¿Cuándo se asciende a sargento 1o en el ejército de tierra?

El Viaje del General Julio Rodríguez: De JEMAD a Podemos

05/11/2017

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La historia de Julio Rodríguez Fernández es la de un hombre que, habiendo alcanzado la cima de la carrera militar en España como Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), decidió emprender un camino radicalmente distinto en la política, uniéndose a las filas de Podemos. Su vida, marcada por la constante mudanza debido a la profesión de su padre, un aviador militar, lo llevó a definirse como «no soy de ningún lugar, soy de muchos lugares». Nacido en Ourense en 1948, en plena posguerra, y criado entre León, Murcia y Zaragoza, este «crío que pintaba aviones de colores» estaba destinado a volar alto, pero su aterrizaje en la arena política sería, sin duda, el más inesperado de sus maniobras.

¿Qué es la campaña de Podemos?
La campaña aspira a «cohesionar a los votantes y simpatizantes de Podemos» y conocer así «todas las cuentas de izquierdas» consideradas afines. El mecanismo empleado busca generar una cadena de seguidores que sirva para actualizar y conocer internamente con cuantos perfiles pueden contar para sus próximas campañas.

Desde su infancia, Julio Rodríguez estuvo inmerso en un ambiente militar. Su padre, don José, fue piloto de combate del Ejército de Franco, lo que le valió el apodo de ‘Fuciño’. Esta herencia familiar, lejos de encasillarlo en una ideología conservadora, sirvió como punto de partida para una evolución personal y política que lo llevaría a ser conocido como «Julito El Rojo» entre sus compañeros. Su ingreso en el ejército en 1969 y sus 3.000 horas de vuelo en cazas de combate son testimonio de una carrera militar impecable y dedicada.

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De los Cielos al Terreno Político: La Trayectoria Militar de un JEMAD

La carrera militar de Julio Rodríguez fue meteórica y distinguida. Su bautizo en el aire como teniente lo vivió en la base sevillana de Morón de la Frontera, pilotando su primer caza F-5 en 1972. Formó parte de la recién creada Ala 21, una «promoción de pilotos de combate prodigiosa» de la que la mayoría de sus miembros, incluido él, llegaron a tenientes generales. Durante los años 1974 y 1975, en plena agonía del régimen franquista y en el contexto de las operaciones en el Sáhara, Rodríguez participó como piloto de caza. Aunque las acciones bélicas recayeron principalmente en otros tipos de aviones, su presencia en esas misiones lo conectó con un período crucial de la historia militar española.

Su ascenso culminó en 2008, cuando el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero lo nombró Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), un cargo de máxima relevancia. Durante su gestión, Rodríguez tuvo que afrontar decisiones complejas y, en ocasiones, polémicas. Una de las primeras tareas fue organizar el repliegue de las tropas españolas de Irak, en línea con la política del gobierno socialista. Sin embargo, otras situaciones generaron mayor controversia. El secuestro del pesquero español Alakrana en el Índico, donde los militares españoles tuvieron a los piratas a tiro pero el JEMAD no dio la orden de disparar, le valió feroces críticas de diversas ramas del Ejército. Del mismo modo, su papel en la intervención militar en Libia, aunque considerada «escasa» por algunos, también fue objeto de debate.

A pesar de las críticas, Rodríguez se fue curtiendo en la diplomacia y suavizando el tradicional «ordeno y mando» castrense, preparando su camino para una incursión en la política, una pasión que siempre lo atrajo y que, como estratega, supo planificar. Su etapa como JEMAD, bajo el paraguas de la ministra Carmen Chacón, fue la última de su carrera militar activa, marcando su transición hacia una nueva fase de su vida.

El ‘Rojo’ de la Academia: Ideología y Coherencia

El apodo «Julito El Rojo» no surgió de la nada. A pesar de haber crecido en un entorno familiar conservador y franquista, la ideología de Julio Rodríguez comenzó a virar a medida que viajaba y se exponía a nuevas ideas, especialmente en Francia. Sus compañeros de la Academia General del Aire recuerdan cómo se transformó, pasando de ser un «carca» a ser conocido por su afinidad con la izquierda. Aunque nunca se afilió a la Unión Militar Democrática (UMD), un grupo clandestino que luchaba contra la dictadura franquista desde dentro del Ejército, sí tuvo gestos que demostraron su simpatía, como visitar a compañeros detenidos en la base de Manises.

Ya como JEMAD, el general Rodríguez asumió como propio el proyecto de la Memoria Histórica, una de las iniciativas emblemáticas del Gobierno de Zapatero. En este contexto, dio órdenes expresas para eliminar todo lo relacionado con el régimen del general Franco. Estas acciones, que incluyeron la destrucción de escudos franquistas en obras de arte y la eliminación de vidrieras con referencias al régimen en residencias militares, le valieron calificativos como «un auténtico talibán» por parte de fuentes ligadas a los museos militares. Sin embargo, para otros, especialmente los miembros de la UMD, su iniciativa de condecorarlos con la Cruz al Mérito Militar en 2010 fue un gesto significativo y largamente esperado, que no habría sido posible sin su decisión.

