02/10/2014
En la vorágine de la vida moderna, donde la presión por el éxito y la auto-superación constante parece ser un imperativo, han proliferado diversas prácticas que prometen la clave para la felicidad y el rendimiento óptimo. Entre ellas, el Coaching Ontológico ha ganado una popularidad considerable, ofreciéndose como la solución a los desafíos cotidianos y los sufrimientos humanos. Sin embargo, ¿qué hay detrás de estas promesas? ¿Cuentan con el respaldo y la validación necesarios para intervenir en áreas tan delicadas como la salud mental y el bienestar integral de las personas? El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Provincia de Córdoba, Argentina, ha emitido una clara y contundente posición al respecto, advirtiendo sobre los riesgos y la falta de legitimidad de estas prácticas en el ámbito de la salud.
La postura de los profesionales de la psicología surge de la creciente preocupación ante los resultados diversos y, en ocasiones, perjudiciales que les son manifestados por usuarios y organizaciones. En un mercado saturado de ofertas de “programas de pensamiento de ensalzada efectividad”, surgen interrogantes fundamentales sobre su función y validez. La crítica central se ancla en la relación de estas narrativas de auto-superación con la promesa neoliberal capitalista de felicidad, donde todo se vuelve objeto de diseño y consumo, transformando al individuo en un “empresario financiero de sí mismo”.
- El Auge del Coaching y la Promesa de Felicidad Neoliberal
- Coaching Ontológico: ¿Qué Es y Por Qué Genera Debate?
- Fundamentos Teórico-Epistemológicos: La Mirada de la Psicología
- La Formación de los Coaches: Un Vacío de Legitimidad
- El Ejercicio del Coaching Ontológico: Invasión de Incumbencias
- Marco Legal y Protección de la Salud Mental
- Coaching Ontológico vs. Psicología: Una Comparación Crucial
- Preguntas Frecuentes (FAQs)
El Auge del Coaching y la Promesa de Felicidad Neoliberal
Vivimos en una era donde el concepto de la felicidad y el éxito individual se ha mercantilizado. La sociedad impulsa una constante renovación de promesas a través de nuevos “objetos de consumo” que, supuestamente, prometen solucionar cualquier problema. En este contexto, el coaching ontológico, y otras prácticas similares, emergen como una suerte de panacea, ofreciendo fórmulas universales para alcanzar un “estado de ánimo” ideal, una suerte de disciplina impuesta por un entrenador experto. Esta idealización de la felicidad, a menudo ligada al consumo y al endeudamiento, genera una presión constante por la exhibición de logros “productivos”, viralizándose a la velocidad de la imagen en la era digital y funcionando como una especie de “Prozac de las tecnociencias”.
La visión crítica del Colegio no se enfoca en juzgar la buena voluntad o las creencias individuales de las personas, sino en analizar estrictamente si las intervenciones del coaching ontológico poseen la validación epistemológica suficiente para asumir un rol vinculado con la salud. Mientras que es admisible que una persona sienta que cierta práctica le sirve, no es admisible que esa práctica adquiera legitimación profesional sin justificación científica ni respaldo académico. La pregunta clave es: ¿Son estas prácticas un mero asesoramiento o una experticia limitada, o realmente pueden ser consideradas una profesión de la salud con las herramientas de validación y control que ello implica?
La psicología, como campo disciplinar, cuenta con diversas metodologías y enfoques, pero siempre en el marco de una visión contemporánea de la ciencia, donde el falsacionismo y la posibilidad de confrontar enunciados con marcos nomológico-deductivos son esenciales. La legitimidad de las afirmaciones y sus fundamentos son cruciales, más aún cuando se trata de la salud de las personas.
Coaching Ontológico: ¿Qué Es y Por Qué Genera Debate?
El coaching, cuyo significado literal es “entrenamiento”, se ha presentado históricamente como una estrategia técnica de mercado para la gestión y administración empresarial, con raíces en el ámbito deportivo. Su énfasis en la “ejercitación” y la búsqueda del éxito individual o grupal como criterio de realización ha sido su bandera. El éxito, equiparado a la felicidad, funciona como un paradigma que orienta acciones discursivas, corporales y emocionales hacia la “transformación” del individuo, realzando la adaptabilidad, la auto-invención, la operatividad y la rentabilidad.
