10/12/2020
Los hombros son una de las articulaciones más complejas y móviles de nuestro cuerpo, y su correcto desarrollo es fundamental no solo para el rendimiento deportivo, sino también para la salud postural y la prevención de lesiones. Dentro de esta intrincada estructura, la parte posterior de los hombros, compuesta principalmente por el deltoides posterior, a menudo se descuida en las rutinas de entrenamiento, lo que puede llevar a desequilibrios musculares y problemas a largo plazo. En este artículo, exploraremos la importancia de trabajar esta zona, te presentaremos los ejercicios más efectivos y te daremos las claves para mantener tus hombros fuertes y saludables.

La Importancia Vital del Deltoides Posterior
El deltoides posterior es uno de los tres fascículos que componen el músculo deltoides, junto con el anterior y el medio. Mientras que los deltoides anterior y medio suelen recibir mucha atención a través de ejercicios como el press de hombros o las elevaciones laterales, el posterior a menudo queda relegado a un segundo plano. Sin embargo, su papel es crucial:
- Estabilidad del Hombro: Trabaja en conjunto con los músculos del manguito rotador para mantener la cabeza del húmero centrada en la cavidad glenoidea, previniendo inestabilidades, subluxaciones y luxaciones.
- Postura: Un deltoides posterior fuerte ayuda a contrarrestar la tendencia a la “postura encorvada” o de hombros redondeados hacia adelante, común en personas que pasan mucho tiempo sentadas o que tienen un desequilibrio entre los músculos del pecho y los de la espalda. Mejora la alineación de la columna vertebral y la apertura del pecho.
- Equilibrio Muscular: Un desarrollo equilibrado de los tres fascículos del deltoides es esencial para la estética y la funcionalidad del hombro. Ignorar el posterior puede llevar a desequilibrios que aumentan el riesgo de lesiones.
- Rendimiento Deportivo: Participa en movimientos de tracción, lanzamiento y rotación externa del brazo, fundamentales en muchos deportes y actividades diarias.
Movimientos Clave del Deltoides Posterior
El deltoides posterior es el principal responsable de:
- Extensión del brazo: Mover el brazo hacia atrás, alejándolo del cuerpo.
- Rotación externa del brazo: Girar el brazo hacia afuera.
- Abducción horizontal: Alejar el brazo del cuerpo en el plano horizontal, especialmente cuando el brazo ya está elevado.
- Trabaja en sinergia con los músculos de la espalda alta (romboides y trapecio) en la retracción escapular (juntar los omóplatos).
Ejercicios Fundamentales para el Hombro Posterior
Para fortalecer esta zona tan importante, es crucial incorporar ejercicios específicos que aíslen o enfaticen el trabajo del deltoides posterior. A continuación, te presentamos algunos de los más efectivos:
1. Face Pull (Jalón a la Cara)
Considerado por muchos como el rey de los ejercicios para el deltoides posterior y el manguito rotador. Es excelente para mejorar la salud del hombro y la postura.
Cómo realizarlo:
- Colócate frente a una máquina de cable con polea alta o una banda de resistencia anclada.
- Agarra la cuerda o la banda con ambas manos, utilizando un agarre neutro (palmas enfrentadas).
- Da un paso hacia atrás para tensar el cable/banda, manteniendo los brazos extendidos y el cuerpo ligeramente inclinado hacia atrás, con los pies a la altura de los hombros.
- Tira del cable hacia tu cara, apuntando con los codos hacia arriba y hacia afuera. Imagina que intentas tocar tus orejas con los codos.
- Contrae fuertemente los músculos de la parte posterior de tus hombros y la espalda alta al final del movimiento, juntando los omóplatos.
- Regresa lentamente a la posición inicial, controlando el peso.
- Clave: Mantén los codos altos y la retracción escapular activa durante todo el movimiento.
2. Pájaros con Mancuernas (Bent-Over Lateral Raise)
Este ejercicio es una de las formas más directas de aislar el deltoides posterior.
