¿Dónde se encuentra la medalla de águila?

Águilas de Bronce: Ecos de Historia y Legado

13/03/2024

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Desde tiempos inmemoriales, el águila ha cautivado la imaginación humana, erigiéndose como un símbolo universal de poder, majestuosidad y visión. Su imponente vuelo y su mirada aguda la han convertido en emblema de imperios, naciones y hazañas trascendentales. Cuando esta figura se materializa en bronce, adquiere una permanencia que permite que su significado resuene a través de los siglos, narrando historias de heroísmo, ambición y memoria colectiva. En este artículo, exploraremos dos de estas impresionantes representaciones en bronce, cada una portadora de un legado histórico y cultural innegable: el águila que honra a los pioneros de la aviación en Barranquilla, Colombia, y la singular águila imperial de Napoleón, un trofeo de guerra conservado en España.

¿Qué es un águila de bronce esculpida sobre un obelisco de mármol?
Un águila de bronce sobre un globo terráqueo, esculpida en honor a Cortissoz y a los mártires de la aviación, fue incrustada sobre un obelisco de mármol en 1925, un año después del accidente. La figura, enviada desde Alemania y entregada por el gobierno de este país, llegó efectivamente a Barranquilla, según indicó la empresa Gases del Caribe.

Índice de Contenido

El Águila de la Aviación en Barranquilla: Un Homenaje Eterno

En la vibrante y creciente Barranquilla de mediados de los años veinte, una ciudad que se consolidaba como un puerto cosmopolita y un epicentro de progreso, el cielo fue testigo de un evento que, aunque trágico, sellaría para siempre su vínculo con la aviación. En 1924, el hidroavión Tolima A-16, un biplano modelo Junkers de la empresa Scadta (Sociedad Alemana de Transportes Aéreos), surcaba el firmamento con la audacia de las bestias aladas. Con sus alas extendidas como un águila majestuosa, esta aeronave, inconcebible para mentes como la de Leonardo da Vinci, había llegado a las costas de Puerto Colombia apenas unos años antes, en 1920, marcando el inicio de una nueva era para el transporte en el Caribe y en Colombia.

El 8 de junio de 1924, a las 3:00 de la tarde, el Tolima A-16 se convirtió en un mensajero inusual, esparciendo cientos de volantes sobre el centro de Barranquilla en apoyo al crucial proyecto de canalización de Bocas de Ceniza. Esta 'lluvia de papel' era una novedad sorprendente para los miles de habitantes de una Barranquilla en plena efervescencia, buscando impulsar la ciudad como un centro portuario de vanguardia. A bordo de la aeronave, pilotada por el héroe alemán de la Primera Guerra Mundial, Hellmuth von Krohn, se encontraba Ernesto Cortissoz, de 40 años, presidente de Scadta y una figura clave en la gestación de la aviación colombiana. Junto a él, los alemanes Alfrecht N. vom Rosemeck, Christian Meyer, Fritz Troost y Wilheim Fischer observaban el paisaje barranquillero, bajo el sol caribeño que parecía embalsamar la escena para la eternidad. Sin embargo, el chirriante sonido del motor, que no pudo ser apaciguado por la brisa que entraba por las ventanillas, presagió la tragedia. Una falla técnica provocó la caída libre del hidroavión, cuyas hélices impactaron contra el asfalto en el patio de la familia Glen, a pocas cuadras del actual Paseo Bolívar. La vida de Cortissoz y la de sus cinco compañeros tripulantes llegó a su abrupto fin ese día, dejando un legado imborrable en la aviación nacional.

La conmoción fue inmensa. El diario El Tiempo, en su editorial del 9 de junio de 1924, destacaba: '...Quizá en los últimos tiempos nadie había ocupado en Barranquilla una posición tan visible como el señor Cortissoz, que muere en plena juventud, y cuya desaparición es en aquella ciudad causa de hondo y general pesar'. Para honrar a Cortissoz y a los 'mártires de la aviación', un año después del accidente, en 1925, se incrustó un águila de bronce sobre un obelisco de mármol. Esta figura, enviada desde Alemania como un tributo del gobierno de ese país, llegó a Barranquilla, según indicó la empresa Gases del Caribe.

