¿Quién fue el maestro de la meditación?

Ejo Takata: El Maestro que Nada Enseñaba

29/05/2020

Valoración: 4.22 (9327 votos)

En el panorama espiritual del siglo XX, pocas figuras brillan con la singularidad y el misterio de Ejo Takata Shigueta. Este monje japonés, que eligió México como su hogar y campo de enseñanza desde 1967 hasta su muerte en 1997, desafió las convenciones de lo que significa ser un maestro. Lejos de buscar seguidores o imponer dogmas, su legado se cimentó en una paradoja fundamental: la convicción de que la verdadera sabiduría reside en el interior de cada individuo, una verdad que plasmó en su bastón ceremonial (keisaku) con la inolvidable frase: "Aprende por ti mismo, yo nada puedo enseñarte". Su vida fue un testimonio de esta filosofía, combinando una profunda disciplina Zen con un compromiso inquebrantable con el bienestar social y la autonomía personal.

¿Quién fue el maestro de la meditación?
Mucho de lo que sabemos de Ejo Takata ha sido transmitido a través de Alejandro Jodorowsky, de quien fue maestro, y a quien inició en la meditación, y con quien interiorizó el conocimiento del zen y la enseñanza que transmiten los koans.

Los Primeros Pasos: Un Legado Japonés

Nacido el 24 de marzo de 1928 en Kōbe, Japón, la conexión de Ejo Takata con el Zen se forjó desde su más tierna infancia. Su abuela solía llevarlo al templo Shōryu-ji, un lugar donde el aroma del té y la quietud monástica se entrelazaban con la vida cotidiana. Fue en este venerable espacio donde, a los quince años, Takata inició formalmente su práctica Zen, bajo la tutela de Heikisōken Rōdaishi, quien en aquel entonces era la máxima autoridad de la influyente escuela Zen Rinzai en Japón.

Su búsqueda de la sabiduría no se detuvo ahí. Nueve años después de iniciar su práctica, Takata ingresó como discípulo directo de Yamada Mumon, una figura eminente en el monasterio de Shōfukuji en Kamakura. Este monasterio, fundado en 1195 por Yosai, es históricamente significativo por ser el punto de entrada del budismo Zen chino a Japón. Durante este período de intensa formación monástica, Takata también persiguió el conocimiento académico, obteniendo un doctorado en filosofía Zen por la Universidad de Hanazono. Esta dualidad —la rigurosa preparación tradicional en un monasterio y la educación formal en una universidad— fue una característica distintiva de Takata, posicionándolo como una de las pocas personas capaces de integrar ambos mundos, una base que sin duda influiría en su enfoque pragmático y abierto en México.

Un Viaje a México: Zen sin Proselitismo

El destino de Ejo Takata lo llevó a México, un país que ya había visitado en compañía de su maestro Mumon Yamada Roshi. Su motivación para establecerse en estas tierras era profunda y multifacética. Le intrigaba el creciente interés de los extranjeros por el Zen y sentía una curiosidad genuina por comprender la dirección del pensamiento de la juventud de esa época. No era la búsqueda de discípulos lo que lo impulsaba, sino una exploración de nuevas conciencias y contextos.

Una vez en México, Takata se encontró con figuras intelectuales de renombre, como Erich Fromm en Cuernavaca, Morelos. Este encuentro subraya su apertura al diálogo y su interés en las corrientes de pensamiento occidentales. En 1961, fundó el primer zendo en la Ciudad de México, un espacio dedicado a la práctica del zazen, pero con una particularidad que lo diferenciaría de otros maestros: la ausencia de proselitismo. En 1969, propuso un intercambio cultural entre México y Japón, cimentado en la práctica del Zen, pero su intención nunca fue la de buscar seguidores ni difundir el budismo como una religión. Esta postura se cristalizó en su famosa frase: "México no necesita del zen", una declaración que más tarde sería completada con una profunda adenda: "El zen necesita de México". Esta frase encapsula su visión de que el Zen no era una imposición cultural, sino una experiencia que podía enriquecerse y florecer de manera única en el contexto mexicano, una tierra que ofrecía una perspectiva fresca y vital a la práctica milenaria.

La Esencia del Zazen de Takata: Sentarse y Respirar

El enfoque de Ejo Takata sobre el Zen Rinzai era notablemente simple y directo. Consistía, fundamentalmente, en sentarse (zazen) y respirar de la forma más natural y desapegada posible. No había lugar para visualizaciones complejas, repetición de mantras o pensamientos específicos. Takata enfatizaba que no se trataba de "meditación" en el sentido popular del término, donde a menudo se busca un estado mental particular o una concentración en un objeto. Para él, el zazen era un acto de pura presencia, donde la mente quedaba libre de cualquier atadura o intención. Su invitación a quienes se acercaban buscando alguna enseñanza era clara y sin rodeos: "Solo sentarse y respirar, nosotros no hacemos meditación. Si usted quiere, con mucho gusto, siéntese. Y si no, por favor irse".

