¿Quién fue el primer comandante del ejército ecuatoriano?

Ejército Ecuatoriano: De la Gesta Libertaria al Futuro

29/11/2016

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La historia de una nación se entrelaza indisolublemente con la de sus fuerzas armadas, y Ecuador no es la excepción. Desde los albores de su independencia, el Ejército ecuatoriano ha sido un actor fundamental en la construcción y defensa de la soberanía y la identidad nacional. Su trayectoria, marcada por el heroísmo y el sacrificio, se remonta a los primeros gritos de libertad y ha evolucionado hasta convertirse en una institución moderna y profesional, adaptada a los desafíos del siglo XXI. Sin embargo, en esta rica narrativa, surge una pregunta clave que nos transporta a sus cimientos: ¿quién fue el primer comandante de este ejército que forjó la patria?

Índice de Contenido

El Nacimiento de una Nación y su Ejército

La gesta imperecedera del 10 de agosto de 1809 no solo marcó el inicio de una nueva etapa para Quito y el continente en la búsqueda de la autonomía, sino que también fue el crisol donde nació el embrión de lo que hoy conocemos como el Ejército ecuatoriano. Las ideas progresistas de figuras como Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo, influenciadas por la Ilustración, la Revolución Francesa y la independencia de los Estados Unidos, sembraron la semilla de un anhelo de libertad que los criollos, con su creciente poder económico y autonomía, ya no podían contener bajo la tutela de la corona española.

¿Cuántos soldados tiene el ejército ecuatoriano contemporáneo?
Sus 67.430 soldados 2 se despliegan en relación con su doctrina militar. El Ejército ecuatoriano contemporáneo incorpora muchas unidades de infantería de las fuerzas especiales y selva en su estructura. Es el ejército más grande de las tres Fuerzas armadas del Ecuador.

Las campañas independentistas, que fueron el preámbulo de una organización militar más estructurada, vieron emerger a los primeros líderes y unidades. La necesidad de contar con una fuerza propia para enfrentar la amenaza realista era palpable. Así, en medio de aquel fervor libertario, se fue configurando una 'Falange de Quito', destinada a ser el brazo armado de la incipiente revolución.

Juan Salinas: El Primer Comandante

En el panteón de los próceres del 10 de agosto, un nombre resplandece con especial significado para la historia militar ecuatoriana: el capitán Juan Salinas. Este noble oficial, sensible e instruido, con formación en filosofía y jurisprudencia, poseía una profunda percepción de las necesidades de su pueblo, especialmente de los más desfavorecidos. Su compromiso con la causa independentista era inquebrantable, y su liderazgo resultaría crucial en los momentos fundacionales del ejército.

El jueves 9 de agosto de 1809, un día antes de la epicéntrica declaración de independencia, Juan Salinas fue ascendido al grado de coronel y se le confió el mando de la «Falange de Quito». Esta designación lo convierte, merecidamente, en el primer comandante del Ejército ecuatoriano. Bajo su dirección, la Falange llevó a cabo las primeras acciones militares contra la corona española, sentando las bases de una resistencia organizada. Además de su rol en el campo de batalla, Salinas trascendió al ser comisionado por la Junta Suprema para elaborar el trascendental «Plan de defensa de Quito y sus provincias», un documento que redefinió los ámbitos político, económico y militar de la naciente nación.

Consolidación y Luchas por la Independencia

Tras la trágica masacre de los héroes del 2 de agosto de 1810, la Falange Quiteña, aunque golpeada, se reorganizó y retomó fuerza con el retorno del coronel Carlos Montúfar, quien asumió el mando de las fuerzas de Quito. Este período fue crucial para mantener viva la llama de la independencia en la Real Audiencia.

La lucha por la libertad se extendió por todo el territorio. El 9 de octubre de 1820, bajo el liderazgo del coronel Luis Urdaneta, el ejército nacional logró que Guayaquil proclamara su independencia. Días después, el 3 de noviembre, Cuenca seguiría el mismo camino, guiada por el teniente José Ordóñez. Estos eventos marcaron hitos importantes en el camino hacia la emancipación definitiva.

El contexto continental vio la emergencia de figuras como Simón Bolívar y el joven general Antonio José de Sucre, quien fue delegado para integrar las tierras de la Real Audiencia de Quito a la Gran Colombia. La victoria en Tapi, Riobamba, el 21 de abril de 1821, abrió el camino para que Sucre, con la Batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822, sellara la independencia. En esta batalla épica, jóvenes héroes como Abdón Calderón ofrendaron sus vidas, consolidando el legado de coraje del naciente ejército.

