23/07/2019
Los galgos, con su elegancia innata y su velocidad prodigiosa, son mucho más que simples perros de carreras. Poseen una historia rica y un temperamento noble que los convierte en compañeros excepcionales. Sin embargo, su vida está marcada por contrastes: la gloria en la pista y, lamentablemente, el abandono al finalizar su etapa competitiva. Este artículo explora el adiestramiento de estos magníficos animales, la exigencia de su vida como atletas, la dura realidad que enfrentan muchos tras la veda y, finalmente, su redención a través del rescate, la adopción y su sorprendente capacidad para sanar.

Desde los antiguos egipcios que los veneraban como deidades hasta su mención en obras literarias inmortales como El Quijote o las de Shakespeare, la figura del galgo ha trascendido el tiempo. Hoy, miles de ellos buscan una segunda oportunidad para demostrar su lealtad y afecto en un hogar.
Adiestramiento del Galgo: Un Vínculo Esencial
El adiestramiento de un galgo, ya sea para la competición o como perro de compañía, es un proceso que requiere paciencia, comprensión y, sobre todo, la construcción de un fuerte vínculo. La metodología varía según la edad y el propósito del animal, pero la base siempre reside en el respeto y el entendimiento de su naturaleza sensible.
Para los cachorros de galgo, la etapa temprana es crucial. Es el momento ideal para iniciar el adiestramiento mediante el refuerzo positivo. Esto implica recompensar los comportamientos deseados con golosinas, elogios o juegos, creando una asociación positiva con el aprendizaje. Este método no solo es efectivo, sino que también fomenta una relación de confianza y afecto con el propietario, sentando las bases para una obediencia duradera y una convivencia armoniosa en la edad adulta.
Si el galgo ya ha alcanzado la madurez, o si se trata de un animal rescatado con un pasado posiblemente traumático, la estrategia debe centrarse en potenciar al máximo el vínculo afectivo. La paciencia es una virtud indispensable. Estos perros, a menudo, llegan con miedos y fobias (a los hombres, a los ruidos urbanos, a subir escaleras) que requieren un trabajo delicado y especializado. Un adiestrador profesional, como Alberto Piña, puede evaluar su estado psicológico y guiar el proceso de rehabilitación, ayudando al galgo a superar sus inseguridades y a adaptarse a una nueva vida.
El objetivo principal es que el perro se sienta seguro, amado y comprendido, lo que facilitará enormemente su adaptación y su disposición a aprender. La constancia en la rutina, los paseos tranquilos y las interacciones positivas diarias son fundamentales para consolidar este vínculo.
El Galgo de Competición: Un Atleta de Élite
La vida de un galgo de competición es un testimonio de disciplina y dedicación. Para alcanzar la cima, como la Copa del Rey, la preparación es exhaustiva y comienza desde muy jóvenes.
Desde los dos hasta los dieciocho o veinte meses, el galgo es sometido a un riguroso entrenamiento. Los preparadores, con su experiencia, buscan desarrollar al máximo las capacidades físicas y mentales del animal. Manuel Cebrián Cabello, un galguero malagueño, describe al galgo ideal como un animal "muy completo": debe salir bien tras la liebre, aguantar la carrera, querer correr y ser "limpio", es decir, seguir la trayectoria de la presa sin tomar atajos. Este es un punto crucial, pues el reglamento penaliza las carreras “sucias”.

El galgo de competición es, sin duda, un atleta de alto rendimiento. Su dieta es controlada al milímetro, sus curas y atención médica son constantes, y se le somete a un régimen de ejercicio diario intensivo. David Cordero Ganfornina, otro galguero, dedicaba más de cinco horas al día al entrenamiento de su galgo Toreto de Golfa para alcanzar la fase final de la Copa del Rey.
La Copa del Rey de galgos de campo, con 78 ediciones, es la competición más importante en España, gozando de una excelente salud entre la afición, a pesar de que ya no quedan en pie los canódromos de antaño. La expectación es máxima cuando la "mano" (fila de batidores) hace saltar la liebre y los galgos son liberados por el "traillero" en una persecución hipnótica a velocidades asombrosas.
