21/12/2015
Tras el devastador telón de la Segunda Guerra Mundial, Europa se encontró inmersa en una nueva batalla, no con tanques y bombardeos visibles, sino con el sigilo de la Guerra Fría. En el corazón de esta contienda secreta, Francia se convirtió en un escenario clave donde se gestaron operaciones clandestinas de gran envergadura. Se trataba de un fenómeno conocido como los “ejércitos en la sombra” o redes 'stay-behind', estructuras militares y paramilitares ocultas, diseñadas para operar detrás de las líneas enemigas en caso de una invasión, pero que en la práctica, se involucraron profundamente en la política interna de sus propios países.

El concepto de un ejército en la sombra evoca imágenes de espías y agentes clandestinos, y en el caso de Francia, la realidad no estuvo lejos de la ficción. Estas redes no solo se prepararon para una hipotética invasión soviética, sino que también jugaron un papel activo en la lucha contra el comunismo interno, influyendo en elecciones, desestabilizando sindicatos y, en ocasiones, llegando a planificar golpes de estado. La historia de estos combatientes de la sombra es un testimonio de la complejidad y el secretismo que caracterizaron la política europea de posguerra, dejando un legado de preguntas sin respuesta y un profundo impacto en la soberanía nacional.
- Los Orígenes Clandestinos: Francia Post-Guerra
- El "Plan Bleu" y la Amenaza Roja
- La Rosa de los Vientos: OTAN y la Lucha Anticomunista
- Argelia y la Desviación del Ejército en la Sombra
- De Gaulle y la Ruptura con la OTAN
- El Servicio de Acción Cívica (SAC): ¿Continuidad en la Sombra?
- Las Revelaciones y el Legado Oculto
Los Orígenes Clandestinos: Francia Post-Guerra
La historia de los ejércitos en la sombra en Francia tiene sus raíces en la experiencia de la Segunda Guerra Mundial. La ocupación nazi dejó una profunda cicatriz y, al mismo tiempo, forjó la resistencia. El 14 de junio de 1940, París cayó ante los nazis, y mientras el gobierno de Vichy, liderado por el mariscal Philippe Petain, colaboraba con el ocupante, el general Charles de Gaulle se refugió en Londres. Desde allí, De Gaulle se autoproclamó el único gobierno legítimo de Francia y fundó el Buró Central de Inteligencia y Acción (BCRA). Los agentes del BCRA fueron pioneros en las misiones clandestinas, saltando en paracaídas sobre territorio francés para recopilar información y organizar sabotajes, sentando las bases de lo que serían los futuros servicios secretos franceses y, por extensión, los ejércitos clandestinos.
Con el fin de la guerra y el nacimiento de la IV República francesa (1946-1958), el país se sumió en un período de gran inestabilidad. El Partido Comunista Francés (PCF), que había ganado un inmenso prestigio por su papel en la Resistencia, gozaba de gran popularidad, llegando a obtener el 30% de los votos en las elecciones municipales de 1945 y el 29% en las nacionales de 1946. Esta influencia comunista alarmó profundamente a las potencias occidentales, especialmente a Estados Unidos y Gran Bretaña, quienes temían que Francia cayera bajo la órbita de Moscú. Así, como en otros países europeos, se desató una guerra secreta para impedir que la izquierda, y en particular el PCF, llegara al poder.
El primer servicio de inteligencia francés de posguerra, la Direction Générale des Études et Recherches (DGER), inicialmente empleó a exmiembros de la Resistencia, incluyendo comunistas. Sin embargo, esta situación era vista como un riesgo por los elementos más conservadores y, sobre todo, por los estadounidenses, quienes impulsaron su desmantelamiento en 1946. La DGER fue reemplazada por el SDECE (Servicio de Documentación Exterior y Contrainteligencia), un nuevo servicio secreto militar con una marcada orientación anticomunista. Este cambio de guardia marcó una victoria clave para los adversarios de la izquierda en esta guerra silenciosa.
