01/09/2019
En el vibrante mundo del atletismo, la figura del entrenador es mucho más que un simple instructor; es un mentor, un estratega, un pilar fundamental en la formación no solo de atletas de élite, sino también de individuos. Su influencia puede ser tan profunda que define trayectorias, forja caracteres y, en ocasiones, lamentablemente, puede dejar cicatrices imborrables. Este artículo explora las diversas facetas de estos profesionales, desde aquellos que dedican su vida a la pasión y el desarrollo deportivo, hasta los desafíos éticos y legales que la profesión a veces enfrenta, y la incansable labor de quienes construyen el futuro del deporte desde las bases.
La pasión por el atletismo impulsa a muchos a dedicarse a la enseñanza y el entrenamiento. Un claro ejemplo de esta dedicación es Ximo Mollà, un Entrenador Nacional de Atletismo cuya trayectoria profesional es un testimonio de cómo un hobby puede transformarse en una vocación de vida. Licenciado en Filología y graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFE), Mollà personifica la combinación ideal de conocimiento técnico y una profunda comprensión humana. Su perfil, compartido el 30 de marzo de 2022, resalta cómo su amor por el running ha sido el motor que lo llevó a convertir su pasatiempo en su trabajo. Un entrenador nacional de su calibre no solo posee las credenciales académicas y deportivas necesarias, sino que también aporta una perspectiva integral que abarca desde la preparación física y táctica hasta el bienestar mental de sus pupilos. Su labor es crucial para el desarrollo del talento a nivel nacional, sentando las bases para futuras generaciones de atletas y contribuyendo al prestigio del atletismo de un país.
Sin embargo, la profesión de entrenador de atletismo, como cualquier otra que implica una relación de poder y confianza, no está exenta de desafíos y responsabilidades graves. La sombra más oscura que puede cernirse sobre este rol es el abuso de dicha confianza. El caso de José Jacinto López López, ex atleta y entrenador de atletismo en Colombia, es un doloroso recordatorio de la vulnerabilidad de los jóvenes atletas y la imperante necesidad de mecanismos de protección robustos. Residente en Tunja, López López ha sido objeto de múltiples denuncias por presunto acceso carnal abusivo contra menores de 14 años, un crimen que la Fiscalía ha investigado con la máxima seriedad. La Fiscalía General de la Nación, a través de la Dirección Seccional de Bogotá, ha llevado a cabo una exhaustiva investigación que culminó con la imputación de cargos contra López López.
Según la información proporcionada por el director Seccional de Fiscalías de Bogotá, José Manuel Martínez Malaver, el entrenador, en su calidad de docente y formador, habría abusado de su posición para influenciar y agredir sexualmente a jóvenes atletas. Una de las denuncias, formulada en Chiquinquirá (Boyacá) el 11 de junio de 2020, relata que una joven fue víctima de estos delitos sexuales por parte de su entrenador desde el año 2012. Los hechos denunciados habrían ocurrido en diversas ciudades como Barranquilla y Bogotá, coincidiendo con entrenamientos y competencias. La gravedad de las acusaciones se extiende a un presunto acceso carnal en un hotel de Bogotá en 2013, y lo que es aún más alarmante, la denuncia de que en 2015 la menor quedó embarazada de su victimario, quien la habría obligado a abortar en una clínica clandestina. Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, la Fiscalía formuló imputación por los delitos de acceso carnal violento, acto sexual violento con menor de 14 años, y aborto. A pesar de la gravedad de los cargos, López López no aceptó la imputación, y otras investigaciones por delitos sexuales contra jóvenes en Boyacá siguen en curso, lo que subraya la importancia de mantener la vigilancia y la denuncia en el ámbito deportivo para proteger a los más vulnerables.
Este caso pone de manifiesto la crítica necesidad de establecer y mantener protocolos rigurosos de seguridad, códigos de conducta éticos y canales de denuncia accesibles y seguros dentro de todas las instituciones deportivas. La confianza depositada en los entrenadores es inmensa, y esa confianza debe ser protegida con la máxima diligencia para asegurar que el ambiente deportivo sea siempre un espacio de crecimiento y desarrollo, nunca de peligro.
Por otro lado, la historia del atletismo está llena de figuras que, con su perseverancia y visión, han forjado verdaderos legados. Joaquín Pérez Pérez, una figura emblemática en el Comesaña de Vigo, es un testimonio de esta dedicación inquebrantable. Nacido en 1952, su vida ha estado intrínsecamente ligada al atletismo desde una edad temprana. Su curiosidad por la prensa deportiva lo llevó a sacrificar el dinero del tranvía para comprar periódicos, optando por ir andando (o corriendo) al trabajo, una decisión que prefiguraba su futura pasión. A los 16 años, se unió al Comesaña, especializándose en pruebas de fondo bajo la tutela de Hipólito Sousa, su primer entrenador. Aunque una condición de nacimiento lo obligó a abandonar su carrera como atleta, su espíritu no decayó. Su esposa, Oliva Román, también entrenadora, fue una influencia clave en su transición hacia la gestión y el entrenamiento.
