19/11/2014
“Me lo he pasado como en el circo”. Esta frase, pronunciada por Jorge, uno de los más jóvenes jugadores de la categoría 'chupetines' de la Escuela Deportiva Moratalaz (EDM), resume a la perfección la esencia del fútbol en sus etapas más tempranas. Niños y niñas nacidos en 2009 y 2010 dan sus primeros toques al balón en un ambiente donde la diversión es la estrella principal. Esta respuesta espontánea a su entrenador, Alberto Cagigal, tras su primera sesión, ilustra la filosofía que guía a la EDM: que el deporte sea una fuente inagotable de alegría y entusiasmo, no un sufrimiento.

La temporada en la EDM ha vuelto a arrancar con una treintena de pequeños 'chupetines', divididos en grupos y bajo la tutela de tres entrenadores dedicados. Entrenan dos veces por semana, una hora por sesión, y participan en partidos amistosos mensuales, ya que a estas edades no existe la competición oficial. La rotación de equipos asegura que todos disfruten de al menos un encuentro al mes, siempre con la misma premisa: el disfrute es lo primero.
- La Filosofía del Juego y la Diversión como Pilar
- Adaptación de Juegos Clásicos al Césped
- La Voz de los Protagonistas: Niños y Padres
- Más Allá del Balón: Coordinación y Valores Fundamentales
- Desafíos para los Entrenadores de los Más Pequeños
- El Sueño del Campeón: Una Realidad Compartida
- La Intervención de los Padres: Entre el Apoyo y la Confusión
- El Ambiente en la EDM: Más Allá del Campo
- Tabla Comparativa: Objetivos en el Fútbol Base
- Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre los Chupetines
La Filosofía del Juego y la Diversión como Pilar
La prioridad absoluta en la etapa de iniciación es que los pequeños se diviertan. Elías García, coordinador de esta fase en la EDM, es categórico al afirmar que “no tiene ningún sentido que a estas edades lo principal sea que aprendan a jugar al fútbol”. La Escuela prepara una variedad de juegos que, de forma gradual, se adaptan para introducir el balón. El objetivo es que los niños se lo pasen tan bien que no vean la hora de volver al siguiente entrenamiento.
Esta visión es universalmente compartida por entrenadores, responsables y padres. Jordi Didac, uno de los técnicos de los 'chupetines' con tres temporadas de experiencia, lo subraya sin titubeos: “Lo principal es que se diviertan. Si no lo logran, venir a entrenar se les convierte en un suplicio. Y si en vez de pasárselo bien, sufren, no quieren volver. Por eso, lo de aprender a jugar al fútbol es secundario”. La retención y el amor por el deporte nacen de la alegría, no de la presión.
Adaptación de Juegos Clásicos al Césped
Para lograr este objetivo, la EDM utiliza métodos ingeniosos. Un ejemplo claro es la adaptación del clásico juego del pañuelo. Inicialmente, los niños corren para coger un peto con la mano, pero luego este se sustituye por un balón. El primero en llegar a la pelota debe conducirla con el pie hasta su línea de salida, mientras el rival intenta impedirlo. Este sistema es efectivo para que los pequeños se familiaricen con el balón y los movimientos básicos del fútbol de una forma lúdica y sin darse cuenta de que están aprendiendo.
La Voz de los Protagonistas: Niños y Padres
Las motivaciones de los 'chupetines' son tan diversas como encantadoras. Alejandro Serrano, de 5 años, disfruta metiendo goles y prefiere la Escuela al cole “porque hay césped”. Gael Contonente, en su segunda temporada, destaca que le gusta “defender y meter goles” y que ha aprendido a “regatear y pasar”, además de chutar “muy fuerte”. Ainara Santos, de 5 años, viene porque le “gusta” y su hermano también juega, soñando con ser como Ronaldo por su capacidad goleadora. La pura pasión por el juego es evidente.