El "Plan Bleu" y la Amenaza Roja
La preocupación por el ascenso comunista llevó a la creación de un ejército secreto en Francia, conocido en clave como el "Plan Bleu". Impulsado por las Fuerzas Especiales estadounidenses y el SAS británico, este plan tenía como objetivo principal contrarrestar clandestinamente la "Amenaza Roja". El veterano Victor Vergnes relató cómo las células de este ejército se extendieron rápidamente por todo el territorio francés, reclutando a numerosos agentes y oficiales del SDECE.
El "Plan Bleu" no solo se enfocaba en la preparación militar, sino también en la recolección de fondos de industriales ricos para financiar sus operaciones secretas. Se planificaban acciones en caso de huelgas masivas y ocupaciones de fábricas, un reflejo del temor a la agitación social impulsada por los sindicatos de izquierda, como la Confederación General del Trabajo (CGT), dominada por los comunistas.
Un momento crítico llegó el 4 de mayo de 1947, cuando el primer ministro socialista Paul Ramadier, bajo una fuerte presión de Washington, expulsó a todos los ministros comunistas de su gobierno. Esta maniobra, que los comunistas creyeron temporal, marcó su exclusión del consejo de ministros por más de tres décadas. La implicación de Estados Unidos fue confirmada posteriormente: el embajador Jefferson Caffery había dejado claro que no habría ayuda económica del Plan Marshall mientras los comunistas estuvieran en el gobierno.
Sorprendentemente, un mes después de la expulsión de los comunistas, el ministro del Interior socialista, Edouard Depreux, reveló la existencia del "Plan Bleu". Anunció que se había creado un ejército clandestino de paramilitares de derecha a espaldas de los políticos, con la misión de desestabilizar el gobierno. Esta revelación condujo a arrestos e investigaciones, destapando planes de terrorismo y una "estrategia de la tensión" similar a las implementadas en Grecia e Italia. Aunque se admitió la financiación de una guerra secreta, algunas fuentes negaron un plan de golpe de estado, argumentando que las armas encontradas eran para resistir a los comunistas, no para derrocar el régimen. No obstante, la existencia de esta red secreta y su orientación anticomunista quedó innegable.
| Organización Clandestina | Rol Principal | Periodo de Actividad | Patrocinadores Clave |
|---|---|---|---|
| BCRA | Inteligencia y Sabotaje en la Resistencia | 1940-1944 | Gobierno de De Gaulle (Londres) |
| Plan Bleu | Impedir ascenso comunista, guerra secreta | Post-1945 (interrumpido en 1947) | CIA, MI6, SDECE |
| Paix et Liberté | Guerra psicológica anticomunista | Años 50 (Guerra Fría) | CIA, OTAN |
| Rose des Vents | Combate elementos subversivos, 'stay-behind' | Desde 1947 (hasta al menos 1956) | SDECE, CIA, OTAN |
| SAC (Servicio de Acción Cívica) | Guardia pretoriana gaullista, anticomunista | Desde post-guerra (disuelto en 1982) | De Gaulle, RPF |
| OAS | Mantener Argelia francesa, derrocar a De Gaulle | 1961-1962 | Militares disidentes, ex-soldados de la sombra |
La Rosa de los Vientos: OTAN y la Lucha Anticomunista
La interrupción del "Plan Bleu" en 1947 no significó el fin de la guerra secreta. El primer ministro Paul Ramadier ordenó la creación de un nuevo ejército secreto anticomunista, bautizado como «Rose des Vents» (Rosa de los Vientos), en referencia a la estrella símbolo de la OTAN. Con la creación de la OTAN en París en 1949, el SDECE, el servicio secreto militar francés, intensificó su colaboración con la alianza atlántica.
Dentro del SDECE, la «Rose des Vents» tenía la misión de localizar y combatir elementos comunistas subversivos en la IV República, además de planificar medidas de evacuación y repliegue en el extranjero. Sus miembros estaban entrenados en sabotaje, guerrilla y obtención de inteligencia en condiciones de ocupación. El territorio francés se dividió en zonas 'stay-behind' con células clandestinas. Se instaló una base de repliegue en Marruecos y se enviaron archivos importantes a Dakar, Senegal, evidenciando la magnitud de la planificación.
