25/07/2017
El fútbol argentino, una caldera de pasiones y resultados inmediatos, fue testigo de un giro dramático en la carrera de Jorge Almirón. De ser el estratega más laureado en la historia del Club Atlético Lanús, llevando al "Granate" a la cima del fútbol local y a una final de Copa Libertadores, Almirón se encontró de repente en la puerta de salida de la institución que tanto había engrandecido. Su sorpresiva desvinculación de Lanús no tardó en captar la atención de todo el país, especialmente porque, en un movimiento aún más inesperado, las riendas de uno de los clubes más grandes de Argentina, Boca Juniors, estaban a punto de ser suyas. Este artículo desglosa las razones detrás de su partida de Lanús y el complejo escenario que lo esperó en La Boca, un desafío que prometía redefinir su trayectoria.

El Adiós Amargo de Lanús: Un Fin de Ciclo Inesperado
La noticia de la destitución de Jorge Almirón de su cargo como director técnico de Lanús resonó con fuerza en el ambiente futbolístico. La decisión, comunicada por la dirigencia del club a través de sus redes sociales, agradecía su invaluable aporte al "entrenador más ganador en la historia de la institución". Sin embargo, la frialdad del comunicado contrastaba con la cruda realidad de los resultados recientes que llevaron a su salida. La gota que rebalsó el vaso fue la eliminación de la Copa Sudamericana, tras un empate 0 a 0 ante Independiente del Valle en la propia "Fortaleza", el estadio de Lanús. Una instancia de octavos de final que el equipo no pudo superar, generando una profunda frustración en la hinchada y en la cúpula dirigencial. Este revés continental fue particularmente doloroso, dado que Lanús había depositado grandes esperanzas en esta competición para revitalizar su temporada.
Pero la decepción no se limitaba al ámbito continental. En la Liga Profesional, la performance del equipo era alarmante y se alejaba drásticamente de lo que se esperaba de un conjunto dirigido por Almirón. El técnico apenas había conseguido sumar cinco puntos en seis fechas, un rendimiento muy por debajo de las expectativas para un equipo que, bajo su anterior gestión, había demostrado ser protagonista y dominador del fútbol argentino. Este magro inicio de torneo, sumado a la eliminación copera, pintaba un panorama desolador que la dirigencia no pudo ignorar. El "Granate" se encontraba en la 25ª posición de la tabla anual, con apenas 20 puntos sobre 60 posibles, una estadística que reflejaba la profunda crisis deportiva que atravesaba el club y que exigía un cambio de timón urgente.
El balance general de la segunda etapa de Almirón en Lanús, desde que reemplazó a Luis Zubeldía, era contundente y negativo: siete partidos ganados, once empatados y diez perdidos. Cifras que contrastaban drásticamente con la imagen de un técnico que había llevado al club a la gloria pocos años antes, coronándose campeón y alcanzando una final de Copa Libertadores. La paciencia, en el volátil mundo del fútbol argentino, tiene un límite, y para Lanús, ese límite se había alcanzado, a pesar del cariño y el respeto que la figura de Almirón inspiraba en la afición.
Tras la eliminación copera y con la tribuna manifestando su descontento, Almirón se había mostrado autocrítico en conferencia de prensa, asumiendo la responsabilidad por el juego del equipo y comprendiendo el malestar de la hinchada. "Entiendo a la gente. Vamos a hablar con la dirigencia en estos días para ver qué podemos mejorar. Yo soy el responsable en la parte del juego. Si la gente está molesta, me hago cargo de la parte que me toca", había expresado, con una franqueza que muchos valoraron, pero sin saber que sus días en Lanús estaban contados. Esta actitud, si bien profesional y de cara a la galería, no fue suficiente para revertir la decisión de una dirigencia que buscaba un golpe de timón y un cambio de aire para el plantel.
Un Patrón en el Fútbol Argentino: La Salida por Copas
La salida de Almirón de Lanús no es un caso aislado en el fútbol argentino, donde las eliminaciones en instancias decisivas de copas continentales suelen ser un detonante para los cambios de entrenador. La presión por los resultados en estos torneos internacionales es inmensa, y a menudo, un tropiezo en una fase eliminatoria puede eclipsar cualquier otro logro o proceso. Jorge Almirón se sumó a una lista de técnicos destacados que vieron finalizados sus ciclos por este motivo. Sebastián Battaglia, en Boca Juniors, y Julio César Falcioni, en Colón, fueron despedidos tras caer en la Copa Libertadores, demostrando que ni siquiera los éxitos previos garantizan la continuidad. De manera similar, Fabián Bustos dejó Santos de Brasil luego de una eliminación en la Copa Sudamericana. Este patrón subraya la importancia que los clubes argentinos, y sudamericanos en general, le dan al rendimiento en torneos internacionales, a menudo por encima de la performance en la liga local, transformándose en una especie de "juez supremo" de la continuidad de los cuerpos técnicos.
