¿Cuál es el color de la bandera del Ejército Nacional?

Ejército Nacional de Colombia: Historia y Legado

21/04/2016

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El Ejército Nacional de Colombia (EJC) es la fuerza militar terrestre legítima que opera en la República de Colombia, siendo el pilar fundamental en la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y el orden constitucional. Su historia es un reflejo de la evolución de la nación misma, marcada por batallas heroicas, periodos de profunda transformación y un compromiso inquebrantable con la seguridad de sus ciudadanos. Acompáñenos en un recorrido por los hitos que han moldeado esta institución, desde el simbolismo de su bandera hasta su rol crucial en el presente.

¿Cuál es el color de la bandera del Ejército Nacional?
Hacia el año de 1907, luego de la Reforma Militar fue implementada la bandera del Ejército Nacional, Insignia sublime de la Fuerza, cuyo color fue retomado del pabellón Nacional, siendo el rojo una representación de la sangre derramada por nuestros próceres y héroes a través de todos los tiempos.

Índice de Contenido

El Color de la Bandera: Un Símbolo de Sacrificio y Honor

La bandera del Ejército Nacional de Colombia, una insignia sublime de la Fuerza, fue implementada alrededor del año 1907, tras una significativa Reforma Militar. Su color principal, el rojo, fue retomado directamente del pabellón Nacional, y su elección no es casual. Este vibrante tono escarlata es una poderosa representación de la sangre derramada por nuestros próceres y héroes a través de todos los tiempos. Cada fibra de esta bandera evoca el sacrificio y el coraje de aquellos que han entregado su vida en defensa de la patria, convirtiéndose en un emblema de honor y compromiso para cada soldado colombiano.

Orígenes y Fundación: De la Colonia a la Independencia

Los antecedentes del Ejército Nacional se remontan al sistema defensivo instaurado por la Corona española en el Virreinato de Nueva Granada. Durante el siglo XVIII, las tropas terrestres de guarnición, conocidas como unidades "Fijos", se concentraban principalmente en las costas para repeler ataques extranjeros. Hacia 1803, se contaban alrededor de 3.301 tropas de estas unidades, destacando el Regimiento de Infantería El Fijo de Cartagena y el Batallón de Infantería Auxiliar de Santafé.

El punto de inflexión llegó el 20 de julio de 1810. La reyerta en Santafé de Bogotá, que culminó con la remoción del virrey y la instalación de la Junta Suprema, fue crucial. El éxito de esta revuelta se debió en gran parte a que las unidades del ejército colonial presentes en la capital, como el Batallón Auxiliar y la Compañía de Artillería, se pasaron al bando patriota. Este acto marcó el nacimiento del nuevo ejército patriota, con figuras como el Capitán Antonio Baraya, quien puso su compañía a órdenes de la Junta Suprema Gubernativa y es considerado el primer comandante en la historia del Ejército Nacional.

La Junta Suprema, consciente de la amenaza realista, se apresuró a aumentar el pie de fuerza. El 23 de julio de 1810, se ordenó la creación del primer batallón nuevo del Ejército patriota: el Batallón de Infantería “Voluntarios de la Guardia Nacional”. En sus filas se enrolaron jóvenes que luego serían figuras clave de la independencia, como Francisco de Paula Santander y los hermanos Pedro y Atanasio Girardot. Las antiguas unidades coloniales fueron renombradas, y se promovió la instrucción de oficiales, aunque las tropas en Panamá, Santa Marta, Riohacha y Popayán se mantuvieron fieles a la Regencia española, dando inicio a los enfrentamientos.

La primera campaña militar de la guerra de independencia comenzó en noviembre de 1810, cuando una expedición al mando del coronel Baraya marchó al sur para apoyar a la Junta Provisional de Cali. El 28 de marzo de 1811, en la Batalla del Bajo Palacé, cerca de Popayán, los patriotas obtuvieron una victoria crucial, liberando la ciudad y marcando el ascenso de Baraya a brigadier.

