23/11/2022
El concepto de "entrenamiento" y la figura del "entrenador" son fundamentales en diversos aspectos de nuestra vida, desde el desarrollo de habilidades deportivas hasta el dominio de complejas mecánicas en mundos virtuales. Sin embargo, en ocasiones, surge una pregunta intrigante: ¿por qué algunos entrenadores, o la dinámica misma del entrenamiento, parecen no poder cumplir su cometido? La respuesta es multifacética y puede abarcar desde las intrincadas reglas de un sistema de juego hasta las complejas regulaciones legales que rigen las relaciones laborales en el mundo real. Este artículo explorará ambas facetas, desentrañando las razones detrás de la aparente "incapacidad" de un entrenador para entrenarte, ya sea por limitaciones inherentes al sistema o por barreras legales y contractuales.

La Complejidad del Aprendizaje: Lecciones de Morrowind
Imagina por un momento que eres un aventurero novato en el vasto y enigmático mundo de Morrowind. Te equipas con tu primera espada, ansioso por enfrentarte a las criaturas que acechan en las tierras de Vvardenfell. Sin embargo, para tu frustración, tus golpes rara vez impactan a tu objetivo. ¿Acaso tu "entrenador" (el juego en sí, o los NPC que te instruyen) es ineficaz? La realidad es que el sistema de combate de Morrowind es uno de los primeros desafíos que debes dominar, y su complejidad va mucho más allá de simplemente hacer clic con el ratón. No es tan intuitivo como otros juegos modernos, pero tampoco alcanza la profundidad de un juego de rol de mesa basado al 100% en D&D.
La clave para entender por qué fallas tantos golpes radica en la interacción de varias estadísticas de tu personaje y la forma en que el juego las procesa. Tu habilidad con un tipo de arma específico es un factor determinante. Si, por ejemplo, tu nivel de habilidad en Armas Contundentes es de solo 10, al empuñar una maza, tu probabilidad base de acertar a un enemigo será mínima. A esto se suman otros elementos cruciales, como la fatiga actual de tu personaje. Esta mecánica es la razón principal por la que, al inicio de tu aventura, te sentirás tan inútil en combate. Lo que algunos jugadores interpretaron como una "mala fama" o una "inutilidad innecesaria", es en realidad una característica fundamental del sistema de progresión de Morrowind. Una vez que dominas estas mecánicas y dedicas tiempo a practicar, tus habilidades aumentan a un ritmo considerable, transformándote en un guerrero formidable. Existe una opción en el juego para que siempre aciertes todos los golpes, pero no se recomienda, ya que anula el sistema de estadísticas y la curva de aprendizaje, eliminando la esencia del desafío.
Mecánicas de Combate y Tipos de Ataque
El combate en Morrowind no solo se trata de acertar, sino de cómo acertar. Existen tres tipos de ataques, cada uno con sus propias características y daños potenciales:
- Corte (Chop): Es el ataque predeterminado. Se realiza estando parado o moviéndose diagonalmente (corriendo hacia adelante y moviendo el ratón a izquierda o derecha). El arma se levanta y se golpea hacia abajo. La mayoría de las armas causan el mayor daño con este ataque.
- Tajo (Slash): Se ejecuta moviéndose hacia la izquierda o la derecha mientras se ataca. El arma se balancea de lado a lado. Es útil en combate cuerpo a cuerpo, ya que el movimiento lateral puede ayudarte a esquivar. Las espadas largas, en particular, suelen beneficiarse de este tipo de ataque.
- Estocada/Empuje (Thrust): Se realiza moviéndose hacia adelante o hacia atrás. El ataque es frontal. Es ideal para mantener la distancia con los oponentes. Las lanzas son las armas más efectivas para este ataque, aunque las espadas cortas también obtienen una ligera ventaja.
Para maximizar el daño de cualquier ataque, debes "cargarlo" manteniendo presionado el botón de ataque. Un simple clic resultará en el daño mínimo. Es importante recordar que cada tipo de ataque tiene su propio valor de daño específico para cada arma; una estocada casi nunca causará el mismo daño que un corte con la misma arma.
La Tasa de Golpe y la Evasión: Las Fórmulas Clave
Para entender con precisión por qué un golpe acierta o falla, es fundamental conocer las ecuaciones que rigen la tasa de golpe y la evasión. Aunque no es obligatorio memorizarlas, comprenderlas te dará un control mucho mayor sobre tus combates.