Esta radical simplicidad era la clave de su método. Comparaba el trabajo del grupo con el de los arqueros japoneses que tiran al arco sin la agobiante intención de dar en el blanco; la acción misma, la presencia en el momento, era el propósito. Antes del amanecer, en el club japonés de la calle de Fujiyama, Takata recibía a sus alumnos para sesiones que combinaban zazen, la ceremonia del té y la práctica del tiro al arco, actividades que en su conjunto buscaban cultivar una mente libre, atenta y desapegada.

Más Allá del Cojín: Impacto Social y Sanador

La influencia de Ejo Takata en México trascendió la mera enseñanza espiritual, extendiéndose a proyectos de profundo impacto social y humanitario, demostrando que su Zen no era una práctica aislada, sino una filosofía integrada con la vida y el bienestar de la comunidad.

Acupuntura Ryodoraku: Ciencia y Compasión

En 1967, Takata estableció el Instituto Mexicano de Acupuntura Ryodoraku, A.C. Su compromiso con esta disciplina fue reconocido formalmente en 1975, cuando fue nombrado Profesor de Medicina Ryodoraku en México por el Dr. Yoshio Nakatani, director de investigación Ryodoraku de Tokio. El instituto, fundado en 1974, tenía como misión difundir la electroacupuntura desarrollada por los Dres. Sasagawa y Nakatani, entre otros pioneros japoneses. Los objetivos de Takata eran claros: investigar, difundir y, crucialmente, practicar la acupuntura en las regiones más marginadas del país, llevando alivio y conocimiento a quienes más lo necesitaban.

Centro de Convivencia Campesina: Sembrando Conocimiento

En 1973, con una visión aún más ambiciosa, Takata puso en marcha el Centro de Convivencia Campesina en Amecameca, Estado de México. Este proyecto buscaba participar activamente en el desarrollo de las regiones marginadas, capacitando a campesinos de diversas zonas. La idea era que se concentraran en el centro para aprender técnicas japonesas de cultivo, criaderos de peces, mejoramiento de la vivienda y educación sanitaria. Una vez capacitados, estos campesinos regresarían a sus comunidades de origen para replicar y difundir lo aprendido, convirtiéndose en agentes de cambio y desarrollo sostenible. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo Takata integraba la sabiduría milenaria del Zen con soluciones prácticas para problemas contemporáneos, demostrando un profundo sentido de responsabilidad social.

Un Legado en Constante Evolución: El Cierre del Zendo y Nuevos Horizontes

A pesar de haber cerrado su zendo en 1985, la enseñanza de Ejo Takata no cesó; simplemente encontró nuevos cauces. En 1988, obtuvo el permiso oficial de la Secretaría de Gobernación para enseñar Zen en el Budho Kan de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), llevando la práctica a un ámbito académico. Posteriormente, en 1990, inició la práctica en La Galería; en 1992, en el prestigioso Colegio de México; y en 1996, en el Instituto Politécnico Nacional y en Casa Amatlán. Esta apertura a las instituciones educativas demuestra su flexibilidad y su deseo de que el Zen fuera accesible a diferentes sectores de la sociedad mexicana.

Su influencia también se extendió al ámbito interreligioso. En 1992, al fundarse el Consejo Interreligioso de México, el Roshi Takata fue nombrado miembro fundador y representante del budismo en México ante este importante organismo, consolidando su posición como una figura clave en el diálogo espiritual del país.

Ejo Takata y Alejandro Jodorowsky: La Relación Maestro-Discípulo

Gran parte de lo que hoy conocemos sobre Ejo Takata ha sido transmitido a través de la perspectiva y los escritos de Alejandro Jodorowsky, quien fue su discípulo y amigo. Jodorowsky se acercó a Takata, según sus propias palabras, con un "amor de huérfano y sed de padre", buscando una guía que lo condujera a la iluminación. Sin embargo, lo que encontró fue una enseñanza que trascendía las expectativas. Takata no le ofreció atajos ni promesas de estados místicos, sino una profunda transformación interior.

El monje Zen ayudó a Jodorowsky a "domar el intelecto" y a "descubrir la sabiduría femenina", un concepto que implicaba una aproximación más intuitiva, receptiva y menos racional a la vida. Le enseñó la importancia de "aceptar el dolor, no a luchar contra él", una lección fundamental para la liberación del sufrimiento. En sus libros y entrevistas, Jodorowsky siempre habla con inmenso cariño, respeto y admiración de su maestro, el Roshi Ejo Takata, a quien describe como "el hombre más honesto que he conocido en mi vida". Esta relación no solo enriqueció la vida de Jodorowsky, sino que también sirvió como un puente invaluable para que la filosofía y el espíritu de Takata llegaran a un público más amplio, especialmente en el mundo hispanohablante.

