17/03/2020
La relación entre un entrenador y un deportista es, sin duda, la piedra angular de cualquier proceso de preparación y rendimiento deportivo exitoso. Desde hace décadas, la literatura científica ha puesto de manifiesto la importancia de comprender las características psicológicas de los entrenadores, los desafíos inherentes a su labor, sus estilos de dirección y la incansable búsqueda de sistemas de preparación que faciliten la excelencia. No cabe la menor duda de que no existe técnica o problema eficaz en el entrenamiento deportivo que no esté profundamente entrelazado con la personalidad del entrenador.

A continuación, profundizaremos en algunos de los aspectos más significativos de esta compleja y vital interacción, explorando desde los sesgos personales del entrenador hasta los desafíos que enfrenta la profesión en sí misma.
- La Personalidad del Entrenador: Un Factor Clave en la Relación
- Investigaciones sobre la Relación Entrenador-Deportista
- La Montaña Rusa de la Profesión: Riesgos y Satisfacciones del Entrenador
- El Entrenador Ideal: Habilidades y Cualidades Esenciales
- La Ciencia de la Motivación: El Poder del Establecimiento de Metas
- El Enemigo Silencioso: Comprender y Prevenir el Burnout en Entrenadores
- Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Relación Entrenador-Deportista
- ¿Por qué la personalidad del entrenador es tan importante en el éxito deportivo?
- ¿Cómo puede un entrenador evitar que sus prejuicios personales afecten a los deportistas?
- ¿Cuáles son los rasgos de personalidad más destacados de un entrenador exitoso?
- ¿Qué significa que la profesión de entrenador es una 'carrera terminal'?
- ¿Cómo pueden los entrenadores prevenir el burnout?
La Personalidad del Entrenador: Un Factor Clave en la Relación
Uno de los problemas más frecuentes en la práctica de la psicología del deporte es ayudar a los entrenadores a comprender sus propias actitudes en relación con los deportistas y cómo estas pueden, sin intención, perjudicar los resultados de la preparación y el proceso de entrenamiento. Se trata de situaciones en las que el entrenador detecta en el deportista patrones de conducta que no acepta o que se vinculan con prejuicios personales profundos. Un ejemplo claro podría ser el hecho de que un deportista provenga de una región geográfica cuyas características culturales no son afines a las concepciones del entrenador.
Aunque se podría afirmar que las actitudes del entrenador pueden ser modificadas, la realidad es que, a pesar de las mejores intenciones, su programación mental profunda puede hacer que estas actitudes se manifiesten de forma inconsciente. Esto, indefectiblemente, generará problemas de comunicación, reflejo directo de esas actitudes inconscientes. Estos desafíos no son exclusivos de la práctica de los entrenadores; se observan en un amplio espectro de profesiones, incluyendo la práctica clínica de los propios psicólogos.
Desafiando los Prejuicios: Estrategias para la Introspección
Una de las fórmulas más eficaces para contrarrestar estas limitaciones es la reflexión constante acerca de nuestras propias actitudes. En el caso de los entrenadores, una herramienta útil para esta introspección puede ser el test de B. Ogilvie, que aborda los problemas más frecuentes en las relaciones entrenador-atleta, presentando alternativas sobre las conductas más perturbadoras que pueden surgir por parte de los deportistas.
Otra actividad crucial que los entrenadores pueden llevar a cabo es examinar por qué, en ocasiones, experimentan reacciones emocionales negativas muy fuertes o exageradas. Aquí, el enfoque se centra en la introspección del entrenador sobre los componentes emocionales que contribuyen a producir lo que llamamos reacciones rígidas, fijas o improductivas ante ciertos comportamientos. La pregunta fundamental es: ¿Es posible rechazar ciertas características de un individuo sin rechazar a la persona en su conjunto?
Esto es completamente posible, pero requiere una gran atención a la calidad y el grado de la reacción del entrenador ante los aspectos negativos de cada atleta. Cuando el entrenador es capaz de especificar en detalle qué es lo que le perturba de un deportista particular, entonces será posible identificar las características que causan su reacción. Incluso se puede comunicar al deportista que ciertas particularidades no son apreciadas, pero que esto no impide aprobarlo como deportista. Sin embargo, esta sugerencia no es válida cuando las conductas específicas del atleta provocan una reacción tan generalizada en el entrenador que le atribuye características negativas que exceden la observación objetiva. En estos casos, la asesoría de un psicólogo es altamente recomendable.
