23/09/2022
En un mundo convulso, donde la incertidumbre se cierne sobre cada aspecto de la vida cotidiana, el fútbol, para muchos, se convierte en un refugio, un bálsamo. Para José Bordalás, el estratega al mando del Getafe, esta afirmación adquiere un significado aún más profundo. En una conversación reveladora con Emilio Contreras, subdirector de MARCA, y varios aficionados azulones, Bordalás desgranó sus pensamientos sobre la vida, el fútbol y su profunda conexión con el club que ha transformado.

La entrevista, realizada en un contexto de pandemia global, ofreció una mirada íntima a las prioridades y pasiones de un entrenador que ha sabido ganarse el respeto y la admiración de propios y extraños. Lejos de las pizarras y los campos de juego, Bordalás compartió sus inquietudes más humanas, pero también reafirmó su amor incondicional por un deporte que, para él, es mucho más que una profesión: es una forma de vida, una auténtica droga que, paradójicamente, desestresa.
- El Fútbol como Válvula de Escape: La Pasión de Bordalás
- La Preocupación del Míster: Más Allá del Terreno de Juego
- El Getafe de Bordalás: Estilo, Crecimiento y Reconocimiento
- Futuro y Ambiciones: Soñar en Azulón y Más Allá
- Momentos Inolvidables: La Alegría de un Ascenso
- Jugadores Clave y Admiraciones Futbolísticas
- Preguntas Frecuentes sobre José Bordalás y el Getafe
El Fútbol como Válvula de Escape: La Pasión de Bordalás
Cuando la vida se vuelve estresante, el fútbol emerge para Bordalás como su principal vía de escape. No es una simple metáfora; es una realidad palpable en sus palabras. “El fútbol para mí es como una droga porque es lo que desestresa”, confesaba el técnico. En un momento donde la preocupación por la crisis sanitaria y sus consecuencias era máxima, el alicantino echaba de menos la rutina, el día a día que para otros podría resultar monótono, pero para él es pura vitalidad.
“Echas de menos el día a día, la rutina de los entrenamientos... Me siento un privilegiado porque haces lo que te gusta”, explicaba Bordalás. Para él, el contacto constante con sus jugadores, el aroma del césped, la estrategia diaria en el terreno de juego, son elementos esenciales que conforman su felicidad profesional. La competición, ese momento culmen de la semana, representa la recompensa tangible a todo el esfuerzo y la preparación. Es el premio que culmina un ciclo de trabajo y dedicación, y su ausencia durante el parón forzoso se sentía como un vacío inmenso. El estrés, en su concepción, no reside en la exigencia del fútbol de élite, sino en la incertidumbre y las dificultades que impone una situación como la pandemia. El balón, en cambio, es su antídoto.
La Preocupación del Míster: Más Allá del Terreno de Juego
Más allá de las tácticas y los resultados, José Bordalás demostró una profunda preocupación por la situación social y sanitaria. La cantidad de fallecidos y afectados por la pandemia era, sin duda, su mayor inquietud. Sus pensamientos se dirigían especialmente a los profesionales de la sanidad, lamentando que no hubieran dispuesto de todos los medios necesarios para desempeñar su heroica tarea.
El técnico del Getafe también abordó un tema espinoso que surgió en el fútbol español durante la crisis: los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTES) en algunos clubes. Con franqueza, Bordalás expresó su sorpresa: “Nos sorprende a todos que se hayan hecho tantos ERTES a los pocos días de iniciarse la pandemia, clubes que luego piensan en hacer fichajes multimillonarios”. Esta reflexión ponía de manifiesto una postura de ética y responsabilidad social que el Getafe, bajo la dirección de su presidente, Ángel Torres, había sabido mantener. Bordalás destacó la “buena situación” del club azulón, que había tomado “buenas medidas” y había honrado los contratos y sueldos de sus trabajadores, un gesto que, sin duda, engrandecía la imagen de la entidad y reforzaba el compromiso de sus integrantes.
