¿Por qué es importante fortalecer el suelo pélvico antes del parto?

Movilidad Pélvica en el Embarazo: Tu Guía Esencial

29/06/2025

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La gestación y el parto son, sin duda, una de las experiencias más transformadoras en la vida de una mujer. Me gusta comparar el parto natural con correr una maratón. La lógica nos dice que no nos presentaríamos en la salida de una carrera de 42 kilómetros sin habernos preparado antes física y mentalmente, ¿verdad? Lo mismo sucede con el parto, para el que es necesario un trabajo previo que combina ejercicio, alimentación y entrenamiento psicológico para estar en forma al dar a luz. No se trata de que debas ser una embarazada con abdominales, sino de que tomes conciencia de la importancia del trabajo físico y mental que requiere el embarazo y el parto para que, dentro del nivel de cada mujer, alcancemos el estado de forma más óptimo.

¿Cómo afecta el suelo pélvico a la mujer embarazada?
Cuando la mujer está embarazada, el suelo pélvico está sometido al aumento progresivo de presión abdominal y al peso creciente del útero. A esto se añaden los cambios hormonales y la dilatación que se produce durante el parto que afectan a la musculatura del suelo pélvico causando debilidad.

En este artículo, nos centraremos en una de las partes del cuerpo más importantes para el parto natural: la pelvis. Te explicaremos por qué los ejercicios de movilidad pélvica son tan cruciales durante el embarazo, cuándo es el momento ideal para empezar a practicarlos y te guiaremos a través de una serie de ejercicios específicos que te ayudarán a preparar tu cuerpo para este gran evento. Además, abordaremos la importancia vital del fortalecimiento del suelo pélvico, una musculatura clave que a menudo se subestima, pero que juega un papel fundamental tanto durante el parto como en la recuperación postparto.

Índice de Contenido

La Importancia de la Movilidad Pélvica en el Embarazo

Los días previos al parto, en la última ecografía o en la revisión con la matrona, se confirma la posición del bebé respecto a la pelvis de la madre. Según numerosos estudios, la posición más favorable para tener un parto sin complicaciones es la Posición Occípito Anterior. En esta posición, el bebé está colocado de tal manera que su cabeza está hacia abajo, su cara mira hacia el sacro de la madre y su espalda y columna vertebral hacia la tripita de la gestante. Podríamos decir que en esta posición el bebé mira hacia la parte posterior de la pelvis de su mamá. Esta es la posición que permite un mejor descenso hacia el cérvix, ya que el bebé puede flexionar su cabecita hacia el mentón y asomar la parte más pequeña de la coronilla en el periné durante el expulsivo. Tener la pelvis libre de tensiones y realizar los ejercicios que faciliten este encajamiento es muy beneficioso para la mujer embarazada, ya que puede prevenir un parto prolongado o con complicaciones, como por ejemplo, el uso de instrumental.

¿Cuándo Empezar con los Ejercicios de Movilidad Pélvica?

No es necesario practicar los ejercicios de movilidad pélvica desde el inicio del embarazo para obtener la Posición Fetal Óptima, ya que el bebé se moverá mucho a lo largo del segundo y el tercer trimestre. Sin embargo, la recta final, a partir de la semana 34-35, es un excelente momento para iniciar este tipo de entrenamiento. Si el bebé ya está posicionado correctamente, con estos ejercicios podemos “animarle” a que empiece a descender hacia el canal del parto. Y, por el contrario, si nuestro bebé está colocado en la Posición Occípito Posterior (menos favorable para el parto), el entrenamiento de movilidad adecuado y una correcta higiene postural pueden aumentar la posibilidad de que se gire y se coloque en la posición más óptima.

Existen excepciones. Hay mujeres embarazadas que antes de la semana 34 sufren dolor de espalda, como lumbalgias, ciática o dolor púbico, que les impide hacer vida normal. En estos casos, será necesario practicar los ejercicios de movilidad pélvica lo antes posible y, a la vez, realizar el tratamiento específico de fisioterapia uroginecológica. La clave es escuchar a tu cuerpo y, si hay dolor, buscar ayuda profesional.

7 Ejercicios Clave de Movilidad Pélvica para un Parto Óptimo

A continuación, presentamos una serie de ejercicios que favorecen la liberación de tensiones en la zona lumbar y la pelvis, y que ayudan al bebé a posicionarse de forma adecuada antes del parto. Recuerda realizarlos de forma suave y coordinando siempre con tu respiración.