Esta tendencia negativa en la personalidad del entrenador puede centrarse en un rasgo o cualidad específica del deportista, impidiendo examinar otros rasgos o cualidades que podrían contradecir una apreciación preconcebida. El objetivo es ayudar a los entrenadores a evitar sacar conclusiones precipitadas sobre un individuo basándose en observaciones o informaciones incompletas. Estas actitudes, donde pueden faltar la objetividad o la tolerancia, a menudo tienen raíces muy profundas y no se resuelven fácilmente. La actitud de base siempre terminará por revelarse, especialmente en situaciones imprevistas y de alto estrés.
Es en estos momentos cuando resulta más difícil controlar los sentimientos profundos. Un entrenador que acaba de perder un encuentro importante podría, por ejemplo, volverse contra un deportista de quien sospecha que finge una lesión y decirle: “En ti no puedo fiarme, tú y tus constantes debilidades. ¿Te decidirás a dejar de ser un flojo algún día?”
Investigaciones sobre la Relación Entrenador-Deportista
El interés por las relaciones entrenador-deportista ha impulsado numerosas investigaciones. Estas demuestran que los entrenadores estructuran sus relaciones con los deportistas orientándose primero en sus cualidades deportivas específicas y solo después en sus relaciones personales, que se valoran bajo la influencia de las primeras. La actividad deportiva exige cualidades físicas, intelectuales y específicas, y estas son un primer mediador de las valoraciones del entrenador sobre los deportistas.
Naturalmente, el entrenador tiene una sensibilidad particular al seleccionar aspirantes y deportistas según las cualidades más ventajosas para el deporte, y estas circunstancias determinan en gran medida la relación y valoración del deportista. El sistema de valores del entrenador juega un papel trascendente en el carácter de las relaciones, sintiendo simpatía hacia aquellos que se identifican con sus valores, convicciones y sentimientos.
Perfil del Entrenador Exitoso: Hallazgos de Ogilvie y Tutko
B. Ogilvie y T. Tutko realizaron un estudio exhaustivo sobre la personalidad de numerosos entrenadores, comparando su perfil medio con normas psicológicas de estudiantes para determinar si se distinguían del «hombre común». Los resultados fueron contundentes: los entrenadores se distinguían claramente por un gran número de características personológicas. Sorprendentemente, sus perfiles de personalidad eran casi idénticos a los de deportistas seleccionados de alto rendimiento en diversas disciplinas (campeones olímpicos de natación, fútbol, béisbol, jugadores de baloncesto profesional y figuras destacadas del atletismo).
A continuación, se resumen algunos de los rasgos más destacados de los entrenadores exitosos, los cuales pueden servir para la autovaloración y el desarrollo personal:
- Aspiración al Éxito: Una necesidad intensa y evidente de estar en la «cima».
- Organización: Muy ordenados y organizados, prefieren prever y anticipar lo que podría suceder.
- Entusiasmo y Sociabilidad: Entusiastas, simpáticos y disfrutan del contacto humano.
- Conciencia Desarrollada: Tienen un nivel de conciencia bien desarrollado y se identifican fuertemente con los valores sociales reconocidos.
- Fuerza Emocional: Poseen una personalidad y temperamento especialmente fuertes para contener sus emociones, incluso bajo estrés considerable.
- Apertura y Confiabilidad: Como grupo, son personas «abiertas» y confiables, no excesivamente a la defensiva en sus relaciones interpersonales.
- Liderazgo: Presentan resultados muy altos en cualidades de jefe, superiores a los obtenidos por líderes en otras actividades.
- Dominancia y Actividad: Son una muestra de personas dominantes, activas y que buscan las responsabilidades de liderazgo.
- Autocrítica: Tienden a cuestionarse y a aceptar las críticas cuando algo no va bien, en lugar de culpar a otros.
- Resistencia Psicológica: Han obtenido el promedio más alto de resistencia psicológica de todas las muestras estudiadas, siendo la perseverancia el rasgo de personalidad más prominente de un entrenador exitoso.
- Madurez Emocional: Demuestran una madurez emocional inusitada, afrontando la realidad y los conflictos con mecanismos adaptativos normales.
- Manejo de la Agresión: Tienen la capacidad de expresar sus tendencias agresivas naturales de una forma apropiada a su función de entrenador.
Rasgos Menos Favorables en Entrenadores
Paralelamente, Ogilvie y Tutko identificaron dos rasgos que pueden ser desfavorables, especialmente al tratar con deportistas jóvenes:
- Escasa Atención a la Necesidad de Dependencia: Exhiben un muy débil interés en la necesidad de dependencia de los demás. Esta necesidad se manifiesta en los atletas cuando desean que alguien se ocupe de ellos, escuche sus problemas personales, los proteja en dificultades o les brinde apoyo emocional. Los entrenadores estudiados eran, como grupo, poco dispuestos a asumir este papel, no admitían esta necesidad en otros ni sentían un gran deseo de ocuparse si era sentida por uno de sus atletas. A menudo, señalaban que no eran trabajadores sociales y que su trabajo era enseñar a ganar. Parece que su propia autosuficiencia les impide reconocer lo que para otros puede ser una forma de satisfacción absolutamente necesaria.