El Getafe de Bordalás: Estilo, Crecimiento y Reconocimiento
A menudo, el Getafe de Bordalás ha sido etiquetado con el calificativo de “defensivo”. Sin embargo, el propio entrenador desmiente esta percepción con una contundencia basada en el rendimiento de su equipo. “Viendo al equipo jugar sobran las palabras”, afirmó. Su Getafe es un conjunto que se caracteriza por su intensidad y por una “presión alta” que asfixia al rival, impidiendo que desarrolle su juego. Esta estrategia, lejos de ser puramente defensiva, busca la recuperación rápida del balón y la transición ofensiva, convirtiendo al Getafe en un adversario “incómodo” para cualquiera.
El crecimiento de los jugadores bajo su batuta es otro de los pilares de su éxito. Bordalás se mostró orgulloso del rendimiento de futbolistas como Maksimović, Mauro Arambarri o Jaime Mata, quienes se han adaptado y rendido a un nivel excepcional. Mención especial mereció Cucurella, cuyo desempeño en el Eibar ya era notable, pero que en Getafe alcanzó “un nivel más alto”. Incluso jugadores experimentados como Jorge Molina o Ángel Rodríguez han experimentado una mejora significativa. La capacidad de Bordalás para sacar lo mejor de cada futbolista es una de sus señas de identidad, un arte que domina con maestría.
El reconocimiento de la afición es, para Bordalás, un motivo de inmenso orgullo. Cuando se le preguntó sobre haber sido elegido como el mejor entrenador de la historia del club, su respuesta fue emotiva: “Es algo increíble y es un auténtico honor”. Saber que ha dejado una huella tan profunda en una institución por la que han pasado “grandes técnicos” es, sin duda, una de las mayores satisfacciones que un entrenador puede experimentar. Este vínculo con la hinchada azulona es un pilar fundamental de su felicidad en el Getafe.
Futuro y Ambiciones: Soñar en Azulón y Más Allá
A pesar de las especulaciones habituales en el mundo del fútbol, Bordalás disipó cualquier duda sobre su futuro inmediato. “Estoy muy contento en el club y con la gente. Llevo ya cuatro temporadas y no puedo pensar otra cosa que continuar”, afirmó, reafirmando su compromiso con el Getafe y su afición. Su estabilidad y felicidad en el Coliseum Alfonso Pérez son evidentes, y su deseo de prolongar esta etapa exitosa es innegable.
Sin embargo, la ambición profesional es inherente a cualquier figura de su talla. Ante la hipotética elección entre ganar la Europa League o clasificar al equipo para la Champions League, Bordalás, con pragmatismo, reconocía la dificultad de ambas empresas. “Ojalá pudiéramos elegir. Es una pregunta muy típica en el fútbol”, comentaba. No obstante, se decantaba por la trascendencia de un título: “Ganar la Europa League sería algo extraordinario para el club”. Ambas metas son “magníficas” y, aunque el próximo rival en Europa fuera el poderosísimo Inter de Milán, el sueño de hacer historia en Getafe sigue vivo. Y más allá del club, el técnico no ocultó sus aspiraciones personales de dirigir a un “equipo grande” o, el culmen de cualquier carrera, a la selección nacional, que sería “lo máximo”.
Momentos Inolvidables: La Alegría de un Ascenso
La pregunta central sobre los momentos más felices de su carrera como entrenador encontró una respuesta clara y concisa. Si bien ha tenido “momentos muy buenos”, uno de ellos brilla con luz propia: el día del ascenso con el Getafe. “Por la situación en la que llegué y cómo acabamos”, explicaba Bordalás, refiriéndose a la compleja coyuntura en la que tomó las riendas del equipo y el éxito rotundo que consiguió al devolverlo a la élite del fútbol español. Ese logro, que supuso un antes y un después para el club y para su propia trayectoria, representa la cúspide de su felicidad profesional, un hito que perdurará en su memoria y en la de la afición azulona.