Desde la perspectiva del coaching ontológico, se define como una técnica con procedimientos sistematizados que interviene sobre tres dimensiones constitutivas de la existencia humana: el lenguaje, el cuerpo y la emocionalidad. La promesa es que, a través de la ejercitación, motivación y transformación de hábitos intelectuales y emocionales, cualquier cliente está en condiciones de “traspasar las fronteras evolutivas y convertirse en la persona que aspira a ser”. Esta promesa se extiende tanto a individuos como a organizaciones, parejas y grupos familiares.
Sin embargo, la crítica del Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Córdoba se profundiza al analizar la terminología. La palabra “ente” proviene del griego “to on” (lo que es), base de la metafísica y luego de la ontología. Mientras que la ontología filosófica busca describir los modos de darse de los fenómenos sin una connotación normativa, los discursos del coaching ontológico a menudo tergiversan o contradicen estas tradiciones filosóficas, utilizando conceptos complejos como “modos de ser” o “estados de ánimo” de forma superficial y descontextualizada. Poner “ontológico” como sinónimo de “coaching” es, como mínimo, una desmesura, una desvirtuación semántica.
Fundamentos Teórico-Epistemológicos: La Mirada de la Psicología
El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Córdoba ha establecido claras objeciones en relación con las bases teórico-epistemológicas del coaching ontológico:
- Falta de Marco Científico y Técnico: Aunque toda disciplina tiene un período instituyente, es vital que estos procesos se desarrollen dentro del marco de la ciencia y la técnica, con metodologías de verificación acreditadas por la comunidad científica. Las prácticas del coaching carecen de esta validación epistémica.
- Enfoque en el Logro sin Resguardo Psíquico: El coaching se centra en el logro de metas y resultados, sin mediar resguardo sobre las exigencias psíquicas y psicosociales que pueden acarrear. Esto ignora la complejidad de la salud mental y el posible daño que puede generar una presión excesiva por el rendimiento.
- Lógica Mercantilista y Culpabilización Individual: Concibe al individuo como un producto a adaptar para un consumo más eficiente, fomentando la resiliencia y la culpabilización individual frente a situaciones de estrés o presión. No concibe la vulnerabilidad y desigualdad en lógicas de poder entre trabajadores y contextos socio-laborales, lo que es fundamental en la psicología del trabajo y las organizaciones.
- Eclecticismo Incoherente: Su base conceptual y práctica es ecléctica, tomando aportes de diversas disciplinas (filosofía, lingüística, psicología, neurociencias, etc.) de manera desordenada y, a menudo, tergiversada. Si bien el eclecticismo no es malo per se, sí lo es cuando se sostiene en afirmaciones incoherentes, voluntaristas, o sus consecuencias conllevan una credulidad que no corresponde a una práctica profesional.
- Emotivismo y Re-victimizació: Responden a lo que en filosofía se denomina “emotivismo”, confundiendo un resultado particular con la justificación de una práctica. Esto puede llevar a una re-victimizació de la víctima, donde la responsabilidad del fracaso recae en la “falta individual de compromiso” del coacheado, en lugar de en la idoneidad de la práctica.
La psicología del trabajo y las organizaciones, por el contrario, se enfoca en la salud integral de todo el sistema organizacional y sus trabajadores, no solo en hacer a los sujetos más funcionales para mejorar su rendimiento y productividad.
La Formación de los Coaches: Un Vacío de Legitimidad
Otro punto crítico señalado por el Colegio es la formación de los coaches:
- Base Psicológica sin Respaldo Oficial: Aunque la formación en coaching tiene una base esencialmente psicológica en sus fundamentos y prácticas, se realiza en organizaciones no oficiales y su ejercicio no está reconocido ni validado por ninguna ley a nivel nacional, provincial o municipal en Córdoba.
- Ausencia de Títulos de Grado Específicos: Los instructores y participantes no cuentan necesariamente con formación de grado en psicología u otras especializaciones relativas. Incluso, en algunas instituciones, los estudios secundarios no son un requisito, generando una gran ambigüedad.
- Cursos de Extensión Engañosos: Existen cursos de extensión en universidades que se presentan como “complementarios” a formaciones previas, pero son dictados por profesionales de áreas diversas (contadores, enfermeros, ingenieros) sin un criterio de unidad epistemológica necesario para ser reconocidos como agentes de salud.
Para que los coaches pudieran agruparse profesionalmente, se requeriría un recorrido académico y una inserción en ámbitos donde se debata la educación y la ciencia, algo que actualmente no cumplen.