Entre 1812 y 1813, la guerra continuó, pero se desató una guerra civil entre las Provincias Unidas de la Nueva Granada (federalistas) y el Estado Libre de Cundinamarca (centralistas). A pesar de esta división, los bandos se unificaron temporalmente bajo el teniente general Antonio Nariño, quien en 1813 inició su Campaña del Sur para recuperar Popayán. En esta época, figuras como Simón Bolívar, proveniente de Venezuela, se unieron al Ejército de la Unión, liderando exitosas campañas en el Magdalena y Cúcuta, y aportando batallones a la Campaña Admirable para liberar Venezuela.

Sin embargo, la Campaña del Sur de Nariño, exitosa en Alto Palacé, Calibío, Juanambú y Tacines, sufrió un revés cerca de Pasto en la Batalla de los Ejidos, donde Nariño fue capturado. Para finales de 1814, las fuerzas patriotas habían sufrido reveses, y el gobierno de las Provincias Unidas abogó por la unidad nacional. Bolívar, tras ser derrotado en Venezuela, fue nombrado capitán general y encomendado con la toma de Santafé, logrando la unificación de las provincias patriotas. En 1815, se adoptaron reglamentos militares para mejor organizar el ejército, incluyendo la traducción de reglamentos franceses sobre estados mayores.

La Reconquista Española y el Renacimiento del Ejército Libertador

La reasunción del trono por Fernando VII en 1814 y el envío del teniente general Pablo Morillo con el Ejército Expedicionario de Costa Firme, compuesto por unos 10.000 hombres, marcaron el inicio de la Reconquista española en 1815. El Ejército de la Unión contaba entonces con unos 7.700 hombres, divididos geográficamente. Morillo inició sus operaciones asediando Cartagena de Indias, mientras otras fuerzas penetraban el interior del país.

A pesar de victorias patriotas como la Batalla de Chire, los realistas avanzaron. La caída de Cartagena en diciembre de 1815 fue un golpe devastador. La Batalla de Cachirí en febrero de 1816 resultó en la práctica destrucción del ejército del norte, abriendo el camino a la capital para los españoles. Ante la inminente derrota, el oficial francés Manuel Roergas de Serviez ordenó una retirada estratégica a los llanos orientales, logrando salvar una parte crucial de la oficialidad neogranadina que sería fundamental para el futuro ejército libertador.

Con el proceso de reconquista, los restos del ejército de la Unión se unieron a la guerra en Venezuela. En 1818, Bolívar envió al brigadier general Francisco de Paula Santander a los llanos de Casanare para levantar un nuevo ejército. Santander logró transformar las guerrillas llaneras en disciplinados batallones de línea, nutriéndolos con la experiencia de la antigua oficialidad de la Unión. En mayo de 1819, Bolívar se reunió con Santander en Tame, formando el Ejército Libertador de la Nueva Granada y Venezuela, con 2.200 hombres, dando inicio a la Campaña Libertadora de 1819.

Esta campaña, que incluyó el arduo cruce del Páramo de Pisba y batallas decisivas como las de Corrales, Gámeza y Tópaga, culminó con la victoria patriota en la Batalla del Pantano de Vargas y, finalmente, el 7 de agosto de 1819, en la Batalla de Boyacá, sellando la independencia de la Nueva Granada. Este triunfo marcó el inicio de la formación de La Gran Colombia, y el ejército colombiano emprendió una serie de campañas para liberar el territorio restante en manos realistas. Hacia mediados de los años 1820, Colombia contaba con un ejército robusto que participó en la independencia de Perú y se enfrentó a este país en la Batalla del Portete de Tarqui en 1829.

El Siglo XIX: Guerras Civiles y el Largo Camino a la Profesionalización

Tras la disolución de la Gran Colombia en 1830 y la naciente República de la Nueva Granada, el ejército enfrentó un periodo de constantes guerras civiles que dificultaron su profesionalización y tecnificación. A pesar de estos desafíos, hubo intentos significativos, como el decreto de uniformes y divisas en 1834 y la fundación del Colegio Militar en 1847, que graduó a oficiales ingenieros, aunque su evolución fue intermitente.

