30/01/2016
En un mundo cada vez más interconectado, donde las fronteras entre lo digital y lo físico se desdibujan, la forma en que los movimientos sociales articulan sus demandas y construyen resistencia ha evolucionado drásticamente. Ya no podemos hablar de activismo digital por un lado y protesta callejera por otro como compartimentos estancos; esa división, como señala la teórica Marcela A. Fuentes (Marsha Gall), ha quedado obsoleta. Estamos intrínsecamente atravesades por lo digital, y lo remoto no anula lo sincrónico, ni esto último la vitalidad de la presencia. Es en este contexto que emerge un concepto fundamental para comprender la complejidad de las luchas contemporáneas: la constelación de performance.

- ¿Qué es la Constelación de Performance?
- Del Teatro al Activismo: La Evolución de un Concepto
- La Nueva Gramática de la Protesta en el Siglo XXI
- Constelaciones de Performance vs. Manifestaciones del Poder
- Poner el Cuerpo en la Era Digital: Una Perspectiva Feminista e Interseccional
- Hashtags como Memoria Colectiva y Resistencia
- La Eficacia de la Protesta: Más Allá de lo Inmediato
- Mirando Hacia el Futuro: La Utopía en el Presente
¿Qué es la Constelación de Performance?
La constelación de performance, desarrollada por Marcela A. Fuentes en su obra "Activismos tecnopolíticos. Constelaciones de performance", es un marco conceptual que desborda la noción tradicional de performance ligada exclusivamente a las artes escénicas o lo espectacular. En lugar de ver la performance como un acto aislado, efímero y con un principio y fin claros, este concepto nos invita a entenderla como una red compleja de acciones, fragmentos, y eventos que se interconectan a través de diversas plataformas y temporalidades. Se trata de una herramienta para pensar cómo actuamos desde la fragmentación, cómo se construyen acciones conjuntas y, fundamentalmente, cómo se edifica la colectividad en la era de los flujos de capital y la conectividad global.
Fuentes, con su formación en estudios de la performance, expande la idea de lo performático para analizar la vida social y política en su totalidad. No se trata de un activismo "performativo" en el sentido de algo meramente representacional o espectacular, sino de una comprensión de la performance como algo que genera efectos concretos, que sedimenta nuevas realidades a través de lo efímero, repetitivo y procesual. La cultura y la sociedad son campos de disputa, y es a través de estas "apariciones" –como las llama Judith Butler, inspirada en Hannah Arendt– que se aprende, se enseña y se dialoga, o se impugnan los encasillamientos.
Del Teatro al Activismo: La Evolución de un Concepto
La trayectoria de Marcela A. Fuentes ilustra perfectamente cómo el entendimiento de la performance ha trascendido los límites del escenario. Desde sus inicios en el teatro durante la dictadura argentina, donde buscaba un espacio para cultivar una corporalidad diferente y crear un "devenir colectivo", hasta su interés por el arte de acción y el cuerpo como instrumento expresivo en la post-dictadura (como su experiencia en Cemento), Fuentes fue ampliando su perspectiva. Al adentrarse en los Estudios de la Performance, se dio cuenta de que este campo ofrecía herramientas para analizar la sociedad de manera más amplia. La vida social, la cultura, la política misma, pueden ser entendidas como una performance. Esto implica analizar cómo se dirimen los conflictos, cómo se ejecutan las identidades (no como preexistentes, sino como un proceso constante), cómo se articulan los cuerpos activistas, qué dimensiones toman las acciones, cómo apelan a los sentidos y a lo emocional, y qué capacidad de persuasión poseen.
Este enfoque permite desbordar la idea que comúnmente tenemos de lo performático, llevándolo a un terreno donde su capacidad de provocar "desfases de sentido" se vuelve crucial. Al sacar la performance de su marco teatral y resituarla en las luchas políticas, se logra que el público mire el significante con extrañamiento, desacomodando su relación con el tema y, en muchos casos, convirtiéndolos en "coperformers".
La Nueva Gramática de la Protesta en el Siglo XXI
Las constelaciones de performance se manifiestan en la "nueva gramática de la protesta" del siglo XXI, que se caracteriza por cruces constantes entre lo sincrónico y lo asincrónico, lo remoto y lo presencial, lo online y lo offline. Esta hibridación ha generado nuevas maneras de acumulación corporal y simbólica, así como una experimentación constante sobre las formas de estar juntos. Un ejemplo paradigmático es el flashmob "Thriller por la Educación" en Chile. Aquí, los estudiantes no solo escenificaron la "muerte" de la educación pública y su desfinanciamiento, sino también cómo el peso de la deuda impacta sus corporalidades y su futuro. Vestidos como ingenieros o maestros "muertos vivos" y "endeudados", crearon una acción divertida que invitaba a la participación, mientras transmitía un mensaje potente y desolador: "Yo morí debiendo".
