Ejercicios de Kegel: Fortalece tu Suelo Pélvico

18/12/2021

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Los ejercicios de Kegel, también conocidos como entrenamiento del músculo del suelo pélvico, son una herramienta poderosa y accesible para fortalecer una parte fundamental de nuestro cuerpo. Se trata de contracciones voluntarias que, realizadas con regularidad y la técnica adecuada, pueden ofrecer beneficios significativos para la salud urinaria, intestinal y sexual. Comprender qué son, cómo se hacen y cuándo incorporarlos a tu vida es el primer paso para aprovechar su potencial.

¿Cuáles son las pautas técnicas del método Kegel?
Las pautas técnicas son similares a las anteriores, pero se añaden otras posturas. Como, por ejemplo, en estos ejercicio de método Kegel podemos estar sentadas en la pelota fitball, de pie con el tronco inclinado hacia delante, a cuatro patas, tumbada de lado, tumbada boca abajo y más.
Índice de Contenido

¿Qué son los Ejercicios de Kegel y por qué son Importantes?

Los ejercicios de Kegel son una serie de contracciones y relajaciones de los músculos que forman el suelo pélvico. Estos músculos actúan como una hamaca que sostiene órganos vitales como el útero, la vejiga, el intestino delgado y el recto. A lo largo de la vida, diversos factores pueden debilitar esta estructura muscular, impactando directamente en nuestra calidad de vida.

Entre los factores más comunes que contribuyen al debilitamiento del suelo pélvico se encuentran:

  • El embarazo y el parto.
  • Intervenciones quirúrgicas en la zona.
  • El proceso natural de envejecimiento.
  • El esfuerzo repetido debido al estreñimiento crónico o la tos persistente.
  • El sobrepeso y la obesidad.

Fortalecer estos músculos a través de los ejercicios de Kegel puede ser clave para prevenir o mejorar condiciones como la incontinencia urinaria (fugas de orina al estornudar, reír o toser, o ante una necesidad repentina de orinar) y la incontinencia fecal. Además, un suelo pélvico fuerte contribuye a una mejor salud sexual. Es importante destacar que, si bien son extremadamente beneficiosos para muchos, son menos útiles para la incontinencia por rebosamiento (pequeñas fugas cuando la vejiga está llena).

¿Qué es el ejercicio de Kegel?
Contrae los músculos del ano que normalmente usas para evitar la liberación de los gases o para contener el movimiento intestinal. Estos músculos son los músculos del suelo pélvico. Para realizar los ejercicios de Kegel correctamente, contrae y suelta los músculos del ano repetidamente.

Identificación y Técnica Correcta de los Músculos de Kegel

El primer y más crucial paso para realizar los ejercicios de Kegel es identificar correctamente los músculos del suelo pélvico. Muchas personas cometen el error de tensar los músculos del abdomen, los glúteos o los muslos, lo cual reduce la efectividad del ejercicio. Aquí te mostramos cómo encontrarlos:

  1. Interrumpe el flujo de orina: Mientras orinas, intenta detener el chorro a mitad de la micción. Los músculos que contraes para lograrlo son los del suelo pélvico. Sin embargo, no se recomienda hacer de esto una práctica habitual, ya que puede interferir con el vaciado completo de la vejiga y aumentar el riesgo de infecciones urinarias.
  2. Retén los gases: Imagina que intentas evitar la expulsión de gases. La sensación de contracción y elevación en la zona del recto indica que estás usando los músculos correctos.
  3. Prueba con un dedo: Introduce un dedo limpio en tu vagina y luego aprieta los músculos como si intentaras retener la orina. Si sientes una presión o un ligero agarre alrededor de tu dedo, has encontrado los músculos adecuados.

Una vez identificados, la técnica de los ejercicios de Kegel es sencilla pero requiere concentración. Imagina que estás sentada sobre una canica y quieres levantarla hacia tu cabeza. Contrae los músculos del suelo pélvico como si quisieras succionar esa canica hacia arriba. Mantén la contracción durante aproximadamente tres segundos y luego relaja completamente durante otros tres segundos. Es vital mantener la concentración y evitar tensar los músculos del abdomen, los muslos o los glúteos. Respira con normalidad durante todo el ejercicio.

Pautas Técnicas Avanzadas y Errores Comunes a Evitar

Para maximizar los beneficios de los ejercicios de Kegel, es fundamental seguir ciertas pautas y evitar errores frecuentes que pueden disminuir su eficacia o incluso ser perjudiciales:

  • Fuerza de Contracción Submáxima: No necesitas contraer con el 100% de tu fuerza máxima. Activa el suelo pélvico con aproximadamente el 80% de tu capacidad. Las contracciones submáximas son suficientes para fortalecer los músculos y evitan la contracción refleja de otros músculos innecesarios, como el recto abdominal.
  • Sincronización con la Respiración: La respiración es clave. Siempre contrae los músculos del suelo pélvico al exhalar el aire y relájalos al inhalar. Esto ayuda a optimizar la activación muscular y evita la creación de presión intraabdominal.
  • Tiempos de Relajación: Tan importante como la contracción es la relajación. Si contraes durante 5 segundos, la relajación también debe durar 5 segundos. Un músculo que no se relaja adecuadamente puede volverse hipertenso y causar otros problemas.
  • Velocidad Media: Realiza los movimientos de contracción y relajación a una velocidad media, sincronizada con tu ritmo de respiración natural. No se trata de movimientos bruscos o rápidos.
  • Postura Correcta: Mantén siempre la pelvis en una posición neutra y la columna vertebral estirada. Una buena postura favorece la correcta activación del suelo pélvico.
  • Dedica Tiempo y Espacio: Aunque puedes hacerlos en casi cualquier lugar, los mejores resultados se obtienen dedicando un momento específico y tranquilo. La concentración e intimidad aumentan la probabilidad de realizar los ejercicios correctamente, a diferencia de hacerlos de forma casual en el coche o en la oficina.
  • Constancia: Como cualquier otro ejercicio, la clave del éxito es la constancia. Integra los ejercicios de Kegel como una rutina diaria para ver y mantener los resultados a largo plazo.

Advertencia Importante: Nunca te acostumbres a usar los ejercicios de Kegel para iniciar y detener el chorro de orina. Esta práctica puede evitar que la vejiga se vacíe por completo, aumentando el riesgo de infecciones de las vías urinarias y alterando la fisiología natural de la micción, donde los músculos deben relajarse para orinar o defecar.

¿Qué es el ejercicio de Kegel?
Contrae los músculos del ano que normalmente usas para evitar la liberación de los gases o para contener el movimiento intestinal. Estos músculos son los músculos del suelo pélvico. Para realizar los ejercicios de Kegel correctamente, contrae y suelta los músculos del ano repetidamente.

Posturas para la Práctica de los Ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel pueden practicarse en diversas posturas, adaptándose a tu nivel de fuerza y comodidad. Inicialmente, puede ser más fácil realizarlos acostada, especialmente si tu suelo pélvico está debilitado.

Posturas para el Postparto o Suelo Pélvico Debilitado

En el postparto o cuando el suelo pélvico está muy debilitado, las posiciones horizontales son las más recomendadas, ya que reducen la presión intraabdominal y facilitan la contracción. La postura tumbada boca arriba es ideal:

  • Acuéstate boca arriba, con las piernas dobladas y los pies apoyados en el suelo.
  • Coloca la pelvis en posición neutra: el hueso sacro debe estar apoyado en el suelo, manteniendo la curvatura lumbar natural y las crestas ilíacas alineadas.
  • Inhala profundamente y, al exhalar, contrae los músculos del suelo pélvico, elevándolos hacia arriba (en dirección al esternón). Recuerda no quedarte en apnea.
  • Mantén la contracción durante 5 segundos y relaja completamente durante 5 segundos más.

Posturas Avanzadas para Mayor Desafío

Si no estás en el postparto o deseas aumentar la intensidad, puedes incorporar los ejercicios de Kegel en posturas que añaden un mayor desafío debido a la gravedad:

Método de Kegel en Cuadrupedia

Esta postura requiere mayor fuerza, ya que la gravedad dificulta la activación:

  • Coloca las muñecas debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas, manteniendo la columna vertebral y la pelvis en posición neutra.
  • Inhala profundamente y, al exhalar, contrae el suelo pélvico y elévalo hacia el esternón.
  • Mantén la contracción durante 5 segundos y relaja durante 5 segundos.

Método de Kegel Sentada con Fitball

El fitball ayuda a sentir el apoyo de los isquiones y el periné, facilitando la conciencia corporal:

  • Siéntate en una pelota grande de pilates (fitball), separa los pies al ancho de las caderas y apoya las manos en los muslos para evitar tensión en los hombros.
  • Estira la columna vertebral hacia arriba (como si quisieras crecer) y coloca la pelvis en posición neutra.
  • Inhala profundamente y, al exhalar, contrae el suelo pélvico y elévalo. Piensa en tu suelo pélvico como un ascensor que cierras y subes hasta la altura del ombligo.
  • Mantén la contracción durante 5 segundos y relaja durante 5 segundos.

Método de Kegel de Pie con el Tronco Inclinado Hacia Delante

Esta postura requiere un buen control de la musculatura postural y el equilibrio:

  • Ponte de pie, con los tobillos separados al ancho de las caderas y las rodillas ligeramente dobladas.
  • Inclina el tronco hacia delante desde las caderas (manteniendo la curvatura lumbar y sin doblar la espalda baja).
  • Apoya las palmas de las manos en una pelota grande o en una silla alta para estabilidad.
  • Inhala profundamente y, al exhalar, contrae el suelo pélvico y elévalo hacia el esternón. Mantén la contracción 5 segundos y la relajación 5 segundos más.