Su «credo», como él mismo lo define, es la coherencia, la tranquilidad de conciencia y la responsabilidad, principios que, según él, valen tanto para lo militar como para lo civil. Esta búsqueda de coherencia parece haber sido un motor constante en su vida, llevándolo a tomar decisiones que, aunque controvertidas para algunos, reflejaban sus convicciones más profundas.

El Salto a la Política: ¿Por qué Podemos y No el PSOE?

El paso de Julio Rodríguez a la política no fue un capricho de última hora, sino una aspiración largamente cultivada. Durante años, se especuló con su posible ingreso en el PSOE, especialmente tras su estrecha colaboración con la ministra Carmen Chacón. Sin embargo, su desembarco en el partido socialista nunca se concretó. Fuentes del PSOE sugieren que Pedro Sánchez, entonces secretario general, buscaba perfiles más jóvenes y que las supuestas exigencias de Rodríguez de ocupar uno de los primeros puestos en las listas por Madrid habrían enervado al líder socialista, quien ya tenía otros planes.

Fue entonces cuando apareció Pablo Iglesias y Podemos. El fichaje de un teniente general, ex JEMAD, por un partido considerado «antisistema» cayó como una bomba en la política española y en los cuarteles. Para muchos militares en activo, la decisión de Rodríguez fue incomprensible, unirse a quienes «insultan al propio rey y al Ejército». Sin embargo, otros lo calificaron de «héroe» y «hombre íntegro».

Un factor determinante en su decisión fue la influencia de su segunda esposa, Francisca Sánchez Sánchez, Paqui. Con 46 años, Paqui es una «militante muy activa» de Somos Majadahonda, la marca local de Podemos, y muchos amigos cercanos al general confirman que ella fue quien «le ha llevado a Podemos». La coincidencia de pensamiento en temas como ser de izquierdas, republicanos y laicos, fue un catalizador para este giro político. Su vida familiar, con tres hijos de su primera esposa y una hija con Paqui, se entrelazó con su nueva aventura política.

EtapaRol PrincipalHitos y Decisiones Clave
Carrera Militar (1969-2008)Piloto de combate, Teniente General3.000 horas de vuelo, participación en operaciones del Sáhara, formación en la Ala 21, ascenso a Teniente General.
JEMAD (2008-2011)Jefe del Estado Mayor de la DefensaOrganización repliegue de Irak, gestión crisis del Alakrana (sin orden de disparo), participación en operación de Libia, impulso de la Ley de Memoria Histórica, condecoración a la UMD.
Retiro y Transición (2011-2015)Militar retirado, aspirante políticoNegociaciones fallidas con el PSOE de Pedro Sánchez, acercamiento a Podemos, influencia de su esposa Paqui Sánchez.
Carrera Política (2015-)Candidato y figura de PodemosCandidato a las elecciones generales, símbolo de la incursión de un militar de alto rango en la política ‘antisistema’.

Preguntas Frecuentes sobre el General Rodríguez

¿Cómo se le debe llamar a Julio Rodríguez?
Él prefiere que se le llame simplemente «Julio», sin títulos militares ni políticos.
¿Es masón o católico?
Julio Rodríguez ha afirmado no ser masón («Ni sé lo que es eso») ni católico. Su «credo» es la coherencia, la tranquilidad de conciencia y la responsabilidad.
¿Por qué se le conocía como «Julito El Rojo»?
Este apodo surgió entre sus compañeros de la academia y el ejército debido a su evolución ideológica hacia la izquierda, influenciado por lecturas y viajes, a pesar de su origen familiar conservador.
¿Cómo reaccionó su padre, un franquista, a su unión con Podemos?
La información proporcionada no detalla la reacción de su padre, pero sí menciona que es un tema de especulación entre sus antiguos compañeros militares.
¿Participó en acciones de combate en el Sáhara?
Participó como piloto de caza de un F-5 en operaciones sobre el Sáhara, aunque algunos compañeros no confirman su intervención directa en acciones de combate, ya que los aviones bélicos principales eran otros.
¿Por qué no dio la orden de disparar en el caso del Alakrana?
La razón exacta no se detalla, pero fue una decisión que le valió feroces críticas de parte de la Armada y del Ejército de Tierra, a pesar de que los piratas estaban a tiro.

El viernes de su destitución «con deshonor» por parte del Gobierno marcó el final oficial de una etapa y el inicio de otra. A sus 67 años, Julio Rodríguez dejó atrás el mundo de las armas para abrazar plenamente la política. Ya no surcaría los cielos en cazas de combate, sino que caminaría «a ras de suelo» como el general de Podemos, con una nueva fecha marcada en el calendario: el 20-D, el día de las elecciones generales en las que aspiraba a llevar su visión de la coherencia y la responsabilidad a la esfera pública. Su historia es un testimonio de cómo las convicciones personales y las influencias cercanas pueden redefinir el camino de un individuo, incluso en las más altas esferas.

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