Sin embargo, la vida útil de un galgo de competición es sorprendentemente corta: entre los 16 meses y los tres años. Pasado este tiempo, muchos galgueros consideran que el animal "piensa" demasiado, lo que los hace menos aptos para las carreras al intentar "matar" la presa en lugar de seguir su trayectoria. Es en este punto cuando la vida del galgo da un giro drástico.
La Cara Oculta: Abandono y Maltrato
La veda de la liebre, que concluye el 31 de enero, marca un período oscuro para miles de galgos en España. Es en los meses posteriores cuando se produce un alarmante número de abandonos. Muchos galgueros, al considerar que sus perros ya no son aptos para la competición o la caza, se deshacen de ellos. Aunque las prácticas más atroces como el ahorcamiento o el lanzamiento a pozos son cada vez menos comunes y más perseguidas legalmente, la realidad del abandono sigue siendo una lacra.
El proceso de abandono en España puede ser, tristemente, muy sencillo. En algunas comunidades, como Andalucía, basta con acudir a un centro zoosanitario, dar un motivo (desde alergias hasta cambios de domicilio) y acreditar la propiedad para dejar al animal sin coste alguno. Esto contribuye a la saturación de refugios, donde a veces conviven hasta 700 galgos, como es el caso de la Fundación Benjamín Mehnert.
Además del abandono, el robo de galgos es una preocupación creciente entre los galgueros, quienes denuncian miles de casos anualmente. La Federación Española de Galgos ha implementado análisis de ADN obligatorios desde 2005 para combatir el fraude y los robos, llegando incluso a suspender competiciones por la presencia de descendientes de galgos robados. Casos como el de Chapapote, un semental robado que generó una trama delictiva millonaria, ilustran la gravedad de este problema.
Las organizaciones animalistas y la propia Federación Española de Galgos luchan activamente contra estas prácticas. Se reclama una ley de protección animal más estricta que evite el sufrimiento de estos animales y se trabaja en la concienciación para cambiar la percepción del galgo de un mero "objeto" de competición a un ser vivo con derechos.
Una Segunda Oportunidad: El Rescate y la Adopción
Afortunadamente, para muchos galgos, el final de su vida de competición no es el fin, sino el comienzo de una nueva oportunidad. Fundaciones como la Benjamín Mehnert, el mayor refugio de galgos de Europa, trabajan incansablemente para rescatar y rehabilitar a estos perros, ofreciéndoles una segunda vida.

En estas instalaciones, un equipo multidisciplinar de veterinarios, adiestradores y voluntarios atiende a los galgos. Muchos llegan con graves lesiones físicas, como el caso de Villa, una galga atropellada con múltiples fracturas, pero también con profundas heridas psicológicas. El adiestrador Alberto Piña explica que los perros a menudo presentan fobias severas, especialmente a los hombres, debido a su asociación con el maltrato. El proceso de rehabilitación incluye la valoración psicológica, la superación de miedos y un test de personalidad para asegurar su compatibilidad con otros animales y personas.
Una vez rehabilitados, comienza el proceso de adopción. Anualmente, unos 600 galgos de la Fundación Benjamín Mehnert encuentran un hogar en países europeos como Italia, Bélgica, Alemania, Francia, Holanda, Austria, Finlandia y Estados Unidos. Organizaciones como Galgo Rescue Belgium, presidida por Patricia Colomberotto, viajan regularmente a Sevilla para conocer y seleccionar a los perros. El proceso de adopción es meticuloso: incluye la publicación de fotos y tests de personalidad en línea, una preselección y, en muchos casos, una visita presencial para evaluar la idoneidad del perro para una familia específica.
Las entrevistas con los adoptantes son clave para asegurar una buena adaptación. Se evalúan aspectos como el ritmo de vida de la familia, el tiempo disponible para el perro, si han tenido mascotas antes, si hay niños u otros animales en casa. Este riguroso proceso busca evitar nuevos abandonos y garantizar que el galgo llegue a un hogar donde sea comprendido y amado, a pesar de los traumas que pueda arrastrar.
Galgos Terapéuticos: Sanando Almas
La nobleza y el temperamento tranquilo de los galgos los hacen ideales no solo como compañeros, sino también como perros de terapia. En la residencia de mayores Ballesol en Sevilla, se ha implementado un programa pionero que utiliza galgos para mejorar la calidad de vida de pacientes con deterioro cognitivo, como los que padecen Alzheimer.
