20/09/2023
En el dinámico panorama del liderazgo moderno, la capacidad de guiar y empoderar a otros se ha vuelto más crucial que nunca. Es en este contexto que obras como “El Hábito de Coaching” (The Coaching Habit) de Michael Bungay Stanier emergen como verdaderas joyas, ofreciendo una perspectiva refrescante y poderosamente efectiva. Este libro, que ha transformado la manera en que innumerables profesionales abordan sus interacciones, se ha convertido en un compañero indispensable para quienes buscan elevar sus habilidades de liderazgo y coaching. Su enfoque, recomendado por expertos en el campo, no solo es valioso, sino sorprendentemente adaptable a cualquier entorno profesional y cultural.

Stanier nos invita a una revolución silenciosa en la forma en que lideramos: a través de la curiosidad tipo coach. Su premisa central es engañosamente simple: hacer menos, preguntar más. Este cambio de mentalidad es lo que permite a los líderes crear equipos más comprometidos, autosuficientes y capaces de identificar y resolver los problemas correctos. Los beneficios se manifiestan rápidamente: conversaciones de mayor calidad, decisiones más audaces y una cultura organizacional más eficiente y resiliente. Un impresionante 88% de los líderes empresariales, según nuestra investigación con The Harris Poll, afirman que las habilidades de liderazgo están en constante evolución, y un 95% coinciden en que ser un mejor líder impacta directamente en su satisfacción profesional. “El Hábito de Coaching” ofrece precisamente lo que los líderes buscan y lo que las organizaciones necesitan con urgencia.
- ¿Qué es el Hábito de Coaching?
- Cómo Desarrollar un Nuevo Hábito (y Aplicarlo al Coaching)
- Las Siete Preguntas Esenciales del Hábito de Coaching
- 1. La Pregunta de Inicio: “¿Qué tienes en mente?”
- 2. La Pregunta “¿Y qué más?”: “¿Y qué más?”
- 3. La Pregunta de Enfoque: “¿Cuál es el verdadero desafío aquí para ti?”
- 4. La Pregunta Fundamental: “¿Qué quieres?”
- 5. La Pregunta Perezosa: “¿Cómo puedo ayudarte?”
- 6. La Pregunta Estratégica: “Si dices ‘sí’ a esto, ¿a qué estás diciendo ‘no’?”
- 7. La Pregunta de Aprendizaje: “¿Qué te fue más útil?”
- Tabla Comparativa: Las 7 Preguntas del Hábito de Coaching
- Beneficios Adicionales de Aplicar el Hábito de Coaching
- Preguntas Frecuentes sobre “El Hábito de Coaching”
- Conclusión: El Hábito de Coaching – Di Menos, Pregunta Más
¿Qué es el Hábito de Coaching?
“El Hábito de Coaching: Di Menos, Pregunta Más y Cambia para Siempre tu Forma de Liderar” es el título completo de la obra maestra de Michael Bungay Stanier. Este libro no está diseñado para convertirte en un coach profesional certificado, sino para enseñar a los gerentes y líderes cómo integrar técnicas básicas de coaching en su día a día. Su gran atractivo reside en su practicidad extrema. En lugar de complejos marcos teóricos, Stanier presenta siete preguntas sencillas, pero increíblemente poderosas, que los gerentes pueden usar para transformar sus interacciones cotidianas. El objetivo es claro: cambiar el comportamiento de decir qué hacer por el de preguntar más a menudo.
La esencia del Hábito de Coaching es convertir el coaching en una actividad diaria e informal, no en un evento ocasional. Se trata de una modificación de comportamiento fundamental: pasar de ser el dador de consejos a ser el catalizador de la reflexión. Los gerentes ocupados a menudo se encuentran sobrecargados y convirtiéndose en cuellos de botella para sus equipos. Adoptar una estrategia de coaching les permite alentar e inspirar a su gente sin ahogarlos, fomentando la autonomía y la recursividad. Es una herramienta poderosa para romper tres ciclos viciosos comunes en el entorno laboral:
- La excesiva dependencia del gerente.