El monumento fue instalado en 1926 en el bulevar de la hoy llamada carrera 54, en el corazón del barrio El Prado, que por entonces era una referencia internacional de desarrollo urbano con sus amplios jardines y opulentas mansiones. Curiosamente, el obelisco no siempre estuvo allí; según Diana Meyer y Enrique Yidi en su libro ‘Barrio El Prado: un viaje hacia el pasado’, la columna se encontraba inicialmente al paso del arroyo de la calle 39. Fue el alcalde Julio Gerlein Comelín quien la trasladó al bulevar central, frente a su residencia, donde más tarde se le añadiría el águila en honor a Cortissoz. Rodolfo Zambrano, historiador barranquillero, explica que 'Todo el bulevar central, desde la calle 59 hasta la calle 64, está dedicado a honrar a la aviación y a sus fundadores', quienes, como Cortissoz, Aristides Noguera, Cristóbal Restrepo, Carlos Daniel Roca y otros socios alemanes, creyeron en el proyecto del capitán Von Krohn.

Con el paso de los años, Barranquilla no olvidó a sus mártires. En 1969, cincuenta años después de la transformación de Scadta en Avianca, el presidente de la aerolínea, Juan Pablo Ortega, llegó a la capital del Atlántico para un acto conmemorativo. Esta ceremonia, aunque 'modesta' según la prensa de la época, celebró el cincuentenario de la aerolínea y la 'vinculación del país a la era moderna del transporte', resaltando con orgullo que 'fue en Barranquilla en donde nació la aviación colombiana'. Durante este evento, se dio inicio a las obras de un parque en conmemoración a Cortissoz y sus compañeros alemanes, ubicado en la carrera 54 entre calles 59 y 64. Este sería el Parque de Los Fundadores, inaugurado oficialmente el 5 de diciembre de 1969. Los nombres de los socios fundadores de Scadta –Ernesto Cortissoz, Rafael María Palacio, Jacobo Correa, Cristóbal Restrepo, Aristides Noguera, Alberto Tietjen, Werner Kacumerer, Suart Holsie y Helmut Von Krohn– fueron inmortalizados en bustos tallados en arcilla, desvelados entre aplausos. Ese mismo día, el aeropuerto internacional de Soledad, que sirve a Barranquilla, fue oficialmente nombrado Ernesto Cortissoz, en una emotiva ceremonia presidida por la hija del fallecido expresidente de Avianca, Clarita de Strauss.

Sin embargo, la construcción del Parque de Los Fundadores enfrentó considerables demoras y desafíos. Édgar Oviedo, asesor del alcalde Alejandro Char en temas de historia local, señala que la inauguración oficial se dio en varias etapas. En 1970, Francisco Nay, el administrador de las obras, se fugó con un adelanto del 50% del dinero destinado a la construcción. EL HERALDO reportó la preocupación por los materiales no utilizados y los errores técnicos, como la fuente luminosa que tuvo que ser destruida por una mala construcción. Más tarde, los bustos originales, hechos en arcilla y pintados de color bronce, sufrieron el impacto del sol y el vandalismo juvenil, perdiendo sus cabezas y convirtiéndose en los famosos 'descabezados' del parque, una 'desfachatez completa' según Oviedo. El escultor Emilio Morás alegó que se le habían encargado específicamente bustos de arcilla con recubrimiento de pintura color bronce, y por ese trabajo se le había pagado.

¿Qué pasó con el ejercito napoleónico?
El ejercito, qe dirigido por Dupont, se disponia a ocupar andalucia es derrotado en bailen por el general castaños. La victoria de bailen rompe el mito existente en Europa sobre la invencibilidad del ejercito napoleónico. Tambien los ingleses desembarcan en Portugal y dirigidos por Wellesley vencen al frances junot en Lisboa.

El águila de bronce original, que inicialmente miraba hacia el norte de la ciudad, se mudó del obelisco y pasó a ocupar un espacio en la cima de una estructura basada en columnas dentro del Parque de Los Fundadores. Las fotografías de la época sugieren que el monumento del águila fue movido varias veces dentro del mismo bulevar antes de la construcción definitiva del parque. En junio de 1970, la familia Santo Domingo donó cien mil pesos para restaurar el monumento y adecuar la plaza. La Sociedad de Mejoras Públicas se encargó de las obras de remodelación. Durante años, Avianca mantuvo el parque, pero el deterioro de finales de los 90 llevó a la intervención de Gases del Caribe, que en 2003 inauguró el monumento al Héroe Caído, esculpido por Haime Correa. Desde 2011, Gascaribe se encarga de su sostenimiento al 100%, asegurando la preservación de este sitio histórico.

