¿Qué hizo Alberto Fernández con los ex jefes de las Fuerzas Armadas?

Alberto Fernández y las FFAA: Un Legado Complejo

19/03/2025

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La relación entre el poder político y las Fuerzas Armadas es un pilar fundamental en cualquier democracia. Durante su mandato, el expresidente Alberto Fernández implementó una serie de medidas y políticas que buscaron redefinir el rol, la estructura y las condiciones del personal militar en Argentina. Desde la presentación de una nueva ley de personal hasta la reactivación de fondos estratégicos y la controvertida intervención en Rosario, su gestión dejó una huella significativa que merece ser analizada en profundidad. Este artículo desglosa los puntos clave de su accionar, ofreciendo una perspectiva clara sobre los cambios impulsados y los desafíos que persisten.

¿Qué temían los miembros del Ejército?
La situación era bastante paradójica. Porque los miembros del Ejército, que no portaban armas, estaban custodiados por un grupo de Gendarmería mientras trabajaban. Lo que temían en ese momento, según señalaron fuentes de la fuerza, era que algún sicario narco atacara a un soldado a modo de provocación.

La tradicional Cena de Camaradería de las Fuerzas Armadas se convirtió en un escenario recurrente para los anuncios del entonces mandatario. Estos eventos, cargados de simbolismo, fueron el marco para comunicar decisiones trascendentales que impactarían directamente en la vida de miles de hombres y mujeres de uniforme, así como en la capacidad estratégica de la nación.

Índice de Contenido

Una Nueva Era para el Personal Militar: La Ley de 2023

Uno de los anuncios más relevantes de la gestión de Alberto Fernández en relación con las Fuerzas Armadas fue el envío al Congreso de la Nación de un proyecto de ley para el personal militar. Esta iniciativa, firmada en la tarde de la cena de camaradería de 2023, tenía como objetivo central derogar la ley que regía desde 1971. La ley anterior, con más de medio siglo de antigüedad, no reflejaba las cuestiones fundamentales del marco normativo actual de la Defensa, que había evolucionado significativamente a lo largo de las décadas.

El nuevo proyecto de ley prometía una actualización integral del régimen legal de la carrera y la profesión militar. Entre sus aspectos más destacados, se incluían cambios relevantes en el ejercicio de la defensa nacional, la introducción de derechos específicos para las mujeres incorporadas a la actividad militar y la promoción de una capacitación profesional continua. Este enfoque buscaba modernizar la institución, adaptándola a los desafíos y realidades del siglo XXI.

Además, la normativa proponía nuevos parámetros para el cálculo de haberes, abordando una demanda histórica del personal militar. Un punto crucial de este proyecto, y que fue enfáticamente señalado por el expresidente, era su diseño en conjunto con exministros de Defensa de diversas fuerzas políticas. Esta colaboración interpartidaria buscaba dotar a la ley de un consenso amplio y una visión de Estado que trascendiera las coyunturas políticas.

En el corazón de esta nueva legislación residía la intención de habilitar mecanismos de ascenso que tuvieran la formación como un incentivo primordial. Esto implicaba un giro hacia una carrera militar basada en el mérito y la constante actualización de conocimientos. Pero quizás uno de los aspectos más progresistas fue la explícita contemplación del respeto a los principios de igualdad y de no discriminación de las personas, cualquiera sea su condición de género, orientación sexual, económica o social. La ley prescribía la igualdad de trato y oportunidades en el acceso, permanencia y desarrollo de la carrera militar, marcando un hito en la inclusión y diversidad dentro de la institución castrense. Para erradicar la violencia por motivos discriminatorios, se habilitó la presentación de denuncias y se garantizó que todo el personal militar tuviera los mismos derechos que los ciudadanos en general, en concordancia con la realidad sociocultural de la nación.