- Falta de Flexibilidad: Son inflexibles o rígidos al recurrir a nuevas adquisiciones. Aunque son personas razonables, parecen caracterizadas por un «conservadurismo» extremo que limita el uso de nuevos datos o les impide abordar nuevos problemas con métodos diferentes. Según estos autores, los entrenadores se aferran a viejos métodos y técnicas, incluso cuando la evidencia demuestra que han sido superados.
La Montaña Rusa de la Profesión: Riesgos y Satisfacciones del Entrenador
Indudablemente, la labor del entrenador ofrece una gran satisfacción. Lograr el éxito a través de la preparación de los deportistas puede ser profundamente gratificante. Sin embargo, la profesión de entrenador conlleva diversos riesgos y desafíos que deben ser reconocidos:
| Aspecto de la Profesión | Descripción del Riesgo / Desafío |
|---|---|
| Todo el Mundo es un Experto | A diferencia de otras profesiones, en el deporte, todos se sienten con derecho a opinar y decirle al entrenador cómo dirigir a su equipo. |
| Horas de Trabajo Interminables | Los entrenadores dedican innumerables horas de trabajo agotador en la búsqueda de la fórmula para ganar. La creencia de que «la voluntad de ganar es la voluntad de trabajar» lleva a jornadas extenuantes. |
| Evaluación Constante | El entrenador está sometido a una evaluación permanente basada en la actuación de otras personas (los jugadores). La presión por registrar victorias es constante y abrumadora. |
| Falta de Seguridad Laboral | La profesión de entrenador es una de las pocas donde la experiencia no garantiza estabilidad. Un entrenador es tan bueno como el récord del año pasado, y debe someterse a prueba con 30 años de experiencia igual que con uno. La rotación de entrenadores en ligas como la de baloncesto de EE.UU. puede alcanzar el 40% anual. |
| Afectación de la Vida Familiar | Las esposas de entrenadores a menudo reportan exigencias de tiempo excesivo que interfieren con la vida familiar y problemas de salud en sus parejas debido al estrés laboral. |
| Carrera Terminal | Muchos entrenadores no llegan a retirarse a una edad avanzada. Ser entrenador se considera a menudo una tarea de hombres jóvenes, limitando la longevidad profesional. |
Considerando todo lo anterior, los individuos que eligen ser entrenadores tienen la posibilidad de lograr grandes satisfacciones, pero también deben ser conscientes de la otra cara de la moneda. Es necesario enfrentar múltiples presiones, críticas, trabajar horas interminables, tener el futuro pendiente de la labor de otros y de la propia, asumir la poca seguridad laboral, vivir, a veces, una vida familiar desarticulada y ser miembro de una carrera con una expectativa de vida profesional corta.
El Entrenador Ideal: Habilidades y Cualidades Esenciales
Más allá de los rasgos de personalidad estudiados, un entrenador efectivo debe poseer y desarrollar una serie de habilidades prácticas:
- Ser capaz de motivar a los deportistas para que rindan al máximo.
- Ser un buen pedagogo y maestro en la actividad.
- Mantenerse actualizado con las últimas tendencias y metodologías.
- Ser capaz de estar al tanto de las diferencias individuales de los deportistas, entendiendo cómo motivar a cada atleta.
- Saber escuchar activamente a sus deportistas.
- Ser disciplinario, estableciendo límites y expectativas claras.
- Predicar con el ejemplo, siendo un modelo a seguir.
- Ser un efectivo planteador de metas.
La Ciencia de la Motivación: El Poder del Establecimiento de Metas
El establecimiento de metas es una herramienta poderosa para mejorar el rendimiento. A continuación, cinco conclusiones clave en relación con el planteamiento de metas:
- Las metas específicas y difíciles conducen a rendimientos superiores que las metas fáciles y ambiguas.
- Las metas a corto plazo pueden facilitar significativamente el logro de metas a largo plazo.
- Las metas influyen en el rendimiento al afectar el esfuerzo, la persistencia y la dirección de la atención, además de motivar el desarrollo de estrategias.
- La información sobre el progreso logrado es indispensable para que el planteamiento de metas funcione eficazmente.
- Las metas deben ser aceptadas por el deportista para que realmente impacten en su rendimiento.
Sugerencias para Entrenadores que Deseen Emplear el Establecimiento de Metas:
- Plantear metas a corto plazo como parte de un proceso de mejoramiento a largo plazo.
- Establecer metas medibles o mensurables para poder evaluar el progreso.
- Establecer metas difíciles, pero siempre realistas y alcanzables.