1. Estiramiento Dinámico del Psoas

Tener un psoas (flexor de la cadera) tenso limita la movilidad de la columna lumbar, pelvis y cadera. Esto podría reducir nuestra capacidad de adoptar posturas fisiológicas durante el parto natural. Además, un psoas acortado disminuye la circulación y la inervación del útero, lo que podría generar más sensación de dolor durante las contracciones.

  • Posición: Colócate de rodillas en una colchoneta y pon una pierna delante, dejando que el pie adelante la rodilla. Puedes utilizar una pelota de pilates (fitball) como apoyo para las manos o el tronco. Mantén la columna vertebral elongada.
  • Movimiento: Durante la exhalación, deja caer el peso del cuerpo hacia adelante (hacia la pierna delantera) hasta notar un intenso estiramiento en la ingle y en la cara anterior del muslo de la pierna que está atrás. Inspirando, vuelve a la posición inicial.
  • Repeticiones: Realiza 10 movimientos por cada lado, coordinados con tu respiración.

2. Ejercicio de Movilidad para la Pelvis Media

El objetivo de este ejercicio es aumentar la elasticidad de los aductores (la cara interna de las piernas), lo que de forma indirecta mejorará la flexibilidad del suelo pélvico. Además, el movimiento lateral con las piernas en asimetría aumenta el diámetro de la pelvis media (zona por donde pasa la cabeza del bebé justo antes del expulsivo).

  • Posición: Colócate de rodillas y abre una pierna lateralmente. Los hombros y las caderas deben estar alineados y mirando al frente.
  • Movimiento: Durante la exhalación, deja caer el peso del cuerpo hacia la pierna abierta (lateralmente) hasta sentir un intenso estiramiento en la cara interna de ambas piernas. Puedes utilizar la fitball como apoyo para el tronco.
  • Repeticiones: Realiza 10 movimientos con cada pierna, coordinados con tu respiración.

3. Ejercicio de Movilidad de la Pelvis Superior en Cuadrupedia

Este ejercicio favorece la apertura de la pelvis superior (la zona entre los huesos ilíacos) y, a la vez, el posicionamiento Occípito Anterior del bebé. Lo que más pesa en el cuerpo del bebé es su espalda, por lo tanto, cuando estamos a cuatro patas, la gravedad hace que el feto se vaya dirigiendo a la posición adecuada (su espalda hacia la tripa de la mamá y su cara dirigida hacia el sacro de la madre).

  • Posición: A cuatro patas, apoya el tronco sobre la fitball. Separa las rodillas al ancho de las caderas.
  • Movimiento: Durante la exhalación, deja caer el peso del cuerpo hacia atrás, hasta que los glúteos se apoyen sobre los talones. Inspirando, vuelve a subir.
  • Repeticiones: Realiza entre 10 y 20 movimientos dinámicos de subir y bajar las caderas, coordinándolos con tu respiración.

4. Rotaciones Externa e Interna de las Caderas

El objetivo de este ejercicio es movilizar las articulaciones de las caderas y, a la vez, modificar los espacios en la pelvis superior e inferior. Si abrimos las rodillas hacia fuera, nuestras caderas también se abren (rotación externa) y aumentará el diámetro superior de la pelvis. Si colocamos las rodillas hacia dentro (los pies hacia fuera), nuestras caderas rotan hacia dentro (rotación interna) y aumenta el diámetro de la pelvis inferior. Estas dos posiciones son cruciales durante el parto: la rotación externa de las caderas durante la dilatación y la rotación interna durante los pujos. Además, la posición a cuatro patas favorece el encajamiento del bebé hacia la posición Occípito Anterior.

  • Posición: Colócate a cuatro patas y apoya el tronco sobre la fitball.
  • Movimiento: Primero, realiza la rotación externa de las caderas, abriendo las rodillas ligeramente y juntando los pies, uno con el otro. Después, realiza la rotación interna de las caderas, abriendo los pies hacia los lados todo lo que puedas.
  • Repeticiones: Realiza entre 10 y 20 movimientos de juntar y separar los tobillos, rítmicos y de gran amplitud.

5. Movimientos Pélvicos Sentada en la Fitball

Los movimientos de la pelvis en la posición sentada sobre la pelota de pilates hacen que la zona lumbar se libere de las tensiones y la pelvis aumente su movilidad. Son ideales para el trabajo de parto temprano.