La Constitución de 1863, que estableció los Estados Unidos de Colombia, dividió el país en nueve estados federales, cada uno con la potestad de armar sus propios ejércitos. Esto resultó en la creación de nueve fuerzas armadas estatales, lo que generó un ambiente caótico y conflictos recurrentes. El Ejército de la Unión quedó reducido a una mínima "Guardia Colombiana" con capacidad operativa limitada frente a los ejércitos estatales. Sin embargo, en esta época, se implementaron mejoras en armamento, reemplazando mosquetes por rifles de retrocarga y Winchester. También se contrataron misiones militares europeas, especialmente prusianas, para actualizar el entrenamiento y las tácticas, introduciendo rifles Mauser.

La Constitución de 1886, producto de la Regeneración conservadora, centralizó el poder y dispuso la creación de un ejército permanente unificado, eliminando las fuerzas armadas estatales. Este cambio fue fundamental para consolidar el monopolio de la fuerza por parte del Estado. Aunque se contrató una misión militar francesa para profesionalizar el ejército, las guerras civiles de 1895 y la devastadora Guerra de los Mil Días interrumpieron este proceso.

¿Cuál es la línea de mando del Ejército Nacional deColombia?
La Organización del Ejército Nacional de Colombia fue reestructurada mediante la disposición número 0004 64 del 26 de febrero de 2016 donde se organiza por jefaturas y departamentos. En el Ejército Nacional de Colombia la línea de mando va, de mayor a menor autoridad, en la siguiente forma:

El Siglo XX: De la Consolidación a la Guerra Fría

Con el fin de la Guerra de los Mil Días en 1902, el General Rafael Reyes, elegido presidente, retomó con vigor la tecnificación del ejército. En 1907, se reabrió la Escuela Militar de Cadetes, y en 1909, la Escuela Superior de Guerra. Para ello, se contrató una misión militar chilena que asesoró en la reorganización del ejército y la dirección de las escuelas. Posteriormente, entre 1924 y 1928, una misión militar suiza continuó con la tecnificación.

Entre 1932 y 1933, el Ejército colombiano, con unos 6.200 hombres, se enfrentó a Perú en un conflicto que incluyó la crucial Recuperación de Leticia, culminando con el Protocolo de Río de Janeiro en 1934. La construcción de la actual Escuela Militar se inició en 1940, y durante la Segunda Guerra Mundial, misiones estadounidenses llegaron al país, permitiendo que oficiales colombianos se capacitaran en Estados Unidos. En 1944, se sentaron las bases del Comando General de las Fuerzas Militares (CGFM) con la creación del cargo de jefe de Estado Mayor.

La Violencia bipartidista, que se recrudeció a partir del 9 de abril de 1948, obligó al Ejército a restablecer el orden público en las regiones afectadas. Entre 1949 y 1953, el ejército comenzó a transformarse en una fuerza de contrainsurgencia, llevando a cabo operaciones como la de Yacopí en Cundinamarca y enfrentando emboscadas en los llanos orientales.

Un hito significativo en su proyección internacional fue la participación en la Guerra de Corea en 1951, donde Colombia envió el Batallón Colombia de Infantería, atendiendo una resolución de las Naciones Unidas. Más de 4.102 soldados colombianos participaron, demostrando su capacidad operativa en un escenario global. El Ejército también apoyó el Golpe de Estado de 1953 y jugó un papel clave en el gobierno del General Gustavo Rojas Pinilla. En 1956, el Batallón Colombia N.º 2 fue desplegado en la Península del Sinaí como parte de la Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas (UNEF) durante la Guerra del Suez. En 1954, se creó la Industria Militar (INDUMIL), fortaleciendo la capacidad logística del país.

