29/01/2019
La salud del suelo pélvico es un pilar fundamental para el bienestar general y el rendimiento deportivo, a menudo subestimado hasta que surgen molestias. Más allá de las funciones fisiológicas básicas como la micción y la defecación, esta musculatura invisible es crucial para la estabilidad corporal, la postura y la sexualidad. Con el apoyo de la reconocida especialista Karina Nizza, te adentrarás en una guía exhaustiva para comprender, activar y fortalecer tu suelo pélvico, transformando tu entrenamiento y tu calidad de vida.

La Base: Respiración y Activación del Core Profundo
Antes de sumergirnos en ejercicios específicos, es imperativo dominar la respiración y la activación de la musculatura profunda del abdomen, especialmente los transversos. Estos son los pilares que sostendrán un suelo pélvico sano, reprogramarán tu faja abdominal y te permitirán gestionar correctamente las presiones durante cualquier tipo de actividad física.
Test de Competencia Abdominal: ¿Cómo Gestionas la Presión?
Este sencillo test te servirá como autoevaluación para determinar si tu faja abdominal está funcionando de manera óptima o si necesita ser reprogramada. Túmbate boca arriba con las piernas flexionadas y realiza una tos fuerte. Observa qué sucede con tu abdomen:
- Si tu abdomen sale hacia afuera: Tu competencia abdominal es deficiente, lo cual repercutirá negativamente en tu suelo pélvico. Idealmente, debería ir hacia adentro de forma involuntaria, como sucede naturalmente en los niños.
Dominando la Respiración Funcional
Es vital asegurar una buena movilidad costal para una respiración completa y funcional. Muchas veces, la respiración se focaliza solo en el abdomen, desprogramando el sistema de control de la presión intraabdominal (CALPP) y generando distensión. Una respiración completa implica el movimiento del esternón, las costillas y el abdomen.
Ejercicio de Movilidad Costal:
- Coloca tus manos por delante de la pared costal, haciendo que tus dedos mayores se toquen. Al inspirar, concéntrate en abrir tus costillas y observa cómo tus manos se separan. Practica este movimiento las veces que sea necesario para recuperar y mejorar tu movilidad.
- Recuerda que, tanto para este ejercicio como para los siguientes, durante la exhalación, tu faja abdominal debe activarse y no salir hacia afuera. El siguiente ejercicio de activación de los transversos te ayudará a lograrlo.
La Importancia de la Pelvis Neutra
A la respiración, sumaremos un patrón postural clave: una ligera autoelongación y la posición de pelvis neutra. Esta alineación es fundamental para la salud lumbar, abdominal y pélvica.
- De pie, lleva tu pelvis a anteversión, como si quisieras "sacar glúteos".
- Luego, lleva la pelvis al opuesto, retroversión, como si quisieras "meter glúteos".
- Quédate en el punto medio exacto entre ambas posiciones. Esa es tu pelvis neutra.
Nota importante: Si realizas la pelvis neutra correctamente, notarás que tus rodillas no estarán en hiperextensión y tu faja abdominal estará activa. Mantener la pelvis en anteversión o retroversión prolongada puede causar problemas lumbares, desprogramación de la faja abdominal y disfunciones del suelo pélvico.
Activación Correcta de los Transversos
Activar los transversos no es simplemente "meter ombligo". Si lo haces incorrectamente, al tocar tu abdomen por debajo del ombligo, lo sentirás flácido. La clave es una exhalación controlada.
- Túmbate boca arriba, con las piernas flexionadas. Expulsa el aire como si quisieras empañar un espejo (esto creará resistencia a tu exhalación). Deberías notar que tu abdomen se contrae hacia adentro y se activa.
- Si esto no sucede, puedes aumentar la resistencia a tu exhalación utilizando un sorbete.
- Consejo útil: Imagina que al exhalar, dibujas una sonrisa en tu abdomen, justo por debajo del ombligo. Esto puede ayudarte a visualizar y sentir la activación correcta.