  • Posición: Siéntate cómodamente sobre la fitball con los pies bien apoyados en el suelo.
  • Movimiento: Realiza diferentes movimientos como círculos de las caderas, movimientos laterales, movimiento de vaivén hacia delante/atrás, o pequeños saltitos suaves.
  • Variación: Prueba movimientos circulares con una posición asimétrica de las piernas (una pierna más adelantada que la otra), especialmente recomendado para mujeres con el bebé colocado en línea diagonal (la cabecita no alineada en el medio de la pelvis).
  • Repeticiones: Se suelen realizar unas 8-10 repeticiones de cada tipo de movimiento.

6. Giros de la Pelvis con las Caderas en Rotación Externa

Este ejercicio relaja la espalda, masajea la zona del sacro y, a la vez, aumenta el diámetro de la pelvis superior, ya que nuestras caderas permanecen en la rotación externa.

  • Posición: Túmbate boca arriba, apoya los pies sobre la fitball y abre las rodillas hacia los lados, todo lo que puedas. Coloca los brazos en forma de ‘T’ (extendidos a los lados).
  • Movimiento: Realiza los movimientos con la pelota de un lado al otro, girando las caderas y la cabeza al mismo tiempo. Al girar las caderas hacia el lado izquierdo, tu cabeza gira a la derecha, y viceversa. Los hombros deben permanecer apoyados sobre el suelo en todo momento.
  • Repeticiones: Realiza unas 20 repeticiones.

7. Rotaciones de las Caderas en la Posición Semisentada

Este ejercicio, al igual que el que hicimos a cuatro patas, consiste en realizar grandes movimientos de rotación externa e interna de las caderas, pero en una posición diferente que puede ser más cómoda para algunas mujeres.

  • Posición: Siéntate sobre la esterilla y apoya la espalda sobre la fitball, dejando el tronco reclinado hacia atrás. Separa los pies al ancho de la esterilla.
  • Movimiento: Realiza movimientos de llevar las rodillas hacia un lado y hacia el otro lado, intentando que toquen el suelo en cada lado. Tu pelvis girará también de un lado al otro.
  • Repeticiones: Puedes realizar unos 10 movimientos a cada lado.

Recuerda que estos ejercicios están enfocados en movilizar la pelvis y facilitar el buen encaje del bebé antes del parto, pero son solamente una rutina más de toda la variedad de movimientos y entrenamientos para embarazadas que puedes y debes realizar.

¿Cómo fortalecer el suelo pélvico?
Respirar profundamente, llevando el aire hasta el abdomen, también ayuda a fortalecer el suelo pélvico. El suelo pélvico de la mujer es un grupo de músculos y ligamentos que sostienen la vejiga, el útero y el intestino.

La Importancia Vital de Fortalecer el Suelo Pélvico

Además de la movilidad pélvica, el fortalecimiento del suelo pélvico es una parte fundamental de la preparación para el parto. Reforzar el suelo pélvico en el embarazo y realizar algunos ejercicios antes del parto es crucial para evitar desgarros y otros trastornos como incontinencia urinaria, prolapso o disfunciones sexuales, que pueden ser consecuencia del esfuerzo realizado al dar a luz.

¿Qué es el Suelo Pélvico y Por Qué se Debilita?

El suelo pélvico es un sistema de músculos y ligamentos que cierran la base del abdomen y que mantienen en suspensión órganos vitales como el útero, la vejiga y el recto. Durante el embarazo y después de este, esta musculatura suele debilitarse por diversas razones:

  • El aumento de peso de la gestante y la presión intra-abdominal constante.
  • La hiperlaxitud de los tejidos, provocada por los cambios hormonales específicos del embarazo.
  • La distensión de estos músculos y ligamentos como fruto del paso del bebé en el momento del parto.

La debilidad del suelo pélvico puede tener otras consecuencias en el día a día de la mujer, como prolapso (caída o descolgamiento de los órganos intra-abdominales), incontinencia urinaria y algunas disfunciones sexuales. Sin embargo, un suelo pélvico fortalecido disminuye la necesidad de realizar una episiotomía (incisión en el periné para facilitar la salida del bebé). Por eso, las actividades de fortalecimiento de suelo pélvico se consideran ejercicios antes del parto muy importantes.

Beneficios de los Ejercicios de Suelo Pélvico en el Embarazo

Integrar los ejercicios de suelo pélvico en tu rutina de embarazo ofrece múltiples ventajas:

  • Disminuyen la incontinencia urinaria, frecuente en el tercer trimestre y provocada por el peso del feto y la presión sobre la vejiga.
  • Facilitan el parto, dando mayor flexibilidad a los músculos y ayudando a evitar desgarros o episiotomías.
  • Incrementan la circulación en la zona. Esto hace que, en el caso de haber un desgarro o una episiotomía, la curación se produzca más rápidamente.
  • Evitan el prolapso del útero y la vejiga, lo que disminuye problemas físicos derivados de la recuperación postparto.
  • Tonifican la zona, especialmente los músculos vaginales. Esto puede incrementar el placer en las relaciones sexuales antes, durante y después del embarazo.

