientes de ajo enteros o incluso manzanas o peras para un toque dulce que contrasta muy bien con la carne. Elige vegetales que soporten bien el tiempo de cocción del asado.
¿Cómo puedo darle más sabor a la salsa del asado?
Para intensificar el sabor de la salsa, después de retirar el redondo, puedes desglasar la bandeja del horno con un poco de vino tinto o caldo, raspando bien el fondo para soltar todos los jugos caramelizados. Luego, puedes reducir la salsa, espesarla ligeramente con un poco de maicena disuelta en agua fría, y ajustar el sazón. Añadir un toque de hierbas frescas al final también realza el sabor.
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