Aquí tienes una tabla comparativa para visualizar la dificultad y el enfoque de cada postura:

PosturaNivel de DificultadBeneficio PrincipalConsideraciones
Tumbada Boca ArribaBajoIdeal para principiantes y postparto; reduce la presión abdominal.Facilita la identificación de los músculos.
CuadrupediaMedio-AltoMayor desafío por la gravedad; fortalece la conciencia corporal.Requiere más fuerza para una contracción efectiva.
Sentada en FitballMedioPromueve la conciencia de la posición pélvica y el equilibrio.Ayuda a sentir la activación del periné.
De Pie (Tronco Inclinado)AltoEntrenamiento funcional; integra los Kegel en posturas cotidianas.Exige control postural y equilibrio.

¿Cuándo se Ven los Resultados y Cuándo Buscar Ayuda Profesional?

La paciencia y la constancia son esenciales con los ejercicios de Kegel. Si adquieres el hábito de practicarlos regularmente, puedes esperar ver resultados en unas pocas semanas o unos pocos meses. Por ejemplo, podrías notar una disminución en la frecuencia de la incontinencia urinaria o una mejora en la sensación durante las relaciones sexuales. Para mantener estos beneficios, es crucial que los ejercicios de Kegel se conviertan en una parte duradera de tu rutina diaria, al igual que cualquier otra forma de ejercicio.

¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto los ejercicios de Kegel?
Un dispositivo libera una corriente eléctrica leve que hace que contraigas los músculos de la pelvis como lo harías durante los ejercicios de Kegel. Si adquieres el hábito de hacer los ejercicios de Kegel, puedes esperar resultados en unas pocas semanas o unos meses. Por ejemplo, puedes tener incontinencia urinaria con menos frecuencia.

Si a pesar de seguir las indicaciones, tienes dificultades para realizar los ejercicios correctamente o tus síntomas no mejoran, es fundamental buscar ayuda profesional. Un médico o un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico puede ofrecerte una valoración profesional y personalizada. Ellos pueden mostrarte cómo ejercitar los músculos correctos y, si es necesario, recomendarte otras técnicas complementarias:

  • Conos Vaginales: Pequeños dispositivos con peso que se insertan en la vagina. Se contraen los músculos para mantener el cono en su lugar, añadiendo resistencia al ejercicio.
  • Biorretroalimentación: Durante una sesión, un sensor de presión (vaginal o rectal) mide y muestra la actividad de tus músculos pélvicos en un monitor, ayudándote a visualizar y controlar las contracciones.
  • Estimulación Eléctrica: Un dispositivo libera una corriente eléctrica suave que provoca la contracción de los músculos pélvicos, útil para quienes tienen dificultad para identificar o activar los músculos por sí mismos.

¿Cuándo NO Deberías Practicar los Ejercicios de Kegel?

Aunque los ejercicios de Kegel son ampliamente recomendados, no son adecuados para todas las personas en todas las situaciones. Es crucial realizar una valoración inicial del suelo pélvico con un fisioterapeuta especializado antes de comenzar, especialmente si estás embarazada, en el postparto, o si sientes que tu zona pélvica está muy debilitada o presentas pérdidas de orina.

Existen ciertas condiciones en las que los ejercicios de Kegel pueden no estar recomendados o incluso ser perjudiciales. No deberías practicarlos en caso de:

  • Vaginismo (contracción involuntaria de los músculos vaginales que causa dolor durante la penetración).
  • Dispareunia (dolor persistente o recurrente durante las relaciones sexuales).
  • Dolor pélvico crónico.
  • Hipertonía del suelo pélvico (cuando los músculos están excesivamente tensos).
  • Cicatrices dolorosas en el periné (por ejemplo, después de una episiotomía o desgarro).

En estos casos, un profesional de la salud podrá determinar la causa de tu condición y recomendar el tratamiento más adecuado, que podría incluir técnicas de relajación, estiramientos o fisioterapia diferente a los Kegel.

Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre los Ejercicios de Kegel

¿Puedo hacer ejercicios de Kegel durante el embarazo?
Sí, los ejercicios de Kegel son seguros y muy recomendados durante el embarazo y después del parto para aliviar o prevenir síntomas de incontinencia y preparar el suelo pélvico para el nacimiento y la recuperación.
¿Cuánto tiempo debo mantener la contracción de Kegel?
Generalmente, se recomienda mantener la contracción durante 3 a 5 segundos, seguido de un tiempo igual de relajación. Es importante no prolongar demasiado la contracción para evitar la fatiga muscular.
¿Cuántas repeticiones y series debo hacer al día?
Se sugiere realizar al menos tres series al día, con 10 a 15 repeticiones en cada serie. La constancia es más importante que la cantidad en un solo momento.
¿Es normal no sentir nada al principio?
Es común al principio no sentir la activación de los músculos. La práctica y la concentración, junto con las técnicas de identificación, te ayudarán a percibirlos mejor. Si persisten las dudas, consulta a un especialista.
¿Pueden los hombres hacer ejercicios de Kegel?
Aunque la información proporcionada se centra en las mujeres, los hombres también tienen músculos del suelo pélvico y pueden beneficiarse de los ejercicios de Kegel para mejorar la continencia urinaria y la función sexual, especialmente después de cirugías de próstata.

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