Comparativa: Antigua Ley vs. Propuesta de Fernández

AspectoLey de Personal Militar (1971)Proyecto de Ley (Alberto Fernández)
Marco LegalObsoleto, no refleja marco actual de Defensa.Actualización integral, acorde con Defensa moderna.
Carrera y ProfesiónRégimen tradicional, menos flexible.Cambios relevantes, ascenso con formación como incentivo.
Igualdad/No DiscriminaciónNo contemplado explícitamente.Respeto a principios de igualdad de género, orientación sexual, económica o social.
Derechos de la MujerLimitados o inexistentes para roles específicos.Introduce derechos específicos para mujeres incorporadas a la actividad.
Violencia DiscriminatoriaNo abordado explícitamente.Habilita denuncias, garantiza derechos ciudadanos.
Cálculo de HaberesParámetros antiguos, problemas con sumas no remunerativas.Nuevos parámetros para cálculo de haberes.

Jerarquización Salarial y Dignificación: El Compromiso con los Uniformados

La cuestión salarial fue un tema recurrente en la agenda de Alberto Fernández con las Fuerzas Armadas. Ya en la cena de camaradería de 2022, el Presidente había anunciado la jerarquización salarial del sector. Este compromiso se materializó con la implementación de un aumento que, para el mes del anuncio de la nueva ley, representaba un incremento del 42%. La importancia de esta medida radicaba no solo en el monto, sino en la filosofía detrás de ella: asegurar que los hombres y mujeres que velan por la defensa de la patria percibieran salarios adecuados a sus responsabilidades.

Al inicio de su gestión, el mandatario había identificado un problema estructural: los salarios de oficiales, suboficiales y soldados no solo padecían un retraso significativo, sino que gran parte de ellos tenían la condición de ser sumas no remunerativas. Esta situación afectaba directamente los derechos de los militares en materia de Seguridad Social, generando una precariedad que minaba la moral y el reconocimiento de su labor. La decisión de convertir estas sumas en remunerativas fue un paso crucial para dignificar la profesión y garantizar derechos previsionales justos.

El objetivo, según Fernández, era “poner fin a la desatención política de nuestros oficiales, suboficiales y soldados”. La jerarquización salarial fue, en este sentido, una herramienta fundamental para recuperar el prestigio y el reconocimiento social que las Fuerzas Armadas merecían.

Fortaleciendo la Defensa Nacional: Inversión y Capacidad de Disuasión

Más allá de las cuestiones de personal y salarios, la gestión de Alberto Fernández se propuso revitalizar la capacidad operativa y estratégica de las Fuerzas Armadas. Al asumir, el presupuesto apenas atendía el pago de remuneraciones y la manutención cotidiana, y las industrias militares enfrentaban un creciente proceso de abandono. Frente a este escenario, se buscó devolverles las herramientas necesarias para garantizar la defensa de la soberanía, las riquezas naturales, la libertad y la dignidad del pueblo.

Para ello, en 2021 se firmó la Directiva Política de Defensa Nacional, inaugurando un nuevo ciclo de planeamiento de la defensa. Una de las herramientas que el expresidente destacó como fundamental para este propósito fue la generación del Fondo Nacional para la Defensa (FONDEF). Este fondo tiene como objetivo principal asegurar un mejor equipamiento de las fuerzas a lo largo del tiempo, permitiendo así incrementar la capacidad de disuasión y de control soberano del territorio.

El FONDEF no solo busca la adquisición de material bélico, sino que también promueve políticas de Estado que vinculan de modo virtuoso la industria nacional para la defensa con el desarrollo científico y tecnológico, favoreciendo además el federalismo a través de la producción en distintas regiones del país. Este enfoque estratégico apunta a una autonomía tecnológica y a la generación de empleo calificado, trascendiendo la mera compra de armamento.

¿Qué hizo Alberto Fernández con los ex jefes de las Fuerzas Armadas?
Entre los asistentes al evento de este lunes por la noche, Alberto Fernández sorprendió con un gesto inesperado al romper el protocolo, levantarse de la mesa y saludar uno por uno a los ex jefes de las Fuerzas Armadas.

