15/07/2017
En el mundo del deporte de alto rendimiento, pocas decisiones generan tanto debate y expectación como las convocatorias de un entrenador. La ausencia de un jugador que, a ojos del público, parece merecer una oportunidad, o la inclusión de otro que genera sorpresa, son temas recurrentes en las mesas de café y los programas deportivos. Pero, ¿por qué un entrenador no llama a ciertos jugadores? La respuesta es un entramado complejo de factores que van mucho más allá del simple talento individual, abarcando estrategia, visión a largo plazo y una profunda comprensión del juego y del grupo humano.

El Ojo del Entrenador: Más Allá del Talento Bruto
La figura del entrenador es central en cualquier disciplina deportiva. Su rol no se limita a impartir ejercicios o diseñar tácticas; es un estratega, un psicólogo, un líder y, fundamentalmente, un seleccionador. Cada decisión sobre quién forma parte de un equipo y quién no, responde a una lógica interna que busca maximizar el rendimiento colectivo y alcanzar los objetivos propuestos. No se trata meramente de elegir a los doce o veintitrés jugadores más talentosos, sino de construir un equipo cohesionado y funcional.
Mario Kempes, leyenda viva del fútbol argentino y figura clave en el Mundial de 1978, ofreció una perspectiva valiosa sobre esta dinámica al referirse a la situación de Mateo Retegui. Retegui, un goleador que brillaba en el fútbol argentino, fue convocado por la selección de Italia y no por la de Argentina, a pesar de su gran momento. Kempes comentó al respecto: “Todo pasa por lo que ha visto el entrenador. Si el entrenador lo tiene en carpeta pero no lo ha llamado porque tiene cuatro o cinco jugadores delante, es como cortarle de raíz una proyección importante para él”. Esta frase encapsula perfectamente el dilema del entrenador. A veces, la no convocatoria no es un juicio sobre la calidad del jugador, sino una realidad impuesta por la abundancia de talento en una posición específica o por una visión estratégica que prioriza otras características o jugadores ya consolidados.
El entrenador evalúa constantemente un sinfín de variables: la forma actual del jugador, su estado físico, su capacidad para adaptarse a diferentes sistemas tácticos, su rol dentro del vestuario y cómo encaja en la química general del equipo. Un jugador puede ser excepcionalmente dotado, pero si no se alinea con la estrategia del entrenador o si hay otros que ofrecen un perfil más adecuado para un partido o un ciclo específico, su oportunidad podría demorarse. La profundidad del plantel y la necesidad de tener diferentes perfiles para distintas situaciones de juego son consideraciones constantes en la mente del cuerpo técnico.
La Sabiduría de un Campeón: Mario Kempes y el Futuro de Messi
El "Matador" Kempes, siempre con una mirada aguda sobre el fútbol, también compartió su visión sobre el futuro de Lionel Messi de cara al Mundial 2026. Su consejo a la "Pulga" no se centró en la cantidad de goles, sino en el entorno competitivo ideal para mantener su nivel y llegar en óptimas condiciones a su posible sexta Copa del Mundo. “Si quiere jugar el próximo Mundial, yo creo que en Francia va a estar muy bien”, afirmó Kempes en charla con TyC Sports. Su argumento es contundente: la Ligue 1, a pesar de ser menos exigente que otras ligas top, ofrece un nivel competitivo superior a la MLS, lo que permite a Messi mantenerse en ritmo sin una sobrecarga física excesiva. Según Kempes, en el PSG, Messi está “más descansado” para lo local, y aunque en Champions le cueste, su capacidad goleadora y su forma de ser lo mantendrán “perfecto en tres años”.