La interacción con estos perros tiene beneficios sorprendentes tanto a nivel físico como psicológico. Físicamente, estimula y mejora las habilidades motoras, el equilibrio y disminuye la tensión arterial, la frecuencia cardíaca y respiratoria, así como los factores de riesgo cardiovascular. Psicológicamente, los galgos aumentan la capacidad de atención de los pacientes, fomentan la autoestima y reducen los niveles de ansiedad. Ver a una persona mayor que llora y se queja, encontrar consuelo y alegría al cepillar o alimentar a un galgo, es un testimonio del poder de esta interacción.
El adiestrador Alberto Piña destaca que los galgos son perfectos para esta labor por ser "tranquilos, cariñosos, sutiles, obedientes y psicológicamente fuertes". Además, la propia historia de estos perros, muchos de ellos con un pasado de maltrato y carencias emocionales, los hace aún más especiales para conectar con los mayores. Su necesidad de dar y recibir cariño es recíproca, y para los pacientes, los galgos se convierten en un nexo con su pasado, estimulando su memoria y trayendo recuerdos al presente.
Tabla Comparativa: Adiestramiento del Galgo
| Aspecto | Cachorro (Refuerzo Positivo) | Galgo Adulto (Vínculo) |
|---|---|---|
| Foco | Comportamientos básicos, socialización | Consolidación de hábitos, confianza mutua |
| Método | Recompensas, juegos, paciencia | Interacción constante, empatía, comprensión |
| Objetivo | Obediencia temprana, buena adaptación | Superar traumas, establecer rutina, compañía |
| Resultado | Perro equilibrado y confiado | Compañero leal y adaptado |
Tabla de Beneficios de Galgos en Terapia
| Beneficio Físico | Beneficio Psicológico |
|---|---|
| Mejora habilidades motoras | Aumenta capacidad de atención |
| Mejora equilibrio | Fomenta autoestima |
| Disminuye tensión arterial | Reduce niveles de ansiedad |
| Reduce frecuencia cardíaca y respiratoria | Estimula memoria y trae recuerdos |
Preguntas Frecuentes
- ¿Cuánto tiempo vive un galgo de competición?
- La vida útil de un galgo en competición suele ser breve, entre los 16 meses y los tres años de edad. Después de este período, muchos son considerados menos aptos para las carreras.
- ¿Por qué se abandonan tantos galgos en España?
- El abandono de galgos se dispara cada año tras el fin de la temporada de caza de la liebre (31 de enero). Muchos galgueros se deshacen de los perros que ya no consideran útiles para la competición o la caza, o que no cumplen con sus expectativas.
- ¿Son los galgos adecuados como mascotas?
- Absolutamente. A pesar de su reputación como perros de carreras, los galgos son animales tranquilos, cariñosos, limpios y muy adaptables a la vida en un hogar. Son excelentes compañeros, incluso en apartamentos, siempre que reciban sus paseos diarios.
- ¿Qué es la Fundación Benjamín Mehnert?
- Es el mayor refugio de galgos de Europa, situado en Alcalá de Guadaíra (Sevilla). Se dedican al rescate, rehabilitación y adopción de galgos abandonados, gestionando anualmente la atención de más de mil de estos animales.
- ¿Pueden los galgos ser perros de terapia?
- Sí, son ideales para la terapia asistida con animales debido a su temperamento tranquilo, su sensibilidad y su capacidad para conectar emocionalmente con las personas. Se utilizan con éxito en programas para personas mayores y pacientes con deterioro cognitivo, entre otros.
El galgo español es un símbolo de resiliencia y belleza. Su historia, marcada por la dualidad entre la admiración por su velocidad y el sufrimiento del abandono, nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad hacia los animales. Afortunadamente, cada vez más personas descubren la maravillosa compañía que ofrecen estos perros, abriéndoles las puertas de sus hogares y de sus corazones, transformando su destino de la pista al amor de una familia. Apoyar a las asociaciones de rescate y considerar la adopción de un galgo es un acto que cambia vidas, tanto la del animal como la de quienes deciden acogerlos.
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