02/11/2017
La velocidad es uno de los atributos más codiciados por cualquier corredor, ya sea que aspire a batir su mejor marca personal, a cruzar la meta de un maratón o simplemente a disfrutar más de cada salida. ¿Alguna vez te has preguntado cómo algunos corredores parecen deslizarse sin esfuerzo, dejando atrás a los demás? No es magia, es entrenamiento inteligente y dedicación. Aumentar tu velocidad no solo te hará más rápido, sino que también mejorará tu resistencia, tu economía de carrera y, en última instancia, tu salud general.

En este artículo, desglosaremos las estrategias y técnicas probadas para desbloquear tu verdadero potencial de velocidad. Desde la preparación inicial hasta planes de entrenamiento avanzados, te proporcionaremos las herramientas necesarias para transformar tu forma de correr.
- La Ciencia Detrás de la Velocidad: Más Allá de Correr Rápido
- Beneficios Innegables del Entrenamiento de Velocidad
- Preparación Crucial: Antes de Lanzarte a la Velocidad
- Pilares del Entrenamiento de Velocidad: Estrategias Efectivas
- Ejercicios Básicos para Pulir Tu Velocidad
- Tu Plan de Entrenamiento de Velocidad de 8 Semanas
- Preguntas Frecuentes sobre el Entrenamiento de Velocidad
- Conclusión: La Velocidad es un Viaje, No un Destino
La Ciencia Detrás de la Velocidad: Más Allá de Correr Rápido
Ser más rápido no se trata solo de mover las piernas a mayor ritmo. Implica una compleja interacción entre tu sistema muscular y nervioso. Como señala el coach de carreras Jay Johnson, “La velocidad es una cuestión de coordinación entre todas las fibras musculares que participan en el running y el sistema nervioso”. La clave reside en mejorar lo que se conoce como economía de carrera. Esto es la eficiencia con la que tu cuerpo utiliza la energía para mantener un determinado ritmo, una intersección perfecta entre tu buena forma metabólica (corazón, pulmones y células sanguíneas que transportan oxígeno) y tu capacidad mecánica de movimiento.
Un corredor con una buena economía de carrera puede mantener una velocidad alta con menos esfuerzo, lo que se traduce en un menor gasto energético y una mayor capacidad para sostener el ritmo durante más tiempo. Los entrenamientos de velocidad están diseñados precisamente para optimizar esta economía.
Beneficios Innegables del Entrenamiento de Velocidad
Incorporar sesiones de velocidad en tu rutina no solo te hará más rápido; trae consigo una cascada de beneficios que impactarán positivamente en tu rendimiento y tu salud general:
- Mejora la Resistencia: Aunque parezca contradictorio, las sesiones de alta intensidad mejoran tu capacidad aeróbica y anaeróbica, permitiéndote mantener ritmos más elevados durante más tiempo en tus carreras de resistencia.
- Fortalece Músculos Clave: Al exigir a tus músculos una contracción rápida y potente, desarrollas las fibras musculares de contracción rápida, esenciales para la velocidad y la potencia.
- Acelera la Quema de Calorías: Cuanto más rápido corres, más calorías quemas. Además, el entrenamiento de alta intensidad genera un efecto de "postcombustión", donde tu cuerpo sigue quemando calorías a un ritmo elevado horas después del ejercicio.
- Salud Metabólica: Los músculos esqueléticos absorben la glucosa de los alimentos de manera más eficiente con el entrenamiento de velocidad, ayudando a mantener a raya los niveles de azúcar en sangre y previniendo enfermedades como la diabetes.
- Salud Cardiovascular: Al someter al corazón a picos de esfuerzo, lo fortaleces y mejoras su capacidad de bombear sangre y oxígeno a todo el cuerpo.
- Prevención de Lesiones: Un cuerpo más fuerte y coordinado es menos propenso a sufrir lesiones. El entrenamiento de velocidad mejora la estabilidad y la propiocepción.
Preparación Crucial: Antes de Lanzarte a la Velocidad
Antes de exigirle a tu cuerpo un esfuerzo máximo, es vital prepararlo adecuadamente para evitar lesiones y optimizar el rendimiento. Dos pasos son fundamentales:
El Arte del Estiramiento
El estiramiento es una parte importante de casi cualquier rutina de ejercicios, y para correr no es la excepción. Los músculos del cuerpo se calientan y se activan en preparación para el trabajo duro. Un ejercicio de estiramiento muy bueno es el "estiramiento del cuádriceps":
- Párate recto.
- Eleva un pie por detrás y sostenlo ligeramente con una mano, de forma que el talón toque tus nalgas (si es necesario, puedes apoyarte en la pared con la otra mano).
- Haz un poco de tensión en la pierna hasta que sientas que se estiran los cuádriceps (la parte frontal del muslo).
- Quédate en esa posición por 30 segundos y repite el mismo ejercicio en la otra pierna.