¿Qué son los Ejercicios de Kegel?

Los ejercicios de Kegel son la tabla de ejercicios de suelo pélvico más conocida para embarazadas. Básicamente, consisten en realizar contracciones y relajaciones repetidas del músculo pubococcígeo (o músculo del suelo pélvico) con el objetivo de fortalecer la musculatura de la zona e incrementar su fuerza y resistencia.

Una manera sencilla de identificar el suelo pélvico y su funcionamiento es intentar interrumpir momentáneamente la micción y después volver a expulsarla, prestando atención a dónde se produce la contracción. Una vez localizados estos músculos, es importante consultar con el médico o matrona para que nos indiquen cómo realizar los ejercicios de suelo pélvico de manera correcta y asegurar que los estás haciendo bien, sin involucrar músculos abdominales o glúteos.

Ejemplos de Ejercicios de Kegel y Fortalecimiento del Suelo Pélvico

La mejor postura para realizar los ejercicios de Kegel es tumbada boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies planos apoyados en el suelo. Así es más fácil aislar los músculos del abdomen, abductores y glúteos y centrarte en las contracciones del suelo pélvico. Una vez en posición, intenta tirar de estos músculos hacia arriba y mantén la contracción durante el tiempo indicado, para luego relajar completamente.

1. Contracción Lenta

  • Método: Contrae los músculos del suelo pélvico, tirando hacia arriba y hacia adentro, como si quisieras retener la orina o un gas. Mantén la contracción durante 4-5 segundos, luego relaja completamente durante 8 segundos.
  • Progresión: Conforme domines este ejercicio, aumenta gradualmente el tiempo de contracción hasta llegar a 20 segundos.
  • Repeticiones: Realiza una serie de 10 repeticiones.

2. Contracción Rápida

  • Método: Aprieta y relaja los músculos del suelo pélvico tan rápido como puedas. El objetivo es realizar una serie de contracciones y relajaciones muy cortas y seguidas.
  • Duración: Realiza este ejercicio durante 2-3 minutos.
  • Repeticiones: Realiza series de 10 repeticiones, cuatro veces al día.

3. Contracción en Ascensor

  • Método: Imagina que el tubo vaginal es un ascensor con diferentes plantas que debes ir ascendiendo con otras tantas contracciones. Intenta subir hasta la “primera” planta lentamente, aguanta un segundo, y sube a la segunda. Haz lo mismo con la tercera y aguanta la contracción máxima. Para “bajar”, aguanta también un segundo en cada planta y, al llegar abajo, intenta relajar totalmente la musculatura de la zona.
  • Clave: Al practicar este ejercicio es muy importante respirar lentamente y no ayudarse de los músculos abdominales o glúteos.

4. Contracción en Onda

  • Método: El suelo pélvico está formado por tres anillos (uno se corresponde con la vejiga, otro con la vagina y otro con el ano). El objetivo de este ejercicio es cerrarlos o contraerlos de delante hacia atrás (es decir, primero vejiga, después vagina y finalmente ano) y luego relajarlos de atrás hacia delante.
  • Enfoque: Concéntrate en sentir el movimiento secuencial de cada anillo muscular.

Para que los ejercicios de Kegel sean realmente efectivos, deberás realizarlos varias veces al día y ser muy constante.

Otros Ejercicios de Suelo Pélvico para Embarazadas

Además de los Kegel, existen otros movimientos que pueden complementar el fortalecimiento de tu suelo pélvico:

1. Movimiento de Cadera (Péndulo Pélvico)

  • Método: Sentada o de pie, consiste en mover la cadera hacia delante y hacia atrás como si fuera un péndulo. Mientras haces este movimiento, es importante contraer los esfínteres e intentar acercar el pubis al abdomen.
  • Beneficio: Ayuda a integrar la contracción del suelo pélvico con el movimiento de la pelvis.

2. Ejercicios sobre Balón (Fitball)

  • Método: Sentada sobre la fitball, puedes realizar un balanceo cambiando tu peso de un lado a otro de la pelota. O bien, sentada sobre ella, contraer la pared abdominal separando y juntando las rodillas.
  • Beneficio: Ambos ejercicios ayudan a fortalecer el suelo pélvico de forma dinámica y a mejorar la conciencia corporal.