Esta perspectiva de Kempes subraya un aspecto crucial que los entrenadores de selecciones nacionales deben considerar: la gestión de los talentos más experimentados. No se trata solo de la capacidad actual, sino de cómo esa capacidad puede ser sostenida y optimizada a lo largo del tiempo. Para Messi, Kempes destacó una cualidad que lo diferencia: “Hay una cosa en la que Messi les gana a todos y les saca un montón de ventaja: corre cuando tiene que correr. No es que corre al vicio o para que el periodismo diga ‘mirá, se tiró al suelo’.” Esta inteligencia para dosificar el esfuerzo, una característica que solo los atletas de élite desarrollan, es un activo invaluable para cualquier entrenador que busque prolongar la carrera de un jugador. La capacidad de un jugador para entender el juego y economizar energía es tan importante como su habilidad técnica o física bruta, y es un factor clave en la toma de decisiones para convocatorias futuras.
El consejo de Kempes a Messi es, en esencia, un consejo a los entrenadores sobre cómo gestionar a sus estrellas: buscar el equilibrio entre la exigencia competitiva y el descanso necesario para que el rendimiento no decline. La elección del club y la liga donde un jugador milita puede ser un factor determinante en su longevidad y su capacidad para ser convocado en futuras competiciones internacionales, lo que hace que el seguimiento de los entrenadores se extienda más allá de los partidos de la selección.

El Rol Multifacético del Entrenador Moderno
Para comprender a fondo las decisiones de un entrenador, es fundamental desglosar lo que implica esta profesión. El término "entrenador" proviene del latín, con el prefijo ‘in’ (hacia el interior) y el verbo ‘traginare’ (arrastrar), concluyendo con el sufijo ‘dor’, que indica quien ejecuta la acción. En su esencia, es “aquel que brinda preparación para un deporte”, ejercitando a alguien para que asimile, mejore y perfeccione lo aprendido.
Sin embargo, la realidad moderna ha expandido enormemente esta definición. Un entrenador de hoy no solo se enfoca en la preparación física y técnica. También debe ofrecer asistencia psicológica y emocional, reconociendo que el rendimiento deportivo está intrínsecamente ligado al bienestar mental del atleta. Son guías que imparten su experiencia y saber profesional, adaptándose a las expectativas y necesidades de cada individuo o grupo. La capacidad de un entrenador para motivar, manejar la presión y construir un ambiente positivo es tan vital como su conocimiento táctico. El liderazgo, la empatía y la comunicación efectiva son herramientas esenciales en su día a día.
Podemos distinguir entre el entrenador individual y el entrenador de equipo, aunque ambos comparten la misión de potenciar el rendimiento:
- Entrenador Individual o Personalizado: Su trabajo es educar y capacitar a una persona en formación deportiva o en búsqueda de una transformación física. Se enfoca en un plan a medida, con sesiones estratégicas diseñadas para las metas específicas del cliente. Este rol ha ganado popularidad, ofreciendo una atención detallada y un seguimiento constante, maximizando la eficacia y habilidad del deportista.
- Entrenador de Equipo: Comparte muchas funciones con el entrenador individual, pero añade la complejidad de la instrucción grupal. Esto incluye un proceso de selección inicial para identificar a los deportistas con las habilidades y requisitos necesarios para la competencia, buscando las mejores opciones con más nivel. Una vez elegido el plantel, su tarea es implementar una estrategia colectiva, crucial en todo deporte de conjunto.
En los deportes de equipo, el entrenador es el arquitecto de la estrategia, decidiendo los planes de juego, las sustituciones, y la táctica a seguir. El entrenamiento abarca desde la táctica y la técnica hasta la condición física. En las grandes ligas, muchas de estas funciones se delegan a un equipo de ayudantes, incluyendo fisioterapeutas y preparadores físicos, permitiendo al entrenador principal centrarse en la visión global y la gestión del grupo. Además, en el ojo público de los medios masivos, el entrenador es a menudo el portavoz del equipo, quien debe dar la cara en entrevistas y comunicados, manejando la presión mediática y protegiendo a sus jugadores de distracciones externas.
