¿Por qué el Alavés está fuera de los puestos de descenso?

La Furia de Luis García Plaza: El Alma del Alavés

25/05/2020

Valoración: 4.31 (5811 votos)

El fútbol, más allá de la táctica y la técnica, es una explosión de emociones. Pocas veces esta verdad se manifiesta con tanta crudeza y autenticidad como en los banquillos, donde la tensión se acumula minuto a minuto, esperando un desenlace que puede ser glorioso o devastador. Y si hay un momento que encapsuló esta montaña rusa emocional al cierre de 2023, fue la dramática conclusión del partido entre el Deportivo Alavés y el Real Madrid en Mendizorroza, y la subsiguiente reacción de su estratega, Luis García Plaza.

¿Qué pasó con Real Madrid y Deportivo Alavés?
Real Madrid y Deportivo Alavés se enfrentaron en la jornada 18 de la liga española, la cual también sirvió para bajar el telón de un 2023 lleno de mucho fútbol. Bajo un marco espectacular en el estadio Mendizorroza, el club blanco se quedó con el triunfo (0-1) de manera agónica.

Aquel 21 de diciembre, el estadio de Mendizorroza se vestía de gala para recibir al líder de La Liga, el Real Madrid. El ambiente era de expectación, con la afición alavesista soñando con un punto, o incluso una victoria, que les permitiera cerrar el año con broche de oro y consolidar su buena racha. El Alavés, bajo la batuta de Luis García Plaza, había demostrado ser un equipo rocoso, difícil de batir, especialmente en su feudo. La primera mitad transcurrió con un equilibrio táctico notable. Ambos equipos se respetaban, las defensas se imponían y las oportunidades de gol escaseaban, augurando un partido decidido por detalles.

Índice de Contenido

Un Giro Inesperado: La Expulsión de Nacho

La segunda mitad comenzó con un acontecimiento que prometía cambiar radicalmente el guion del partido. En el minuto 54, el capitán del Real Madrid, Nacho Fernández, fue expulsado tras una entrada muy fuerte sobre un rival. La tarjeta roja directa dejaba al conjunto blanco con diez hombres sobre el campo durante gran parte del segundo tiempo. Para el Alavés, esta situación era una bendición caída del cielo. La ventaja numérica era la oportunidad perfecta para presionar, buscar espacios y, finalmente, romper el empate. Los aficionados en Mendizorroza rugieron con renovado fervor, empujando a su equipo a aprovechar la superioridad.

Sin embargo, a pesar de jugar con un hombre más, el Alavés no logró capitalizar la situación. La defensa del Real Madrid, liderada por un inquebrantable Rüdiger y un Courtois seguro bajo palos, se mantuvo firme. Los vitorianos intentaron, empujaron, pero la ansiada oportunidad de gol no llegaba. El tiempo se escurría y la frustración comenzaba a instalarse, tanto en el campo como en el banquillo. La posibilidad de sumar un punto vital ante uno de los gigantes de la liga parecía cada vez más real, y eso, en sí mismo, era un logro significativo.

El Gol Agónico de Lucas Vázquez y la Explosión de Rabia

Cuando el reloj marcaba el minuto 92, y el partido agonizaba, llegó el momento que lo cambió todo. Un córner a favor del Real Madrid. La última jugada, la última oportunidad. Toni Kroos ejecutó el saque de esquina y, en una acción que quedará grabada en la memoria de los aficionados alavesistas, Lucas Vázquez, completamente solo en el área chica, remató de cabeza. El balón se coló en la portería de Sivera, desatando la euforia en el banquillo madridista y sumiendo a Mendizorroza en un silencio atónito.

Pero si hubo una reacción que acaparó todas las miradas, fue la de Luis García Plaza. La cámara de DAZN, que seguía de cerca al técnico vitoriano, captó un momento de pura y descontrolada rabia. La escena fue impactante: el entrenador pateó una nevera de bebidas, volcándola con fuerza. Luego, se acercó a la banda y, en un arrebato de frustración, zarandeó a uno de los integrantes de su staff técnico, agarrándolo del pecho mientras juraba en arameo y gesticulaba de forma descontrolada. Se quitó el chaquetón y el gorro, lanzándolos al suelo con furia. De regreso a su asiento en el banquillo, continuó gritando, soltando potadas y llegando incluso a darse cabezazos y patadas al aire. Era la personificación de la impotencia y el enfado al ver cómo todo el esfuerzo de su equipo se desvanecía en el último suspiro por un error puntual.

Las Explicaciones Post-Partido: La Voz de la Frustración

Tras el pitido final, y aún con la adrenalina a flor de piel, Luis García Plaza tuvo que enfrentarse a los micrófonos. Sus declaraciones, cargadas de la amargura del momento, reflejaban la decepción que sentía. “No me apetece hablar, pero tengo que cumplir con esto”, reconoció a pie de campo, todavía caliente. La procesión iba por dentro, pero su profesionalidad le obligaba a dar la cara. “Teníamos que haber mandado el balón allí (indicando la otra punta del estadio, a la supuesta portería rival) y se acaba”, lamentó, refiriéndose a la necesidad de haber despejado el balón sin contemplaciones en esa última jugada.

¿Quién es el entrenador del Alavés?
Pero también, el descomunal enfado del entrenador del Alavés, Luis García Plaza. El gol del centrocampista gallego del Real Madrid no fue acogido con alegría, ni mucho menos, en el bando alavesista, especialmente por su entrenador Luis García.