Entre las acciones concretas para el mejor aprovechamiento de las capacidades y recursos, se desarrollaron acciones conjuntas como la creación de una guarnición militar en Ushuaia, estratégica para el control del Atlántico Sur. Asimismo, se reactivó en forma permanente la base Petrel en la Antártida después de 50 años, reafirmando la presencia argentina en el continente blanco. También se avanzó en la construcción de la primera unidad militar del ejército en Catamarca, fortaleciendo la presencia territorial de las fuerzas.

Un Gesto Inesperado y el Espíritu Democrático

En la cena de camaradería, Alberto Fernández sorprendió a los presentes con un gesto que rompió el protocolo: se levantó de la mesa y saludó uno por uno a los exjefes de las Fuerzas Armadas. Este acto, si bien simbólico, fue interpretado como un reconocimiento a la trayectoria y el servicio de quienes lideraron la institución en diferentes momentos, y un acercamiento directo más allá de las formalidades.

En otro pasaje de su discurso, Fernández resaltó el orgullo de contar con Fuerzas Armadas que, a 40 años del retorno de la democracia, fueron formadas durante esos años, cuya labor es guiada por los principios y valores democráticos y el respeto a los derechos humanos que rigen en el país. Este énfasis en la formación democrática y el respeto por los derechos humanos es un pilar fundamental en la relación entre el Estado civil y las Fuerzas Armadas en Argentina, especialmente después de los oscuros años de la dictadura militar.

Finalmente, el Jefe de Estado reafirmó el reclamo por el ejercicio pleno de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, destacando que “nuestra integridad territorial no será plena mientras haya una potencia extranjera allí, haciendo uso de los recursos que pertenecen por derecho a cada argentina y a cada argentino”. Este punto, una política de Estado que trasciende las gestiones, se mantuvo firme en su discurso.

El Desafío del Narcotráfico en Rosario: Un Rol Controvertido

La situación de inseguridad en Rosario, particularmente la escalada del narcotráfico, planteó uno de los debates más complejos y sensibles sobre el rol de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior. La trágica muerte de Máximo Jerez, un niño de 11 años víctima de un enfrentamiento narco en el barrio Los Pumitas, desató una pueblada que puso en evidencia la desesperación de los vecinos.

Ante este escenario, y con la campaña electoral en marcha, la entonces precandidata presidencial Patricia Bullrich propuso que las Fuerzas Armadas participaran en la lucha contra el narcotráfico en Rosario. Como respuesta, y buscando apaciguar la demanda social, Alberto Fernández anunció el envío de un grupo de miembros del Ejército para realizar tareas de infraestructura. Sin embargo, la Ley de Seguridad Interior prohíbe explícitamente a los efectivos del Ejército intervenir en tareas de seguridad ordinarias dentro del país, lo que generó un debate sobre los límites de su participación.

La presencia de los uniformados, un grupo de unos 20 suboficiales y oficiales del Ejército del área de ingeniería, buscaba responder a la percepción pública sin violar la ley. Llegaron a Rosario a mediados de abril con retroexcavadoras y camiones para abrir una calle de 300 metros. La situación era paradójica: los militares, que no portaban armas, estaban custodiados por efectivos de Gendarmería mientras trabajaban. El temor, según fuentes de la fuerza, era que algún sicario narco atacara a un soldado a modo de provocación. Esta custodia, sin embargo, terminó por afectar los recursos de Gendarmería, que debían destinar patrulleros y personal para proteger a los soldados, restando efectivos a las tareas de seguridad en la ciudad.

Lo más llamativo fue que las obras iniciadas por los miembros de las Fuerzas Armadas quedaron inconclusas. Fuentes del municipio de Rosario reconocieron que se terminaron a medio hacer debido a la falta de financiamiento de la Secretaría de Integración Socio Urbana. Este fracaso, según la intendencia, generó que los recursos gastados en el desplazamiento de la maquinaria y del grupo de ingenieros fueran probablemente más altos que el costo de la obra en sí, que finalmente el municipio tuvo que asumir.