Años más tarde, el 27 de febrero de 1829, en el Portete de Tarqui, la victoria de las fuerzas grancolombianas sobre las peruanas consolidó la libertad del país y le dio forma al Ejército ecuatoriano como parte de las fuerzas grancolombianas. Esta fecha, hoy, es celebrada como el Día Clásico del Ejército ecuatoriano, además de ser el Día del Civismo y de la Unidad Nacional.

La formalización constitucional del Ejército se dio con la formación de la República del Ecuador en 1830. La primera Carta Magna, proclamada en Riobamba el 11 de septiembre de 1830, estableció en su Artículo 35, inciso 4to, la disposición de una milicia nacional para la seguridad interior y del Ejército para la defensa del país. El Artículo 51 sentenció: “El destino de la fuerza armada es defender la independencia de la Patria, sostener sus leyes y mantener el orden público.” Así, el Ejército nació constitucionalmente, dotado de un espíritu y una misión claros.

El Ejército en la República: Profesionalización y Desafíos

A lo largo del siglo XIX y principios del XX, el Ejército ecuatoriano experimentó una evolución institucional constante en su camino hacia la profesionalización. En 1838, Vicente Rocafuerte creó el primer Colegio Militar, piedra angular de la formación de oficiales. Le seguirían la Escuela Regimentaria de Artillería en 1861 y la Escuela Práctica de Cadetes bajo Gabriel García Moreno. Aunque hubo intermitencias, el Colegio Militar fue reabierto en 1888 durante el período de Antonio Flores Jijón, sentando las bases para su funcionamiento ininterrumpido hasta la actualidad.

La Revolución Liberal de 1895, liderada por el general Eloy Alfaro, el Viejo Luchador, marcó un antes y un después. Alfaro fue un incansable reformista y uno de los principales artífices en perfilar un Ejército innovador y moderno. Su esfuerzo por consolidar el Colegio Militar fue clave para la profesionalización de la institución.

Un paso fundamental en esta profesionalización fue la llegada de la primera misión de oficiales chilenos en 1899, cuya influencia fue indiscutible. En 1922, arribó al país otra misión militar, esta vez italiana, que aportó significativamente a la conformación de un Ejército aún más profesional y actualizado. Fruto de esta influencia, el 15 de abril de 1923, nacieron la Escuela de Ingenieros Civiles y la Academia de Guerra del Ejército. La misión italiana también tuvo un influjo importante en la ideología progresista de jóvenes oficiales que, a la larga, serían los artífices de la Revolución Juliana del 9 de julio de 1925, un hito de cambio que transformó al Estado ecuatoriano.

En 1928, bajo la administración del doctor Isidro Ayora, se creó el Servicio Geográfico Militar, elevado a la condición de Instituto en 1947 por el doctor José María Velasco Ibarra. La labor del Ejército en este ámbito ha sido innumerable y meritoria, contribuyendo al desarrollo científico, al levantamiento de la Cartografía Nacional y al archivo de datos geográficos, entre otros aportes al desarrollo del país.

Conflictos del Siglo XX y la Gloria del Cenepa

El siglo XX trajo consigo nuevos y difíciles desafíos para el Ejército ecuatoriano. El conflicto de 1941 encontró a una institución que, lamentablemente, no estaba en su mejor momento operativo, y aunque sus soldados mostraron una valentía y heroísmo inquebrantables, no pudo repeler la acción de un enemigo mejor armado. Nombres como el capitán Galo Molina, el teniente Carlos Díaz Terán, el teniente César Chiriboga, el subteniente Hugo Ortiz y el cabo Luis Minacho quedaron como ejemplos de heroísmo en aquel difícil episodio. Sin embargo, la historia reivindicaría el honor y la capacidad del Ejército décadas más tarde.

La Revolución de Mayo de 1944, también conocida como la Gloriosa, buscó rehacer la amarga decepción de 1941. A pesar de los desafíos, el país continuó avanzando, impulsado en parte por el boom del banano que trajo consigo visibles cambios sociales. Bajo la presidencia del doctor Velasco Ibarra, el Ejército vivió una transformación interesante, mejorando su equipamiento con armamento moderno e innovador para la época.