El Águila Imperial de Napoleón: Un Trofeo Único

A miles de kilómetros de Barranquilla, otra águila de bronce ostenta un significado igualmente profundo y una historia fascinante, aunque de una naturaleza muy diferente. Esta es el águila imperial de Napoleón Bonaparte, una pieza única por múltiples razones, y un testimonio del inmenso aprecio y respeto que el emperador francés profesaba por estas insignias. Para Napoleón, las águilas eran tan o más importantes que la propia bandera tricolor, y ordenaba a sus soldados protegerlas con su vida. La pérdida de una de estas águilas era una humillación profunda para las tropas galas, y un símbolo de victoria para sus enemigos.

El 30 de mayo de 1808, en la bahía de Vigo, España, ocurrió un evento que resultaría en la captura de la única águila marítima del Imperio Napoleónico que se conserva en un museo. Durante una emboscada al navío “Atlas”, las fuerzas viguesas se apoderaron de este preciado trofeo. El “Atlas” tenía una historia peculiar: originalmente había sido el navío español “Atlante”, conocido también como «San José», construido entre 1752 y 1754. Fue transferido a la Marina francesa en Cádiz en 1801, como parte de un tratado secreto entre España y Francia, y rebautizado como “Atlas”. Después de sufrir averías en el combate de cabo Finisterre en 1805, el navío llegó al puerto de Vigo, donde fue transformado en buque hospital. Fue allí donde el levantamiento popular a favor de Fernando VII lo sorprendió, y fue abordado y apresado por tropas y marineros españoles.

El águila de bronce dorado al oro molido, que mide 31 centímetros de alto, 27 de largo y 10 de fondo, fue fundida por el broncista Pierre Philippe Thomire a partir de un original del escultor personal de Napoleón, Antoine Dyonysos Chaudet. Chaudet, a su vez, copió la representación del águila con las alas desplegadas, un emblema de Júpiter, dios romano asociado con el poder y la realeza. Para enfatizar la importancia de estas piezas, Napoleón las entregó en una solemne ceremonia celebrada el 5 de diciembre de 1804 en el Campo de Marte, el dios de la guerra en la mitología romana. En este acto, el propio emperador repartió el águila y el estandarte a los oficiales de 36 buques y varias unidades del Ejército, incluido el “Atlas”. El embajador de España en París, el teniente general de la Armada Federico Gravina, héroe de Trafalgar, estuvo presente en esta ceremonia.

La presencia de esta águila en el Museo Naval de Madrid, donde ingresó en agosto de 1847 procedente del arsenal de Ferrol, es para muchos un recordatorio palpable de la derrota final del emperador francés en la Guerra de Independencia Española. Es un símbolo de victoria española y de la humillación que supuso para Napoleón la pérdida de una insignia tan venerada. El hecho de que sea el único ejemplar conservado de la Marina Imperial de Napoleón la convierte en una pieza de incalculable valor histórico y un testimonio tangible de una era de grandes conflictos y cambios.

Tabla Comparativa: Águilas de Bronce con Historia

A continuación, una tabla que resume las características y el contexto de estas dos notables águilas de bronce, evidenciando sus diferencias y similitudes en el vasto tapiz de la historia:

CaracterísticaÁguila de Barranquilla (Homenaje a la Aviación)Águila de Napoleón (Marina Imperial)
OrigenEnviada desde AlemaniaFundida en Francia
Propósito PrincipalHomenaje póstumo a pioneros de la aviación (Ernesto Cortissoz y otros)Símbolo de la autoridad imperial y honor militar de Napoleón
MaterialBronce (originalmente sobre obelisco de mármol)Bronce dorado al oro molido
DimensionesNo especificadas en el texto (parte de un monumento)31 cm de alto, 27 cm de largo, 10 cm de fondo
Ubicación ActualParque de Los Fundadores, Barranquilla, ColombiaMuseo Naval de Madrid, España
Figuras Clave AsociadasErnesto Cortissoz, Hellmuth von Krohn, Karl C. Parrish, Juan Pablo OrtegaNapoleón Bonaparte, Antoine Dyonysos Chaudet, Pierre Philippe Thomire
Evento Histórico RelacionadoAccidente del hidroavión Tolima A-16 (1924)Captura del navío “Atlas” en Vigo (1808)
Significado SimbólicoRecuerdo de la valentía, progreso y orígenes de la aviaciónPoder imperial, honor militar, y un trofeo de guerra para el enemigo

Más Allá del Bronce: El Legado Simbólico

Estas dos águilas de bronce, separadas por continentes y por casi un siglo de historia, comparten un propósito fundamental: la preservación de la memoria y la encarnación de ideales. El águila barranquillera es un recordatorio constante de la audacia y el sacrificio de los pioneros de la aviación, quienes con su visión sentaron las bases para el desarrollo del transporte aéreo en Colombia. Es un símbolo de la resiliencia de una ciudad que, a pesar de las tragedias y los desafíos de construcción de sus monumentos, se enorgullece de su papel en la modernidad. Representa el espíritu emprendedor y la capacidad de superar adversidades, como lo demuestran las demoras y el vandalismo que sufrió el Parque de Los Fundadores, y su posterior recuperación y mantenimiento.