Este tipo de acciones demuestran cómo una táctica puede ser reversionada y cómo, a partir de expresiones que se consideran efímeras, se construyen continuidades y narrativas históricas. Los "cacerolazos" en Argentina son otro ejemplo de tácticas que, aunque efímeras en su ejecución, han dejado una huella duradera y han sido reapropiadas con diferentes signos a lo largo del tiempo. En momentos de confusión, donde el poder se disemina y las formas de opresión se desmaterializan pero siguen atacando los cuerpos (como se vio en la pandemia), estas expresiones performáticas son vitales para procesar y entender la realidad, tanto para los públicos como para los propios participantes.
| Característica | Protesta Tradicional (Visión Vetusta) | Constelación de Performance (Activismo Tecnopolítico) |
|---|---|---|
| Espacio Principal | Calle, plaza pública (físico y localizado) | Multisituado: Calle, plazas virtuales, redes sociales, espacios privados (híbrido) |
| Temporalidad | Sincrónica, aquí y ahora (el "convivio") | Sincrónica y asincrónica, transhistórica (flujos continuos) |
| Medios de Difusión | Prensa, TV, boca a boca (registros complementarios) | Transmedial: Redes sociales, video, fotografía, medios tradicionales (integrados, no jerárquicos) |
| Forma de Colectividad | "Somos uno" (unidad más homogénea) | Constelación de fragmentos, diversidad (acumulación y cooperación a distancia) |
| Impacto Buscado | Cambio inmediato, visible, tangible | Procesos a largo plazo, cambio de conciencia, sedimentación de nuevas realidades |
Constelaciones de Performance vs. Manifestaciones del Poder
Así como las constelaciones de performance son herramientas para la resistencia contrahegemónica, el poder concentrado también utiliza escenas y gestos performáticos para imponer su narrativa. El asalto al Capitolio en Estados Unidos, con imágenes como la de un manifestante con los pies sobre el escritorio de Nancy Pelosi, no son meros actos de vandalismo, sino "escenas de crueldad" y "muestra de poder". Para las comunidades históricamente oprimidas, estas imágenes son puñales en el corazón, símbolos de impunidad y omnipotencia. De manera similar, en Argentina, las bolsas en Plaza de Mayo fueron escenas de crueldad diseñadas para traumatizar y sembrar miedo. Estas acciones buscan seducir y capturar a públicos volátiles, generando confusión y desinformación.
La disputa por el sentido en las redes es crucial. Es necesario impugnar y después disputar estas narrativas. Sin embargo, en ocasiones, es imperativo salirse de estas lógicas binarias y crear algo absolutamente distinto: una instalación, un encuentro poético, o lo que los feminismos han hecho con lecturas colectivas. Se trata de generar espacios de elaboración que operen con otros tiempos y lenguajes, dado que las redes no son inherentemente democráticas ni garantizan una lógica ideológica favorable a la resistencia. La derecha, de hecho, ha demostrado ser muy eficaz en su uso.
Poner el Cuerpo en la Era Digital: Una Perspectiva Feminista e Interseccional
La noción de "poner el cuerpo" en la protesta, tradicionalmente asociada al individuo que se arriesga y confronta a la autoridad, es repensada desde una perspectiva feminista e interseccional. Guiomar Rovira Sancho, citada por Fuentes, plantea la necesidad de romper con esta idea heroica e individualista, cuestionando quiénes tienen el privilegio de "poner el cuerpo" y a quiénes representan. Los feminismos buscan ir más allá de la subjetividad individualista neoliberal, de las demandas personales o de grupos aislados. Nos invitan a pensar desde lo interseccional y la interdependencia, incluyendo en la lucha no solo a los seres humanos, sino también a la tierra y a otros seres vivos, como propone Donna Haraway.
Además, esta perspectiva introduce la crucial idea del cuidado y el resguardo frente al agotamiento. La militancia no debe ser hasta el sacrificio. Conceptos como "dormir la siesta" (metafóricamente, retirarse, no estar siempre expuesto) son actos políticos de resistencia que desafían la autoexplotación y la subjetividad productiva impuesta por el capitalismo. Habitar la improductividad, celebrar la fiesta, la alegría y el humor, son estrategias que abren a otros afectos y permiten resistir en la intimidad, no solo en el fragor público. Es una forma de desaparecer del campo de batalla cuando la exposición constante conlleva vigilancia, estigma y opresión.
En la era digital, la memoria colectiva adquiere nuevas formas. Los hashtags, más allá de ser meros elementos de tendencia o "noticias de último momento", funcionan como potentes herramientas de historización y mapeo a través del tiempo. El capítulo sobre los hashtags y la memoria en el libro de Fuentes se centra en el caso de Ayotzinapa, mostrando cómo lo digital, a pesar de su aparente efimeridad, puede ser un archivo que se construye y se puede rastrear.
Los hashtags plantean la idea de lo "efímero perdurable", donde lo que parece fugaz se inscribe en una continuidad y se vuelve parte de un archivo colectivo. Movimientos como "Vivas nos queremos" o consignas como "Yo sí te creo, hermana" (una resonancia de "Me too") demuestran cómo los hashtags son, en esencia, consignas en red que, a través de hipervínculos, conectan con otras temporalidades y luchas. Son huellas tecnológicas que, al ser compartidas y recontextualizadas, contribuyen a un cambio de conciencia y a la construcción de una memoria compartida, incluso cuando se cree que no están haciendo nada.