Tu oportunidad de golpear a un enemigo se resume en la siguiente relación:
(Attacker's Hit Rate - Defender's Evasion)%
Es decir, tu frecuencia de ataque menos la evasión de tu enemigo, expresado como un porcentaje de éxito. Para calcular tu Tasa de Golpe, la ecuación es la siguiente:
(Weapon Skill + (Agility / 5) + (Luck / 10)) * (0.75 + 0.5 * Current Fatigue / Maximum Fatigue) + Fortify Attack Magnitude + Blind Magnitude
Aquí, la Agilidad y la Suerte de tu personaje juegan un papel, aunque la Suerte, al dividirse por diez, tiene un impacto menor. Aun así, no es un error invertir algunos puntos en este atributo. Veamos un ejemplo práctico:
- Nivel de habilidad en Armas Contundentes: 20
- Nivel del atributo Agilidad: 30 (30 / 5 = 6)
- Nivel del atributo Suerte: 40 (40 / 10 = 4)
- Cálculo inicial: 20 (Habilidad) + 6 (Agilidad) + 4 (Suerte) = 30
Ahora, consideremos la fatiga y los efectos adicionales:
- Multiplicador de Fatiga: (0.75 + 0.5 * Fatiga Actual / Fatiga Máxima). Si tu fatiga está completa (ej. 380/380 = 1), el multiplicador es (0.75 + 0.5 * 1) = 1.25.
- Aplicando Fatiga: 30 * 1.25 = 37.5
- Efectos adicionales: Si tienes un efecto de Fortificar Ataque (ej. +10), y no estás ciego (Blind Magnitude = 0), el resultado final sería 37.5 + 10 + 0 = 47.5%.
Este 47.5% es tu Tasa de Golpe base. A este valor se le debe restar la Evasión total del enemigo para determinar la probabilidad final de acertar. La fatiga es crucial; rara vez comenzarás un combate con la fatiga al máximo. Cuanta menos fatiga tengas, menor será el multiplicador y, por lo tanto, menor tu probabilidad de acertar un golpe.
La Evasión del enemigo se calcula de forma similar:
((Agility / 5) + (Luck / 10)) * (0.75 + 0.5 * Current Fatigue / Maximum Fatigue) + Sanctuary Magnitude
La evasión del enemigo funciona casi igual que tu tasa de golpe, pero sin tener en cuenta su habilidad con el arma, y se ve aumentada por el efecto Santuario (de la escuela de magia Ilusión), que incrementa temporalmente la probabilidad de evadir ataques. No debe confundirse con el efecto Escudo (de la escuela de magia Alteración), que aumenta la Armadura y reduce el daño, pero no afecta la evasión. Si no puedes golpear a un enemigo, es muy probable que su evasión sea extremadamente alta.
Más Allá de la Habilidad: Cuando el Marco Legal Impide el Coaching
Dejando a un lado los intrincados sistemas de combate de los videojuegos, en el mundo real, la capacidad de un "entrenador" para entrenar, o más precisamente, para ejercer su profesión, puede verse obstaculizada por barreras que no tienen nada que ver con sus habilidades técnicas o su fatiga física, sino con el complejo entramado legal y contractual. En España, el régimen laboral de los entrenadores deportivos ha sido, y sigue siendo, un área de considerable debate y evolución jurisprudencial. La pregunta de por qué un club no puede "entrenarte" (es decir, emplear a un entrenador) o por qué un entrenador no puede "entrenar" (ejercer su función) a veces se reduce a cuestiones de derecho laboral.
El principal problema radica en la ausencia de una norma específica que regule la relación laboral de los entrenadores en clubs deportivos. Esto ha obligado a los tribunales a encuadrar a los entrenadores en regímenes laborales ya existentes: el régimen común del Estatuto de los Trabajadores, el régimen especial de los deportistas profesionales (Decreto 1006/1985), o el régimen especial del personal de alta dirección (Decreto 1382/1985). La elección de uno u otro tiene consecuencias significativas, especialmente en caso de cese o extinción de la relación laboral. La jurisprudencia ha jugado un papel vital en esta evolución.
Evolución Jurisprudencial: ¿Alto Directivo, Deportista o Trabajador Común?
Históricamente, la jurisprudencia ha oscilado entre estas tres clasificaciones:
- Trabajadores Directivos (1975-1985): Inicialmente, muchos entrenadores, especialmente de equipos profesionales, fueron considerados "altos cargos" debido a las amplias facultades de dirección que se les atribuían (gestión de auxiliares, disciplina de deportistas, fijación de entrenamientos, convocatorias). Si se rompía la "confianza" inherente a esta relación, el club podía finalizar el contrato sin grandes indemnizaciones, y los conflictos se dirimían en la jurisdicción civil, no laboral.
