18/02/2020
El mundo de la animación, a menudo subestimado en su complejidad artística, ha demostrado ser un fértil terreno para algunas de las bandas sonoras más brillantes y evocadoras de la era moderna. Este género no solo ofrece oportunidades narrativas únicas a través de sus historias y personajes, sino que también permite a los compositores explorar la riqueza de la orquesta sinfónica, creando grandes temas y melodías que resuenan profundamente. Sin embargo, con cierta frecuencia, especialmente en producciones de estudios como Disney, la atención suele recaer en las canciones al estilo de Broadway, opacando la música instrumental. Afortunadamente, los últimos años han visto un resurgimiento de títulos animados con tramas más maduras y complejas, abriendo la puerta a partituras orquestales que capturan la imaginación de toda la familia.

En este panorama, DreamWorks Animation, el estudio fundado por Katzenberg, Geffen y Spielberg, sorprendió gratamente al mundo en 2010 con “Cómo Entrenar a tu Dragón” (How to Train Your Dragon). Tras años de producir comedias animadas cargadas de referencias culturales, esta película, basada en las entrañables novelas de Cressida Cowell, se desmarcó por su encanto y profundidad, narrando las aventuras del joven vikingo Hipo y su inusual amigo lanza-fuegos. La cinta fue un rotundo éxito de crítica y público, consolidando su legado con una secuela igual de espectacular y entretenida en 2014. Pero más allá de su cautivadora narrativa y sus impresionantes visuales, un elemento clave contribuyó significativamente a su magia: la excepcional banda sonora de John Powell.
John Powell: El Maestro en Solitario de DreamWorks
“Cómo Entrenar a tu Dragón” marcó un hito significativo en la carrera de John Powell. Aunque fue su undécima partitura para una película de animación, sorprendentemente, fue la primera que escribió en solitario para DreamWorks. Hasta ese momento, el dominio musical de este estudio había sido casi exclusivo de Hans Zimmer y su equipo, dado su rol como responsable musical y amigo personal de Katzenberg. Powell ya había colaborado con otros compositores en títulos como “Antz (Hormigaz)” (1998), “La ruta hacia el Dorado” (2000), “Chicken Run: Evasión en la granja” (2000), “Shrek” (2001) y “Kung Fu Panda” (2008), pero esta fue su oportunidad de brillar con luz propia.
El resultado fue una de las obras más populares y aclamadas de su carrera, culminando incluso con una nominación al Oscar. Este reconocimiento es una hazaña notable para una película de animación que no proviene del gigante Disney, y una vez que uno se sumerge en la partitura, es muy fácil comprender por qué. La música de Powell no solo complementa la narrativa, sino que la eleva, añadiendo capas de emoción y aventura que pocos compositores logran.
Melodías que Despiertan la Aventura y el Vuelo
La partitura de “Cómo Entrenar a tu Dragón” está firmemente anclada en torno a varios temas principales, la mayoría de los cuales se presentan majestuosamente en la primera pieza musical de la película, introduciendo al espectador en la aldea vikinga y sus pintorescos protagonistas. Sin embargo, el elemento central y más impactante es, sin duda, el maravilloso tema principal, cargado de un sentido de la aventura verdaderamente brillante.
Aunque no evoca directamente el estilo de Erich Wolfgang Korngold, considerado el creador de este tipo de música épica, sí comparte la misma sensación fantástica y de espíritu libre que caracterizó las grandes partituras de aventura de la Edad de Oro del cine. No obstante, Powell logra infundirle una identidad muy moderna en su grabación e interpretación, creando un sonido que es a la vez clásico y contemporáneo. Este tema constituye la base de muchos de los momentos más emocionantes de la partitura, impulsando la acción y el descubrimiento.
Para muchos aficionados, aún más atractivo resulta el tema secundario, magistralmente utilizado para representar el vuelo en sus múltiples acepciones y ejemplos. Siguiendo las mejores tradiciones de la música cinematográfica, Powell lo desarrolla con una brillantez inigualable. No se trata solo del espectacular ‘Test Drive’, que acompaña el primer y emocionante vuelo de Hipo y Chimuelo, con esa mezcla sublime de majestuosidad y acción que te deja sin aliento. Cuando Powell lo salpica con una pizca de melodía más romántica, como en la maravillosa ‘Romantic Flight’, se transforma con poco esfuerzo en una música encantadora, dulce y hermosa, haciendo que cada una de sus apariciones sea un deleite. Los directores, Chris Sanders y Dean DeBlois, recordaron la emotiva experiencia de presenciar a la orquesta tocar ‘Romantic Flight’ por primera vez, y cómo al finalizar, la sala estalló en aplausos espontáneos para el trabajo del compositor, un testimonio del poder y la belleza de esta pieza.
