¿Quién entrenó a Benjamín?

Miguel Ángel Ramírez: Forjando Campeones con Valores

08/12/2020

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En el vibrante mundo del fútbol, especialmente en sus categorías formativas, el papel del entrenador trasciende la mera instrucción técnica. Se convierte en un educador, un guía y, en muchas ocasiones, en el primer gran referente para jóvenes aspirantes a futbolistas. Es en este escenario donde figuras como Miguel Ángel Ramírez Medina, un estratega con una visión clara y un profundo apego a los principios formativos, dejan una huella imborrable. Su trayectoria, que comenzó en los humildes campos del fútbol base canario, es un testimonio de cómo la pasión, la innovación y, sobre todo, el compromiso con los valores, pueden forjar no solo grandes atletas, sino también mejores personas.

¿Quién es el entrenador del Benjamín amarillo?
Miguel Ángel Ramírez Medina inició su periplo de entrenador en el Benjamín amarillo con Lemes y Miguel González. Tenía cosas de genio y de loco; siempre fue un adelantado. Miguel Ángel Ramírez -3ºd-, escoltado por Miguel González y Roque Suárez, en el Anexo de Siete Palmas.

La historia de Miguel Ángel Ramírez Medina en los banquillos comenzó en el corazón de la factoría de la UD Las Palmas, específicamente con el equipo Benjamín amarillo. Fue allí, junto a figuras como Paco Lemes y Miguel González, donde este joven técnico, hoy conocido por su éxito internacional y su actual rol en el Sporting de Gijón, dio sus primeros pasos. Lemes, exjugador del primer equipo y formador incansable, lo recuerda con una mezcla de admiración y asombro: “Tenía cosas de genio y de loco; siempre fue un adelantado”. Estas palabras, pronunciadas por quienes lo vieron crecer, encapsulan la esencia de un entrenador que desde el principio se atrevió a pensar diferente.

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Miguel Ángel Ramírez: De los Inicios Humildes al Éxito Internacional

Durante nueve años, Ramírez se empapó de la filosofía de la UD Las Palmas, bajo la tutela de Manuel Rodríguez Tonono, jefe de Formación y Captación. Este periodo fue fundamental para cimentar sus conocimientos y su particular visión del fútbol. Pero su ambición y su deseo de aprender lo llevaron más allá de las fronteras insulares y nacionales. Su maleta estuvo siempre lista para nuevos desafíos, llevándolo a vivir experiencias enriquecedoras en Vitoria, Catar, Ecuador, Brasil y Estados Unidos.

Cada parada en su periplo internacional añadió capas a su ya sólida formación. Fue en Ecuador, al frente del Independiente del Valle, donde alcanzó la cima, conquistando la prestigiosa Copa Sudamericana en 2019. Este logro no solo lo catapultó a la élite del fútbol mundial, sino que también validó su metodología y su capacidad para transformar equipos. Sus colegas y mentores, como Miguel González (ahora en la Federación Interinsular de Fútbol), siempre vieron en él un innovador: “Encaja en la filosofía y en el ADN de la UD, un innovador de la tecnología y que ya en cadetes presentaba informes de los rivales con vídeos. Lo estudiaba todo”.

Una Filosofía Basada en la Posesión y la Docencia

La formación académica de Miguel Ángel Ramírez, ligada al Colegio Claret Las Palmas donde dirigió el equipo de fútbol y regresó como profesor, subraya su amor por la ciencia y la docencia. Para él, el fútbol es un laboratorio, un aula donde se experimenta y se enseña. Su dogma es claro y conciso: el juego de posesión. No se trata solo de tener el balón, sino de entenderlo como una herramienta para dominar el espacio, controlar el ritmo y someter al rival.

Mingo Oramas, extécnico del filial de Las Palmas, lo describe como un "revolucionario" que "domina el juego y la estructura". Pero más allá de la táctica, Ramírez es reconocido por su profunda humanidad. Antonio Paneque, quien trabajó con él en el Claret, destaca su "enorme sensibilidad" y su "gran apertura". Estaba "pendiente de los pobres y de los más necesitados", reflejando un "hermoso testimonio cristiano". Esta faceta humana es crucial, especialmente cuando se trabaja con jóvenes, donde la empatía y la formación integral son tan importantes como el desarrollo deportivo.