El Ejército Moderno: Conflicto Interno y Proyección Global

Desde mediados del siglo XX y hasta la actualidad, el Ejército Nacional ha sido un actor central en el Conflicto Armado Interno de Colombia, combatiendo contra diversos grupos armados. Influenciado por la doctrina de la seguridad nacional y la formación en la Escuela de las Américas, ha desarrollado una gran capacidad contrainsurgente. Entre las operaciones militares más importantes se destacan:

  • En los años 60, operaciones contra el bandolerismo.
  • La Operación Soberanía sobre Marquetalia en 1964.
  • La Operación Anorí en 1973, donde cayeron fundadores del ELN.
  • La Operación Córdova en 1981, que frustró una invasión del M-19.
  • La Operación Tricolor 83 en 1985, para la retoma del Palacio de Justicia.
  • La Operación Casa Verde en 1990, contra el campamento principal de las FARC-EP.
  • La Operación Gato Negro en 2001, con la captura de importantes narcotraficantes.
  • La Operación Todo Honor en 2002, para la retoma de la Zona de Distensión.
  • En el marco del Plan Patriota, operaciones como Orión (retoma de Medellín) y Libertad Uno (rompimiento del cerco de las FARC-EP en Cundinamarca).
  • Operaciones de alto impacto como Fénix (2008), que abatió a 'Raúl Reyes', y Jaque (2008), que liberó a Íngrid Betancourt y otros secuestrados.
  • Operaciones como Sodoma (2010), que abatió a 'Mono Jojoy', y Odiseo (2011), que abatió a 'Alfonso Cano'.
  • Más recientemente, operaciones como Agamenón (2015) contra el Clan del Golfo, Aquiles (desde 2018) y Zeus (2019), que abatió a 'Rodrigo Cadete'.

Paralelamente a la lucha interna, el Ejército ha experimentado una profunda transformación institucional. En 1976, se creó la Universidad Militar Nueva Granada. En 1982, se reestructuró la organización en Divisiones, se fundó el Museo Militar y se activó la Brigada de Apoyo Logístico. El Ejército se dividió en cuatro divisiones geográficas en 1983. Se crearon los Batallones Contraguerrilla (1988), la Aviación de Ejército (1990), las Brigadas Móviles, los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), la Inteligencia Militar y la Escuela de Fuerzas Especiales (1996).

La reestructuración de 1998 y el Plan Colombia impulsaron la creación de la Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA), la Escuela de Soldados Profesionales y la Cadena Radial del Ejército Colombiano en 1999. En el 2000, se estableció la Brigada Especial Contra el Narcotráfico, y desde 2001, los Batallones de Alta Montaña. La Escuela de Helicópteros de la Fuerza Pública se creó en 2002. Desde 2003, con la Política de Seguridad Democrática, las Fuerzas Militares han actualizado sus equipos y métodos con apoyo internacional, evolucionando hacia un desarrollo multimisión con Fuerzas de Tareas y Comandos Conjuntos.

Nuevas estructuras como la División de Aviación Asalto Aéreo (DAAVA) surgieron en 2007, y los Batallones Contraguerrilla cambiaron su denominación a Batallones de Combate Terrestre en 2010. En 2017, se creó el Comando de Acción Integral y Desarrollo. Como parte de los Acuerdos de Paz, se crearon los Batallones de Desminado Humanitario, reflejando el compromiso del Ejército con la construcción de paz.

Además de sus operaciones internas, el Ejército Nacional ha mantenido su presencia en misiones internacionales. Desde 1981, el Batallón Colombia N.º 3 ha sido desplegado en la Península del Sinaí (Egipto) como parte de la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores. También ha participado en misiones en Haití (MINUSTAH) entre 2004 y 2017, y formó parte de la Fuerza Multinacional Irak durante la guerra en ese país, reafirmando su legado y compromiso con la seguridad global.

