23/02/2015
La llegada de un cachorro a casa es un momento de inmensa alegría y expectación. Con ellos llegan dosis ilimitadas de cariño, amor incondicional y una lealtad que forjará un vínculo único. Sin embargo, para que esta relación florezca plenamente, es fundamental dedicar tiempo y esfuerzo a su educación. El primer y uno de los pasos más importantes es enseñar a tu nuevo compañero a hacer sus necesidades en el lugar adecuado, una lección que puede comenzar desde el día uno.

Es completamente normal que, al principio, tu cachorro haga pipí o caca en cualquier rincón de la casa. Al igual que un bebé humano, un cachorro no tiene control total sobre sus esfínteres. Tu principal objetivo en esta nueva convivencia será guiarlo para que aprenda dónde y cuándo debe aliviarse, tanto en casa como, posteriormente, en el exterior.
Paciencia y Observación: Las Claves del Éxito
La buena noticia es que los perros, especialmente los cachorros, son aprendices rápidos. Sin embargo, su progreso depende enteramente de nuestra constancia, dedicación y la calidad del tiempo que invertimos en este proceso. Si tu cachorro hace sus necesidades fuera del empapador o del área designada, la responsabilidad recae en nosotros. Es probable que no hayamos sido lo suficientemente rápidos en identificar sus señales o en conducirlo al lugar correcto en el momento oportuno. Por esta razón, es crucial recordar una regla de oro: jamás debes regañar a tu perro si encuentras un "accidente" fuera de lugar. Las broncas solo generan miedo y confusión, afectando negativamente el vínculo y el proceso de aprendizaje.
El "Diario del Cachorro": Tu Mejor Aliado
Para optimizar el adiestramiento, es fundamental observar y entender los patrones de tu cachorro. Ingrid Ramón, una experimentada educadora canina, recomienda encarecidamente llevar un registro, lo que ella denomina el "diario del cachorro". Durante tres o cuatro días, anota meticulosamente cada vez que tu cachorro coma, beba, se despierte, juegue intensamente, y por supuesto, cuándo y dónde hace pipí y caca. Este registro te permitirá identificar patrones y predecir cuándo es más probable que necesite ir al baño. Por ejemplo, muchos cachorros suelen tener ganas de orinar o defecar justo después de despertarse, de comer o beber, o después de un período de juego.
Observa también las señales que tu cachorro da cuando tiene ganas: algunos husmean el suelo con insistencia, giran en círculos, o se ponen inquietos. Conocer estas señales te dará una ventaja invaluable para anticiparte y llevarlo al lugar correcto. A medida que tu perrito crezca, sus patrones irán cambiando, y tu diario te ayudará a adaptarte a sus nuevas rutinas.
Creando el Entorno de "Baño" Ideal para tu Cachorro
Es común que los cachorros se sientan atraídos por superficies absorbentes como alfombras para hacer sus necesidades. Es por eso que los empapadores (también conocidos como "pads" o "alfombrillas de entrenamiento") son una herramienta excelente. Deberías habilitar varias zonas en tu casa con empapadores limpios, especialmente si vives en un espacio grande. Cuanto más grande sea la casa, más puntos de "baño" provisionales necesitarás disponer. A medida que el cachorro crezca y desarrolle un mayor control de su vejiga, podrás ir reduciendo progresivamente el número de zonas y empapadores.
A diferencia del papel de periódico, que puede manchar y retener olores desagradables, los empapadores son más higiénicos y efectivos. Asegúrate de que siempre haya uno accesible y limpio. La clave está en la rapidez: en cuanto observes que tu cachorro muestra señales de querer hacer sus necesidades, condúcelo de inmediato al empapador. Una vez que haga sus necesidades en el lugar correcto, el refuerzo positivo es fundamental. Felicítalo efusivamente, dale una golosina, o acarícialo. Esto asociará la acción con una recompensa agradable, motivándolo a repetir el comportamiento deseado.
La Importancia de la Jaula (Crate Training)
Una jaula de tamaño adecuado puede ser una herramienta invaluable en el proceso de adiestramiento. La jaula debe ser lo suficientemente grande para que el cachorro pueda ponerse de pie, girar y acostarse cómodamente, pero no tan espaciosa como para que pueda orinar o defecar en una esquina y dormir en otra. La idea es aprovechar el instinto natural del perro de no ensuciar su "nido". Si tienes un cachorro de raza grande, existen jaulas con divisores ajustables que "crecen" con tu perro, evitando la necesidad de comprar varias jaulas. Si no dispones de una jaula, puedes delimitar un espacio pequeño y seguro, como una sección del baño, usando una puerta para bebés.