Fase 1: Consciencia y Contracción Aislada
Una vez que domines la respiración y la activación de los transversos, podrás avanzar a los ejercicios específicos del suelo pélvico.
Contracción y Relajación del Suelo Pélvico (Ejercicios de Kegel)
Estos ejercicios son la base para fortalecer la musculatura pélvica. Es crucial realizarlos correctamente, sin involucrar otros grupos musculares.
- Encuentra un lugar cómodo y relajado. Si te cuesta, puedes empezar tumbado boca arriba.
- Al exhalar, contrae y eleva tu suelo pélvico. Piensa en detener el flujo de la orina o en aguantar un gas. La fuerza debe ser moderada, solo un 40% de tu capacidad máxima.
- Al inspirar, relaja completamente el suelo pélvico.
- Mantén la contracción durante 5 segundos y luego relaja durante 5 segundos. Repite 10 veces, tres veces al día.
- Advertencia: Ten mucho cuidado de no apretar los glúteos, el abdomen ni mover la pelvis. Si lo haces, estarás utilizando musculatura incorrecta y no focalizando el trabajo en el suelo pélvico.
Fase 2: Integrando el Suelo Pélvico en Movimientos Funcionales
Una vez que hayas interiorizado los ejercicios de la primera fase, es hora de integrar la activación del suelo pélvico en movimientos más dinámicos y funcionales. Durante la ejecución de estos ejercicios, siempre debes mantener la activación de los transversos mientras exhalas por la boca y/o realizas el esfuerzo.
1. Estabilidad Unilateral
Cualquier ejercicio de estabilidad es beneficioso para el suelo pélvico. Este en particular es muy efectivo.
- De pie, con autoelongación y pelvis neutra. Extiende tus brazos frente a ti.
- Eleva una pierna con flexión de cadera, rodilla y tobillo.
- Exhalando, flexiona tu cadera hacia delante mientras estabilizas activando el glúteo de la pierna de apoyo. Extiende el brazo del lado de la pierna elevada al lado del tronco y continúa bajando el tronco.
- Toma aire y, exhalando, regresa a la posición inicial de pie.
- Realiza 8 repeticiones con cada pierna.
2. Activación Abdominal con Resistencia
Puedes utilizar un aro de pilates o una pelota pequeña para este ejercicio.
- De pie, con los brazos extendidos frente a tu pecho, sosteniendo el aro o la pelota.
- Exhala mientras activas tus transversos y tu suelo pélvico, y simultáneamente presionas el aro o la pelota.
- Al inspirar, relajas la presión y la musculatura. Repite 10 veces.
- Ahora, al exhalar, presionas el aro y desciendes los brazos lentamente. Inspiras, y al exhalar, vuelves a subir los brazos al punto de partida, manteniendo la presión. Repite 10 veces.
3. Puente Básico de Glúteos
Comienza con la versión básica de este ejercicio fundamental para progresar de forma segura.
- Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo.
- Colócate una pelota pequeña debajo de la pelvis para facilitar la conciencia.
- Levanta las caderas hacia arriba mientras contraes los glúteos y el suelo pélvico al exhalar.
- Mantén la posición elevada durante 5 segundos.
- Baja lentamente, controlando el movimiento.
- Realiza 3 series de 10 repeticiones.
Progresión: Para un desafío mayor, realiza el puente elevando primero los brazos y luego la pelvis. Otra variante es utilizar un aro de pilates o una banda elástica entre las rodillas o los muslos, presionándolo al subir para conseguir una mayor activación de la faja abdominal.
4. Puente Avanzado de Glúteos
Una vez dominado el puente básico, puedes aumentar la intensidad.
- Acuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo. Colócate una banda elástica en los muslos (también puedes hacerlo sin banda).
- Levanta las caderas hacia arriba mientras contraes los glúteos y el suelo pélvico al exhalar.
- Mantén la posición elevada durante 5 segundos.
- Inspira y, al exhalar, levanta los brazos hacia el techo (para una mayor dificultad).