- La sobrecarga de solicitudes que recaen sobre el líder.
- La pérdida de conexión y visión con el propio equipo.
Aunque el coaching no es un concepto nuevo para los gerentes, su subutilización es un problema persistente. Stanier nos recuerda que la verdadera magia ocurre cuando el coaching se convierte en un hábito, una parte intrínseca de cada interacción, enfocándose en la persona que intenta resolver el problema, más allá del problema mismo.
Cómo Desarrollar un Nuevo Hábito (y Aplicarlo al Coaching)
Crear un nuevo hábito, incluido el de coaching, se simplifica identificando un desencadenante, la respuesta habitual a ese desencadenante y el nuevo comportamiento deseado. El libro de Stanier facilita este proceso al ofrecer un enfoque sencillo y manejable. Cada vez que intentamos algo nuevo, especialmente algo que nos saca de nuestra zona de confort, enfrentaremos resistencia. La clave es empezar con pasos pequeños y fáciles, y recordar que no solo se trata de romper un mal hábito, sino de reemplazarlo con uno bueno.
Para el hábito de coaching, el desencadenante podría ser cada vez que alguien se acerca a ti con un problema o una pregunta. La respuesta habitual podría ser dar un consejo inmediato. El nuevo comportamiento, propuesto por Stanier, es hacer una de sus siete preguntas poderosas. Estas preguntas están diseñadas para interrumpir tu tendencia a hablar más de lo que escuchas, a dar consejos y a querer ayudar de inmediato. La regla de oro es: ¡usa una pregunta a la vez! No queremos abrumar a las personas con demasiadas preguntas. La simplicidad es la clave para la formación de hábitos duraderos.
Como dice Michael Bungay Stanier: “Di menos y pregunta más. Tu consejo no es tan bueno como crees que es.”
Las Siete Preguntas Esenciales del Hábito de Coaching
Las siete preguntas del Hábito de Coaching son herramientas fundamentales para desviar tus patrones habituales de respuesta, retroalimentación o acción. Son un conjunto de intervenciones estratégicas que te permiten mantenerte curioso por más tiempo y precipitarte a dar consejos más lentamente. A continuación, exploraremos cada una de ellas:
1. La Pregunta de Inicio: “¿Qué tienes en mente?”
Una de las razones por las que los gerentes no hacen coaching con más frecuencia es porque no saben por dónde empezar. Esta es la pregunta inaugural perfecta para romper el hielo y dar inicio a una conversación. No estás dando una lección ni dirigiendo; es una pregunta sencilla y abierta que permite al interlocutor expresar lo que es más importante para él. Además, irradia confianza al permitir que las personas hablen de lo que quieran.
Las respuestas a esta pregunta suelen caer en una de las “tres P”: Proyectos, Personas o Patrones:
- Proyectos: Cualquier problema relacionado con el contenido de la tarea o el trabajo en sí.
- Personas: Problemas con compañeros de trabajo, superiores, clientes o colaboradores de otros departamentos.
- Patrones: Si hay una forma en que la persona se está obstaculizando a sí misma o no se está presentando de la mejor manera.
Una vez que escuches su respuesta, tendrás una comprensión general de lo que está sucediendo y podrás comenzar a ayudar, siempre guiado por la curiosidad.
2. La Pregunta “¿Y qué más?”: “¿Y qué más?”
La primera o única respuesta que alguien te da rara vez es la mejor. La forma más simple y rápida de descubrir nueva información, abrir nuevas vías y profundizar es preguntar: “¿Y qué más?”. Con esta pregunta, pasas el balón de nuevo al otro, resistiendo la necesidad de hablar. Ambos podrán ver más allá de lo que se ha notado hasta ahora.
