12/06/2015
Carlos Soria Fontán es mucho más que un alpinista; es un verdadero fenómeno de la naturaleza humana, un ejemplo viviente de que la edad es solo un número cuando la pasión y la determinación guían el camino. A sus más de ochenta años, este legendario montañista español se ha propuesto un objetivo que desafía toda lógica: convertirse en la persona de mayor edad en alcanzar las cumbres de las 14 montañas más altas del mundo. Su trayectoria es un testimonio de resiliencia, disciplina y un amor incondicional por las montañas que ha cultivado desde su juventud.

- Los Primeros Pasos Hacia la Cumbre: Una Vida Dedicada a la Aventura
- Compañeros de Cordada y el Desafío de los Ochomiles
- La Preparación de un Alpinista Eterno: Mente, Cuerpo y Nutrición
- La Montaña como Filosofía de Vida: Más Allá de las Cumbres
- Consejos de un Maestro: La Clave para una Vejez Activa y Plena
- Preguntas Frecuentes sobre Carlos Soria
Los Primeros Pasos Hacia la Cumbre: Una Vida Dedicada a la Aventura
La historia de Carlos Soria con la montaña comenzó a una edad sorprendentemente temprana. Con tan solo 14 años, realizó su primera incursión en la sierra de Guadarrama, en Madrid y Segovia, acompañado por su amigo Antonio Riaño. Aquella experiencia seminal encendió una chispa que nunca se apagaría. A los 21 años, en 1960, su espíritu aventurero lo llevó aún más lejos: viajó durante tres días a lomos de una moto Vespa junto a otro amigo para llegar a los majestuosos Alpes, donde se inició en el exigente mundo de las escaladas de gran dificultad.
Carlos Soria no solo fue un entusiasta de la montaña, sino también un pionero en el alpinismo español. En 1968, formó parte de la primera expedición española que viajó a Rusia para ascender el monte Elbrús, la montaña más alta de Europa (5642 m s. n. m.). Tres años después, en 1971, escaló en Alaska el Denali, la cima más alta de América del Norte (6194 m s. n. m.). Su compromiso con la exploración y el desafío lo llevó a participar en las primeras expediciones españolas al Himalaya en 1973 y 1975, siendo testigo directo de la primera cumbre de 8000 m s. n. m. lograda por España, un hito alcanzado por Jerónimo López y Gerardo Blázquez.
Compañeros de Cordada y el Desafío de los Ochomiles
A lo largo de su extensa carrera, Carlos Soria ha demostrado una capacidad asombrosa para afrontar desafíos colosales, a menudo en condiciones que la mayoría consideraría insuperables. La mayoría de sus expediciones a los 'ochomiles' fueron realizadas de manera prácticamente solitaria, contando con el apoyo esencial de algunos sherpas y porteadores locales. Entre ellos, destaca de manera sobresaliente Muktu Sherpa, quien se convirtió en un compañero invaluable y le ha acompañado en seis expediciones y cuatro cumbres de 8000 m s. n. m.: el K2, el Shisha Pangma, el Manaslu y el Lhotse. Esta relación de confianza y apoyo mutuo es un pilar fundamental en las hazañas de Soria, demostrando que, incluso en las empresas más individuales, el trabajo en equipo es crucial.
Desde julio de 2011, Carlos Soria ha contado con el respaldo de importantes patrocinadores como el banco español BBVA y Correos (España). Este apoyo financiero y logístico le ha permitido afrontar la fase final de su ambicioso proyecto de los 14 ‘ochomiles’ con mayores garantías y medios, facilitando la planificación y ejecución de expediciones que requieren una inversión considerable. Sin embargo, en 2018, Soria se encontró sin patrocinadores para sus expediciones, una situación que, lejos de detenerlo, subraya su inquebrantable determinación.
Los logros de Carlos Soria a edades avanzadas han marcado un antes y un después en el himalayismo. Su ascensión en 2004 al K2 (8611 m) a la impresionante edad de 65 años —superando la marca del montañero austríaco Kurt Diemberger, quien lo logró con 54 años— fue una proeza. A esto se suma su ascensión en 2008 al Makalu (8463 m s. n. m.) solo y sin oxígeno, a sus 69 años, y su cumbre con la Expedición BBVA al Kanchenjunga en mayo de 2014. Estas ascensiones no solo son récords de longevidad, sino que representan una verdadera revolución en la percepción de lo que es posible en el alpinismo de alta cota.
