20/04/2021
El Ejército de Tierra español se encuentra en un momento crucial de introspección y cambio en lo que respecta a la formación de sus futuros oficiales. Un reciente informe, el ‘Plan General de Enseñanza 2023’, al que ha tenido acceso el medio THE OBJECTIVE, ha encendido las alarmas al señalar un preocupante «fracaso académico docente» en el Centro Universitario de la Defensa (CUD) de Zaragoza, adscrito a la prestigiosa Academia General Militar. Este análisis, detallado a lo largo de 32 páginas, no solo expone las debilidades actuales, sino que también traza una hoja de ruta para adaptar la enseñanza militar a un escenario global en constante evolución, marcado por conflictos como el de Ucrania y una coyuntura económica incierta. La necesidad de una reforma es palpable, buscando asegurar la excelencia y la capacidad de reposición de efectivos en un cuerpo tan vital para la seguridad nacional.

- El Desafío Académico del Centro Universitario de la Defensa (CUD)
- Impacto de la Coyuntura Global y la Transformación Digital
- Propuestas de Mejora y el Nuevo Grado Universitario
- Carencias de Personal Docente y Material: Vulnerabilidades a Atender
- Prioridades en la Enseñanza Militar: Un Enfoque Estratégico
- La Importancia Estratégica de los Idiomas Extranjeros
- Cursos en el Extranjero: Alianzas y Formación Global
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
El Desafío Académico del Centro Universitario de la Defensa (CUD)
El corazón de la preocupación del Ejército de Tierra reside en los resultados académicos obtenidos en el Centro Universitario de la Defensa (CUD) de Zaragoza. Este centro es fundamental, ya que de él egresan los futuros tenientes con una carrera de ingeniería bajo el brazo. Sin embargo, el informe destaca «fluctuaciones» en el número de aprobados que han generado una seria dificultad para prever la reposición de personal dentro del planeamiento del Ejército de Tierra. En cifras concretas, el documento es contundente: la cantidad de egresados ha sido un 22% inferior a las necesidades de oficiales que el Ejército requiere, a pesar de los esfuerzos previos. Esta disparidad es aún más alarmante cuando se compara con otros CUD, como los de la Armada y el Ejército del Aire, que muestran resultados más acordes con sus necesidades.
Este déficit no es meramente una cuestión estadística; tiene implicaciones directas en la capacidad del Ejército para cubrir plazas en diversas unidades, afectando la operatividad y la planificación a largo plazo. La escasez de oficiales cualificados puede repercutir en la cadena de mando, la especialización de las unidades y, en última instancia, en la eficacia de las misiones. Para revertir esta situación, el alto mando militar ha estimado que son necesarios «cambios inmediatos en la docencia» del CUD, no solo para asegurar un nivel adecuado a las exigencias del Ejército, sino también para mantener el «prestigio» de su centro formativo. La reputación de una institución militar es un pilar fundamental que atrae talento y garantiza la confianza de la sociedad en sus fuerzas armadas.
Impacto de la Coyuntura Global y la Transformación Digital
El ‘Plan General de Enseñanza 2023’ no se limita a analizar las deficiencias internas; también contextualiza la enseñanza militar dentro de un panorama geopolítico y económico complejo. La guerra en Ucrania, por ejemplo, ha sido identificada como un factor que generará «observaciones y lecciones identificadas con repercusión en la enseñanza militar». Si bien el informe indica que el impacto presupuestario real de estas lecciones se verá reflejado en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2024 y sucesivos, la necesidad de adaptar la formación a las nuevas realidades de conflicto y defensa es inminente. Las tácticas, estrategias y tecnologías empleadas en Ucrania podrían redefinir las competencias que un oficial del Ejército de Tierra debe poseer.
Adicionalmente, la coyuntura económica actual, con una inflación significativa y un elevado impacto en los precios de los hidrocarburos y materias primas, también ejerce presión sobre los Planes Generales del Ejército. Esta situación de austeridad obliga a una gestión más eficiente de los recursos destinados a la formación. La pandemia de coronavirus también dejó su huella, impulsando un gran esfuerzo de adaptación y el recurso masivo a los medios virtuales de aprendizaje. Esta experiencia ha acelerado el proceso de transformación digital del Ejército, con el objetivo de formar a personal implicado en la gestión por procesos y la «gobernanza del dato». La digitalización no es solo una herramienta, sino una competencia transversal que los futuros oficiales deben dominar para operar en un entorno cada vez más tecnológico y con grandes volúmenes de información.