Los padres, por su parte, ven más allá del mero acto de jugar. César Santos, padre de Ainara, ha notado un cambio radical en su hija: “Ahora está contentísima. Se levanta por las mañanas y lo primero que pregunta es si entrena”. Sergio Fernández, padre de Alicia, valora la mejora en la coordinación de su hija y la importancia de que aprenda a “relacionarse con los demás” y asimile los valores del fútbol, como el respeto. Para Almudena Roldán, madre de Álvaro, la experiencia ha sido transformadora: “Desde que Álvaro viene a la Escuela es la persona más feliz del mundo”. Estos testimonios refuerzan la idea de que el fútbol, a estas edades, es una herramienta de desarrollo personal y social.
Más Allá del Balón: Coordinación y Valores Fundamentales
Aunque la diversión es primordial, la Escuela también busca que los pequeños asimilen los conceptos más básicos del deporte. El coordinador de la etapa de Iniciación explica que se busca que aprendan a “controlar el balón, a dar un pase, a hacer una conducción de la pelota y a tirar. Cosas muy fáciles y simples, pues resulta muy complicado explicarles otras cosas”.
Este año, como novedad, todos los equipos de esta etapa dedican diez minutos semanales a ejercicios de coordinación. Sergio Fernández ha notado una mejora significativa en su hija Alicia: “Se ve muy bien que ha mejorado sus movimientos de un año a otro. Se mueve mucho mejor y está mucho más coordinada”. Esta atención a la motricidad es crucial para el desarrollo físico integral de los niños.
Desafíos para los Entrenadores de los Más Pequeños
La imagen común de los 'chupetines' es la de una “colmena” persiguiendo el balón. Alberto Cagigal reconoce que es “muy difícil en chupetines evitar que todos vayan detrás del balón”. Enseñar tácticas o posicionamiento es casi imposible y, de hecho, no es el objetivo. La meta es que “se lo pasen bien y tomen contacto con el balón, además de que coordinen los movimientos”.
Jorge García, otro entrenador de 'chupetines' y estudiante de Turismo bilingüe, coincide en que lo más difícil es mantener la atención de los niños: “Cada uno va a su bola”. Sin embargo, con pautas claras y concisas, se logra. Los entrenadores observan cómo cada niño reacciona de manera diferente a un mismo estímulo, lo que hace el trabajo fascinante. Con el tiempo, la “melé continua” va dando paso a un juego más estructurado, generalmente cerca de Navidad, cuando algunos ya empiezan a no ir todos detrás del balón.
El Sueño del Campeón: Una Realidad Compartida
Es natural que los pequeños 'chupetines' sueñen con ser como sus ídolos. Ainara Santos y Alejandro Serrano admiran a Cristiano Ronaldo, mientras que Gael Contonente tiene como referente a Gareth Bale. Sin dudarlo, nombran a sus jugadores preferidos, siempre vinculados a sus equipos del alma.
Pero el sueño no es solo de los niños. Los padres también lo comparten. Lidia de Sousa, madre de Íker da Luz, lo reconoce sin reparos: “Claro que me gustaría que fuera un gran jugador. Creo que todos los padres sueñan con eso”. César Santos, padre de Ainara, y Sergio Fernández, padre de Alicia, también admiten la ilusión de tener un campeón en casa, aunque son conscientes de lo difícil que es. Es una aspiración que, aunque lejana, alimenta la pasión por el deporte en la familia.
La Intervención de los Padres: Entre el Apoyo y la Confusión
La pasión de los padres a veces se traduce en indicaciones desde la banda. Lidia de Sousa comenta que el padre de su hijo, exfutbolista, le da “indicaciones” y le dice “cómo tiene que jugar”. César Santos siempre le aconseja a su hija “que haga caso a los entrenadores y que se divierta”. Sergio Fernández se enfoca en que su hija “luche y corra, que se tiene que hacer fuerte, porque es chica y juega contra chicos”.
Jordi Didac, el entrenador, reconoce que algunos padres intentan corregir a sus hijos, lo cual “nos perjudica a nosotros, porque los chavales, como es lógico, siempre están más atentos a sus padres que a nosotros”. La anécdota de Gael, que recuerda lo que le dice su papá (“juegue para arriba y que no me pare”) pero no lo del entrenador, es muy esclarecedora. Esto subraya la importancia de dejar a los entrenadores guiar el proceso de aprendizaje.