Uno de los personajes más conocidos de la Rose des Vents fue Francois de Grossouvre, quien posteriormente sería consejero especial del presidente socialista Francois Mitterrand. De Grossouvre, reclutado en 1950, era valorado no solo por su experiencia militar sino también por sus contactos en el mundo empresarial, que proporcionaban una excelente cobertura para las operaciones clandestinas. Aunque fue apartado de sus funciones principales en 1985, Mitterrand lo consultó sobre el desmantelamiento de la red francesa Gladio tras las revelaciones europeas. Su muerte en 1994, catalogada como "suicidio", dejó pocas dudas sobre su profunda implicación en la guerra secreta.

El ex agente de la CIA Edward Barnes, oficial de enlace con la Rose des Vents hasta 1956, reveló que no solo Washington, sino también muchos franceses, temían una toma de poder comunista. Según Barnes, el Gladio francés, compuesto por "varias decenas" de hombres que a su vez creaban sus propias redes, podría haber sumado alrededor de 500 soldados. Muchos de ellos eran veteranos de la Segunda Guerra Mundial con experiencia en operaciones especiales.
Para asegurar la independencia material de estos soldados de la sombra, la CIA y el SDECE diseminaron escondites secretos de armas, explosivos, monedas de oro y equipos de radio por todo el país. La regla era la máxima clandestinidad, limitando la información al mínimo indispensable para cada implicado.
Operación Demagnetize: La Estrategia Transatlántica
La existencia de ejércitos secretos anticomunistas no era exclusiva de Francia. Un memorando altamente secreto del Joint Chiefs of Staff estadounidense, fechado en mayo de 1952 y titulado "Operación Demagnetize", detallaba cómo llevar a cabo "operaciones políticas, paramilitares y psicológicas" para "reducir la influencia del partido comunista en Italia y... en Francia". El objetivo final era limitar el poder de los partidos comunistas, sus recursos y su influencia, especialmente en los sindicatos, para proteger los intereses de Estados Unidos.
El documento enfatizaba que esta guerra debía librarse en el mayor secreto, sin informar a los gobiernos italiano y francés si se consideraba una violación de su soberanía nacional. Los ejércitos secretos, reclutados por la CIA y dirigidos por el SDECE, se formaron y entrenaron en este contexto estratégico. El entrenamiento de los soldados clandestinos de la Rose des Vents se realizaba en Francia y en el extranjero, en estrecha colaboración con fuerzas especiales francesas como la 11ª Semi-brigada Paracaidista de Choque (11º de Choque), una unidad de comandos especializados en operaciones secretas. Este centro de entrenamiento, junto con otros, se reveló en 1990 como uno de los principales lugares de formación de los miembros del Gladio francés.
Argelia y la Desviación del Ejército en la Sombra
A medida que la guerra secreta contra los comunistas en Francia se intensificaba, también lo hacía la guerra de Argelia, lo que llevó a los ejércitos en la sombra a un punto de inflexión. La lucha por la independencia de Argelia, iniciada en mayo de 1958, puso a prueba al debilitado gobierno de la IV República. Los servicios secretos y militares franceses, fuertemente opuestos a la independencia, comenzaron a fomentar un golpe de estado para reemplazar el gobierno de París por un régimen más favorable a mantener Argelia francesa.
El 11º de Choque jugó un papel crucial en este período. El 24 de mayo de 1958, comandos paracaidistas desplegados en Córcega iniciaron la primera fase de una operación que buscaba derrocar al gobierno legítimo y traer de vuelta al general De Gaulle al poder. Este plan, conocido como "Operación Résurrection", incluía el control de centros vitales de París y el arresto de figuras políticas y comunistas. Sin embargo, De Gaulle anunció que había iniciado el procedimiento para establecer un gobierno republicano, y en cuestión de días, la IV República se autodisolvió, cediendo el poder al general.