Cómo realizarlo:
- Sostén una mancuerna en cada mano con un agarre neutro (palmas enfrentadas).
- Inclina tu torso hacia adelante desde la cadera hasta que esté casi paralelo al suelo. Mantén la espalda recta y una ligera flexión en las rodillas. Deja que los brazos cuelguen hacia el suelo, con las mancuernas debajo de tu pecho.
- Con una ligera flexión en los codos, levanta las mancuernas hacia los lados y hacia arriba, concentrándote en apretar los omóplatos y sentir el trabajo en la parte posterior de tus hombros. Imagina que tus brazos son alas.
- Levanta hasta que los brazos estén paralelos al suelo o ligeramente por encima de la altura de los hombros.
- Mantén la contracción por un segundo y luego baja las mancuernas lentamente y con control a la posición inicial.
- Variación: Puedes realizarlo sentado en un banco inclinado para mayor estabilidad y aislamiento.
3. Remo con Mancuernas o en Máquina (Agarre Amplio)
Aunque el remo es un ejercicio de espalda, ciertas variaciones pueden poner un gran énfasis en el deltoides posterior.
Cómo realizarlo (Remo con Mancuernas, un brazo):
- Coloca una rodilla y una mano en un banco plano, con la otra pierna extendida en el suelo para mantener el equilibrio. Tu espalda debe estar recta y casi paralela al suelo.
- Sostén una mancuerna con la mano libre, dejando que el brazo cuelgue hacia el suelo.
- Tira de la mancuerna hacia tu costado, dirigiendo el codo hacia el techo y hacia atrás, sintiendo la contracción en la parte superior de tu espalda y el hombro posterior.
- Asegúrate de que el movimiento provenga de tu espalda y hombro, no solo del bíceps.
- Baja la mancuerna lentamente.
Cómo realizarlo (Remo de Cable Sentado, Agarres Anchos):
- Siéntate en la máquina de remo con cable, utilizando un accesorio de barra ancha o dos asas individuales.
- Agarra la barra con un agarre por encima de la anchura de los hombros.
- Inclínate ligeramente hacia atrás desde la cadera, manteniendo la espalda recta.
- Tira de la barra hacia tu abdomen superior o pecho, juntando los omóplatos lo más que puedas. Concentra la fuerza en la parte superior de tu espalda y hombros.
- Regresa lentamente a la posición inicial, extendiendo los brazos por completo.
4. Pull-Up Invertido (Remo Invertido o Australian Pull-up)
Un excelente ejercicio de peso corporal que fortalece la espalda alta y el deltoides posterior, ideal para quienes aún no dominan las dominadas completas.
Cómo realizarlo:
- Colócate debajo de una barra fija (puede ser una barra de pull-ups baja o una barra en una máquina Smith).
- Agarra la barra con un agarre por encima de la anchura de los hombros, con las palmas mirando hacia adelante o hacia ti.
- Extiende tus piernas hacia adelante, apoyando los talones en el suelo, de modo que tu cuerpo forme una línea recta desde los talones hasta los hombros. Cuanto más horizontal sea tu cuerpo, más difícil será el ejercicio.
- Tira de tu pecho hacia la barra, juntando los omóplatos y sintiendo la contracción en la espalda alta y los hombros.
- Mantén la posición un segundo y baja lentamente, controlando el movimiento.
Consejo clave para todos los ejercicios: La conexión mente-músculo es fundamental para el deltoides posterior. A menudo, otros músculos más grandes, como los dorsales o los trapecios, tienden a tomar el control. Concéntrate en sentir cómo se contrae la parte posterior de tu hombro en cada repetición.

Integrando el Entrenamiento del Hombro Posterior en Tu Rutina
Para un desarrollo equilibrado, es recomendable incluir al menos 1-2 ejercicios específicos para el deltoides posterior en tu rutina de hombros o de espalda. Podrías dedicar un día a empuje (pecho, hombro anterior y medio, tríceps) y otro a tracción (espalda, bíceps, hombro posterior).