Tomando Decisiones Clave: Convocatorias y Estrategia
Volviendo a la pregunta central de por qué un entrenador no convoca a un jugador, la respuesta es raramente simple. Las decisiones de convocatoria son el resultado de un análisis exhaustivo y multifactorial. Aquí desglosamos algunos de los elementos clave que influyen:
- Forma Actual y Momento: Un jugador puede tener un gran potencial, pero si su rendimiento actual ha disminuido, si atraviesa una meseta o si está saliendo de una lesión que aún no le permite alcanzar su pico, el entrenador podría optar por no convocarlo para protegerlo o porque otros están en mejor forma. La continuidad en el alto rendimiento es un factor determinante.
- Encaje Táctico: No todos los jugadores, por muy buenos que sean, encajan en el sistema táctico que el entrenador quiere implementar. Un jugador puede ser brillante en un esquema (por ejemplo, un extremo puro en un 4-3-3), pero ineficaz en otro (como un interior en un 3-5-2). El entrenador busca piezas que armonicen con su filosofía de juego y que puedan ejecutar las instrucciones tácticas con precisión.
- Equilibrio del Plantel: Un equipo necesita equilibrio en todas sus líneas y en el banquillo. Tener demasiados jugadores de una misma posición o perfil (por ejemplo, muchos delanteros centro y pocos extremos) puede desequilibrar el grupo. El entrenador busca una plantilla que ofrezca diversas opciones y soluciones ante diferentes escenarios de partido, cubriendo todas las necesidades posicionales y de rol.
- Química y Cohesión de Grupo: El ambiente en el vestuario es fundamental. Un entrenador evalúa no solo la habilidad futbolística, sino también la personalidad y cómo un jugador puede impactar la dinámica del grupo. A veces, un jugador puede ser técnicamente brillante pero no encajar bien con el resto del equipo, lo que afectaría la armonía y el rendimiento colectivo. La disciplina, el compromiso y el compañerismo son cualidades intangibles pero vitales.
- Visión a Largo Plazo vs. Necesidad Inmediata: En el caso de jugadores jóvenes, un entrenador puede decidir no convocarlos para proteger su desarrollo, dándoles más tiempo en categorías inferiores o en sus clubes para que adquieran experiencia sin la presión de la selección mayor. O, como en el caso de Retegui, priorizar a otros jugadores ya establecidos que le dan más garantías inmediatas para los objetivos a corto plazo.
- Conocimiento del Rival: La estrategia para un partido específico contra un rival particular puede influir en la elección de jugadores. Se pueden preferir jugadores con ciertas características que se adapten mejor a contrarrestar o explotar las debilidades del oponente. Por ejemplo, un defensor rápido contra un atacante veloz, o un mediocampista con buen pase contra un equipo que presiona mucho.
- Antecedentes y Compromiso: La disciplina, el compromiso con el equipo y la actitud en los entrenamientos son factores no negociables para muchos entrenadores. Un jugador que no demuestre profesionalismo, por muy talentoso que sea, podría ser dejado de lado, ya que su actitud podría afectar negativamente al resto del grupo.
La decisión de no convocar a un jugador, como señaló Kempes sobre Scaloni y Retegui, puede ser una medida para evitar "cortar de raíz una proyección importante" si hay otros jugadores delante. Sin embargo, también puede ser una decisión activa para dar espacio a otros, o para mantener la competitividad interna del grupo, siempre con el objetivo supremo de alcanzar el éxito deportivo.
Comparativa de Roles del Entrenador
Para entender mejor la dualidad y las complejidades de la profesión, podemos comparar las características principales de un entrenador personal versus uno de equipo:
| Característica | Entrenador Personal | Entrenador de Equipo |
|---|---|---|
| Enfoque Principal | Individualizado, metas específicas del cliente. | Colectivo, objetivos del equipo y la institución. |
| Proceso de Selección | El cliente decide contratarlo según sus necesidades. | El entrenador elige jugadores para la plantilla; la directiva elige al entrenador. |
| Desarrollo de Estrategia | Plan de entrenamiento y nutrición adaptado a un individuo. | Plan de juego para el grupo, tácticas específicas para cada partido y temporada. |
| Relación Interpersonal | Directa y personal, con un solo atleta o cliente. | Con el grupo de jugadores, cuerpo técnico, directiva y medios de comunicación. |
| Tipo de Presión | Resultados individuales del cliente (ej. pérdida de peso, rendimiento en una carrera). | Resultados deportivos del equipo (victorias, campeonatos), rendimiento colectivo, presión mediática y de la afición. |
| Gestión de Grupo | No aplica, enfoque en un solo individuo. | Fundamental: manejo de egos, motivación grupal, resolución de conflictos. |
Preguntas Frecuentes sobre las Decisiones de los Entrenadores
- ¿Por qué un jugador talentoso no es convocado a pesar de su buen rendimiento en su club?