Muchos de los militares y miembros de los servicios secretos que apoyaron a De Gaulle esperaban que él defendiera firmemente la "Argelia francesa". Para su asombro, De Gaulle proclamó el derecho de los argelinos a la autodeterminación, lo que llevó a la independencia en 1962. Esta "traición" enfureció a los soldados de la sombra, dividiéndolos entre seguir a De Gaulle o luchar contra su gobierno. La ruptura se materializó en 1961, cuando gran parte del 11º de Choque y otros militares fundaron la Organización del Ejército Secreto (OAS), con el objetivo de mantener el control colonial de Argelia y derrocar a De Gaulle.
El Golpe de Estado de los Generales
La OAS pasó a la acción el 22 de abril de 1961, cuando cuatro generales del ejército francés, liderados por el general Challe, tomaron el poder en Argelia. Hay fuertes indicios de que soldados del ejército 'stay-behind' de la OTAN, apoyados por la CIA, estuvieron implicados en este intento de golpe. Jonathan Kwitny, autor estadounidense, señaló que los combatientes de la sombra "se unieron a un grupo de generales que resistían, a veces de forma violenta, a los intentos de De Gaulle de negociar la independencia de Argelia". Aunque la implicación exacta de la red 'stay-behind' francesa en este golpe sigue siendo un tema delicado, las pruebas sugieren que los ejércitos 'stay-behind' jugaron un papel en putschs en Grecia (1967) y Turquía (1980), y en el fallido intento de 1961 en Francia.
Todo apunta a que el golpe contra De Gaulle contaba con la aprobación de la CIA y su director, Allen Dulles, así como de partidarios de la guerra secreta en la OTAN y el Pentágono. Publicaciones de la época, como el Washington Star y L'Express, indicaron que los "más altos personajes del Estado francés" admitían en privado la implicación directa de la CIA. El general Challe, ex comandante en jefe de las fuerzas aliadas en Europa Central, tenía estrechos vínculos con el Pentágono y la red 'stay-behind' de la OTAN, lo que sugiere que actuó bajo la influencia de la CIA. A pesar de las implicaciones, el régimen golpista se derrumbó en cuatro días, y Washington no se apresuró a reconocerlo.
| Objetivo Principal de los Ejércitos Secretos | Objetivo Secundario (contexto francés) |
|---|---|
| Resistencia ante una invasión soviética | Prevenir el ascenso del comunismo al poder por vía democrática o por golpe de estado |
| Recopilación de inteligencia en territorio ocupado | Desestabilizar sindicatos y partidos de izquierda |
| Operaciones de sabotaje y guerrilla | Influir en la política interna francesa (ej. expulsión de ministros comunistas) |
| Creación de bases de repliegue para gobiernos en el exilio | Apoyar movimientos que favorecieran los intereses occidentales (ej. OAS, aunque luego se descontroló) |
De Gaulle y la Ruptura con la OTAN
Tras el fracaso del golpe de 1961, la OAS se volvió incontrolable, cometiendo asesinatos, masacres indiscriminadas y asaltos bancarios. La violencia se extendió a territorio francés, con atentados contra el alcalde de Evian y el propio De Gaulle, quien escapó milagrosamente a un intento de asesinato en Pont-sur-Seine. Los servicios especiales franceses respondieron con brutalidad, como la masacre de argelinos en París el 17 de octubre de 1961, un episodio oscuro y poco investigado oficialmente.
La implicación de los ejércitos secretos en actividades internas, ajenas a una hipotética invasión soviética, expuso el peligro de la falta de control sobre estas fuerzas clandestinas. En 1990, el almirante Pierre Lacoste, ex director de los servicios secretos militares franceses, confirmó que grupos de la red 'stay-behind' francesa habían realizado "acciones terroristas" contra De Gaulle, aunque minimizó su alcance.

De Gaulle, quien había experimentado de primera mano los engranajes de la guerra secreta, desde su liderazgo en la Resistencia hasta los intentos de golpe en su contra, cultivó una profunda desconfianza hacia la CIA, a la que consideraba manipuladora. Al llegar al poder, anunció su intención de que la política exterior francesa se manejara únicamente a través de diplomáticos, no de "servicios secretos irresponsables", y ordenó cortar los contactos con la CIA.