Por otro lado, el águila de Napoleón, más allá de ser un simple objeto histórico, es un potente emblema del poder y la ambición de un imperio que buscó dominar Europa. Su presencia en un museo español es un testimonio mudo de la resistencia y la victoria de un pueblo que se levantó contra la invasión. Ambas águilas, a pesar de sus contextos dispares, nos hablan de la capacidad humana para emprender grandes hazañas y de la importancia de recordar a quienes las hicieron posibles. Son ejemplos palpables de cómo el arte y la historia se entrelazan para crear un legado perdurable que continúa inspirando y educando a las generaciones futuras, trascendiendo la mera materialidad del bronce para convertirse en faros de significado.

¿Quién vence al águila napoleónica?
León vence al águila napoleónica (Jesús García Castillo)  Categoría estética que provoca el desagrado en su observador. Quimera de Arezzo (Desconocido)  Es algo insuperable, que ha superado las expectativas, algo único e irrepetible que provoca emociones intensas. Cuadriga de San Marcos (Lisipo, Grecia IV A.C)

Preguntas Frecuentes

¿Por qué eran tan importantes las águilas para Napoleón?
Para Napoleón, las águilas eran mucho más que simples insignias; representaban el alma y el honor de su Imperio y de sus tropas. Las consideraba tan sagradas como la bandera nacional y ordenaba a sus soldados protegerlas con sus vidas, ya que su captura por el enemigo significaba una profunda humillación y una derrota simbólica para el orgullo francés.

¿Cuál fue el propósito del monumento a Ernesto Cortissoz en Barranquilla?
El monumento, originalmente un águila de bronce sobre un obelisco de mármol y posteriormente parte del Parque de Los Fundadores, fue erigido para honrar a Ernesto Cortissoz y a los demás 'mártires de la aviación' que fallecieron en el accidente del hidroavión Tolima A-16 en 1924. Fue un tributo a su visión y sacrificio como pioneros de la aviación en Colombia.

¿Qué simbolizan las águilas en general en la historia y la heráldica?
En la historia y la heráldica, las águilas son símbolos universales de poder, fuerza, visión aguda, majestuosidad, libertad, victoria y protección. Han sido adoptadas como emblemas por numerosos imperios (como el Romano o el Napoleónico) y naciones a lo largo de los siglos, representando su soberanía y aspiraciones.

¿Qué desafíos enfrentó la construcción y mantenimiento del Parque de Los Fundadores en Barranquilla?
El parque enfrentó importantes desafíos, incluyendo demoras en las obras por la fuga del contratista con fondos, errores técnicos en la construcción (como la fuente luminosa), y vandalismo que llevó a la desaparición de las cabezas de los bustos originales de los fundadores, hechos de arcilla de baja calidad.

¿Cómo terminó el águila naval de Napoleón en España?
Esta águila, parte de la Marina Imperial de Napoleón, fue capturada en Vigo, España, el 30 de mayo de 1808. Tropas y marineros vigueses la apresaron del navío francés “Atlas” (anteriormente el español “San José”), que se encontraba en el puerto transformado en buque hospital. Desde entonces, el águila ha permanecido en España, exhibida actualmente en el Museo Naval de Madrid.

En conclusión, las águilas de bronce que hemos explorado son mucho más que meras esculturas. Son cápsulas del tiempo que encapsulan momentos cruciales de la historia, heroísmos olvidados y legados que perduran. Desde los cielos de Barranquilla hasta los mares de Vigo, estas figuras aladas de metal nos recuerdan el poder de los símbolos para mantener viva la memoria colectiva, inspirar el progreso y honrar a aquellos que, con su visión y sacrificio, moldearon el curso de los acontecimientos. Su brillo, aunque a veces empañado por el tiempo o el descuido, siempre ha sido restaurado, asegurando que su mensaje de fuerza, libertad y recuerdo siga volando alto.

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