El entrenador de atletismo Francisco Gómez, experto en rehabilitación de lesiones y flexibilidad, enfatiza: “Si quieres correr más rápido, comienza una rutina de estiramiento que comprenda tu cadera, músculos isquiotibiales, cuádriceps y pantorrillas. Si estiras esas áreas, tendrás más movimiento y, a la larga, más velocidad.”
Calentamiento Dinámico
Antes de iniciar cualquier carrera de velocidad o sesión intensa, dedica unos minutos a calentar. Trota suavemente durante al menos dos minutos para acelerar el ritmo cardíaco y bombear sangre a los músculos. Esto aumentará tu energía y facilitará la concentración en el esfuerzo rápido. Asegúrate de que el calentamiento no sea demasiado intenso para no agotar tus reservas antes de comenzar el trabajo principal.
Pilares del Entrenamiento de Velocidad: Estrategias Efectivas
Para ser más rápido, es fundamental incluir diferentes tipos de estímulos en tu semana de entrenamiento. La clave es la constancia y la progresión gradual.

Carreras de Ritmo (Tempo Runs)
Estas carreras se realizan a un ritmo sostenido que es cómodamente difícil, es decir, puedes hablar en frases cortas pero no mantener una conversación. Su objetivo es mejorar tu umbral de lactato, lo que te permite mantener ritmos más rápidos durante más tiempo. Incluye estas carreras una o dos veces por semana, además de tus carreras de resistencia más largas.
Entrenamiento de Intervalos
Los intervalos son alternancias entre periodos de alta intensidad y periodos de recuperación activa (trote suave o caminata). Son increíblemente efectivos para mejorar la velocidad y la resistencia. Una forma sencilla de empezar es la siguiente:
- Corre con intervalos de 10 minutos todos los días (o cada dos días si estás empezando).
- Mientras corres, sigue este patrón: corre a toda velocidad por 10 segundos y toma un descanso trotando por un minuto.
- Repite este ciclo durante 10 minutos.
Cada semana, aumenta unos segundos de tu tiempo en velocidad y toma descansos más cortos para desafiarte a ti mismo. Con la práctica constante, podrás correr más rápido y más lejos. El entrenador Francisco Gómez recomienda incorporar "unas cuantas carreras a toda velocidad al final del ejercicio para activar tus habilidades motoras. Esto ayudará a acondicionar tu médula espinal y los músculos que usas para correr, lo cual te permitirá ser más rápido durante una carrera."
La Importancia de la Constancia
Para la mayoría de los corredores, correr todos los días o cada dos días es lo más efectivo. La clave es ser constante. Para ver resultados a largo plazo, debes cumplir con tu programa de ejercicios y, poco a poco, aumentar la dificultad con el tiempo. Si abandonas o te saltas los entrenamientos, es probable que tu desempeño se estanque o incluso disminuya.
Ejercicios Básicos para Pulir Tu Velocidad
Stephanie Schappert, atleta profesional, recomienda incorporar ejercicios específicos como zancadas (strides), repeticiones en montaña y entrenos en pista. Aquí están los tres ejercicios fundamentales para empezar:
| Ejercicio | Descripción | Beneficio Principal |
|---|---|---|
| Strides (Zancadas) | Corre más rápido de lo habitual durante 50-100 m (sin esprintar a máxima explosión, pero sí muy rápido). Luego, camina para recuperar completamente. | Mejora la técnica de carrera, la coordinación y la sensación de velocidad. |
| Rectas y Curvas | En una pista de atletismo, corre rápido en las rectas y baja a ritmo de trote en las curvas. | Desarrolla la capacidad de cambiar de ritmo y la velocidad sostenida en segmentos. |
| Series en Altura (Hill Repeats) | Busca una pendiente (colina) y corre cuesta arriba al 60-80% del esfuerzo máximo. Después, vuelve a andar cuesta abajo para recuperarte. | Construye fuerza muscular, potencia y resistencia anaeróbica. |
Tu Plan de Entrenamiento de Velocidad de 8 Semanas
Para ayudarte a estructurar tu progresión, te presentamos un plan de entrenamiento de velocidad de 8 semanas, dividido en dos fases de cuatro semanas cada una. Este plan combina los ejercicios básicos para mejorar considerablemente tu velocidad. Recuerda ajustar las intensidades a tu nivel de esfuerzo percibido.
Fase 1: Construcción de la Base (Semanas 1-4)
Esta fase se enfoca en introducir y familiarizar a tu cuerpo con los estímulos de velocidad de manera controlada.
- Semana 1: Introducción a los Strides
- Añade de 2 a 4 strides de 60 metros al terminar dos de tus carreras semanales de resistencia.
- Enfócate en una buena forma y relajación.
- Semana 2: Aumento de Volumen de Strides
- Incorpora de 4 a 6 strides de 60 metros al final de una única carrera semanal.
- Mantén la misma intensidad controlada, sintiendo la velocidad sin agotarte.