La Eficacia de la Protesta: Más Allá de lo Inmediato
La pregunta sobre la "eficacia" de la protesta a menudo se asocia con lograr algo inmediato y tangible. Sin embargo, la experiencia zapatista y otros movimientos enseñan que lo fundamental es construir y sostener procesos a largo plazo. Como señala María Pía López, "Toda revolución es la transmisión de un resto". Esto significa que, aunque las luchas no siempre detengan fenómenos como los feminicidios (Ni Una Menos) o la violencia racial (Black Lives Matter), no por ello son un fracaso. La persistencia es clave.
La constelación de performance, en este sentido, abraza la diversidad y lo múltiple, reconociendo que no hay una agenda única ni una única forma de evaluar el éxito. La performance es un elemento entre muchos otros, que coexiste con contiendas legales, militancia territorial y otras acciones que no siempre tienen tanta visibilidad. El Electronic Disturbance Theater, por ejemplo, llevó la resistencia al ámbito digital con "hacktivismo" o "sentadas virtuales", bloqueando servicios y flujos de capital, demostrando que la desobediencia civil puede adoptar formas inesperadas y eficaces, incluso legales, en la era digital. No todo es una asamblea o una confrontación directa; se puede acumular y cooperar a la distancia, dejando huellas para que otros retomen el hilo.
Mirando Hacia el Futuro: La Utopía en el Presente
La constelación de performance es una "apuesta a lo incierto", una "exploración y materialización de utopías en el presente". Aquí, lo performático no es una expresión de algo preconcebido, sino una apertura a lo posible, una experimentación que hilvana multiplicidades, una huella y un misterio. Se trata de una imaginación política que va más allá de las campañas mediáticas o de quedarse en lo que ya se sabe que el teatro o la política pueden ser.
Inspirada en pensadores como José Muñoz, la constelación de performance cuestiona el "presentismo" excesivo, la valoración exclusiva del "aquí y ahora", y nos invita a pensar en lo que "todavía nos debemos" en el presente, en las semillas del futuro que ya están germinando. No se trata de conformarse con las conquistas actuales o de pensar la política solo en función del Estado liberal y sus "migajas". Es un llamado a cuestionar qué consideramos realmente conquistas y cómo lo que hacemos hoy nos da la posibilidad de pensar lo que aún no conocemos, de "devenir" nuevas realidades. Es dejar la política como "posibilismo" y comenzar a pensarla como lo deseable, como la utopía que anhelamos vivir, abriéndonos a que algo nuevo y transformador pueda surgir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Cuál es la diferencia principal entre una "constelación de performance" y una protesta tradicional?
- La diferencia clave radica en la hibridación y la fragmentación. Mientras una protesta tradicional se centra en un evento físico y sincrónico, una constelación de performance abarca acciones multisituadas, que combinan lo físico y lo digital, lo sincrónico y lo asincrónico, y que se conectan a través de múltiples plataformas (redes sociales, medios, calles) para construir una narrativa colectiva más allá de un único momento o lugar.
- ¿Significa que la protesta física en la calle ya no es relevante?
- No, en absoluto. La constelación de performance no elimina la importancia de la protesta física, sino que la integra en un ecosistema más amplio. Lo "remoto no quita lo sincrónico y esto no quita lo vital". La presencia corporal sigue siendo crucial, pero se entiende que sus efectos y su resonancia se amplifican y se transforman a través de su interacción con lo digital y las redes.
- ¿Cómo contribuyen los hashtags a la "constelación de performance"?
- Los hashtags funcionan como nodos cruciales en la construcción de la memoria colectiva y la articulación de la protesta. Permiten historizar eventos, conectar consignas a través del tiempo y el espacio, y generar un archivo digital que, aunque parezca efímero, contribuye a una narrativa persistente y a un cambio de conciencia. Son "consignas en red" que enlazan fragmentos de lucha.
- ¿La "constelación de performance" es solo para movimientos contrahegemónicos?
- Aunque el concepto surge del análisis de los activismos tecnopolíticos de resistencia, el texto también señala que el poder concentrado utiliza "escenas" y gestos performáticos (como la toma del Capitolio) para sus propios fines de seducción, intimidación y muestra de poder. La diferencia radica en la intención y el impacto: mientras unas buscan construir colectividad y resistencia, otras buscan imponer crueldad e impunidad.
- ¿Cómo influye la perspectiva feminista en este concepto?
- La perspectiva feminista es fundamental para repensar el "poner el cuerpo" más allá de la noción individualista y heroica. Enfatiza la importancia del cuidado, el resguardo del agotamiento y la resistencia en la intimidad. Además, promueve una visión interseccional e interdependiente de la colectividad, que incluye a todos los seres vivos y la tierra, buscando romper con la subjetividad neoliberal y construir una política de lo deseable y utópico.
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