La OTAN, cuyo cuartel general se había establecido en París en 1949, era un punto neurálgico para las operaciones secretas. El Comité de Planificación Clandestina (CPC), órgano director de la red Gladio, también se encontraba en París. La decisión de De Gaulle en febrero de 1966 de desafiar la supremacía de Washington y exigir el control o desmantelamiento de las bases militares estadounidenses y de la OTAN en suelo francés, fue un terremoto político. El 7 de marzo de 1966, Francia se retiró de la estructura militar integrada de la OTAN y expulsó a sus órganos y agentes del territorio. Esta histórica decisión obligó a la OTAN a trasladar su cuartel general a Bélgica.
La retirada francesa reveló la existencia de acuerdos secretos bilaterales entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN sobre la lucha contra la subversión comunista. De Gaulle denunció estos acuerdos como una violación de la soberanía nacional. Giuseppe de Lutiis descubrió que Italia, al unirse a la OTAN, había firmado protocolos secretos que estipulaban la creación de una organización no oficial para "garantizar el alineamiento de la política interna italiana con la del bloque occidental por todos los medios necesarios, aunque la población manifestara una inclinación diferente". Arthur Rowse, un periodista estadounidense, incluso sugirió que una "cláusula secreta del tratado inicial de la OTAN de 1949 estipulaba que todo país candidato a la adhesión tenía que haber creado de antemano una autoridad de Seguridad nacional de lucha contra el comunismo basada en grupos clandestinos de ciudadanos".
El Servicio de Acción Cívica (SAC): ¿Continuidad en la Sombra?
A pesar de la crisis argelina y la retirada de Francia de la OTAN, las unidades secretas 'stay-behind' no fueron disueltas definitivamente, sino reestructuradas. Algunos expertos sugirieron que las actividades de la red francesa se desarrollaron bajo la cobertura del Servicio de Acción Cívica (SAC). El SAC, fundado inmediatamente después de la guerra, era una suerte de guardia pretoriana gaullista, el brazo armado del Reagrupamiento del Pueblo Francés (RPF), con la misión declarada de mantener el orden en los actos del RPF, pero en realidad, era la sección anticomunista del RPF encargada de "trabajos sucios". Sus unidades realizaban operaciones clandestinas contra huelguistas y militantes comunistas.
Aunque el RPF no ganó elecciones y fue disuelto en 1954, sus elementos más leales se mantuvieron en contacto y participaron en el golpe de 1958 que llevó a De Gaulle de nuevo al poder. Jacques Foccart, director e ideólogo del SAC y un experimentado "guerrero de la sombra", coordinó operaciones clave, incluyendo la ocupación de Córcega por el 11º de Choque. El centro de entrenamiento fundado por Foccart en Cercottes, cerca de Orleáns, se convirtió en un lugar de peregrinaje para los miembros del SAC y, posteriormente, se identificó como uno de los principales centros de formación del Gladio francés.
La falta de una investigación oficial sobre la historia del ejército secreto francés ha dificultado distinguir entre la red 'stay-behind' Rose des Vents y el SAC. Sin embargo, las actividades secretas anticomunistas del SAC son evidentes. No fue hasta 1981, con la llegada de los socialistas al poder, que se inició una investigación parlamentaria sobre el SAC. Tras la aparición del ex jefe del SAC, Jacques Massié, muerto en Marsella junto a su familia, los diputados comunistas exigieron una investigación. El informe parlamentario, presentado en diciembre de 1981, concluyó que las actividades de los agentes del SDECE, del SAC y de la OAS en África estaban "íntimamente vinculadas" y que el financiamiento del SAC era de origen dudoso, proveniente del SDECE y del tráfico de estupefacientes.
La comisión parlamentaria denunció al SAC como un peligroso ejército secreto que había actuado como policía paralela, infiltrándose en organizaciones públicas y cometiendo actos de violencia. Concluyó que la existencia del SAC era "incompatible con las leyes de la República", lo que llevó al gobierno de Francois Mitterrand a ordenar su desmantelamiento en julio de 1982.