El uso de la jaula, siempre de forma positiva y gradual, ayuda a establecer una rutina y a que el cachorro aprenda a retener sus necesidades hasta que sea liberado para ir al "baño" designado.
La Transición al Exterior: Preparando a tu Cachorro para la Calle
Aunque el adiestramiento en casa es crucial, el objetivo final es que tu perro haga sus necesidades en la calle. La socialización temprana con el entorno exterior es vital para este paso. Puedes empezar a sacar a tu cachorro lo antes posible, con todas las precauciones necesarias (como llevarlo en brazos o en una mochila hasta que tenga todas sus vacunas y el veterinario lo autorice a pisar el suelo público directamente). Esto le permitirá familiarizarse con los estímulos de la calle: ruidos, olores, personas, otros perros. Un cachorro bien socializado se sentirá más seguro y relajado en el exterior, lo que facilitará que se concentre en hacer sus necesidades.
No esperes que un cachorro haga pis o caca de inmediato en la calle si no está acostumbrado a ella. Si el animal no se siente seguro o está sobrepasado por los estímulos, es muy probable que se aguante y espere a llegar a casa, donde se siente cómodo y a salvo, para aliviarse. La capacidad de un cachorro para hacer sus necesidades fuera no es solo cuestión de edad, sino de su personalidad (si es más miedoso o distraído) y, sobre todo, de la socialización que hayamos realizado y de nuestra consistencia.
Paseos Cortos, Tranquilos y Sin Presión
Las primeras veces que saques a tu cachorro, es casi seguro que no hará nada. Estará demasiado atento a los nuevos sonidos, olores y vistas. No te frustres; la perseverancia es clave. Cuanto más socializado esté el perro con la calle (no necesariamente jugando con otros perros, sino simplemente aceptando y procesando sus estímulos), más se relajará y estará dispuesto a hacer sus necesidades allí. Es importante salir cuando el cachorro tenga muchas ganas (siguiendo tu diario de observación) y, crucialmente, nunca forzarle.
Busca zonas tranquilas y con superficies absorbentes que le resulten atractivas, como tierra, césped o cerca de árboles. Estas texturas suelen motivarles más. Es bueno caminar un poco para estimularlo, pero luego quédate quieto en una zona para que se relaje y pueda concentrarse. Los paseos iniciales deben ser cortos, de diez a quince minutos. Es mejor hacer varias salidas cortas al día que una muy larga, para evitar una "inundación" de estímulos que podría causarle miedo o ansiedad a corto plazo.
¿Y si el Perro Sigue Teniendo Accidentes en Casa?
Si a pesar de tus esfuerzos, encuentras pipí o caca fuera del empapador o al regresar a casa, la respuesta es siempre la misma: ignóralo. Como ya se mencionó, jamás debes regañar a tu cachorro por un accidente. Limpia la zona con una solución de agua y vinagre. Es vital nunca usar lejía o amoníaco, ya que sus olores pueden incitar al perro a volver a orinar en el mismo lugar. Anota el incidente en tu "diario del cachorro" para reforzar la vigilancia y asegurarte de sacarlo antes la próxima vez. La responsabilidad recae en nosotros como tutores; solo depende de nuestra anticipación y diligencia que el perro esté en el lugar correcto en el momento adecuado.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿A qué edad debo empezar a entrenar a mi cachorro para hacer sus necesidades?
- Puedes y debes empezar a entrenarlo desde el primer día que llega a casa. Cuanto antes comiences, más rápido desarrollará el hábito.
- ¿Cuánto tiempo tardará mi cachorro en aprender?
- No hay un tiempo exacto, ya que depende de la personalidad del cachorro, tu consistencia y el tiempo que le dediques. Algunos aprenden en semanas, otros pueden tardar un par de meses. La clave es la paciencia y la rutina.
- ¿Por qué mi cachorro hace sus necesidades justo después de que lo regaño por un accidente?
- Regañar a tu cachorro lo asusta y estresa. En lugar de entender que no debe orinar en ese lugar, asocia tu presencia con algo negativo cuando hace sus necesidades. Esto puede llevarlo a esconderse para hacerlas o a orinar por miedo. Ignora los accidentes y refuerza el comportamiento correcto.
- ¿Debo limpiar los accidentes con algún producto especial?
- Sí, utiliza limpiadores enzimáticos o una mezcla de agua y vinagre blanco. Evita productos con amoníaco o lejía, ya que sus componentes químicos y olores pueden atraer al perro a orinar nuevamente en el mismo sitio.
- Mi cachorro prefiere ir al baño en la alfombra, ¿qué hago?
- Las alfombras y otras superficies absorbentes son atractivas para los cachorros. Cubre las alfombras o restringe el acceso a ellas durante el adiestramiento. Asegúrate de tener empapadores en lugares estratégicos y premia siempre que los use.
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