El Inesperado y Encantador Toque Escocés
Otro de los elementos más destacados y distintivos de la partitura es la habilidad de Powell para incluir la cantidad justa de música con un marcado sabor escocés. Las gaitas aparecen de manera sorprendente y efectiva en temas como ‘Downed Dragon’, añadiendo una capa cultural inesperada pero brillante. Aunque su utilización podría parecer curiosa y su sonido muy “hollywoodizado” en una película sobre vikingos, Powell se inspiró simplemente en el hecho de que gran parte del elenco de voces de la película era de origen escocés, lo que le dio una justificación creativa y auténtica.
Lo más curioso es que, en este contexto, el estilo funciona excepcionalmente bien en la película, especialmente cuando Powell transforma ese aire escocés en una especie de jiga o danza folklórica maníaco-celta. Este giro no solo es ingenioso, sino que dinamiza la partitura y la dota de un carácter único que la distingue de otras obras de animación. La integración de estos elementos no se siente forzada, sino orgánica y contribuye a la riqueza sonora de la película.

Un Legado de Sinceridad y Deleite Musical
“Cómo Entrenar a tu Dragón” es una de esas bandas sonoras que irradian una alegría contagiosa, llenas de tanto calor y deleite que resulta imposible no dejarse entretener, incluso para los oyentes más exigentes. La música y su presentación en el disco fluyen con una naturalidad asombrosa, permitiendo a John Powell contar su propia historia a través de sus composiciones. La partitura abarca una amplia gama de estilos y emociones, desde la épica aventura hasta la tierna intimidad, pero nunca se percibe el más mínimo detalle de desconexión. Todo encaja perfectamente, creando una experiencia auditiva cohesionada y profundamente satisfactoria.
Como bien señala Fernando Fernández, la música es sincera, frecuentemente conmovedora, y simplemente deliciosa. John Powell ha escrito numerosas bandas sonoras de gran calidad, especialmente en el ámbito de la animación, y es muy fácil ver por qué es considerado uno de los compositores más estimados de su generación. Sin lugar a dudas, esta banda sonora y su álbum son absolutamente maravillosos, y para muchos, representan probablemente su mejor trabajo en el género de la animación, consolidando su posición como un maestro indiscutible de la música cinematográfica.
Preguntas Frecuentes sobre la Banda Sonora de “Cómo Entrenar a tu Dragón”
¿Quién compuso la banda sonora de “Cómo Entrenar a tu Dragón”?
La banda sonora de “Cómo Entrenar a tu Dragón” fue compuesta por el aclamado compositor británico John Powell.
¿Por qué es considerada una banda sonora destacada en el cine de animación?
Es destacada por su capacidad para evocar una profunda sensación de aventura y emoción, sus temas memorables (especialmente el de vuelo), la brillante orquestación, y la innovadora inclusión de elementos musicales escoceses. Además, fue notable por ser la primera partitura en solitario de Powell para DreamWorks Animation y por recibir una nominación al Oscar, un logro poco común para una película de animación fuera de Disney.
¿Qué elementos musicales distintivos se pueden encontrar en la partitura?
La partitura se caracteriza por un tema principal épico y aventurero, un tema secundario hermoso y emotivo dedicado al vuelo (ejemplificado en piezas como 'Test Drive' y 'Romantic Flight'), y la sorprendente y efectiva incorporación de gaitas y melodías con sabor escocés, que añaden una textura cultural única.
¿Es esta la primera vez que John Powell compuso solo para DreamWorks Animation?
Sí, “Cómo Entrenar a tu Dragón” fue la undécima partitura de John Powell para una película de animación, pero la primera que compuso en solitario para DreamWorks Animation. Anteriormente, había colaborado con otros compositores en proyectos de DreamWorks.
¿Qué impacto tuvo la banda sonora en la película?
La banda sonora fue fundamental para el éxito y la resonancia emocional de la película. Elevó las escenas de acción y aventura, profundizó los momentos de conexión y ternura entre los personajes, y contribuyó significativamente a la atmósfera mágica y envolvente del mundo de Hipo y Chimuelo, consolidándose como una parte inseparable de su encanto.
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