- Baja lentamente la pelvis y los brazos.
- Realiza 3 series de 10 repeticiones.
5. Sentadillas (Squat) con Activación Pélvica
La sentadilla es un movimiento funcional por excelencia que puede potenciar la activación del suelo pélvico.
- Mantén una buena postura al bajar en una sentadilla, asegurándote de activar el suelo pélvico de forma consciente.
- Utiliza un aro o una pelota entre tus muslos, el cual deberás mantener apretado durante cada repetición para favorecer la activación del sistema de control de la presión intraabdominal (CALPP).
- Realiza 3 series de 10-15 repeticiones.
6. Plancha Lateral
La plancha lateral es excelente para fortalecer el core y, por ende, el suelo pélvico.
- Colócate en posición de plancha lateral con el antebrazo en el suelo, las rodillas flexionadas y el cuerpo alineado desde la cabeza hasta las rodillas.
- Mantén esta posición durante 30 segundos mientras activas los músculos abdominales profundos.
- Realiza 3 repeticiones por cada lado.
7. Ejercicio Boca Abajo con Activación
Un ejercicio sutil pero efectivo para la activación del transverso y el suelo pélvico.

- Túmbate boca abajo, con la frente apoyada sobre tus manos.
- Junta los talones y separa la punta de los dedos de los pies.
- Al exhalar, activa tus transversos y eleva ligeramente los pies presionando los talones entre sí.
- Inspiras y bajas los pies lentamente.
- Repite 15 veces.
Estiramientos y Relajación para el Suelo Pélvico
Tan importante como fortalecer es saber relajar. Estos estiramientos son ideales para finalizar tu rutina o si tienes un suelo pélvico hipertónico (demasiado tenso).
1. Cuclillas Profundas
Esta postura ayuda a liberar la tensión en el suelo pélvico y estirar los aductores.
- Ponte en cuclillas, separa tus piernas y utiliza tus antebrazos para ayudarte a abrir más tus piernas, aplicando una suave presión en la parte interna de los muslos.
- Mantén la posición durante 30 segundos.
- Desde esta postura, realiza rotaciones de tronco suaves.
- Lleva una rodilla al suelo, alternando una pierna y otra. Realiza 10 repeticiones con cada pierna.
2. Sedestación (Postura de Mariposa)
Ideal para estirar la zona de la pelvis y el interior de los muslos.
- Siéntate, coloca tus piernas en postura de mariposa (rotación externa y abducción de caderas), juntando las plantas de tus pies.
- Con tus manos o antebrazos, empuja suavemente tus rodillas hacia el suelo.
- Realiza este estiramiento durante 30 segundos.
- Esta variante es excelente si te resulta difícil mantener la postura en cuclillas.
3. Relajación Final
Un momento para conectar con tu cuerpo y liberar tensiones.
- Para finalizar, lleva tu tronco hacia atrás, estira los brazos cómodamente.
- Toma consciencia de tu respiración, ahora sin contraer ni activar ninguna musculatura. Simplemente siente cómo entra y sale el aire de tus pulmones.
- Quédate en esta postura al menos durante 1 minuto, permitiendo que todo tu cuerpo se relaje profundamente.
Recomendaciones Generales para la Salud Pélvica
La prevención y el cuidado continuo son clave para mantener un suelo pélvico saludable a largo plazo.
Valoración Profesional Especializada
Es de suma importancia que acudas a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico. Este profesional te realizará una valoración precisa, te orientará y personalizará tu entrenamiento para prevenir disfunciones o tratarlas si ya las presentas. La guía de un experto es invaluable.
¡Dale un Respiro a tu Piel!
La elección de la ropa interior es más relevante de lo que imaginas. Recomendamos que sea de algodón, transpirable, y durante las noches, ¡no la utilices! Permite que la zona respire libremente.
Evita la Ropa Ajustada Prolongada
Intenta evitar la utilización de ropa muy ajustada durante largos períodos, ya que puede restringir la circulación y la respiración de la zona pélvica.