- Semana 3: Explorando la Pista (Rectas y Curvas)
- Si tienes acceso a una pista de atletismo, realiza un entrenamiento de "Rectas y Curvas".
- Completa al menos 6 vueltas (aproximadamente 2.5 km) donde corres rápido en las rectas y trotas en las curvas.
- Este es un paso importante para sentir la velocidad sostenida.
- Semana 4: Consolidación en Pista
- Repite el ejercicio de "Rectas y Curvas" de la semana anterior.
- Aumenta las vueltas hasta 8 (aproximadamente 3.2 km) para consolidar tu adaptación al ritmo y la velocidad.
Fase 2: Intensificación y Refinamiento (Semanas 5-8)
En esta fase, el plan introduce mayor intensidad y el trabajo en pendiente para fortalecer aún más tu capacidad de velocidad y potencia.
- Semana 5: Reinicio de Strides y Preparación para la Montaña
- Vuelve a añadir de 2 a 4 strides de 60 metros al terminar dos de tus carreras semanales.
- Esto sirve como un recordatorio y calentamiento para la velocidad antes de la nueva carga.
- Semana 6: Primer Contacto con las Series en Altura
- Encuentra una colina con una pendiente adecuada.
- Corre 2 intervalos de velocidad cuesta arriba: empieza a un esfuerzo máximo del 60 por ciento y sube progresivamente hasta el 80 por ciento de tu esfuerzo percibido.
- Camina cuesta abajo para recuperarte completamente entre repeticiones.
- Semana 7: Aumento de Volumen en Montaña
- Trabaja hasta conseguir realizar 4 repeticiones en montaña.
- Mantén el mismo esfuerzo, empezando al 60% y subiendo hasta el 80% en cada repetición.
- La recuperación es clave para mantener la calidad de cada repetición.
- Semana 8: Máxima Intensidad en Montaña
- Disminuye ligeramente la distancia de cada repetición en montaña, pero dobla el número de series hasta 8.
- Aumenta la intensidad: empieza al 65% y sube hasta un esfuerzo máximo de un 85%.
- Esta semana es para consolidar la potencia y la velocidad máxima.
Este plan es una guía. Escucha a tu cuerpo, si sientes dolor, detente y descansa. La progresión debe ser sostenible para evitar el sobreentrenamiento y las lesiones.

Preguntas Frecuentes sobre el Entrenamiento de Velocidad
¿Es necesario estirar antes de correr?
Sí, un calentamiento dinámico que incluya estiramientos ligeros es fundamental. Ayuda a preparar los músculos, aumentar el flujo sanguíneo y mejorar la flexibilidad, lo que reduce el riesgo de lesiones y optimiza el rendimiento. Recuerda que los estiramientos estáticos (mantener la posición) son más adecuados después del ejercicio.
¿Con qué frecuencia debo hacer entrenamientos de velocidad?
Para la mayoría de los corredores, incorporar una o dos sesiones de velocidad (intervalos, tempo runs, o los ejercicios básicos como strides y colinas) por semana es suficiente. Lo más importante es la constancia y permitir suficiente tiempo de recuperación entre sesiones intensas.
¿Los entrenamientos de velocidad son solo para corredores de élite?
¡Absolutamente no! Los entrenamientos de velocidad benefician a corredores de todos los niveles, desde principiantes hasta atletas experimentados. Mejoran la eficiencia de la carrera, la resistencia, la fuerza y tienen numerosos beneficios para la salud, como hemos visto. No tienes excusa para pasarlos por alto.
¿Cuánto tiempo tardaré en ver resultados?
Los resultados varían según el individuo y la constancia del entrenamiento. Sin embargo, muchos corredores comienzan a notar mejoras en su velocidad y economía de carrera en tan solo 4 a 8 semanas de entrenamiento consistente. La paciencia y la disciplina son clave.
¿Qué es la economía de carrera?
La economía de carrera se refiere a la eficiencia con la que un corredor utiliza el oxígeno y la energía para mantener una determinada velocidad. Un corredor con buena economía de carrera necesita menos oxígeno y energía para correr a un ritmo dado, lo que le permite mantener esa velocidad por más tiempo o correr más rápido con el mismo esfuerzo.
Conclusión: La Velocidad es un Viaje, No un Destino
Convertirse en un corredor más rápido es un viaje emocionante que requiere paciencia, dedicación y un enfoque inteligente. No se trata de machacarse hasta quedar destrozado, sino de entrenar con propósito, escuchando a tu cuerpo y aplicando las técnicas adecuadas. Al incorporar carreras de ritmo, intervalos, y ejercicios específicos como strides y series en altura, no solo aumentarás tu velocidad, sino que también construirás una base sólida para mejorar tu resistencia, prevenir lesiones y disfrutar aún más de cada kilómetro. Recuerda, la clave es la progresión gradual y la disciplina. ¡Ponte tus zapatillas y empieza hoy mismo a desbloquear la velocidad que llevas dentro!
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