El técnico no ocultó su enfado por el desajuste defensivo que permitió el gol. “Y luego, remata un jugador solo. Estoy más enfadado con esto que con haber estado romos con el balón. No nos puede rematar Lucas solo. Hay que saber jugar a esto”. Para un entrenador meticuloso como él, ver a un rival rematar sin oposición en una acción tan crucial es inaceptable. Horas después, ya más calmado, intentó quitarle hierro al asunto: “Somos personas, no voy a reírme. Si hubiéramos metido un gol, pues habría salido al campo a celebrarlo. Es normal”, bromeó, mostrando el lado humano detrás de la explosión de ira.

El Error Táctico: ¿Dónde Estaba la Defensa?

El análisis posterior reveló el porqué de la furia de Luis García Plaza. En la jugada del córner, la defensa del Alavés cometió un error crucial. Con el Real Madrid jugando con diez, era predecible que buscarían el gol a balón parado, y los centrales madridistas son una amenaza constante. La mayoría de los defensores alavesistas se centraron en cubrir a los grandes peligros aéreos: Antonio Rüdiger y Jude Bellingham, dos auténticas torres en el juego aéreo. Esta concentración en los jugadores más obvios dejó una brecha fatal.

Fue entonces cuando Lucas Vázquez, un jugador de menor estatura (1,73 cm), pero con una gran inteligencia para leer el juego y desmarcarse, aprovechó la situación. Se coló en la defensa, encontrándose completamente libre de marca en el área chica. Su cabezazo fue certero y letal. Este desajuste, esta falta de atención a un jugador que, aunque no era el más imponente físicamente, sí era un rematador nato, fue lo que provocó la reacción desmesurada del técnico. Perder un partido en el último segundo, por un error de concentración en una jugada a balón parado, es uno de los golpes más duros que un entrenador puede encajar.

Impacto en la Clasificación y el Consuelo Relativo

La derrota ante el Real Madrid tuvo consecuencias directas en la tabla clasificatoria para el Alavés. El punto que se escapó en el último instante les hizo bajar de la decimotercera a la decimosexta posición, acercándose peligrosamente a la zona de descenso. Si bien la diferencia con el Sevilla, que en ese momento tenía un partido aplazado, era de solo un punto, la sensación de haber perdido una oportunidad de oro era palpable. Sin embargo, y a pesar de la amargura del momento, el Alavés tenía un consuelo relativo: se fue de vacaciones navideñas fuera de los puestos de descenso, con una ventaja de tres puntos sobre el Celta de Vigo, el primer equipo en la zona roja. Este colchón, aunque mínimo, permitía un respiro y la tranquilidad necesaria para afrontar el parón invernal.

Preguntas Frecuentes sobre Luis García Plaza y el Alavés

A continuación, respondemos a algunas de las preguntas más comunes sobre el entrenador del Alavés y los recientes acontecimientos:

¿Quién es el actual entrenador del Deportivo Alavés?

El actual entrenador del Deportivo Alavés es Luis García Plaza. Asumió el cargo en junio de 2022 y logró el ascenso del equipo a La Liga en la temporada 2022-2023.

¿Qué sucedió en el partido entre el Alavés y el Real Madrid?

El Real Madrid venció al Deportivo Alavés por 0-1 en la jornada 18 de La Liga, con un gol de Lucas Vázquez en el minuto 92. El partido estuvo marcado por la expulsión de Nacho Fernández en el minuto 54, dejando al Real Madrid con 10 jugadores.

¿Quién es el entrenador del Alavés?
Pero también, el descomunal enfado del entrenador del Alavés, Luis García Plaza. El gol del centrocampista gallego del Real Madrid no fue acogido con alegría, ni mucho menos, en el bando alavesista, especialmente por su entrenador Luis García.

¿Por qué se enfadó tanto Luis García Plaza?

Luis García Plaza reaccionó con una furia desmedida al gol de Lucas Vázquez en el tiempo de descuento porque significó perder un punto vital en casa contra el líder de la liga, después de que su equipo hubiera realizado un gran esfuerzo defensivo y jugara con superioridad numérica durante gran parte de la segunda mitad. El gol llegó por un desajuste defensivo en una jugada a balón parado.

¿Cómo afectó este resultado al Deportivo Alavés en la tabla?

La derrota hizo que el Alavés bajara de la decimotercera a la decimosexta posición en la tabla de La Liga. A pesar de la caída, el equipo se mantuvo fuera de los puestos de descenso, con una ligera ventaja sobre los equipos de la parte baja.

¿Está el Alavés en puestos de descenso actualmente?

No, a pesar de la derrota ante el Real Madrid, el Deportivo Alavés no se encontraba en puestos de descenso al finalizar el año 2023. Mantenía una distancia de tres puntos con el primer equipo en la zona de descenso.

La Pasión de un Entrenador

La escena de Luis García Plaza en Mendizorroza no fue solo un arrebato de ira, sino una manifestación pura de la pasión que conlleva el fútbol de élite. Detrás de cada grito, cada gesto, hay horas de trabajo, planificación, sacrificio y una inversión emocional inmensa. Un entrenador vive y respira por su equipo, y ver cómo el trabajo de semanas se desmorona en un instante, especialmente por un error evitable, puede ser devastador.

La reacción del técnico del Alavés, aunque extrema, es un recordatorio de que los protagonistas del fútbol son, ante todo, seres humanos. Con sus frustraciones, sus esperanzas y su inquebrantable deseo de ganar. Luis García Plaza es, sin duda, un entrenador que vive el fútbol con una intensidad fuera de lo común, y ese carácter, esa entrega, es precisamente lo que lo convierte en una figura tan fascinante y, a menudo, tan querida por su afición, incluso en los momentos más difíciles.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Furia de Luis García Plaza: El Alma del Alavés puedes visitar la categoría Fútbol.

Subir