Hitos de Carlos Soria en la Altura
| Año | Montaña | Altura (m) | Edad de Carlos | Notas Destacadas |
|---|---|---|---|---|
| 1968 | Elbrús | 5642 | 29 | Primera expedición española |
| 1971 | Denali | 6194 | 32 | Cima más alta de América del Norte |
| 2004 | K2 | 8611 | 65 | Ascensión con 65 años, récord de edad en la época |
| 2008 | Makalu | 8463 | 69 | Solo y sin oxígeno |
| 2014 | Kanchenjunga | 8586 | 75 | Con Expedición BBVA |
| 2018+ | Pico Lenin | 7134 | 79+ | Coronado tras la prótesis de rodilla |
La Preparación de un Alpinista Eterno: Mente, Cuerpo y Nutrición
¿Cómo mantiene Carlos Soria un estado de forma tan extraordinario a su edad? Su respuesta es una mezcla de disciplina, adaptabilidad y un profundo conocimiento de su propio cuerpo. Aunque él mismo matiza la idea de “disciplina” con un “aprovechando los huecos como sea”, su rutina diaria es, en efecto, un testimonio de constancia.
Se levanta a las cinco de la mañana y desayuna a las seis. A las siete, ya está en el rocódromo de Las Rozas, un hábito que le permite evitar las aglomeraciones y aprovechar al máximo su tiempo. Antes de salir de casa, realiza ejercicios de fuerza, como flexiones, y se sube al rodillo de la bicicleta durante diez minutos. El rocódromo, según él, le ha permitido ganar una musculatura que ha sido crucial para sus expediciones.
Su estado de forma actual es asombroso para alguien que está a punto de cumplir 86 años. Con un peso de 57 kilogramos, indica que se encuentra en su peso ideal, destacando que “el músculo también pesa”.
El Secreto de su Desayuno y Nutrición Integral
La nutrición juega un papel fundamental en la preparación física de Carlos Soria. Su desayuno es un “conglomerado de cosas” que él mismo describe como inusual pero efectivo: una mezcla de proteína, frutos secos, creatina, semillas de chía y lino, copos de avena y levadura de cerveza. Prepara este desayuno el día anterior para que los ingredientes se humedezcan, y los frutos secos los remoja y seca antes de molerlos. Este meticuloso proceso demuestra su dedicación a una alimentación que optimice su rendimiento y recuperación.
Carlos Soria disfruta de lo que come, lo cual es clave para la sostenibilidad de sus hábitos. Consume mucha fruta, prepara sus propios zumos y le encantan las ensaladas “con muchísimos colores”, a las que añade arándanos, lechuga y tomate. Su enfoque en una dieta rica y variada no es una imposición, sino un placer, lo que facilita mantenerla a largo plazo.
Incluso con una prótesis de rodilla, implantada en 2018 para mitigar problemas físicos en los descensos, Carlos Soria ha continuado cosechando éxitos, como la coronación del pico Lenin (7134 m s. n. m.). Además, colabora activamente con el departamento de medicina deportiva del Instituto Nacional de Educación Física español, compartiendo su experiencia y contribuyendo al conocimiento sobre el rendimiento físico en la vejez.
La Montaña como Filosofía de Vida: Más Allá de las Cumbres
Para Carlos Soria, tener proyectos es su forma de vivir, pero su principal proyecto no es solo escalar montañas, sino “vivir el mayor tiempo posible”. Esta filosofía se refleja en sus hábitos diarios: sus “desayunos raros”, el cuidado que pone en su cuerpo, sus horarios de sueño y descanso. Su curiosidad por el futuro del mundo y de sus nietos es un motor que lo impulsa a querer prolongar su vida, a observar cómo evolucionarán las cosas.

El amor por la montaña le fue inculcado de una forma casi accidental. De niño, acompañaba a su jefe, Jesús Negueroles, a pescar, pero la pesca lo aburría. En lugar de pescar, se iba río arriba a explorar. A los 14 años, una vacación de quince días en La Pedriza con su amigo Antonio Riaño fue el punto de inflexión. “Dije 'este es mi mundo' y, a partir de ahí, no he dejado nunca de ir a las montañas”, recuerda. Esta experiencia marcó el inicio de una vida dedicada a la aventura.
Su evolución del montañismo al himalayismo fue natural. Empezó caminando, luego escalando cerros y, finalmente, enfrentándose a sitios de gran dificultad. Hitos como la primera ascensión a la cara norte del Torreón de los Galayos hace sesenta años, o la primera ascensión española a la cara oeste del Dru (junto a Antonio Riaño y los hermanos Durán), demuestran su progresión. Ha subido al Dru tres veces por vías distintas, incluso el Pilar Bonatti en el día. Su vida como deportista y amante de la naturaleza, especialmente de las montañas, ha sido “maravillosa”, llevándolo a lugares remotos como Papúa (Indonesia) y la cumbre más alta de la Antártida, como parte de su proyecto de las Siete Cumbres.