Propuestas de Mejora y el Nuevo Grado Universitario
Ante este escenario de desafíos, el Ejército de Tierra ha puesto sobre la mesa una serie de medidas concretas para abordar el «fracaso académico» y modernizar la formación. Estas propuestas abarcan desde la mejora sustancial del sistema docente y del proceso de evaluación, hasta una mayor y más efectiva coordinación entre la Academia General Militar y su Centro Universitario de la Defensa. Se busca una «distribución adecuada de la carga lectiva», lo que sugiere una revisión profunda de los planes de estudio y la forma en que se imparten las ingenierías que actualmente cursan los cadetes.
La medida más ambiciosa y transformadora es, sin duda, el estudio y desarrollo curricular de un nuevo título de grado universitario. Este nuevo programa académico está diseñado para adaptarse específicamente a las competencias necesarias para el oficial del Ejército de Tierra, buscando ser un «modelo de éxito docente y académico». La aspiración es que este nuevo grado pueda implantarse en 2023 o, al menos, que haya alcanzado la aprobación de la entidad de evaluación de la calidad dentro de este año. La creación de un currículo a medida es un paso fundamental para asegurar que la formación de los oficiales no solo sea de alta calidad, sino que también responda directamente a las exigencias operativas y estratégicas de la institución militar.
Carencias de Personal Docente y Material: Vulnerabilidades a Atender
El informe también pone de manifiesto dos vulnerabilidades críticas que afectan directamente la calidad de la enseñanza: las carencias de personal docente y la disponibilidad de material adecuado. En cuanto al profesorado, el Ejército de Tierra ha tenido que recurrir a «comisiones de servicio» para cubrir plazas, lo cual genera un «elevado coste en indemnizaciones» y un «impacto negativo» en las unidades y centros de procedencia de ese personal. Más allá del coste económico, esta práctica es considerada una «solución no del todo satisfactoria» debido a la falta de continuidad del personal y, en muchos casos, a su «escasa experiencia y su carencia de cualificación pedagógica» en el ámbito de la enseñanza universitaria. Para una formación de élite, se requiere un claustro de profesores estable, altamente cualificado y con una sólida base pedagógica.
Respecto al material docente, que incluye armamento y vehículos, el Ejército constata que constituye una «vulnerabilidad» significativa, especialmente para la enseñanza en formación. La disponibilidad de equipos modernos y operativos es crucial para una instrucción práctica y realista. Esta situación se ha logrado minimizar hasta ahora gracias a «colaboraciones y apoyos de unidades, centros y organismos» externos. Sin embargo, la dependencia de apoyos externos puede ser un factor limitante y no garantiza la autonomía y la capacidad de respuesta de los centros de enseñanza. Por ello, el informe subraya la obligación de «acometer una serie de mejoras de infraestructuras y equipamientos» para cumplir con los requerimientos asumidos y asegurar que los futuros oficiales se formen con los medios más avanzados y pertinentes.
Prioridades en la Enseñanza Militar: Un Enfoque Estratégico
El ‘Plan General de Enseñanza 2023’ establece una serie de criterios claros sobre las prioridades en la enseñanza militar, reflejando una visión estratégica para la formación de los futuros líderes. Una de las directrices principales es que la enseñanza debe priorizarse «en territorio nacional» antes que volcarse en el envío masivo de oficiales al extranjero. Esta medida busca optimizar los recursos, fortalecer las capacidades internas y asegurar que la formación se alinee directamente con las doctrinas y necesidades específicas del Ejército de Tierra español.
Asimismo, se prioriza la enseñanza de formación sobre la de perfeccionamiento. Esto significa que la etapa inicial de la carrera de un oficial, donde se adquieren las bases fundamentales, es considerada de mayor importancia estratégica. Dentro de la enseñanza de perfeccionamiento, se dará más valor a los cursos de actualización necesarios para el ascenso que a los de especialización o de carácter meramente informativo. Esta jerarquización de la formación asegura que los oficiales estén siempre al día con las competencias esenciales para sus responsabilidades inmediatas y futuras, garantizando que el avance en la carrera vaya de la mano con una preparación continua y relevante.