No se trata de que nunca debas dar consejos o responder preguntas, sino de hacerlo en el momento y la forma adecuados para evitar respuestas ineficaces o, en algunos casos, menos perspicaces que la propia pregunta. Esta pregunta es un recordatorio constante de la importancia de la escucha activa.

3. La Pregunta de Enfoque: “¿Cuál es el verdadero desafío aquí para ti?”
Aquí tienes otra pregunta clave del Hábito de Coaching para romper el hábito de responder de inmediato cuando te preguntan: “¿Cuál es el verdadero desafío aquí para ti?”. Es fundamental mantener tu atención en la persona con la que estás hablando y evitar abstracciones o generalizaciones. Al añadir “para ti” al final de la pregunta, puedes redirigir la atención sin desviarte del punto principal.
Las respuestas a las dos primeras preguntas probablemente iniciarán una conversación y fomentarán el intercambio. Sin embargo, es probable que no estén resaltando el problema real. Con el uso de esta pregunta, puedes identificar el problema principal que debe resolverse. Concéntrate en el problema central en lugar del menor.
Las personas a menudo cambian de tema durante las conversaciones de coaching. Frecuentemente, hay una historia detrás de la historia, lo cual es otra sensación prevalente. Al llegar al núcleo del problema, esta pregunta ayuda a lograr claridad. Como dijo Mahatma Gandhi: “Un diagnóstico correcto es tres cuartas partes del remedio.”
Cuando alguien discute un tema que involucra a otra persona, debes prestar atención. Usa esta pregunta para cambiar la conversación a la persona a la que estás haciendo coaching. Solo puedes entrenar a la persona que tienes delante, lo cual es un hecho importante de entender.
Al hacer esta pregunta, puede ser tentador seguir inmediatamente con “¿Por qué es esto esencial para ti?”. Intenta evitar las preguntas centradas en el “por qué” siempre que puedas. Hacen que las personas se pongan a la defensiva. Si accidentalmente usas un tono ligeramente equivocado, tu “¿Por qué…?” sonará más como “¿Qué demonios estabas pensando?”. A partir de ahí, todo va cuesta abajo. Empiezas a pensar en soluciones a los problemas. Para abordar el problema, necesitas información adicional. Queriendo información adicional, preguntas por qué. Y de repente, vuelves a tu hábito habitual. Prefiere las preguntas “Qué” sobre las preguntas “Por qué” siempre que sea posible.
4. La Pregunta Fundamental: “¿Qué quieres?”
La cuarta pregunta del Hábito de Coaching permite a las personas expresarse más claramente, lo que mejora la interacción y la toma de decisiones. Podría parecer una pregunta sencilla, pero ¿con qué frecuencia has considerado lo que realmente quieres? La respuesta parece mucho más complicada cuando alguien más la hace. A menudo carecemos de la claridad necesaria para pedir lo que realmente deseamos, nos falta la valentía para hacerlo, o experimentamos posibilidades ilimitadas cuando lo hacemos.
Es concebible que las personas no puedan expresar completamente sus deseos. Por lo tanto, los gerentes pueden utilizar esta pregunta directa para ayudar a las personas a expresar sus deseos. Las respuestas deben ser escuchadas pacientemente por los gerentes. George Bernard Shaw dijo: “El mayor problema de la comunicación es la ilusión de que ha tenido lugar.”
Acostúmbrate a guardar silencio en respuesta a esta pregunta. Contente la lengua y evita hablar en el vacío. Aunque desagradable, deja espacio para el conocimiento y la comprensión. Reconoce la distinción entre deseos y necesidades a medida que las personas expresan sus deseos. Los deseos son las solicitudes más básicas. Las necesidades son más profundas, e identificarlas te ayuda a comprender el motor más humano detrás del deseo.
5. La Pregunta Perezosa: “¿Cómo puedo ayudarte?”
Esta pregunta es “perezosa” porque no tienes que idear una solución; obliga a la otra persona a ofrecer una. Es excelente de dos maneras:
- En primer lugar, obliga a la otra persona a expresar sus deseos directamente.