El Ejercicio del Coaching Ontológico: Invasión de Incumbencias
El ejercicio del coaching ontológico presenta varias prácticas que invaden el rol de la psicología, lo cual representa un grave riesgo para la población:
- Intrusión en el Rol de la Psicología: Proyectos de ley que buscan regular el coaching muestran la presencia de prácticas intrusivas al rol de la psicología, especialmente la psicología del trabajo y las organizaciones, según lo dispuesto por la Ley de Educación Superior N° 24.521 y su Decreto reglamentario M.E. 1254/2018.
- Auto-proclamación como “Agentes de Salud”: Algunos proyectos de ley presentan al coach profesional como un “agente de salud con formación teórico-práctica”, con la función de “brindar atención personalizada tanto al individuo, como a las familias y/o equipos de trabajo en las organizaciones, con el fin de colaborar en la prevención de enfermedades psicosomáticas y sociales”. Esta afirmación es alarmante, ya que asume responsabilidades que requieren un título universitario y una regulación específica.
- Generación de “Quiebres” y Cambios Subjetivos: Parte de la oferta de los coaches se enfoca en generar “quiebres” en sus clientes para orientar su accionar hacia un futuro deseado. Esto implica cambios profundos en la subjetividad del consultante, que van mucho más allá de una simple mejora de habilidades laborales y se adentran en el campo de la intervención psicológica.
- Riesgo por Falta de Diagnóstico y Derivación: Aunque algunos proyectos de ley prohíben expresamente a los coaches diagnosticar patologías o tratar trastornos psicológicos, la falta de formación en psicodiagnóstico les impediría identificar cuándo es necesaria una derivación a psicoterapia. Esta incapacidad de diferenciar una demanda de coaching de una necesidad psicoterapéutica es sumamente riesgosa, poniendo en peligro la salud de las personas.
Marco Legal y Protección de la Salud Mental
La profesión de psicólogo en Argentina, y particularmente en la Provincia de Córdoba, está rigurosamente regulada por un marco legal que busca proteger la salud pública. La Ley Provincial N° 7106, la Ley N° 26.657 de Salud Mental de la Nación, y la Ley de Educación Superior N° 24.521, entre otras, establecen claramente las incumbencias y requisitos para el ejercicio de la psicología. Este marco legal reconoce la salud mental como un derecho humano fundamental, vinculado estrechamente con el derecho a la vida.
La Ley de Educación Superior N° 24.521, en su Artículo 43, califica a la psicología como una profesión de “interés público” cuyo ejercicio puede comprometer directamente la salud de los habitantes. Por ello, exige que las carreras universitarias cumplan con contenidos curriculares básicos, carga horaria mínima, e intensidad de la formación práctica, además de ser acreditadas periódicamente por organismos oficiales como la CONEAU.
El Decreto reglamentario M.E. 1254/2018 y la Resolución 343/2009 (modificada por la 1254/2018) detallan las “Actividades Profesionales Reservadas a los Títulos de Licenciado en Psicología y Psicólogo”. Estas incluyen, entre otras:
- Prescribir y realizar acciones de evaluación, diagnóstico, orientación, tratamiento psicoterapéutico y rehabilitación psicológica.
- Realizar intervenciones de promoción, recuperación y rehabilitación de la salud mental.
- Desarrollar y validar métodos, técnicas e instrumentos de exploración y evaluación psicológica.
- Diagnosticar, realizar peritajes y asesorar en el campo jurídico-forense.
- Evaluar, asistir y asesorar en el área educacional y laboral (higiene, seguridad y psicopatología del trabajo).
La pretendida “profesión de coach ontológico” no se encuentra comprendida en este marco normativo. Invade actividades reservadas exclusivamente a los psicólogos, pone en riesgo la salud y vulnera la reglamentación vigente. No existe una carrera de grado universitaria de Coaching Ontológico reconocida, y los cursos privados carecen de planes de estudios y avales ministeriales. Permitir que personas sin título idóneo ni formación universitaria tengan injerencia en temas de salud mental es un grave riesgo para la población.
El Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Provincia de Córdoba, en cumplimiento de su mandato constitucional de resguardo de la salud mental, advierte a las instituciones públicas y privadas sobre la necesidad de cumplir con las leyes. Hacen un llamado a los poderes legislativos para que convoquen a los colegios profesionales de la psicología frente a iniciativas que puedan afectar a las personas, ya que la población que requiere atención en salud mental es amplia, heterogénea y no siempre tiene la capacidad de diferenciar entre una práctica científica y un mero asesoramiento.