Este episodio puso de manifiesto las dificultades de involucrar a las Fuerzas Armadas en tareas para las que no están legalmente ni operativamente preparadas. En la nueva etapa política, el debate se reavivó. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sigue siendo partidaria de una participación más activa de las Fuerzas Armadas en el combate contra el narcotráfico. El presidente Javier Milei ha señalado que el Gobierno evalúa enviar una nueva Ley de Seguridad Interior que permita a las Fuerzas Armadas tomar “acciones adicionales”. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se manifestó a favor de que el Ejército recorra las calles y realice tareas de seguridad ciudadana, argumentando que lo que se vive en Rosario son “ataques terroristas” y pidiendo “no quedar atados a debates ideológicos” y avanzar en soluciones prácticas.

Perspectivas sobre el Rol de las FFAA en Seguridad Interior

Actor PolíticoPosición / PropuestaFundamento
Alberto Fernández (gestión)Envío de Ejército para tareas de infraestructura (no seguridad).Respuesta a demanda social, respetando Ley de Seguridad Interior.
Patricia BullrichFFAA en combate directo contra narcotráfico.Necesidad de herramientas más robustas para crimen organizado.
Javier MileiEvalúa nueva Ley de Seguridad Interior para acciones adicionales de FFAA.Adaptar marco legal a nuevas amenazas, como el narcotráfico.
Maximiliano PullaroEjército en calles para tareas de seguridad ciudadana.Situación de Rosario como "ataques terroristas", necesidad práctica.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Qué es la nueva Ley de Personal Militar propuesta por Alberto Fernández?
Es un proyecto de ley que busca reemplazar la normativa de 1971 para actualizar integralmente el régimen legal de la carrera militar. Incluye cambios en la defensa nacional, derechos para las mujeres, capacitación continua y nuevos parámetros salariales, con un enfoque en la igualdad y no discriminación.
¿Qué es el FONDEF y para qué sirve?
El Fondo Nacional para la Defensa (FONDEF) es una herramienta financiera creada para asegurar un mejor equipamiento de las Fuerzas Armadas. Su objetivo es incrementar la capacidad de disuasión y control soberano del territorio, promoviendo la industria nacional y el desarrollo científico-tecnológico en el sector de la defensa.
¿Por qué las Fuerzas Armadas no pueden intervenir en seguridad interior de forma directa?
La Ley de Seguridad Interior de Argentina prohíbe a los efectivos del Ejército, Armada y Fuerza Aérea intervenir en tareas de seguridad ordinarias dentro del país. Su rol principal está definido para la defensa externa de la soberanía. Cualquier intervención en seguridad interna requiere un marco legal específico y excepcional.
¿Cuál fue el resultado de la intervención del Ejército en Rosario?
El Ejército fue enviado a Rosario para realizar tareas de infraestructura (apertura de calles) y no para seguridad. Sin embargo, las obras quedaron inconclusas por falta de financiamiento, y la presencia militar generó la necesidad de que Gendarmería los custodiara, desviando recursos de seguridad. Fue considerado un "fracaso" por el municipio local.
¿Se planean más cambios en el rol de las Fuerzas Armadas en seguridad interior?
Sí, tanto el gobierno actual de Javier Milei como la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, han manifestado su intención de revisar la Ley de Seguridad Interior para permitir una mayor participación de las Fuerzas Armadas en el combate contra el narcotráfico y la inseguridad, especialmente en contextos como el de Rosario.

La gestión de Alberto Fernández en relación con las Fuerzas Armadas se caracterizó por un intento de modernización y dignificación. La propuesta de una nueva ley de personal militar, la jerarquización salarial y la creación del FONDEF son ejemplos claros de una política orientada a fortalecer la institución y adaptarla a los tiempos actuales. Sin embargo, la experiencia en Rosario también dejó lecciones importantes sobre los límites y desafíos de su participación en tareas de seguridad interior. El debate sobre el rol de las Fuerzas Armadas en la Argentina, especialmente frente a nuevas amenazas como el narcotráfico, sigue abierto y es fundamental para el futuro de la defensa y la seguridad del país.

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