- Deportistas Profesionales (1985-Actualidad): A partir de 1985, con la entrada en vigor del Decreto 1006/1985, la tendencia mayoritaria del Tribunal Supremo ha sido calificar a los entrenadores como "deportistas profesionales". Los argumentos a favor de esta postura se basan en la voluntad legislativa de excluir a técnicos y deportistas del régimen general, las similitudes en cuanto a aptitudes y cualificación, y la necesidad de una relación temporal basada en la confianza. Sin embargo, esta clasificación puede ser perjudicial para el entrenador, ya que los contratos de deportistas profesionales son eminentemente temporales, lo que contrasta con la estabilidad del régimen laboral ordinario.
- Trabajadores Comunes (Casos Aislados): Esta ha sido la solución menos frecuente y suele darse cuando el entrenador no posee las facultades de dirección que lo calificarían como alto cargo, ni encaja estrictamente en la definición de "deportista profesional" (ya que el entrenador no "practica" el deporte, sino que "adiestra"). Sin embargo, el régimen común presenta el problema de que los contratos indefinidos son la norma, lo cual choca con la naturaleza temporal de la relación de confianza entre club y entrenador. Además, las indemnizaciones por despido improcedente o la readmisión en caso de despido nulo (prohibida en el régimen de deportistas profesionales) no siempre se ajustan a la dinámica del sector.
La falta de una regulación específica ha generado inseguridad jurídica y ha llevado a que la calificación de la relación laboral dependa en gran medida de las circunstancias concretas y de la interpretación judicial.
¿Por Qué un Club No Puede Contratar o Mantener a un Entrenador? Restricciones de Licencia
Más allá de las complejidades de la clasificación laboral, existen normativas específicas, como las de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que pueden impedir directamente que un entrenador ejerza su función o que un club lo contrate. Estas reglas buscan proteger los derechos de los profesionales y garantizar la estabilidad dentro de las competiciones.
Artículo 162 – La resolución del vínculo contractual:
Este artículo es fundamental para entender las restricciones que un entrenador puede enfrentar. Si un entrenador, segundo entrenador, entrenador de porteros o preparador físico resuelve su contrato con un club, independientemente de la causa, no podrá actuar en otro club durante la misma temporada con ninguna otra clase de licencia, ya sea profesional o no profesional.
La única excepción a esta regla es la posibilidad de entrenar en categorías juvenil e inferiores de otro club, siempre y cuando este nuevo club no se encuentre en la misma categoría y grupo que el anterior. Además, si un club desaparece (por decisión propia o por resolución de un órgano competente), el entrenador afectado podrá contratar sus servicios con otro club, siempre que no hubiera percibido íntegramente (o no le hubieran garantizado) los emolumentos pactados en su contrato.
Artículo 163 – Garantía de cumplimiento de los contratos:
Esta disposición es crucial para los clubes. La RFEF establece que no se tramitará licencia de entrenador alguno a un club que no haya satisfecho o garantizado la totalidad de las cantidades adeudadas a sus entrenadores anteriores. Esto significa que un club que tenga deudas pendientes con técnicos previos estará impedido de contratar y licenciar a un nuevo entrenador, lo que en la práctica le impide "entrenarte" con un nuevo técnico.
El Comité Jurisdiccional y de Conciliación de la RFEF es el encargado de determinar la cuantía y las condiciones de la garantía que el club debe prestar para poder inscribir a un nuevo técnico mientras se resuelve la deuda. Además, si al 30 de junio de un año determinado, un club no ha satisfecho o garantizado las cantidades adeudadas a sus entrenadores anteriores, no solo no se tramitarán ni renovarán licencias de entrenadores, sino que tampoco se librarán licencias de futbolistas, y el club sufrirá la suspensión de derechos administrativos y federativos.
Para los entrenadores, es vital exigir la carta de despido y no dejar de entrenar hasta tenerla, para evitar que el club alegue incumplimiento de sus obligaciones. Al firmar el finiquito, especialmente en categorías donde se exige titulación, se recomienda ser flexible en los plazos de pago pero firme en la exigencia de lo adeudado, buscando un acuerdo de pago aplazado con una fecha límite clara. En caso de incumplimiento, el entrenador puede denunciar ante el Comité Jurisdiccional en cualquier momento.