- Frecuencia: 2-3 veces por semana, con al menos 48 horas de descanso entre sesiones para el mismo grupo muscular.
- Series y Repeticiones: 3-4 series de 10-15 repeticiones suelen ser efectivas para el deltoides posterior, ya que responde bien a un volumen moderado y a un enfoque en la contracción muscular.
- Calentamiento: Siempre calienta adecuadamente antes de entrenar los hombros. Rotaciones de brazos, círculos con los hombros y movimientos ligeros con peso corporal prepararán tus articulaciones y músculos.
- Progresión: Una vez que domines la forma, busca progresar aumentando gradualmente el peso, las repeticiones o el número de series.
Salud y Cuidado Integral de los Hombros
La articulación del hombro es la más móvil del cuerpo humano, lo que la hace también más susceptible a lesiones como luxaciones o inestabilidad. Mantener los músculos que la rodean fuertes y flexibles es la mejor estrategia preventiva.
Inestabilidad del Hombro: Un Riesgo Real
La inestabilidad del hombro ocurre cuando los músculos, tendones y ligamentos no logran mantener la cabeza del húmero firmemente en la cavidad glenoidea. Esto puede llevar a subluxaciones (desplazamiento parcial) o luxaciones (desplazamiento completo). Un hombro posterior fuerte contribuye significativamente a la estabilidad.
Ejercicios de Movilidad y Estabilidad para el Hombro
Además de los ejercicios de fuerza, incorporar movimientos de movilidad y estabilidad es crucial para la longevidad de tus hombros.
1. Ejercicios Isométricos (Empuje contra Resistencia):
- Rotación Externa Isométrica: De pie, coloca el costado de tu puño contra el marco de una puerta o una pared. Intenta empujar el antebrazo hacia afuera sin moverlo, manteniendo la tensión por 5-10 segundos.
- Rotación Interna Isométrica: Con la palma de la mano mirando hacia ti, coloca el dorso de tu puño contra el marco de una puerta o una pared. Intenta empujar el antebrazo hacia adentro sin moverlo, manteniendo la tensión.
- Realiza 3-5 repeticiones por lado.
2. Extensión del Hombro en Decúbito (Boca Abajo):
- Acuéstate boca abajo en una cama o banco, dejando el hombro y el brazo fuera del borde.
- Comienza con el brazo colgando, ligeramente flexionado en el hombro (unos 90 grados).
- Levanta el brazo hacia arriba, extendiéndolo hacia atrás hasta que esté paralelo a tu cuerpo. Concéntrate en la contracción del deltoides posterior y la parte superior de la espalda.
- Realiza 10-15 repeticiones.
3. Flexión de Hombros con Objeto Ligero:
- Sostén un objeto cilíndrico ligero (p. ej., un palo de escoba o una banda elástica ligera) con ambas manos, al nivel de tus hombros y codos extendidos.
- Levanta el objeto hacia arriba y adelante, manteniendo los brazos rectos, hasta que tus manos estén a la altura de tus ojos.
- Baja lentamente. Realiza 10-15 repeticiones.
4. Rotación Externa con Brazos Flexionados:
- De pie o sentado, flexiona los codos a 90 grados y mantén los brazos pegados al torso, con las palmas mirando hacia el techo.
- Gira los antebrazos hacia afuera, alejándolos del cuerpo, sintiendo la contracción en los músculos del manguito rotador y el deltoides posterior.
- Regresa lentamente. Realiza 10-15 repeticiones.
5. Abducción Lateral con Brazos Extendidos:
- Sostén un objeto ligero (o mancuernas muy ligeras) con los codos extendidos y las palmas de las manos mirando hacia abajo, alineadas con tus hombros.
- Separa los brazos de tu cuerpo hacia los lados y hacia arriba, como si quisieras hacer el gesto de volar.
- Baja lentamente. Realiza 10-15 repeticiones.
6. Movilidad de Codo:
- Con el brazo paralelo a tu cuerpo, flexiona y extiende el codo de forma controlada.