Paco Lemes lo califica como un "empollón del fútbol y obseso del visionado de partidos en la TV y ordenador", lo que demuestra su incansable búsqueda de conocimiento y mejora. Su admiración por figuras como Guardiola es bien conocida, y él mismo ha sido un pionero, siempre con "muy claro a lo que quiere jugar y lo traslada al césped". La influencia de Roberto Olabe también fue clave, ayudándolo a invertir en su formación y a aprovechar cada oportunidad para crecer como profesional.

El Rol Crucial del Entrenador en el Fútbol Base: Lecciones de Respeto

El fútbol infantil, aunque competitivo, debe ser fundamentalmente una escuela de vida. Un reciente incidente en un partido de categoría benjamín puso de manifiesto la importancia crítica del entrenador como figura moral. José Mayans, entrenador y fundador del Atlético de San Blas, decidió parar un partido de campeonato provincial cuando un niño de su equipo lloraba en el banquillo debido a los insultos de un grupo de aficionados desde la grada. Su acción fue contundente: invitó a los responsables a abandonar el campo. "Tomé las riendas porque estábamos jugando en mi campo y pensé que era mi responsabilidad", explicó Mayans. "Son niños de 9 y 10 años, eso no se puede permitir y menos en mi casa, trabajamos los valores y somos un equipo ejemplar, ni siquiera hemos visto tarjetas amarillas".

Este gesto, aunque lamentablemente no es único en el deporte base, recibió una enorme repercusión y elogios en medios y redes sociales. Subraya una verdad ineludible: el entrenador es el primer garante del ambiente en el campo, especialmente en las categorías más jóvenes. Es su deber asegurar que el deporte fomente el respeto mutuo y la no violencia, transformando cada partido en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento personal.

Construyendo el Futuro: Cinco Pilares para un Deporte Formativo

Para que el deporte infantil sea una auténtica escuela de convivencia y desarrollo personal, es fundamental aplicar una metodología que vaya más allá del mero entrenamiento físico. A continuación, se detallan cinco pasos esenciales que los entrenadores pueden seguir para fomentar un ambiente positivo y formativo:

1. La Acogida

El primer contacto es crucial. Se trata de crear un ambiente positivo, rico en estímulos, donde los jóvenes se sientan intrínsecamente motivados. El entrenador debe facilitar un clima de comodidad e integración, asegurando que cada jugador se sienta parte del grupo, compartiendo el valor del colectivismo y estableciendo relaciones afectivas. Conocer los antecedentes de los jóvenes, establecer rutinas de organización que fomenten la responsabilidad (uso y almacenamiento del material), y reflexionar al final de cada sesión sobre los objetivos y el desarrollo son prácticas que cimentan la confianza y preparan el terreno para experiencias positivas.

2. Respeto y Participación

En este nivel, se busca establecer una autoridad basada en el afecto incondicional, sin caer en el autoritarismo ni la permisividad. Es vital establecer reglas claras que rijan tanto los entrenamientos como los partidos. Hay normas innegociables, como el rechazo absoluto a la violencia física y verbal, y el respeto a los compañeros y rivales. A partir de estas, se debe iniciar un proceso de negociación democrática para establecer el resto de las normas del equipo. Cuando los jóvenes participan en la creación de estas limitaciones, se sienten dueños de las decisiones y se comprometen más con su cumplimiento. La coherencia del entrenador, quien también debe someterse a estas normas y ser un ejemplo, es fundamental para la credibilidad y el funcionamiento de la actividad.

3. Establecimiento de Metas: Compromiso y Responsabilidad

Este pilar se centra en la perseverancia y el esfuerzo. Se propone establecer metas individuales y negociadas para cada deportista, relacionadas con aspectos propios del deporte. La consecución de estas metas genera experiencias de éxito, mientras que su no consecución se convierte en una oportunidad para renovar el compromiso y buscar una mayor implicación. Estos pequeños retos deben servir al joven para iniciar una búsqueda de éxito personal, minimizando el aspecto competitivo frente al adversario y potenciando la auto-superación, el trabajo personal y la capacidad de esfuerzo. El entrenador debe mantener una motivación constante, resaltando los progresos y reforzando el ánimo de sus jugadores.

4. Cooperación

En el deporte, la estructura competitiva a menudo lleva a dinámicas negativas: "Tu éxito me perjudica; tu fracaso me beneficia". La cooperación busca revertir esta lógica. En una estructura cooperativa, cada joven alcanza sus objetivos al mismo tiempo que el resto de sus compañeros, promoviendo una interdependencia positiva. La frase clave es: "Tu éxito es mi éxito y mi fracaso, tu fracaso también; por tanto, nuestro trabajo, esfuerzo, problemas y soluciones son conjuntos". El adversario se convierte en un cooperador por oposición, alguien que ayuda a mejorar las propias capacidades. Fomentar actividades físicas cooperativas puede desplazar factores negativos como la eliminación, la desintegración y el egocentrismo, en favor de la colaboración, la inclusión, la creatividad y la toma de decisiones conjuntas.