En 1956, la segunda misión militar chilena, que incluía al mayor Augusto Pinochet, arribó a Ecuador, apoyando sobremanera la labor docente en la Academia de Guerra. Ese mismo año, el entonces capitán Alejandro Romo realizó el primer salto en paracaídas, dando inicio al grupo élite de fuerzas especiales del Ejército. Doce años más tarde, en 1968, por decreto del presidente Velasco Ibarra, se creó el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, cuya gestión en obra pública ha beneficiado al país por más de cuatro décadas. La década de los setenta, con el inicio de la era petrolera impulsada por el Gobierno Militar, cambió la faz del país. El 19 de octubre de 1973, nació la Dirección de Industrias del Ejército, un grupo empresarial clave para la defensa y el desarrollo socioeconómico.

El aparecimiento de un nuevo conflicto de envergadura con el vecino del sur no se hizo esperar. En 1981, la invasión peruana fue repelida por el Ejército ecuatoriano en los campos de Paquisha, Mayaycu y Machinaza, donde ofrendaron sus vidas el cabo Nicolás Quiroz y el soldado Daniel de Jesús Martínez.

No obstante, el momento de mayor gloria en el siglo XX para el Ejército ecuatoriano llegó en 1995, con el triunfo histórico e indiscutible en el Alto Cenepa. Héroes como el capitán Geovanni Calles, el sargento primero Luis Hernández y el cabo segundo Héctor Pilco, entre otros valientes voluntarios, entregaron sus vidas por la patria. El Cenepa fue un acontecimiento único que elevó la autoestima de los ecuatorianos, los unió y, paradójicamente, marcó el inicio de una nueva era de relaciones bilaterales construidas sobre la paz y la armonía. El eslogan “Cenepa gloria de la patria” hoy se incluye merecidamente y por siempre en el escudo de armas del Ejército, simbolizando una institución sólida, férreamente cohesionada y con una clara visión de futuro.

El Ejército Ecuatoriano Hoy: Estructura y Visión de Futuro

En el siglo XXI, el Ejército ecuatoriano es reconocido como un referente entre los ejércitos del continente, modernizándose de manera permanente y buscando la mayor operatividad posible. Con 67.430 soldados, es la rama más grande de las Fuerzas Armadas del Ecuador, desplegada según una doctrina militar que incorpora numerosas unidades de infantería de fuerzas especiales y de selva en su estructura.

A la cabeza del Ejército se encuentra el Comandante General del Ejército, quien reporta al Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, al Ministerio de Defensa Nacional y al Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, el Presidente Constitucional de la República.

La misión del Ejército es clara: desarrollar el poder territorial para garantizar la integridad y soberanía del territorio nacional, contribuir a la seguridad y desarrollo de la nación, y cumplir con los objetivos de la planificación estratégica militar. Sus objetivos principales incluyen defender el territorio nacional, proyectar una fuerte imagen militar, participar en actividades de desarrollo y cooperación en crisis, participar en operaciones de mantenimiento de la paz internacional, mantener un alto nivel operativo, ser una institución integrada, garantizar personal preparado y disponer de un elemento de investigación y desarrollo centrado en la defensa nacional.

Desde 2009, se inició una reestructuración interna bajo el nombre de “PATRIA I”, que buscó maximizar su capacidad conjunta y se completó en 2011. Esta reforma implicó la división del territorio ecuatoriano en cinco “Zonas de Fuerzas de Tarea Conjunta”: cuatro continentales (1º “Norte” con HQ en Ibarra, 2º “Oeste” o “Guayas” con HQ en Guayaquil, 3º “Sur” o “Cuenca” con HQ en Cuenca, y 4º “Central” o “Quito” con HQ en Quito) y una marítima (5ª “Marítima” o “Mar y Galápagos”).

Estructura y Organización Actual

A noviembre de 2004, la Orden de Batalla de las Fuerzas Terrestres de Ecuador reflejaba una compleja y robusta organización, diseñada para cubrir todo el territorio nacional y sus diversas geografías:

División del EjércitoCuartel GeneralBrigadas Principales
I División del Ejército "Shyris"Quito1ª Brigada de Caballería Blindada "Galápagos", 13ª Brigada de Infantería "Pichincha", Novena Brigada de Fuerzas Especiales "Patria"
II División del Ejército "Libertad"Guayaquil5ª Brigada de Infantería "Guayas"
III División de Ejército "Tarqui"Cuenca1ª Brigada de Infantería "El Oro", 3ª Brigada de Infantería, Séptima Brigada de Infantería "Loja", 27 Brigada de Artillería "Bolívar"
IV División del Ejército "Amazonas"El CocaXVII Brigada de Infantería de Selva "Pastaza", 19ª Brigada de Infantería de la Selva "Napo", 21ª Brigada de Infantería de Selva "Cóndor"

Además de estas divisiones, existen unidades independientes clave como el 1º Batallón de Ceremonial Militar "Libertadores" (Guardia de Honor), el 23 Comando de Ingenieros "Cenepa" y la 25ª Brigada de Apoyo Logístico "Reino de Quito", todas con sede en Quito.