Preparación para Ejercicios de Alto Impacto
Si practicas deportes de alto impacto (como correr o saltar), asegúrate de tener una base sólida de fuerza en el suelo pélvico antes de aumentar la intensidad o frecuencia. Siempre termina tus sesiones con algún ejercicio para contrarrestar el impacto, como los hipopresivos, que son ideales. No olvides incluir entrenamiento específico para el suelo pélvico al menos 2 veces por semana.
Hidratación y Alimentación Consciente
Mantener una correcta hidratación y una nutrición equilibrada son fundamentales, no solo para la musculatura en general, sino también para la calidad del tejido conjuntivo, que es muy presente en el suelo pélvico.
Escucha Atentamente a tu Cuerpo
Presta atención a cualquier síntoma inusual, como dolor, pesadez o incontinencia durante o después del ejercicio. Si experimentas estos síntomas, consulta de inmediato a un profesional de la salud especializado. Ignorar estas señales puede llevar a problemas mayores.
Preguntas Frecuentes sobre el Suelo Pélvico
¿Qué beneficios ofrece la elevación de pelvis (puente de glúteos)?
La elevación de pelvis, conocida como puente de glúteos, es un ejercicio fundamental que activa de forma integral el suelo pélvico, el core y los glúteos. Al realizarlo, no solo fortaleces estos grupos musculares, sino que también mejoras la estabilidad de la columna lumbar, la postura y la conciencia corporal. Es un pilar para prevenir problemas como la incontinencia urinaria y mejorar el rendimiento en diversas actividades físicas.
¿Por qué es importante ser consciente del suelo pélvico?
El suelo pélvico está compuesto por músculos que actúan como una hamaca, sosteniendo los órganos abdominales y trabajando en sinergia con el core para estabilizar todo el cuerpo. Ser consciente de él y fortalecerlo con ejercicios específicos puede:
- Mejorar significativamente la postura y el equilibrio.
- Prevenir problemas comunes como la incontinencia urinaria y los prolapsos de órganos pélvicos.
- Aumentar el rendimiento en deportes de impacto como running, crossfit o yoga, al proporcionar una base sólida y un mejor control de la presión intraabdominal.
- Reducir el dolor lumbar y mejorar la estabilidad general del tronco.
Si practicas deporte o has notado cualquier molestia o situación anormal en la zona, incorporar ejercicios para el suelo pélvico en tu rutina es fundamental.
¿Cuándo usar bolas chinas para fortalecer el suelo pélvico?
Las bolas chinas para el suelo pélvico son un complemento que puede ser ideal para fortalecer los músculos internos y mejorar la propiocepción (la conciencia de dónde está tu cuerpo en el espacio). Se pueden utilizar:
- Como parte de los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico, proporcionando una resistencia adicional.
- En sesiones cortas (15-20 minutos) mientras caminas o realizas movimientos suaves, para mantener una activación constante.
- Siempre como parte de un tratamiento de fisioterapia del suelo pélvico, y bajo la recomendación y supervisión de un profesional especializado.
Importante: No todas las personas deben usarlas. Si tienes dudas o alguna disfunción, consulta siempre con un fisioterapeuta especializado antes de incorporarlas a tu rutina.
¿Quiénes deben fortalecer el suelo pélvico?
La salud del suelo pélvico es esencial para todos los deportistas, independientemente de su sexo, edad o nivel de actividad física. Si bien tradicionalmente se ha asociado más con las mujeres (especialmente durante el embarazo o postparto), los hombres también pueden beneficiarse enormemente de su fortalecimiento, previniendo problemas de próstata, incontinencia o mejorando la función sexual y el rendimiento deportivo general.
Incorporar ejercicios específicos para fortalecer esta área no solo previene lesiones y disfunciones, sino que también mejora el rendimiento deportivo general y la calidad de vida. No subestimes la importancia de entrenar tu suelo pélvico y acude a tu fisioterapeuta especializado. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá profundamente!
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