- Realiza 15-20 repeticiones para mantener la articulación del codo saludable y funcional, lo que indirectamente beneficia la cadena de movimiento del hombro.
Estos ejercicios de movilidad y estabilidad son excelentes para calentar, para la recuperación de lesiones (siempre bajo supervisión profesional) o simplemente para mantener la salud general de tus hombros.

Tabla Comparativa de Ejercicios para Hombro Posterior
Para ayudarte a elegir los ejercicios que mejor se adapten a tu rutina y equipo disponible, aquí tienes un resumen comparativo:
| Ejercicio | Músculos Principales Trabajados | Equipo Necesario | Nivel de Dificultad | Enfoque en Deltoides Posteriores |
|---|---|---|---|---|
| Face Pull | Deltoides posteriores, Trapecio, Romboides, Manguito Rotador | Máquina de Cables o Banda de Resistencia | Bajo a Medio | Alto |
| Pájaros con Mancuernas (Bent-Over Lateral Raise) | Deltoides posteriores, Romboides, Trapecio | Mancuernas | Bajo a Medio | Alto |
| Remo con Mancuernas / Máquina (Agarre Amplio) | Dorsales, Romboides, Trapecio, Deltoides posteriores, Bíceps | Mancuernas o Máquina de Remo | Medio | Medio-Alto |
| Pull-up Invertido | Dorsales, Bíceps, Deltoides posteriores, Trapecio | Barra Baja (Pull-up) | Medio | Medio |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Por qué es tan importante trabajar específicamente el hombro posterior?
El hombro posterior a menudo se descuida en comparación con los deltoides anterior y medio, lo que puede llevar a desequilibrios musculares, mala postura (hombros encorvados hacia adelante) y un mayor riesgo de lesiones. Un deltoides posterior fuerte mejora la estabilidad del hombro, la postura general y contribuye a un desarrollo físico más armónico.
¿Con qué frecuencia debo entrenar el hombro posterior?
Puedes entrenar el hombro posterior de 2 a 3 veces por semana, ya sea como parte de tu rutina de hombros o incorporándolos en tus días de espalda. Es importante permitir al menos 48 horas de recuperación entre sesiones intensas para el mismo grupo muscular.
¿El hombro posterior se trabaja con ejercicios de espalda?
Sí, muchos ejercicios de espalda, especialmente aquellos que implican la retracción escapular y la tracción horizontal (como los remos con agarre amplio o los pull-ups invertidos), activan el deltoides posterior. Sin embargo, para un desarrollo óptimo, es recomendable incluir ejercicios que lo aíslen más, como los face pulls o los pájaros con mancuernas.
¿Qué otros músculos trabajan junto al deltoides posterior?
El deltoides posterior trabaja en estrecha colaboración con los músculos del manguito rotador (supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular), los romboides y el trapecio (especialmente las porciones media e inferior) para realizar movimientos de rotación, extensión y abducción horizontal del brazo, así como para estabilizar la escápula.
¿Cómo puedo evitar lesiones en el hombro al entrenar?
Para evitar lesiones, es crucial: calentar adecuadamente antes de cada sesión, utilizar una técnica correcta en todos los ejercicios, no levantar más peso del que puedas manejar con buena forma, incluir ejercicios de movilidad y estabilidad, y escuchar a tu cuerpo, descansando cuando sea necesario. Un desarrollo equilibrado de todos los músculos del hombro y la espalda también es clave.
Conclusión
Dedicar tiempo y atención a la parte posterior de tus hombros es una inversión inteligente en tu salud y tu estética. No solo mejorarás tu postura y reducirás el riesgo de lesiones, sino que también contribuirás a un físico más fuerte, equilibrado y visualmente impresionante. Incorpora los ejercicios y consejos de este artículo en tu rutina, sé consistente y pronto verás y sentirás los beneficios de unos hombros posteriores robustos y funcionales. ¡Fortalece tus hombros y eleva tu entrenamiento al siguiente nivel!
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