Hitos Clave en la Historia del Ejército Nacional de Colombia

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PeríodoAcontecimientos Destacados
Antecedentes Coloniales (Hasta 1810)Sistema defensivo español, unidades "Fijos", guarniciones en Cartagena y Santafé.
Independencia y Primera República (1810-1816)Creación de los primeros batallones patriotas, Batalla del Bajo Palacé, guerra civil interna, Campaña del Sur de Nariño, llegada de Morillo y la Reconquista.
Gran Colombia (1819-1830)Campaña Libertadora de 1819 (Boyacá), liberación de la Nueva Granada, participación en la independencia de Perú, Batalla del Portete de Tarqui.
Guerras Civiles y Profesionalización (1830-1899)Disolución de la Gran Colombia, intentos de profesionalización, fundación de colegios militares, impacto de la Constitución de 1863 (ejércitos estatales), centralización de 1886, misiones militares europeas.
Siglo XX: Modernización y Conflictos Globales (1900-1958)Reapertura de escuelas militares (1907, 1909), misiones militares (chilena, suiza), Guerra Colombo-Peruana, La Violencia, participación en la Guerra de Corea (Batallón Colombia).
Conflicto Armado Interno y Proyección (1958-Actualidad)Lucha contra grupos armados, grandes operaciones militares (Marquetalia, Anorí, Jaque), creación de unidades especializadas (GAULA, FUDRA, DAAVA), Batallones de Desminado, misiones de paz internacionales (Sinaí, Haití).

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuál es el color de la bandera del Ejército Nacional de Colombia y qué representa?
El color principal de la bandera del Ejército Nacional es el rojo, el cual fue tomado del pabellón Nacional. Este color simboliza la sangre derramada por los próceres y héroes de Colombia a lo largo de su historia, en defensa de la patria y la libertad.

¿Cuál es la misión principal del Ejército Nacional de Colombia?
De acuerdo con la Constitución Política de Colombia, la misión principal del Ejército Nacional consiste en la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y el orden constitucional. Es la fuerza militar terrestre legítima que opera en el país.

¿Cuándo se considera que el Ejército Nacional de Colombia tuvo sus orígenes como fuerza patriota?
El origen del Ejército Nacional como fuerza patriota se remonta al 20 de julio de 1810, cuando unidades del ejército colonial, como el Batallón Auxiliar, se unieron a la Junta Suprema de Santafé, formando el núcleo de lo que sería el nuevo ejército libertador. Antonio Baraya es considerado su primer comandante.

¿Ha participado el Ejército Nacional de Colombia en misiones internacionales de paz o combate?
Sí, el Ejército Nacional de Colombia ha participado activamente en diversas misiones internacionales. Destacan su intervención en la Guerra de Corea (1951), la Guerra del Suez (1956), y su despliegue continuo en la Península del Sinaí (Egipto) como parte de la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores desde 1981. También ha tenido presencia en misiones de paz en Haití y participó en la Fuerza Multinacional Irak.

¿Cómo ha evolucionado la profesionalización del Ejército a lo largo de su historia?
La profesionalización del Ejército Nacional ha sido un proceso continuo. Desde los primeros intentos con la fundación de colegios militares en el siglo XIX y la contratación de misiones militares europeas (prusianas, francesas) para actualizar tácticas y armamento, hasta la creación de academias especializadas como la Escuela Militar de Cadetes y la Escuela Superior de Guerra en el siglo XX, con asesoría de misiones chilenas y suizas. En el siglo XXI, con la Política de Seguridad Democrática y el apoyo internacional, ha modernizado sus equipos y métodos, desarrollando una doctrina multimisión y creando unidades especializadas como los GAULA, FUDRA, DAAVA y los Batallones de Desminado Humanitario, consolidándose como una fuerza moderna y capaz.

El Ejército Nacional de Colombia, con su rica historia y su constante evolución, se mantiene como una institución fundamental para el país. Su compromiso con la seguridad, la defensa del territorio y el bienestar de los colombianos es un legado que se construye día a día, con el mismo espíritu de honor y sacrificio que ha caracterizado a sus hombres y mujeres desde los albores de la nación.

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