- Delinear estrategias bien definidas para la obtención de las metas.
- Controlar y evaluar constantemente los programas de planteamientos de metas.
El Enemigo Silencioso: Comprender y Prevenir el Burnout en Entrenadores
El estrés es una constante en la vida del entrenador. Investigaciones revelan un aumento de hasta 60 pulsaciones sobre la frecuencia normal promedio del entrenador en condiciones de competencia, lo que demuestra la intensidad de la presión. El agotamiento, un resultado común del estrés prolongado, se conoce como burnout.
Causas Comunes del Burnout en Entrenadores:
- Tomar el Trabajo Demasiado en Serio: Entrenar es un reto importante, pero la vida es más que solo trabajar. La falta de equilibrio puede ser el primer paso hacia el agotamiento.
- Problemas con Padres: Las interacciones conflictivas o las demandas excesivas de los padres de los deportistas generan un estrés considerable.
- Problemas con Atletas: El desencanto o los desafíos conductuales de los deportistas pueden ser una fuente significativa de estrés.
- Presión por Ganar: La expectativa constante de victorias, tanto interna como externa, es una carga pesada.
- Falta de Reconocimiento: La ausencia de aprecio por parte de los administradores o la directiva puede desmotivar.
- Presiones Familiares: Las demandas del trabajo pueden chocar con las necesidades familiares, creando tensión.
- Sobrecarga de Deberes: Tener demasiadas responsabilidades como entrenador y, a menudo, también como maestro, puede ser abrumador.
- Poco Estímulo Monetario: La compensación económica puede no reflejar el esfuerzo y la dedicación.
- Competir con Recursos Limitados: La necesidad de competir con otros programas deportivos y no deportivos con recursos escasos añade una capa de dificultad.
Cuando todas estas exigencias se unen, se crea una receta propicia para el burnout del entrenador. Un primer paso preventivo crucial es lograr un equilibrio en las diversas demandas de la vida y mantener el trabajo en perspectiva, recordando que hay más en la vida que solo ganar.
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Relación Entrenador-Deportista
¿Por qué la personalidad del entrenador es tan importante en el éxito deportivo?
La personalidad del entrenador es crucial porque influye directamente en la comunicación, las actitudes, la motivación y la capacidad para manejar el estrés dentro del equipo. Sus rasgos determinan el ambiente de entrenamiento, la confianza del deportista y, en última instancia, el rendimiento, ya que no hay técnica de entrenamiento eficaz que no esté mediada por la persona que la imparte.
¿Cómo puede un entrenador evitar que sus prejuicios personales afecten a los deportistas?
La clave radica en la introspección y la autoconciencia. Los entrenadores deben reflexionar sobre sus propias actitudes, identificar posibles prejuicios y aprender a diferenciar las características específicas de un deportista de su valor como persona. Herramientas como el test de B. Ogilvie y la asesoría de un psicólogo deportivo pueden ser de gran ayuda para desarrollar esta objetividad.
¿Cuáles son los rasgos de personalidad más destacados de un entrenador exitoso?
Los estudios de Ogilvie y Tutko revelan que los entrenadores exitosos suelen ser personas con una intensa aspiración al éxito, muy organizadas, entusiastas, con un alto nivel de conciencia, gran resistencia psicológica, madurez emocional y fuertes cualidades de liderazgo. Son dominantes y activas, pero también autocríticas y confiables.
¿Qué significa que la profesión de entrenador es una 'carrera terminal'?
Se refiere a que muchos entrenadores no logran retirarse a una edad avanzada de su profesión principal. La alta presión, la constante evaluación, la falta de seguridad laboral y la percepción de que es una tarea para personas más jóvenes, llevan a una alta rotación y a que muchos abandonen la profesión antes de la edad de jubilación común en otras carreras.
¿Cómo pueden los entrenadores prevenir el burnout?
La prevención del burnout implica tomar el trabajo en perspectiva y buscar un equilibrio entre las demandas profesionales y personales. Es fundamental reconocer las causas de estrés (problemas con padres, atletas, presión por ganar, falta de reconocimiento) y desarrollar estrategias de afrontamiento, como delegar, establecer límites y dedicar tiempo a actividades fuera del ámbito deportivo para mantener la salud mental y física.
La relación entre el entrenador y el deportista es un ecosistema complejo donde la personalidad, las actitudes, las habilidades y los desafíos profesionales se entrelazan para forjar el camino hacia el éxito. Comprender esta dinámica es fundamental no solo para optimizar el rendimiento deportivo, sino también para fomentar un ambiente de crecimiento personal y bienestar para ambos actores. La continua reflexión, la búsqueda de mejora y la atención a la salud mental son pilares para una relación duradera y fructífera en el exigente mundo del deporte.
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