| Centro de Formación | Situación de Egresados (2023) | Implicaciones |
|---|---|---|
| CUD Zaragoza (Ejército de Tierra) | Egresados un 22% por debajo de las necesidades de oficiales. | Dificultad para cubrir plazas, impacto en la reposición de efectivos y en el prestigio. |
| Otros CUD (Armada, Ejército del Aire) | Mejores resultados en relación a las necesidades de sus respectivos Ejércitos. | Menor impacto en la reposición de personal y mayor alineación con los planes de efectivos. |
La Importancia Estratégica de los Idiomas Extranjeros
Un apartado destacado en el informe del Ejército de Tierra es el plan de idiomas, que subraya la vital importancia de las lenguas extranjeras en el contexto operativo y de las relaciones internacionales. Se ha establecido una clara prioridad en el aprendizaje de idiomas, en el siguiente orden: inglés, francés, árabe, italiano, portugués y «otros de interés» para la Defensa que no se especifican. La mejora en el dominio de idiomas, y específicamente del inglés, es considerada un esfuerzo crucial desde la enseñanza de formación, tanto a nivel individual como institucional, debido a su influencia directa sobre las capacidades operativas de las unidades.
El Ejército admite la «ausencia de una muestra suficientemente representativa de personal con aptitud de idiomas», un déficit que atribuye a una «falta de capacidad de selección en los cursos de perfeccionamiento y de altos estudios de la defensa nacional con exigencia de determinados niveles». Para corregir esta deficiencia, se ha implementado un incremento significativo en la partida destinada a la formación de idiomas dentro de este Ejército para 2023, pasando de 70.000 a 100.000 euros. Este aumento presupuestario tiene el propósito explícito de «aumentar el fomento de la autoformación del personal», reconociendo la necesidad de una responsabilidad compartida en el desarrollo de esta competencia esencial.
Cursos en el Extranjero: Alianzas y Formación Global
Aunque la prioridad es la formación nacional, el Ejército de Tierra reconoce que los cursos en el extranjero son «fundamentales» para fortalecer las relaciones con los países aliados y amigos, así como para la adquisición de conocimientos y perspectivas internacionales. El plan fija como «prioritarios» los cursos de Estado Mayor que se imparten en países clave como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, Portugal y Marruecos. La participación en estos programas no solo mejora las capacidades individuales de los oficiales, sino que también fomenta la interoperabilidad y el entendimiento mutuo con fuerzas armadas de naciones estratégicas.
Asimismo, el informe señala que «siempre que el escenario económico lo permita», se intentará mantener una presencia de oficiales en los cursos organizados «por países aliados sudamericanos». Esta mención resalta la importancia de la colaboración y el fortalecimiento de lazos con naciones de América Latina, reconociendo la relevancia de estas alianzas en un contexto global y la necesidad de una proyección internacional equilibrada. La formación en el extranjero, por tanto, se concibe como una herramienta clave para la diplomacia de defensa y la adaptación a los desafíos de seguridad globales.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué el Ejército de Tierra español está revisando su sistema de enseñanza para oficiales?
El Ejército de Tierra está revisando su sistema de enseñanza debido a un «fracaso académico docente» en el Centro Universitario de la Defensa (CUD) de Zaragoza, evidenciado por un déficit del 22% en el número de egresados respecto a las necesidades. Además, busca adaptar la formación a los impactos de la guerra en Ucrania, la coyuntura económica y la transformación digital, garantizando la reposición de efectivos y el prestigio institucional.
¿Qué tipo de carrera se estudia actualmente en el CUD de Zaragoza y qué cambios se proponen?
Actualmente, los cadetes del CUD de Zaragoza egresan con el empleo de teniente y una carrera de ingeniería. Sin embargo, el Ejército de Tierra está estudiando el desarrollo curricular de un nuevo título de grado universitario que se adapte mejor a las competencias específicas necesarias para el oficial del Ejército de Tierra, buscando un modelo de éxito docente y académico que podría implantarse en 2023.
¿Cuál es la prioridad en la enseñanza de idiomas para el Ejército de Tierra y cómo se fomenta?
La prioridad en la enseñanza de idiomas para el Ejército de Tierra es el inglés, seguido de francés, árabe, italiano y portugués, entre otros de interés. Se reconoce la importancia de los idiomas para las capacidades operativas y las relaciones internacionales. Para corregir la «ausencia de una muestra representativa» con aptitud de idiomas, se ha incrementado el presupuesto destinado a la formación, con el propósito de fomentar la autoformación del personal.
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