El Ambiente en la EDM: Más Allá del Campo
Un aspecto destacable en la ED Moratalaz es el excelente ambiente entre los padres de los 'chupetines'. César Santos lo describe como “muy bueno”, destacando que “las organizaciones la forman las personas, y he comprobado que aquí hay muy buenas personas”. Lidia de Sousa y Sergio Fernández comparten esta impresión, resaltando el ambiente “familiar y de calidad” y el “buen rollo” no solo entre padres del mismo colegio, sino también con los de otros.
En cuanto a la actitud durante los partidos, los padres coinciden en que, si bien hay algunos más animados que otros, no se han presenciado episodios de agresividad. César Santos se incluye entre los que “gritan, pero intento no molestar a los demás” y nunca discutiría con otro padre. Sergio Fernández comparte esta postura, enfatizando el respeto mutuo como crucial para el buen ejemplo de los niños.
Tabla Comparativa: Objetivos en el Fútbol Base
Para entender mejor la filosofía de los 'chupetines', es útil contrastarla con las categorías superiores:
| Aspecto | Categoría Chupetines (4-5 años) | Categorías Superiores (Infantiles, Cadetes, Juveniles) |
|---|---|---|
| Objetivo Principal | Diversión, disfrute del juego y primera toma de contacto. | Desarrollo técnico-táctico, rendimiento y competición. |
| Enfoque de Aprendizaje | Movimientos básicos (pasar, parar, tirar), coordinación, relación con el balón y compañeros. | Habilidades avanzadas, estrategia, posicionamiento, preparación física. |
| Tipo de Competición | Partidos amistosos, sin resultados oficiales ni tabla de clasificación. | Ligas oficiales, torneos, con resultados y clasificaciones. |
| Participación en Partidos | Equitativa para todos los jugadores, independientemente del nivel. | Basada en el nivel de habilidad y el rendimiento individual/equipo. |
| Valores Priorizados | Alegría, respeto, socialización, amor por el deporte. | Disciplina, esfuerzo, trabajo en equipo, superación, fair play. |
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre los Chupetines
- ¿Cuál es el objetivo principal de la categoría chupetines en la EDM?
- El objetivo primordial es que los niños se diviertan y disfruten del fútbol, fomentando su amor por el deporte desde una edad temprana. Aprender a jugar al fútbol es secundario en esta etapa.
- ¿Cómo se adaptan los juegos para enseñar fútbol a niños tan pequeños?
- Se utilizan juegos clásicos adaptados al balón, como el pañuelo, donde se sustituyen elementos por la pelota para que los niños aprendan movimientos básicos de forma lúdica y sin presión.
- ¿Qué habilidades clave aprenden los chupetines?
- Se les enseña a controlar el balón, dar un pase, conducir la pelota y tirar. También se trabaja la coordinación, un aspecto fundamental para su desarrollo físico.
- ¿Cómo manejan los entrenadores la atención de los niños?
- Los entrenadores utilizan pautas claras y concisas, adaptándose a la naturaleza individual de cada niño. Es un desafío, pero se logra manteniendo la actividad divertida y variada.
- ¿Qué papel juegan los padres en el desarrollo de los chupetines?
- Los padres son un pilar fundamental en el apoyo emocional y logístico. Se les anima a fomentar la diversión y el respeto, aunque se les pide que eviten dar indicaciones técnicas que puedan confundir a los niños o interferir con la labor de los entrenadores.
- ¿Se busca la competición o el resultado en esta categoría?
- No, en la categoría chupetines no hay competición oficial ni se prioriza el resultado. Todos los partidos son amistosos y la participación equitativa de todos los niños, independientemente de su nivel, es lo más importante.
- ¿Por qué la coordinación es importante en estas edades?
- La coordinación es vital para el desarrollo motor de los niños. Mejorar la coordinación les permite moverse de forma más natural y eficiente, sentando las bases para futuras habilidades deportivas.
- ¿Es común que los niños de 4-5 años se mantengan en su posición en el campo?
- No, es muy difícil que a esta edad los niños mantengan posiciones fijas. Es natural que corran todos detrás del balón. Los entrenadores no buscan enseñar tácticas complejas, sino que tomen contacto con el balón y coordinen sus movimientos.
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