Coaching Ontológico vs. Psicología: Una Comparación Crucial
| Criterio | Coaching Ontológico (según el CPPC) | Psicología (según el CPPC) |
|---|---|---|
| Validación Epistemológica | Sin validación científica suficiente; pseudociencia. | Basada en método científico, verificación empírica y respaldo académico. |
| Enfoque Principal | Logro de metas, resultados, productividad individual; “fórmulas para todos”. | Salud integral del sistema (persona, organización), bienestar psíquico, abordaje de padecimientos. |
| Base Conceptual | Ecléctica, tergiversa aportes filosóficos y científicos; incoherente. | Disciplina con objeto de estudio y metodologías delimitadas y validadas. |
| Formación | Organizaciones no oficiales, sin aval ministerial, requisitos mínimos (a veces ni secundario). | Carrera de grado universitaria, título habilitante, regulada por ley y colegios profesionales. |
| Incumbencias | Prácticas intrusivas que invaden el rol del psicólogo; se presenta como "agente de salud". | Actividades reservadas por ley (diagnóstico, tratamiento, prevención de salud mental, peritajes, etc.). |
| Riesgo al Usuario | Alto, por falta de formación para identificar patologías y derivar; culpabilización del individuo. | Mínimo, por marco legal, código de ética y formación rigurosa en psicodiagnóstico y psicoterapia. |
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Significa que todo tipo de coaching es perjudicial?
La crítica del Colegio de Psicólogas y Psicólogos de Córdoba se centra específicamente en el Coaching Ontológico y otras prácticas que, bajo el paraguas del coaching, invaden el campo de la salud mental sin la formación y regulación adecuadas. El término “coaching” es genérico y engloba diversas prácticas, algunas de las cuales pueden ser válidas en contextos específicos (como el deportivo o empresarial), siempre y cuando no se arroguen funciones de salud mental ni prometan soluciones para padecimientos psíquicos sin la debida calificación.
¿Por qué los coaches ontológicos no pueden diagnosticar o tratar patologías?
La capacidad de diagnosticar patologías, realizar evaluaciones psicológicas o llevar a cabo tratamientos psicoterapéuticos está reservada por ley a los profesionales de la psicología con título universitario habilitante. Esto se debe a que estas tareas requieren una formación profunda y rigurosa en el conocimiento del psiquismo humano, sus alteraciones y los métodos de intervención validados científicamente. Un coach, al carecer de esta formación específica, no tiene las herramientas para identificar correctamente un padecimiento mental, diferenciarlo de una problemática existencial o vital, ni mucho menos para ofrecer un tratamiento adecuado, lo que podría agravar la situación de la persona.
¿Cuál es la diferencia fundamental entre un psicólogo y un coach ontológico?
La diferencia fundamental radica en la formación, el marco teórico, la regulación legal y las incumbencias profesionales. Un psicólogo posee un título de grado universitario, su profesión está regulada por leyes nacionales y provinciales, y su práctica se rige por códigos de ética y una base científica sólida. Está capacitado para diagnosticar, prevenir, tratar y rehabilitar la salud mental en sus diversas manifestaciones. Un coach ontológico, en cambio, suele formarse en instituciones privadas sin aval universitario ni ministerial, carece de un marco teórico-epistemológico coherente y no está habilitado legalmente para intervenir en el campo de la salud mental. Su enfoque es generalmente el logro de metas y la optimización del rendimiento, sin la capacidad de abordar las complejidades del sufrimiento humano o las patologías.
¿Cómo puedo identificar a un profesional de la salud mental legítimo?
Para identificar a un profesional de la salud mental legítimo, como un psicólogo, es fundamental verificar que posea un título universitario habilitante (Licenciado en Psicología, Psicólogo, Doctor en Psicología) expedido por una universidad oficial o reconocida. Además, debe estar matriculado en el Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la provincia donde ejerce. Los colegios profesionales son las entidades encargadas de regular y controlar la práctica, asegurar la ética y proteger a la población. Un profesional legítimo siempre podrá acreditar su matrícula y su formación académica.
En resumen, la advertencia del Colegio de Psicólogas y Psicólogos de la Provincia de Córdoba es clara: el Coaching Ontológico, tal como se presenta y ejerce, carece del respaldo científico y legal necesario para intervenir en el campo de la salud mental. Su proliferación sin control representa un riesgo significativo para la población, invadiendo incumbencias profesionales y ofreciendo soluciones simplistas a problemáticas complejas. Es crucial que tanto las instituciones como los individuos se informen y exijan el cumplimiento de las leyes para proteger el derecho humano fundamental a la salud mental.
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