5. Ciudadanía Global

El nivel final resalta el papel del deporte como motor de desarrollo y cambio social. El deporte es una de las herramientas de comunicación más poderosas del mundo, con una increíble capacidad de convocatoria. Los entrenadores deben aprovechar esta plataforma para hacer reflexionar a los niños sobre su papel en la sociedad, utilizando ejemplos positivos de juego limpio y deportividad. Asimismo, la reflexión y el rechazo ante acontecimientos desafortunados en el deporte son cruciales para interiorizar la importancia del fair play y los valores éticos en la vida cotidiana. Los niños deben entender que su comportamiento en el campo tiene un impacto, y que el deporte es un reflejo de la sociedad en la que viven.

Logros en la Base: Cuando el Éxito es Más que un Trofeo

Más allá de los resultados individuales o la formación de futuras estrellas, los verdaderos logros en el fútbol benjamín se miden por el desarrollo integral de los niños. Un ejemplo concreto de esto es la recuperación de categoría por parte de un equipo benjamín, un año después de haberla perdido, y con el mismo grupo de chavales. Este hito no solo demuestra la resiliencia y el trabajo en equipo, sino que también "ha sido importante, sobre todo, de cara a ellos para que cogieran confianza". Además, el hecho de tener al máximo goleador de la categoría, Isidoro, es un testimonio del talento individual que se puede nutrir en un ambiente adecuado. Estos pequeños triunfos, aunque no siempre mediáticos, son los que verdaderamente impulsan la autoestima y el amor por el deporte en los jóvenes.

En resumen, la figura del entrenador en el fútbol base es multifacética y de vital importancia. Profesionales como Miguel Ángel Ramírez, con su visión innovadora y su compromiso con los valores, y acciones como la de José Mayans, que priorizan el bienestar de los niños sobre la competición, son ejemplos a seguir. El fútbol infantil es una oportunidad invaluable para enseñar a las nuevas generaciones que el éxito va más allá del marcador, residiendo en la formación de individuos íntegros, respetuosos y cooperativos. Es una escuela donde cada patada al balón, cada pase y cada gol, también construyen el carácter y los cimientos de una ciudadanía responsable.

Preguntas Frecuentes

¿Quién es Miguel Ángel Ramírez?

Miguel Ángel Ramírez Medina es un reconocido entrenador de fútbol español, nacido en Las Palmas de Gran Canaria. Es conocido por su trayectoria en la formación de jóvenes talentos en la UD Las Palmas y por su exitoso paso por el fútbol internacional, destacando su victoria en la Copa Sudamericana con el Independiente del Valle de Ecuador. Actualmente, dirige al Sporting de Gijón.

¿Cuál fue el primer equipo que entrenó Miguel Ángel Ramírez?

Miguel Ángel Ramírez inició su carrera como entrenador en el fútbol base, específicamente con el equipo Benjamín amarillo de la UD Las Palmas, donde trabajó junto a Paco Lemes y Miguel González.

¿Qué filosofía de juego tiene Miguel Ángel Ramírez?

Su principal dogma es el juego de posesión. Ramírez es un estudioso del fútbol, innovador en el uso de la tecnología para el análisis de partidos y equipos, y se caracteriza por una profunda vocación docente y un enfoque humano en su gestión de grupo.

¿Por qué es importante el rol del entrenador en categorías base?

El entrenador en categorías base es crucial porque no solo instruye en aspectos técnicos y tácticos, sino que también actúa como un educador fundamental. Es responsable de fomentar valores como el respeto, la cooperación, el esfuerzo y la responsabilidad, creando un ambiente positivo donde los niños puedan desarrollarse integralmente, más allá del resultado deportivo.

¿Cómo se fomentan los valores en el fútbol infantil?

Los valores en el fútbol infantil se fomentan a través de una "acogida" que genere confianza, el establecimiento de normas claras y "participativas" (rechazo a la violencia, respeto), la fijación de "metas" individuales para promover la auto-superación, el fomento de la "cooperación" entre los jugadores y el reconocimiento del deporte como una herramienta para la "ciudadanía global" y el juego limpio.

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