La Filosofía Central de Ejo Takata: "Aprende por ti mismo, yo nada puedo enseñarte"

La esencia de la enseñanza de Ejo Takata radica en la autonomía del individuo. Su frase emblema, grabada en su keisaku, no era una negación de su rol como maestro, sino una afirmación radical de la capacidad inherente de cada persona para descubrir su propia verdad. En un mundo donde a menudo se busca la autoridad externa y la guía dogmática, Takata invitaba a la auto-exploración, a la confianza en la propia experiencia directa y a la liberación de las ataduras mentales. No ofrecía respuestas prefabricadas, sino un espacio y una invitación a la indagación personal a través del zazen. Esta aproximación desinteresada y profundamente respetuosa de la libertad individual es lo que lo convirtió en un maestro verdaderamente único y trascendente.

Tabla Comparativa: Enfoque Tradicional vs. Enfoque de Takata en el Zazen

AspectoEnfoque Tradicional/Popular de MeditaciónEnfoque de Ejo Takata (Zazen Puro)
Objetivo PrincipalAlcanzar un estado específico (paz, iluminación, relajación), reducir el estrés."Solo sentarse y respirar", la práctica es el objetivo en sí misma, presencia pura.
Técnicas ComunesUso de mantras, visualizaciones, atención plena en un objeto (respiración, vela), guías.Ausencia de técnicas o intenciones; la mente queda libre de cualquier atadura o enfoque deliberado.
Rol del MaestroGuía directo, transmisor de conocimientos específicos, técnicas y caminos.Facilitador de un espacio, recordatorio de la capacidad inherente del discípulo ("yo nada puedo enseñarte").
Proselitismo/DifusiónA menudo busca expandir la práctica, el número de seguidores y la doctrina.No buscaba seguidores ni pretendía difundir el budismo como una religión ("México no necesita del zen").
Actitud hacia el PensamientoObservar los pensamientos y dejarlos pasar, redirigir la atención.Permitir que la mente sea, sin intervenir, sin juzgar, sin manipular.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Ejo Takata

¿Quién fue Ejo Takata Shigueta?
Ejo Takata Shigueta (1928-1997) fue un monje Zen japonés, discípulo de Yamada Mumon, que vivió y enseñó Zen en México desde 1967 hasta su muerte. Se le recuerda por su enfoque único y su impacto significativo en la introducción y adaptación del Zen en el contexto latinoamericano, así como por sus extensos proyectos sociales y de salud.
¿Cuál fue la principal enseñanza de Ejo Takata?
Su enseñanza central se resume en la frase escrita en su bastón: "Aprende por ti mismo, yo nada puedo enseñarte". Esto reflejaba su creencia en la autonomía del individuo para descubrir su propia verdad. Su práctica fundamental era el zazen puro: "solo sentarse y respirar", sin buscar estados específicos ni utilizar técnicas complejas.
¿Por qué es importante la figura de Ejo Takata en México?
Ejo Takata fue crucial para la integración del Zen Rinzai en México, no como una imposición religiosa, sino como una práctica de autoconocimiento. Su desinterés por el proselitismo y su profundo compromiso con el bienestar social (a través de la acupuntura y proyectos con campesinos) lo distinguieron. Abrió el Zen a la academia y al diálogo interreligioso, dejando un legado que trasciende lo puramente espiritual.
¿Qué significa la frase "México no necesita del zen"?
Esta frase, completada con "El zen necesita de México", encapsula la visión de Takata de que el Zen no venía a "salvar" o "completar" a México, sino que encontraba en la cultura y la idiosincrasia mexicanas un terreno fértil y una perspectiva nueva para su propia expresión y evolución. Sugiere una relación de interdependencia y enriquecimiento mutuo, donde la sabiduría ancestral japonesa se adaptaba y florecía de una manera auténtica en un nuevo contexto cultural.
¿Qué relación tuvo Ejo Takata con Alejandro Jodorowsky?
Ejo Takata fue el maestro de Zen de Alejandro Jodorowsky, quien lo buscó con una profunda necesidad espiritual. La relación fue transformadora para Jodorowsky, quien atribuye a Takata el haberle ayudado a "domar el intelecto", a "descubrir la sabiduría femenina" y a "aceptar el dolor". Jodorowsky ha sido un ferviente divulgador de la figura y las enseñanzas de Takata, expresando un profundo respeto y admiración por él como maestro y como ser humano.

El legado de Ejo Takata Shigueta sigue resonando en México y más allá. Su vida fue un recordatorio de que la verdadera enseñanza no reside en la transmisión de conocimientos, sino en la inspiración para que cada individuo despierte su propia sabiduría. Su compromiso con la simplicidad del zazen, su visión social y su desapego de los dogmas lo consolidan como un maestro excepcional, cuya influencia perdura en el espíritu de quienes buscan una vida más auténtica y conectada.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ejo Takata: El Maestro que Nada Enseñaba puedes visitar la categoría Entrenamiento.

Subir