Jugadores Clave y Admiraciones Futbolísticas
La capacidad de Bordalás para potenciar el talento de sus jugadores es notable. Además de los ya mencionados, la anécdota con Romeo Nyom es un ejemplo claro de su filosofía. Nyom, un futbolista polivalente, le expresó su deseo de jugar “da igual dónde”, demostrando un compromiso total que Bordalás valora enormemente, calificándolo como un “profesional de un nivel altísimo”.
En un ejercicio de “soñar que no quede”, se le preguntó a Bordalás a qué jugador actual o histórico le encantaría tener en su Getafe. Sin dudarlo, mencionó a Casquero, un exjugador del Getafe por el que sentía gran admiración: “Casquero me encantaba. Si estuviera ahora en nuestro equipo seguro que nos daría un plus”. Aunque reconoció que figuras como Messi y Cristiano Ronaldo son deseos universales para cualquier entrenador, su enfoque se mantiene firme en los futbolistas que tiene a su disposición, con los que está “encantado”.
Finalmente, al hablar de estadios, Bordalás se rindió a la modernidad y funcionalidad de San Mamés. “Me encanta San Mamés. Es moderno, con muchas comodidades para profesionales y aficionados, alta tecnología...”, describió, evidenciando su aprecio por las infraestructuras que mejoran la experiencia futbolística tanto para los protagonistas como para los espectadores.
Preguntas Frecuentes sobre José Bordalás y el Getafe
- ¿Qué es lo que más le preocupa a Bordalás de la crisis del coronavirus?
- Le preocupa la cantidad de fallecidos y afectados, así como que los profesionales sanitarios no hayan tenido los medios suficientes para realizar su trabajo.
- ¿Qué echa de menos el entrenador del Getafe durante la pandemia?
- Echa de menos el día a día, la rutina de los entrenamientos, el contacto con los jugadores y la competición, que considera el premio al trabajo semanal.
- ¿Continuará Bordalás en el Getafe la próxima temporada?
- Sí, expresó su deseo y felicidad de continuar en el club, donde lleva ya cuatro temporadas.
- ¿Cómo explica José Bordalás la presión alta de su equipo?
- Afirma que viendo al equipo jugar “sobran las palabras”. Su presión alta busca que el rival no pueda hacer su juego, haciendo del Getafe un equipo “incómodo”.
- ¿Cuál ha sido el día más feliz de Bordalás como entrenador?
- Uno de sus momentos más felices fue el día del ascenso con el Getafe, por la situación en la que llegó al club y cómo terminó la temporada.
- ¿Qué significa para Bordalás ser el mejor entrenador de la historia del Getafe según la afición?
- Lo considera “algo increíble” y un “auténtico honor”, especialmente al saber que han pasado por el club grandes técnicos.
- ¿Qué jugador actual o histórico le gustaría tener a Bordalás en su equipo?
- Mencionó a Casquero, un exjugador del Getafe que le encantaba y que cree que daría un “plus” al equipo actual.
- ¿Qué estadio ha impresionado más a Bordalás?
- San Mamés, por ser moderno, cómodo y con alta tecnología.
- ¿Qué opina Bordalás sobre los ERTES en LaLiga?
- Le sorprendió que tantos clubes hicieran ERTES tan pronto, especialmente aquellos que luego realizan fichajes millonarios. Destaca la buena gestión del Getafe en este aspecto.
- ¿Qué significaría ganar la Europa League para el Getafe?
- Sería “algo extraordinario para el club”, aunque reconoce la dificultad de la competición.
- ¿Qué jugador de la plantilla del Getafe le ha sorprendido más a Bordalás?
- Ha habido muchos, pero mencionó a Maksimović, Mauro Arambarri, Jaime Mata por su adaptación y rendimiento, y Cucurella por su alto nivel este año.
José Bordalás se erige como un entrenador de principios firmes, pasión inquebrantable y una profunda conexión humana con su entorno. Su visión del fútbol va más allá de la táctica, concibiéndolo como un motor de vida, una fuente de desestrés y, en última instancia, el escenario donde ha vivido algunos de sus momentos más felices. Su legado en el Getafe es el de un transformador, un forjador de sueños que, con cada ascenso y cada victoria, sigue construyendo una historia de éxito y honor en el fútbol español.
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