Tabla Comparativa: Movilidad Pélvica vs. Fortalecimiento del Suelo Pélvico

CaracterísticaMovilidad PélvicaFortalecimiento del Suelo Pélvico (Kegel)
Objetivo PrincipalAumentar el rango de movimiento de la pelvis, liberar tensiones, facilitar el posicionamiento fetal y el descenso del bebé.Tonificar y aumentar la fuerza y resistencia de los músculos que sostienen los órganos pélvicos.
Cuándo EmpezarIdealmente a partir de la semana 34-35; antes si hay dolor o incomodidad.Se puede iniciar en cualquier momento del embarazo, preferiblemente desde el primer trimestre.
Ejemplos de EjerciciosEstiramiento dinámico del psoas, movilidad en cuadrupedia, rotaciones de cadera, movimientos en fitball.Contracciones lentas, rápidas, en ascensor, en onda.
Beneficios ClaveMejor posicionamiento del bebé (Occípito Anterior), reducción de partos prolongados, menor uso de instrumental, alivio de dolor lumbar.Prevención de desgarros, reducción de incontinencia urinaria, prevención de prolapsos, mejor recuperación postparto, mejora de la vida sexual.
EnfoqueMovimiento global de la estructura ósea y articular de la pelvis.Contracción y relajación específica de la musculatura interna.

Preguntas Frecuentes (FAQs)

¿Puedo empezar los ejercicios de movilidad pélvica si mi embarazo es de alto riesgo?

Si tu embarazo es considerado de alto riesgo o tienes alguna complicación médica, es fundamental que consultes con tu médico o ginecólogo antes de iniciar cualquier tipo de ejercicio. Ellos podrán evaluar tu situación específica y darte las recomendaciones adecuadas para tu salud y la de tu bebé.

¿Es normal sentir alguna molestia al hacer estos ejercicios?

Es normal sentir un estiramiento o una leve tensión en los músculos que estás trabajando. Sin embargo, no debes sentir dolor agudo o punzante. Si experimentas dolor, detén el ejercicio inmediatamente y consulta con tu matrona, fisioterapeuta o médico. La comodidad y seguridad son primordiales.

¿Cuánto tiempo debo dedicar a estos ejercicios cada día?

La clave es la constancia, no necesariamente la duración extrema. Con 15-20 minutos al día, combinando ejercicios de movilidad pélvica y de suelo pélvico, puedes obtener grandes beneficios. Puedes dividir este tiempo en varias sesiones cortas a lo largo del día si te resulta más cómodo.

¿Los ejercicios de movilidad pélvica garantizan un parto natural sin complicaciones?

Si bien los ejercicios de movilidad pélvica y el fortalecimiento del suelo pélvico aumentan significativamente las probabilidades de un parto vaginal más fluido y con menos complicaciones, no pueden garantizarlo al 100%. El parto es un proceso complejo influenciado por muchos factores individuales. Sin embargo, prepararte físicamente te empodera y te da las mejores herramientas posibles.

¿Qué hago si mi bebé no se ha girado a la posición óptima antes del parto?

Si a pesar de los ejercicios tu bebé no se ha colocado en la posición Occípito Anterior, no te desanimes. Los ejercicios de movilidad pélvica siguen siendo beneficiosos para aliviar la presión y facilitar el descenso, independientemente de la posición. En algunos casos, el bebé puede girar durante el propio trabajo de parto. Tu equipo médico te guiará sobre las mejores opciones en ese momento.

¿Debo seguir haciendo estos ejercicios después del parto?

¡Absolutamente! Los ejercicios de suelo pélvico son cruciales para la recuperación postparto, ayudando a restaurar la fuerza y función de la musculatura que ha sido estirada y debilitada. Consulta con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico para un plan de recuperación postparto personalizado.

Conclusión

Preparar tu cuerpo para el parto es una inversión invaluable en tu bienestar y en la experiencia de dar a luz. La movilidad pélvica y el fortalecimiento del suelo pélvico son dos pilares fundamentales en esta preparación, ofreciéndote herramientas para un proceso más consciente, controlado y, en muchos casos, menos doloroso. Al integrar estos ejercicios en tu rutina diaria, no solo estarás facilitando el camino para tu bebé, sino que también estarás empoderándote a ti misma, tomando un rol activo en uno de los momentos más significativos de tu vida. Escucha a tu cuerpo, sé constante y no dudes en buscar la guía de profesionales para asegurar una preparación segura y efectiva. ¡Tu cuerpo es increíble, y prepararlo te ayudará a vivir esta maravillosa experiencia al máximo!

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