- En segundo lugar, frena tu voluntad de salir a ayudar sin saber exactamente qué hacer.
Es una forma de delegar la responsabilidad de la solución al otro, empoderándolos en el proceso.
6. La Pregunta Estratégica: “Si dices ‘sí’ a esto, ¿a qué estás diciendo ‘no’?”
En lugar de lanzarse a medias, esta pregunta incita a la otra persona a pensar si está preparada para comprometerse con una decisión. Debemos volver a las tres P (proyectos, personas y patrones) del Hábito de Coaching para tomar decisiones sensatas. ¿Qué te gustaría cambiar?
- Proyectos: ¿A qué reuniones dejarás de asistir? ¿Qué proyectos necesitas detener o retrasar?
- Personas: ¿Qué conexiones permitirás que se deterioren? ¿Qué expectativas debes controlar?
- Patrones: ¿De qué patrones autodestructivos necesitas desprenderte? ¿Qué hábitos necesitan ser cambiados?
Esta pregunta subraya que cada elección implica una renuncia, forzando una reflexión profunda sobre prioridades y compromisos.
7. La Pregunta de Aprendizaje: “¿Qué te fue más útil?”
Como líder, quieres que los miembros de tu equipo crezcan, ejecuten sus trabajos y alcancen su máximo potencial. Esta última pregunta reitera el tema de escucharse mutuamente. Decirle algo a alguien no ayuda realmente a que lo aprenda. Comienzan a aprender y a formar nuevas vías cerebrales hasta que han tenido la oportunidad de recordar y pensar en lo que sucedió.

La última pregunta del Hábito de Coaching (“¿Qué te fue más útil?”) es una forma poderosa y edificante de concluir una discusión. Al terminar con esta nota útil, ayudas a las personas a ver y luego a integrar el aprendizaje de la conversación, y aumentas la probabilidad de que recuerden el evento favorablemente. Es una forma de consolidar el aprendizaje y cerrar el ciclo de coaching de manera efectiva.
Tabla Comparativa: Las 7 Preguntas del Hábito de Coaching
| Pregunta | Propósito Principal | Beneficio Clave |
|---|---|---|
| ¿Qué tienes en mente? | Abrir la conversación, identificar el tema principal (3 P's). | Rompe el hielo, permite al otro expresar libremente. |
| ¿Y qué más? | Profundizar, descubrir información adicional. | Evita la superficialidad, fomenta la exploración. |
| ¿Cuál es el verdadero desafío aquí para ti? | Centrar la conversación en el problema central y la responsabilidad personal. | Evita desvíos, promueve la autoconciencia. |
| ¿Qué quieres? | Clarificar deseos y objetivos, fomentar la expresión clara. | Define la dirección, empodera al interlocutor. |
| ¿Cómo puedo ayudarte? | Delegar la responsabilidad de la solución al otro. | Fomenta la autonomía y la creatividad del otro. |
| Si dices ‘sí’ a esto, ¿a qué estás diciendo ‘no’? | Estimular la reflexión estratégica sobre compromisos y renuncias. | Promueve decisiones conscientes y bien ponderadas. |
| ¿Qué te fue más útil? | Consolidar el aprendizaje y cerrar la conversación positivamente. | Refuerza el aprendizaje, mejora la retención y la percepción del coaching. |
Beneficios Adicionales de Aplicar el Hábito de Coaching
La aplicación de los principios de “El Hábito de Coaching” trasciende el mero uso de preguntas. Transforma fundamentalmente la dinámica entre líderes y equipos, cultivando un ambiente donde la curiosidad y la autonomía son la norma. Los resultados son consistentemente positivos, generando conversaciones de coaching personalizadas e impactantes que superan las diferencias culturales y de experiencia. Esta metodología, probada con ejecutivos senior en diversas partes del mundo, demuestra una versatilidad impresionante.