El Inesperado Llamado de Boca Juniors: Un Gigante en Crisis
Mientras la noticia del despido de Almirón de Lanús todavía era fresca y el debate sobre su futuro se instalaba en los medios, el nombre del estratega comenzó a sonar con fuerza en uno de los clubes más grandes y exigentes de Argentina y del continente: Boca Juniors. El "Xeneize" atravesaba su propia tormenta, sumido en una profunda crisis de resultados y de identidad futbolística. Tras un inicio de temporada irregular y con un interinato a cargo de Mariano Herrón, la necesidad de un nuevo rumbo y una mano firme en el timón era palpable. La derrota por 1-2 ante Colón en La Bombonera por la fecha 10 de la Liga Profesional Argentina fue el último clavo en el ataúd para la gestión interina y un catalizador para la llegada inminente de Almirón. Esa caída fue especialmente dolorosa, ya que Colón no había logrado ganar en las primeras diez fechas del campeonato, acumulando seis empates y tres derrotas, lo que magnificaba la preocupación en el seno boquense.

El gol de Wanchope Ábila al minuto de juego para Colón, un ex-Boca que pidió disculpas a la hinchada, fue un presagio de la tarde difícil que viviría el conjunto azul y oro. Aunque Luis Advíncula logró el empate transitorio a los 76 minutos con un potente remate, el gol de Andrew Teuten en los minutos finales decretó la victoria sabalera, profundizando la crisis xeneize. En la competencia local, Boca venía de un triunfo contundente ante Barracas Central como visitante, pero la mala nota la había dado a mitad de semana con un empate sin goles en el inicio de la Copa Libertadores ante Monagas de Venezuela, un partido en el que además terminó con nueve hombres, evidenciando problemas de disciplina y concentración.
Las estadísticas históricas favorecían ampliamente a Boca en los enfrentamientos contra Colón, con 50 victorias en 85 partidos, pero la realidad actual era otra. El equipo de Herrón había ganado apenas uno de sus últimos cinco partidos por la Liga Profesional 2023, justamente, en el inicio de el interinato. Colón, por su parte, era el único equipo de la Primera División sin victorias en 2023, con seis empates y tres derrotas, ocupando el último lugar en la tabla de posiciones con solo seis puntos. La derrota ante un rival en tan mala racha evidenció la urgencia de un cambio de timón en Boca, que clamaba por un entrenador con experiencia y carácter para revertir la situación.
En este contexto de turbulencia, la posibilidad de fichar a Almirón se hizo cada vez más latente. Se rumoreaba que otras opciones, como la del "Tata" Martino, habían quedado descartadas, allanando el camino para el ex-Lanús. La dirigencia de Boca, con Juan Román Riquelme a la cabeza del Consejo de Fútbol, vio en Almirón al perfil ideal para tomar las riendas de un equipo que necesitaba reencontrarse con su identidad, su poderío y, sobre todo, la senda del triunfo. La celeridad de su contratación, apenas días después de su salida de Lanús, reflejó la urgencia y la convicción del club de La Ribera.
Un Nuevo Capítulo: El Desafío de Dirigir a Boca
La llegada de Jorge Almirón a Boca Juniors marcó el inicio de un nuevo y monumental desafío en su carrera. Pasar de un club con una presión considerable como Lanús a uno con la magnitud de Boca, donde la exigencia por los resultados y el buen juego es constante e implacable, representa un salto cualitativo. En Boca, cada partido es una final, y los hinchas esperan no solo ganar, sino también convencer con un estilo de juego ofensivo y dominante. El objetivo principal de Almirón fue claro desde el primer día: revertir la mala racha en la liga local, donde el equipo estaba muy relegado, y encauzar al equipo en la Copa Libertadores, el gran anhelo de la institución y el torneo que obsesiona a todo el pueblo Xeneize.
El desafío no era menor. Boca necesitaba un entrenador capaz de inyectar confianza, organizar un juego colectivo que se adaptara a la idiosincrasia del club, y gestionar un plantel con nombres de peso y egos importantes. Almirón, con su experiencia en manejar la presión de finales y su filosofía de juego basada en la posesión, la agresividad ofensiva y la salida limpia desde el fondo, parecía el indicado para intentar sacar al "Xeneize" de su letargo. Su capacidad para manejar grupos y su trayectoria en instancias decisivas fueron factores clave para su elección, apostando por un técnico que ya sabía lo que era pelear en lo más alto del continente.
El contraste entre su despedida de Lanús y su llegada a Boca subraya la naturaleza impredecible del fútbol. En cuestión de días, Almirón pasó de ser el centro de las críticas por los malos resultados a ser la esperanza de uno de los clubes más grandes del mundo. Su misión en Boca era clara: devolverle la alegría a la Bombonera y conducir al equipo hacia nuevos títulos, especialmente la ansiada séptima Copa Libertadores, un objetivo que se convirtió en la máxima prioridad de su gestión.

