28/03/2020
Iñigo Pérez Urretavizcaya, nacido en Villava el 21 de enero de 1992, es mucho más que un atleta de élite; es un ejemplo de dedicación, superación y compromiso humano. Su trayectoria en el atletismo está marcada por récords y un incansable deseo de mejora, pero también por una profunda vocación social que lo define como persona. Con una sonrisa perenne, Iñigo ha sabido combinar la exigencia deportiva con su faceta de maestro y su labor solidaria, forjando un camino único que lo ha convertido en un referente en el deporte navarro y más allá.

Desde muy joven, Iñigo Pérez exhibió su talento en la pista. Sus primeros pasos los dio en la cantera de Hiru Herri, un club que lo vio crecer y donde forjó su pasión por el atletismo. Sus inicios fueron diversos, probando suerte en el fútbol, el ciclismo y el patinaje, pero fue la carrera la que verdaderamente lo cautivó. Recuerda con humor su breve paso por el fútbol, donde su posición predilecta era el banquillo, pero rápidamente él y sus amigos, como Adrián e Iñaki López, se dieron cuenta de que lo suyo era correr.
Un Talento Forjado: De Hiru Herri al FC Barcelona y el Regreso Triunfal
La prometedora carrera de Iñigo lo llevó en 2014 al todopoderoso FC Barcelona, una etapa donde consolidó su experiencia y logró una Copa del Rey (actual RFEA). Sin embargo, hace unos años, Iñigo tomó la decisión de volver a casa, a sus raíces en Hiru Herri, una elección que, a juzgar por sus resultados, no pudo ser más acertada. Este retorno no solo fue un reencuentro con su club de origen, sino también una reafirmación de su compromiso con el desarrollo del atletismo local.
Su palmarés es testimonio de su excelencia. Desde 2015, ostenta el récord navarro de 400 metros al aire libre, con una marca de 46.61 segundos, una prueba que considera su "fetiche" y que tiene como objetivo rebajar esta temporada. Como preámbulo a sus metas al aire libre, recientemente batió la plusmarca foral de 200 metros en pista cubierta. Lo consiguió en Salamanca, dejando a su amigo Javi Sanz sin récord por apenas dos centésimas, con un tiempo de 21.64 segundos. Este logro fue un impulso necesario que confirma el buen camino que ha tomado en su preparación.
Detrás de los éxitos de Iñigo Pérez se encuentra la figura de Félix Navarro, su entrenador, a quien Iñigo cariñosamente describe como un "mago". Navarro es reconocido por haber formado a grandes atletas como Iñigo Monreal, Txema Romera o Sergio Fernández, entre muchos otros. La relación entre Iñigo y Félix es de profunda confianza y respeto mutuo, forjada a lo largo de muchos años. Iñigo destaca la paciencia de Félix, su capacidad para tratar a todos por igual y su inquebrantable apoyo, incluso ante las quejas o frustraciones de sus pupilos. Esta guía experta ha sido fundamental para que Iñigo alcance su mejor versión.
La Transformación Integral: Más Allá de la Pista
Lo que diferencia a Iñigo Pérez en la actualidad no es solo su talento innato o la guía de su entrenador, sino una profunda y consciente preparación integral que va más allá de los entrenamientos en pista. En los últimos dos o tres años, Iñigo ha redoblado sus esfuerzos en el cuidado fuera de la competición: la alimentación, las visitas regulares al fisioterapeuta y la prevención de lesiones se han convertido en pilares fundamentales de su rutina.
Antes, su enfoque era reactivo; acudía al fisio solo cuando sentía dolor. Ahora, su mentalidad es proactiva: utiliza el rodillo, la pistola de masaje y acude cada dos semanas al fisioterapeuta del club. Además, sigue al pie de la letra las indicaciones de su nutricionista. Estos cambios no han sido menores y los beneficios son evidentes. Iñigo se siente mucho mejor entrenando, recupera más rápido y corre con mayor comodidad. A pesar de tener más años, su rendimiento ha mejorado notablemente.
Un Cambio de Hábitos Consciente
La decisión de dar este paso hacia una preparación más completa surgió de la necesidad de comprometerse al 100% con el atletismo. Iñigo sentía que estaba perdiendo muchas cosas por el deporte sin saber si estaba dando su máximo. La apuesta fue clara: dedicarse en cuerpo y alma para explotar todo su potencial. Esto implicó una reestructuración de sus hábitos, especialmente en la alimentación.
Hace años, un dietista le proporcionó pautas que ahora sigue rigurosamente. Antes, en la universidad, solía saltarse el desayuno, un hábito que le fue prohibido por su importancia vital. También tuvo que ajustar sus salidas de fin de semana con amigos, aprendiendo a elegir opciones más saludables sin privarse por completo. Hoy, su desayuno es completo: un bol de cereales y frutos secos, fruta, zumo de naranja y café con tostadas. Realiza cinco comidas al día y come de todo, optando por opciones más sanas, como la pizza casera una vez por semana. Esta disciplina se traduce directamente en una mejor asimilación de los entrenamientos, menos cansancio, una mejor condición muscular y, en definitiva, más ganas de seguir progresando.