Cuando se le pregunta por el éxito de haber alcanzado metas tan altas, Carlos Soria responde con humildad: “El querer hacerlo simplemente”. A pesar de haber sido un niño pobre y de tener una familia numerosa (cuatro hijas), se siente inmensamente orgulloso de la familia que ha construido con Cristina, su esposa. La unidad y el apoyo de su familia han sido fundamentales. Su esposa, Cristina, le decía: “¡Carlos, tú vete, que luego cuando vuelves lo arreglas!”, una muestra de confianza incondicional que lo impulsó a seguir sus sueños incluso sin patrocinadores. Esta inspiración y apoyo familiar son, sin duda, parte de su éxito.
Aunque los expertos y médicos a menudo le dicen que tiene un cuerpo “diferente” o incluso que es “extraterrestre” (algo que él toma con humor), Carlos Soria atribuye su capacidad a su mentalidad y a su disfrute de lo que hace. “Me apetece lo que hago. Me gusta lo que hago y es mi manera de vivir. Y soy feliz dándome una vuelta a la dehesa si no puedo hacer otra cosa o subiendo este cerrillo también que tengo aquí al lado y no digamos yendo a darme una vuelta por la Pedriza, que es un sitio para entrenarme. Es fantástico.”
La montaña significa “mucho. Todo” para él. Le ha ayudado a vencer dificultades en la vida y a conservar la vida misma. Aunque afirma que podría adaptarse a vivir sin la naturaleza, su conexión con ella es profunda y transformadora.
Consejos de un Maestro: La Clave para una Vejez Activa y Plena
Carlos Soria no solo es un alpinista, sino también un sabio consejero para las personas de su edad y para las futuras generaciones. Su principal recomendación es que, cuando no son tan mayores, lleguen a la jubilación en las mejores condiciones posibles, tanto físicas como económicas. “Que vayan pensando en ello porque queda mucha vida por delante”, aconseja, lamentando que algunas personas se entristecen o desesperan al jubilarse.
Sus pilares para una vida plena son sencillos pero poderosos: “Es muy importante alimentarse bien, beber un poco de vino, si es que le gusta el vino, pero un poco de vino, no fumar, comer bien y hacer ejercicio. No hay más que eso. Con eso es suficiente. Y tener ganas de vivir y tener ilusión.”
Carlos Soria desafía la noción de que la edad es un impedimento. Rechaza la frase “¡Yo es que ya tengo 70 años!” y anima a ver la edad como un motivo de alegría por todo lo vivido. Su vida es la prueba viviente de que la pasión y la determinación pueden mantenernos activos y plenos, sin importar cuántos años pasen.
Preguntas Frecuentes sobre Carlos Soria
¿Quiénes han acompañado a Carlos Soria en varias expediciones?
Aunque Carlos Soria ha realizado la mayoría de sus expediciones a los 'ochomiles' de forma prácticamente solitaria, ha contado con el apoyo fundamental de sherpas y porteadores. De manera destacada, Muktu Sherpa le ha acompañado en seis expediciones y cuatro cumbres de 8000 m s. n. m.: el K2, el Shisha Pangma, el Manaslu y el Lhotse. Además, en sus inicios, fue acompañado por amigos como Antonio Riaño en sus primeras incursiones en la sierra de Guadarrama y los Alpes.
¿Cuál es el objetivo principal de Carlos Soria a su edad?
El objetivo principal de Carlos Soria es convertirse en la persona de más edad en alcanzar la cumbre de las 14 montañas más altas del mundo (los 'ochomiles'). Aunque ya ha superado récords de longevidad en varias de estas cumbres, su meta es completar la totalidad del proyecto.
¿Cómo mantiene Carlos Soria su estado físico a su edad?
Carlos Soria mantiene un régimen de entrenamiento diario y disciplinado. Se levanta temprano (5 AM), desayuna meticulosamente y acude al rocódromo de Las Rozas a primera hora (7 AM). Además, realiza ejercicios de fuerza en casa, como flexiones y uso del rodillo de bicicleta. Su dieta es fundamental, basada en un desayuno nutritivo con múltiples ingredientes y un alto consumo de frutas y verduras frescas.
¿Qué papel juega la alimentación en su preparación?
La nutrición es un pilar fundamental en la preparación física de Carlos Soria. Su desayuno es un “conglomerado” de proteína, frutos secos (remojados y molidos), creatina, semillas de chía y lino, copos de avena y levadura de cerveza, preparado con antelación. Además, consume mucha fruta, zumos naturales y ensaladas coloridas, disfrutando plenamente de una dieta sana y variada.
¿Qué consejo ofrece Carlos Soria para una vejez activa?
Carlos Soria aconseja a las personas que se preparen para la jubilación en las mejores condiciones físicas y económicas posibles. Recomienda alimentarse bien, beber un poco de vino si gusta (con moderación), no fumar, hacer ejercicio regularmente y, sobre todo, tener ganas de vivir e ilusión. Para él, la edad no debe ser un impedimento, sino un motivo de alegría por lo vivido.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Carlos Soria: El Alpinista Que Desafía el Tiempo puedes visitar la categoría Entrenamiento.