A continuación, una tabla comparativa de los momentos clave en la trayectoria reciente de Almirón:
| Etapa | Club | Contexto y Resultados | Balance (G/E/P) | Resultado Final |
|---|---|---|---|---|
| Primera Etapa (2016-2017) | Lanús | Campeón Torneo Transición 2016, Copa Bicentenario, Supercopa Argentina. Finalista Libertadores 2017. Estilo de juego ofensivo y protagonista. | Altamente positivo | Éxito rotundo y reconocimiento histórico |
| Etapa en Europa (2020-2021) | Elche (España) | Logró la permanencia en LaLiga en su primera etapa. Renunció en la segunda tras una mala racha, a pesar de la conexión con su representante, Cristian Bragarnik. | Varía, pero con desafíos | Experiencia con altibajos en el exterior |
| Segunda Etapa (2022) | Lanús | Eliminación Copa Sudamericana (octavos), 5 puntos en 6 fechas Liga Profesional, 25° en tabla anual. Críticas por el rendimiento del equipo. | 7 Ganados / 11 Empatados / 10 Perdidos | Despido por malos resultados |
| Asunción (2023) | Boca Juniors | Equipo en crisis de resultados y juego, derrota ante Colón, empate en Libertadores, 19° en Liga Profesional. Gran presión y expectativa por revertir la situación. | N/A (recién asumía) | Nuevo desafío de máxima exigencia |
Preguntas Frecuentes sobre la Salida de Almirón y su Llegada a Boca
¿Por qué fue despedido Jorge Almirón de Lanús?
Jorge Almirón fue despedido de Lanús principalmente debido a los malos resultados deportivos de su segunda etapa al frente del equipo. La eliminación en los octavos de final de la Copa Sudamericana, tras un empate 0-0 con Independiente del Valle en condición de local, fue el detonante final. A esto se sumó un paupérrimo rendimiento en la Liga Profesional, donde el equipo había sumado solo 5 puntos en 6 fechas, ubicándose en las últimas posiciones de la tabla anual. La dirigencia de Lanús, ante la profunda frustración generada por esta situación y la necesidad de un cambio de rumbo urgente, tomó la drástica decisión de cesar al técnico, a pesar de su glorioso pasado y los títulos obtenidos en la institución.
¿Cuál fue el balance de Almirón en su última etapa en Lanús?
El balance de la segunda etapa de Jorge Almirón en Lanús fue predominantemente negativo y distó mucho de su exitoso primer ciclo. Desde que asumió en reemplazo de Luis Zubeldía, el equipo disputó un total de 28 partidos oficiales, de los cuales consiguió ganar solamente 7 encuentros, empató 11 y sufrió 10 derrotas. Este rendimiento, sumado a la temprana eliminación copera y la mala posición en el torneo local, no estuvo a la altura de las expectativas ni de la historia reciente del club bajo su propia dirección, lo que selló su destino.
¿Cuándo asumió Jorge Almirón como técnico de Boca Juniors?
Jorge Almirón asumió oficialmente como director técnico de Boca Juniors en abril de 2023, poco después de su desvinculación de Lanús. Su llegada se concretó en un movimiento que sorprendió a muchos por la rapidez con la que se dio la transición de un club a otro. Boca necesitaba estabilidad y resultados urgentes tras un período de interinatos y rendimientos irregulares, y la dirigencia Xeneize lo eligió como el hombre indicado para enderezar el rumbo del equipo.
¿Cuál era la situación de Boca Juniors antes de la llegada de Almirón?
Boca Juniors se encontraba en una situación deportiva muy delicada antes de la llegada de Almirón. El equipo venía de una derrota en casa ante Colón (1-2), un resultado particularmente doloroso dado que el "Sabalero" no había ganado en las diez fechas previas de la Liga Profesional. En la Copa Libertadores, había debutado con un empate sin goles ante Monagas de Venezuela, un partido en el que además terminó con dos jugadores expulsados. En general, el equipo mostraba un nivel de juego inconsistente, carente de ideas ofensivas y con fragilidades defensivas. Ocupaba una posición baja en la tabla de la liga, lejos de los puestos de vanguardia, y la presión de la hinchada y los medios de comunicación era inmensa, exigiendo un cambio inmediato.
¿Almirón es un técnico exitoso?
Sí, Jorge Almirón es ampliamente considerado un técnico exitoso, especialmente por su primera etapa al frente de Lanús. Durante ese período, entre 2016 y 2017, llevó al "Granate" a la conquista de varios títulos importantes: el Torneo Transición 2016, la Copa Bicentenario y la Supercopa Argentina. Además, alcanzó la histórica final de la Copa Libertadores en 2017, donde cayó ante Gremio. Su estilo de juego ofensivo y propositivo le valió el reconocimiento de la crítica y el público. Si bien ha tenido pasos con altibajos en otros clubes, como el Elche de España, su trayectoria lo posiciona como un estratega con ideas claras y una probada capacidad para lograr éxitos deportivos y pelear en las instancias decisivas de las competiciones más importantes.
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