Un Atleta con Corazón: Su Faceta Humana y Solidaria
La grandeza de Iñigo Pérez no se limita a sus logros deportivos. Es una persona multifacética con un profundo sentido de la responsabilidad social. Tras estudiar el Grado Superior de Actividad Física y Deporte, se decantó por Magisterio, una profesión que ejerce con pasión. Además, su espíritu solidario lo llevó a trabajar durante un año en el SEI, una ONG dedicada a menores recién migrados.
Esta experiencia fue, en sus propias palabras, transformadora. Su labor consistía en mostrarles Pamplona, darles a conocer los recursos disponibles e incluso llevarlos a entrenar. Fue un trabajo que lo llenó enormemente, le permitió crecer como persona y disfrutar de una conexión humana profunda. Aunque admite que vivieron situaciones tensas, como ver a personas quedarse en la calle, se siente inmensamente contento y emocionado de haber formado parte de esa labor. Esta faceta solidaria demuestra un compromiso que va más allá de la competición, mostrando a un Iñigo Pérez volcado en mejorar no solo su propio rendimiento, sino también la vida de los demás.
El Espíritu de Hiru Herri: Un Club en Ascenso
El regreso de Iñigo a Hiru Herri coincidió con una evolución "brutal" del club. La vuelta de figuras como Adrián Servent, ahora entrenador con un gran entusiasmo, e Igor Soto, junto con otros entrenadores jóvenes, impulsó una nueva era. Se apostó decididamente por la pista, a diferencia de la tradición anterior que se inclinaba más por el cross. Esta nueva dirección ha dado frutos, con el surgimiento de talentos en diversas disciplinas: lanzamientos, saltos, vallas, foso y velocidad.
Iñigo destaca el excelente ambiente que se vive en el club, donde los jóvenes de las escuelas se mezclan con los juveniles y los atletas absolutos. Esta convivencia, sumada a la calidad de los entrenadores y la mayor dedicación de las nuevas generaciones (que se cuidan mucho más de lo que él lo hacía a su edad), ha creado un ecosistema propicio para el desarrollo de grandes atletas. Él mismo entrena a los jóvenes, quienes lo ven como uno más, incluso bromeando sobre cómo le ganan en las salidas cortas. Este rol como entrenador y referente le llena, demostrando su compromiso con el futuro del atletismo en su comunidad.
La Pasión por el 400: Agonía y Estrategia
Aunque brilla en los 200 metros, la prueba que verdaderamente apasiona a Iñigo es el 400 metros. La considera una prueba preciosa, a pesar de su dificultad y los múltiples factores que influyen en las marcas. La esencia del 400, para él, reside en la sensación de "salir a morir", sabiendo que en la última recta la agonía será inevitable, sufriendo "como un perrete". Incluso le ha preguntado a Félix cómo les puede gustar tanto algo que los deja al borde del llanto.
Su amor por el 400 se extiende a los relevos 4x400 y 4x400 mixto, donde la estrategia y la incertidumbre del resultado hasta el último momento lo cautivan. Para Iñigo, la belleza de esta prueba radica en su exigencia, su dramatismo y la pureza de la competición. Es un desafío constante que lo impulsa a buscar siempre la excelencia.
Preguntas Frecuentes sobre Iñigo Pérez
Iñigo Pérez ostenta el récord navarro de 400 metros al aire libre desde 2015, con una marca de 46.61 segundos. Recientemente, también batió la plusmarca foral de 200 metros en pista cubierta con un tiempo de 21.64 segundos.
¿Quién es el entrenador de Iñigo Pérez?
Su entrenador es Félix Navarro, reconocido por haber formado a numerosos atletas de élite en el ámbito navarro y español.
¿Qué estudios tiene Iñigo Pérez?
Iñigo Pérez estudió el Grado Superior de Actividad Física y Deporte y posteriormente se decantó por Magisterio.
¿En qué club entrena Iñigo Pérez?
Actualmente, Iñigo Pérez entrena en Hiru Herri, el club donde inició su carrera atlética y al que regresó tras su paso por el FC Barcelona.
¿Qué hace Iñigo Pérez además de ser atleta?
Además de ser atleta, Iñigo Pérez es maestro y ha trabajado en una ONG (SEI) dedicada a menores recién migrados, una experiencia que ha marcado profundamente su vida.
La historia de Iñigo Pérez Urretavizcaya es un testimonio inspirador de cómo la pasión, el esfuerzo y un enfoque integral pueden llevar a un atleta a la cima, tanto en la pista como en la vida. Su compromiso con el deporte, su dedicación a la enseñanza y su altruismo lo convierten en una figura ejemplar, demostrando que la verdadera excelencia se alcanza cuando se cultivan todas las facetas del ser humano.
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