Las Revelaciones y el Legado Oculto
A pesar de la disolución del SAC, la "limpieza" de los servicios secretos franceses no fue completa. El gobierno de Mitterrand, preocupado por el papel de la inteligencia en las democracias, reformó el SDECE, que pasó a llamarse Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE). El almirante Pierre Lacoste, nuevo director, continuó dirigiendo el ejército secreto bajo su responsabilidad y, en 1990, defendió la justificación del programa 'stay-behind' ante una hipotética invasión soviética.
El escándalo de la "Operación Satanique" en 1985, donde agentes de la DGSE dinamitaron el barco Rainbow Warrior de Greenpeace, forzó la dimisión del almirante Lacoste y expuso la implicación de altos funcionarios, incluido el propio Mitterrand. Con las revelaciones sobre los ejércitos secretos en Europa a partir de 1990, Francia se vio obligada a confrontar su propia historia clandestina. Sin embargo, no hubo una investigación oficial exhaustiva. Los representantes del gobierno intentaron minimizar los daños con medias verdades.
El 12 de noviembre de 1990, el ministro de Defensa Jean-Pierre Chevenement reconoció la existencia de una "estructura" creada a principios de los años 50 para el enlace con un gobierno en el exilio, pero afirmó que había sido disuelta. Al día siguiente, el presidente Mitterrand declaró que "ya no había mucho que disolver" cuando llegó al poder. Sin embargo, el primer ministro italiano Giulio Andreotti, molesto por la minimización francesa, reveló que el ejército secreto francés no solo no había sido disuelto, sino que incluso había enviado representantes a una reunión del ACC (centro de comando de Gladio) en Bruselas en octubre de 1990, una revelación que causó considerable malestar en Francia.
La historia del ejército en la sombra francés es un complejo entramado de patriotismo, anticomunismo, injerencia extranjera y luchas de poder internas. Aunque las revelaciones de Gladio forzaron a muchos países europeos a admitir la existencia de estas redes, Francia ha mantenido un velo de secretismo sobre su propia implicación. El legado de estos combatientes de la sombra sigue siendo un recordatorio de cómo la Guerra Fría no solo se libró en los frentes de batalla, sino también en las intrincadas y oscuras operaciones clandestinas que moldearon el destino de las naciones.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Qué es el "ejército en la sombra"?
- Se refiere a redes militares y paramilitares clandestinas (conocidas como 'stay-behind') creadas principalmente por países de Europa Occidental, con el apoyo de la OTAN y la CIA, durante la Guerra Fría. Su objetivo oficial era organizar una resistencia en caso de una invasión soviética, pero a menudo se involucraron en la política interna, combatiendo el comunismo y la izquierda.
- ¿Por qué se crearon estos ejércitos?
- El principal motivo fue el temor a una invasión de la Unión Soviética y la expansión del comunismo en Europa Occidental después de la Segunda Guerra Mundial. También se utilizaron para contrarrestar la influencia de los partidos comunistas locales, considerados una amenaza interna.
- ¿Fue el Gladio solo en Francia?
- No, el Gladio (nombre de la red italiana, que se popularizó para referirse a todas las redes 'stay-behind') existió en la mayoría de los países de Europa Occidental miembros de la OTAN, incluyendo Bélgica, Países Bajos, Noruega, Dinamarca, Alemania, Austria, Grecia, Turquía, y otros. Cada país tenía su propia versión y nombre en clave.
- ¿Cuál fue el papel de la CIA?
- La CIA, junto con el MI6 británico, fue un actor clave en la creación, financiación y entrenamiento de estas redes 'stay-behind' en Europa. Su objetivo era asegurar que los gobiernos de Europa Occidental se mantuvieran alineados con los intereses de Estados Unidos y evitar la llegada al poder de partidos comunistas, incluso si era por medios democráticos.
- ¿Cómo afectó a la democracia francesa?
- La existencia y las operaciones de estos ejércitos en la sombra tuvieron un impacto significativo. Se les acusa de intentar influir en la política interna, desestabilizar gobiernos, y en algunos casos, de estar implicados en actos de violencia y golpes de estado (como el intento contra De Gaulle). Esto generó una profunda desconfianza hacia los servicios secretos y planteó serias preguntas sobre la soberanía nacional.
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