Refuerza la importancia fundamental de hacer preguntas perspicaces y escuchar atentamente las respuestas. Además, proporciona el marco para plantear preguntas más desafiantes y tácticas, como “Si dices ‘sí’ a esto, ¿a qué estás diciendo ‘no’?”. Este enfoque a menudo conduce a avances significativos en las sesiones de coaching, permitiendo a las personas descubrir sus propias soluciones y comprometerse con ellas de manera más profunda. En última instancia, se traduce en una cultura organizacional más eficiente y resiliente, donde los problemas se resuelven de manera más eficaz y las personas se sienten más valoradas y capaces.
Preguntas Frecuentes sobre “El Hábito de Coaching”
¿Para quién es este libro?
Este libro es ideal para cualquier persona en un rol de liderazgo, gerentes, supervisores o cualquier profesional que interactúe regularmente con otros en entornos laborales. No es un manual para convertirse en un coach profesional certificado, sino una guía práctica para integrar habilidades de coaching en el día a día.
¿Es “El Hábito de Coaching” una metodología compleja?
Todo lo contrario. Su principal fortaleza es su simplicidad y practicidad. Se centra en siete preguntas clave que son fáciles de recordar y aplicar, lo que facilita la formación de un nuevo hábito de comunicación y liderazgo.
¿Cómo puedo empezar a aplicar estas preguntas si estoy acostumbrado a dar consejos?
El autor sugiere empezar poco a poco, quizás eligiendo una o dos preguntas para practicar primero. Es normal que se sienta incómodo al principio, ya que estás rompiendo un patrón de comportamiento arraigado. La clave es la consistencia y la paciencia contigo mismo. Recuerda la máxima: “Di menos, pregunta más.”
¿Funcionan estas preguntas en todas las situaciones o culturas?
Según la experiencia de quienes lo han aplicado, las preguntas son sorprendentemente versátiles y han demostrado ser efectivas en diversas culturas y contextos profesionales. Su universalidad radica en que abordan la naturaleza humana de la reflexión y la búsqueda de soluciones propias.
¿Qué diferencia este libro de otros sobre coaching para managers?
Su enfoque en la formación de hábitos y la simplicidad de las siete preguntas lo distinguen. No busca abrumar con teorías complejas, sino proporcionar herramientas prácticas y memorables que se pueden integrar fácilmente en las interacciones cotidianas, haciendo del coaching una actividad informal y constante.
Conclusión: El Hábito de Coaching – Di Menos, Pregunta Más
Las siete preguntas del Hábito de Coaching cubren la mayoría de las situaciones en las que un gerente podría encontrarse. Para convertirse en un buen coach, un gerente necesita desarrollar nuevos comportamientos. Inicialmente, se sentirá incómodo y desafiante preguntar en lugar de decir. Sin embargo, el coaching debe ser una actividad diaria e informal, no una tarea adicional. Recuerda estos principios fundamentales:
- Escuchar es más importante que hablar.
- Permite que el otro exprese su visión de lo que necesita o desea.
- Controla tu voluntad de dar tu opinión o consejo de inmediato.
- Anima al otro a pensar y reflexionar: solo porque tengas una teoría sobre el problema no significa que sea cierta.
- Para evitar resolver el problema por partes, intenta percibir la situación en su conjunto.
Adoptar el Hábito de Coaching no solo transformará tu forma de liderar, sino que también empoderará a tu equipo, fomentará la autonomía y creará un entorno de trabajo más dinámico y productivo. Es una inversión en el crecimiento de tu equipo y en tu propio desarrollo como líder, una estrategia que, como el modelo GROW de David Gousset, demuestra ser un instrumento excepcional para desarrollar tus habilidades de coaching.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El Hábito de Coaching: Liderazgo Transformador puedes visitar la categoría Entrenamiento.