Tabla Comparativa: Implicaciones de la Clasificación Laboral de Entrenadores en España
| Clasificación Laboral | Características Principales | Facultades Típicas del Entrenador | Indemnización por Cese (Sin Pacto) | Posibilidad de Readmisión (por despido nulo) | Consideraciones Clave |
|---|---|---|---|---|---|
| Personal de Alta Dirección (Decreto 1382/1985) | Relación basada en la confianza, funciones de alta dirección. | Dirección sobre auxiliares, disciplina, contratación de jugadores, representación del club. | 7 días de salario/año trabajado (límite 6 mensualidades). Preaviso de 3-6 meses. | No aplicable, se resuelve con indemnización pactada o legal. | Aplicable solo si el entrenador tiene facultades empresariales muy amplias. |
| Deportista Profesional (Decreto 1006/1985) | Carácter eminentemente temporal, aptitudes y cualificación especial. | Dirección técnica del equipo, preparación física y táctica. | Regulada por el Real Decreto, suele ser inferior a la del régimen común, a menudo ligada a la duración restante del contrato. | Nunca cabe la readmisión; se resuelve con indemnización. | Clasificación jurisprudencial mayoritaria actual; la relación es temporal por la confianza. |
| Trabajador Común (Estatuto de los Trabajadores) | Relación laboral ordinaria, carácter indefinido por defecto. | Funciones técnicas sin facultades empresariales directivas. | 45 días de salario/año trabajado (máximo 42 mensualidades) para despidos anteriores a 2012; 33 días/año (máximo 24 mensualidades) para posteriores. | Sí, en caso de despido nulo o improcedente (si el club no opta por la indemnización). | Menos frecuente, presenta incompatibilidades con la temporalidad necesaria y la confianza. |
Preguntas Frecuentes
- ¿Por qué mi personaje en Morrowind falla tantos golpes al principio del juego?
- Principalmente, se debe a que tu nivel de habilidad con el arma que usas es bajo. A esto se suman factores como tu Agilidad, Suerte y, crucialmente, tu nivel de fatiga. El sistema de combate de Morrowind es probabilístico y requiere que tus estadísticas sean elevadas para asegurar los golpes.
- ¿Qué papel juega la fatiga en el combate de Morrowind?
- La fatiga es vital. Una fatiga completa aumenta tu precisión en un 25%, mientras que estar agotado la disminuye en un 25%. Cuanta menos fatiga tengas, menor será tu multiplicador y, por lo tanto, menor tu probabilidad de acertar un golpe, ya que afecta directamente el multiplicador en la fórmula de la Tasa de Golpe.
- ¿Puede un entrenador despedido fichar por otro club inmediatamente en España?
- No, generalmente no. Según el Artículo 162 del Reglamento General de la RFEF, si se resuelve el vínculo contractual, el entrenador no podrá actuar en otro club de la misma categoría y grupo durante la misma temporada. Solo hay excepciones si el club anterior desaparece o si el nuevo club es de categorías juvenil o inferiores y no del mismo grupo.
- ¿Qué sucede si un club no paga a su entrenador anterior?
- Según el Artículo 163 de la RFEF, el club no podrá tramitar licencias para nuevos entrenadores ni renovar las existentes, e incluso se le prohibirá licenciar futbolistas. Además, podría sufrir la suspensión de derechos administrativos y federativos hasta que la deuda sea satisfecha o garantizada.
- ¿Es la relación laboral de un entrenador en España siempre temporal?
- Aunque la jurisprudencia tiende a calificarla como especial de deportistas profesionales (que son relaciones temporales), el debate persiste. Los argumentos a favor de la temporalidad se basan en la necesidad de confianza y los ciclos deportivos. Sin embargo, si se considerara una relación laboral común, por defecto sería indefinida, lo cual choca con la realidad del sector.
En definitiva, la capacidad de un "entrenador" para entrenarte es un concepto que trasciende la mera instrucción. Ya sea en un vasto mundo de fantasía donde las probabilidades y las estadísticas rigen cada impacto, o en el complejo entramado legal del deporte profesional, las barreras pueden ser tan variadas como inesperadas. La comprensión de estos factores, desde la intrincada mecánica de un sistema de juego hasta las estrictas regulaciones laborales, nos permite apreciar la profundidad y las múltiples dimensiones que influyen en el proceso de "entrenamiento" y en la propia figura del "entrenador". La próxima vez que un golpe falle o que un club no pueda contratar a su técnico deseado, sabrás que hay mucho más en juego que la simple habilidad o la intención.
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