- La no convocatoria de un jugador talentoso puede deberse a múltiples factores. El entrenador puede tener ya varios jugadores de alto nivel en esa misma posición, lo que genera una competencia feroz y una superpoblación de talento. También puede ser que el estilo de juego del jugador no encaje con la táctica preferida del seleccionador, o que se esté priorizando la cohesión del grupo y la experiencia en el ámbito internacional para un torneo específico. Además, la gestión de cargas físicas o la necesidad de probar nuevas variantes en el equipo pueden influir en la decisión.
- ¿Qué peso tiene la experiencia en las decisiones de un entrenador?
- La experiencia es un factor muy valorado por los entrenadores, especialmente en competiciones de alta presión como Mundiales o torneos internacionales. Los jugadores experimentados suelen aportar calma, liderazgo, una mayor capacidad para manejar situaciones adversas y un conocimiento profundo del juego. Sin embargo, no es el único factor; el equilibrio entre experiencia y juventud, así como la forma actual y el estado físico, son cruciales. Un entrenador buscará el balance que mejor sirva a los objetivos del equipo en cada momento.
- ¿Cómo influye la táctica del equipo en la selección de jugadores?
- La táctica es uno de los pilares fundamentales en la selección de jugadores. Un entrenador puede tener una idea clara de cómo quiere que juegue su equipo (por ejemplo, posesión de balón, contraataque rápido, presión alta, juego directo), y elegirá a los jugadores cuyas características se adapten mejor a esa filosofía. Esto significa que un jugador puede ser muy bueno, pero si su perfil no es el que el entrenador necesita para su sistema, podría no ser convocado. La versatilidad y la capacidad de adaptarse a diferentes roles tácticos son cualidades muy apreciadas por los cuerpos técnicos.
- ¿Es el entrenador el único responsable de las convocatorias?
- Si bien el entrenador principal tiene la última palabra en las convocatorias, su decisión rara vez es unilateral. Generalmente, cuenta con un amplio cuerpo técnico que incluye asistentes, preparadores físicos, analistas de video, scouts y a veces psicólogos deportivos. Estos profesionales proporcionan informes detallados sobre el rendimiento de los jugadores, su estado físico, su adaptación a diferentes contextos y su impacto en el grupo. El entrenador procesa toda esta información junto con su propia visión y experiencia para tomar la decisión final. En algunos casos, la directiva del club o federación puede tener cierta influencia en la planificación general, pero la responsabilidad deportiva de la selección de jugadores recae principalmente en el entrenador.
Conclusión
En conclusión, la decisión de un entrenador de convocar o no a un jugador es una de las más complejas y multifacéticas en el deporte. Como hemos visto a través de las reflexiones de Mario Kempes y el análisis del rol del entrenador, no se trata solo de talento bruto, sino de una intrincada combinación de forma actual, encaje táctico, equilibrio del plantel, química grupal, visión a largo plazo y la evaluación de la competencia interna. El entrenador es un estratega que busca las piezas perfectas para su rompecabezas, siempre con el objetivo de optimizar el rendimiento y alcanzar el éxito colectivo. La próxima vez que un jugador talentoso no aparezca en una lista, o que una estrella como Messi sea aconsejada sobre su futuro, recordemos que detrás de esa ausencia o recomendación hay una decisión meditada, fundamentada en una visión integral del juego y del equipo, que busca lo mejor para el conjunto y el desarrollo de sus protagonistas.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Entrenador y la Convocatoria: Un Análisis Profundo puedes visitar la categoría Entrenadores.