Especialidades Clave

El Ejército ecuatoriano cuenta con especialidades altamente capacitadas, vitales para su operatividad:

  • Fuerzas Especiales: Unidades de élite preparadas para operaciones complejas y de alto riesgo, fundamentales en diversos escenarios.
  • Aviación del Ejército: Originada en 1954 como Servicio Aéreo del Ejército (SAE), y rebautizada en 1978 como Aviación del Ejército Ecuatoriana (AEE). En 1987, en honor a su rol en la Guerra de Paquisha, se transformó en la Brigada de Aviación del Ejército No.15 "Paquisha" (BAE). En 1996, la BAE alcanzó el estatus de un brazo completo dentro del ejército, reconociendo su papel crucial en la Guerra del Cenepa de 1995. Actualmente, la BAE No.15 incluye grupos aéreos como "Portoviejo", "Pastaza" y "Pichincha", además de la Escuela de Aviación del Ejército.

Equipamiento del Ejército Ecuatoriano

Históricamente, el Ejército ecuatoriano ha dependido en gran medida de proveedores extranjeros para sus necesidades de equipamiento, adquiriendo armamento y tecnología de diversas fuentes occidentales. Sin embargo, a partir de la década de 1980, la Dirección de Industrias del Ejército (DIRE) comenzó a desarrollar una modesta industria nacional, produciendo municiones para fusiles, uniformes, botas y otros artículos consumibles, lo que ha contribuido a una mayor autonomía en ciertos aspectos.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Quién fue el primer comandante del Ejército ecuatoriano?
El primer comandante reconocido del Ejército ecuatoriano fue el capitán Juan Salinas. Fue ascendido a coronel y se le encargó el mando de la «Falange de Quito» el 9 de agosto de 1809, un día antes del grito de independencia.
¿Cuándo se fundó el Ejército ecuatoriano?
El Ejército ecuatoriano, en su concepción inicial, nace al albor de la gesta libertaria del 10 de agosto de 1809, con la formación de la «Falange de Quito». Constitucionalmente, se formaliza en 1830 con la primera Carta Magna de la República del Ecuador.
¿Cuántos soldados tiene el Ejército ecuatoriano contemporáneo?
Actualmente, el Ejército del Ecuador, también conocido como Fuerza Terrestre del Ecuador, cuenta con 67.430 soldados.
¿Cuál es la misión principal del Ejército ecuatoriano?
La misión principal del Ejército ecuatoriano es desarrollar el poder territorial para garantizar la integridad y soberanía del territorio nacional, contribuir a la seguridad y desarrollo de la nación, y cumplir con los objetivos señalados por la planificación estratégica militar.
¿Qué hitos importantes marcaron la profesionalización del Ejército?
La profesionalización del Ejército ecuatoriano fue marcada por la creación del Colegio Militar en 1838, la visión reformista del General Eloy Alfaro tras la Revolución Liberal de 1895, y la influencia de las misiones militares extranjeras, especialmente la chilena (1899 y 1956) e italiana (1922), que ayudaron a establecer academias y modernizar la instrucción.
¿Qué se proyecta para el futuro del Ejército ecuatoriano?
La visión del Ejército ecuatoriano para el año 2033 es ser una Fuerza Terrestre disuasiva, con características multimisión, personal polivalente y medios multipropósito, promoviendo principios, valores y compromiso social, respetando los derechos humanos y contribuyendo a la integración, defensa y seguridad del Estado, y posicionándose en la cooperación internacional para el mantenimiento de la paz.

Desde los primeros pasos de la «Falange de Quito» bajo el mando del coronel Juan Salinas, hasta su configuración como una fuerza moderna y disuasiva en el siglo XXI, el Ejército ecuatoriano ha demostrado ser una institución inquebrantable, pilar fundamental en la defensa de la soberanía y la promoción del desarrollo. Su historia es un testimonio del valor, la resiliencia y el profundo compromiso con la patria, forjando un legado que continúa inspirando a nuevas generaciones de ecuatorianos.

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