Joaquín Pérez se sumergió de lleno en el rol de directivo y monitor, ayudando al fallecido Belarmino. Su trayectoria en el club no fue lineal; una década de paréntesis lo llevó al Celta en los años noventa, de la mano de Posada, donde pasó once años. Esta experiencia en un club de mayor envergadura le brindó una perspectiva invaluable. Al regresar al Comesaña en 2002, encontró un club en precario, pero su visión y esfuerzo, junto con el de otros, lo transformaron. Dos décadas después, el Comesaña goza de un buen momento, con más de dos centenares de atletas, muchos de ellos en categorías de formación, y celebra eventos icónicos como el cros Belarmino Alonso, el más longevo del atletismo gallego. La filosofía de Joaquín sobre la dirección es clara: un buen directivo prepara a otros para el relevo, asegurando que el club funcione sin su presencia, una señal de un trabajo bien hecho para la institución, no para la persona. A sus 70 años, su principal preocupación es encontrar ese relevo de garantías.
La figura de Joaquín Pérez también es conocida por su espíritu crítico y lo que él describe como su aversión a las injusticias. Aunque lo consideren polémico, él se ve a sí mismo como alguien que simplemente no tolera las cosas mal hechas y busca la mejora, incluso si eso genera fricción con estamentos como la Federación Galega. Su análisis sobre la “involución” del atletismo, criticando que las federaciones se centren más en cuestiones económicas y de personal que en la actividad deportiva, revela una profunda preocupación por la esencia del deporte. A pesar de las dificultades y las críticas, su vida dedicada al atletismo no tiene fecha de caducidad, lo que demuestra una inquebrantable pasión y compromiso.
La labor del entrenador de atletismo es, por tanto, un mosaico de roles y responsabilidades. Desde el desarrollo técnico y físico, pasando por la guía psicológica y emocional, hasta la gestión administrativa y la defensa de los valores del deporte. Un entrenador no solo enseña a correr, saltar o lanzar; también inculca disciplina, resiliencia, trabajo en equipo y el espíritu de superación. Son los guardianes de la ética deportiva y los promotores de un estilo de vida saludable. En el contexto actual, su rol también se extiende a la creación de entornos seguros y de confianza, donde los atletas, especialmente los más jóvenes, puedan florecer sin temor. La profesionalización de este rol, con la formación académica y la experiencia práctica, es fundamental para garantizar la calidad y la seguridad en el deporte.
A continuación, presentamos una tabla comparativa de los distintos perfiles de entrenadores abordados:
| Entrenador | Rol Principal | Características Destacadas | Desafíos/Legado |
|---|---|---|---|
| Ximo Mollà | Entrenador Nacional | Licenciado en Filología y CAFE; transformó su hobby en profesión. | Desarrollo de talento nacional; ejemplo de vocación. |
| José Jacinto López López | Ex atleta y Entrenador/Docente | Acusado de graves delitos sexuales contra menores; abuso de poder. | Necesidad de protección de atletas; importancia de la denuncia y la justicia. |
| Joaquín Pérez Pérez | Directivo y Monitor de Club | Forjador de legado en Comesaña; espíritu crítico; promotor del atletismo base. | Reconstrucción de clubes; sucesión de liderazgo; defensa de la esencia del deporte. |
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre Entrenadores de Atletismo
¿Qué requisitos debe cumplir un Entrenador Nacional de Atletismo?
Generalmente, un Entrenador Nacional posee una formación académica específica en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (como CAFE) o una titulación equivalente, además de certificaciones federativas que avalan su conocimiento técnico y experiencia práctica. La combinación de teoría y experiencia es crucial.
¿Cómo se garantiza la seguridad de los atletas jóvenes en los programas de entrenamiento?
Para garantizar la seguridad, es fundamental que los clubes y federaciones implementen políticas de protección infantil rigurosas, que incluyan la verificación de antecedentes de los entrenadores, códigos de conducta estrictos, canales de denuncia anónimos y accesibles, y capacitación regular sobre prevención de abuso. La supervisión constante y el apoyo psicológico también son esenciales.
¿Cuál es la diferencia entre un entrenador y un directivo en un club de atletismo?
Un entrenador se enfoca principalmente en la preparación técnica, física y mental de los atletas. Un directivo, como Joaquín Pérez, se encarga de la gestión administrativa, financiera y estratégica del club, incluyendo la organización de eventos, la captación de socios y la visión a largo plazo de la institución. A menudo, un directivo también puede tener un rol de monitor o formador.
¿Es común que los ex atletas se conviertan en entrenadores?
Sí, es muy común y a menudo beneficioso. Los ex atletas aportan una invaluable experiencia práctica, comprensión de las exigencias del deporte y empatía con los desafíos que enfrentan sus pupilos. Sin embargo, su éxito como entrenadores también depende de su capacidad para adquirir conocimientos pedagógicos y de liderazgo.
¿Por qué un entrenador podría ser considerado “polémico”?
Un entrenador puede ser considerado polémico si desafía las normas establecidas, critica públicamente a las federaciones o a otros estamentos, o tiene opiniones fuertes sobre cómo debe gestionarse el deporte. A menudo, esta “polémica” surge de un profundo deseo de mejorar el sistema y corregir injusticias, como en el caso de Joaquín Pérez.
En resumen, la figura del entrenador en el atletismo es tan diversa como fundamental. Desde la dedicación apasionada de profesionales como Ximo Mollà, que transforman su amor por el deporte en una carrera de enseñanza y desarrollo, hasta el incansable trabajo de líderes como Joaquín Pérez, que dedican su vida a construir y mantener la infraestructura de los clubes y la base del atletismo. Sin embargo, es imperativo reconocer y enfrentar las realidades más oscuras, como el caso de José Jacinto López López, para asegurar que el entorno deportivo sea siempre un lugar seguro y de crecimiento para todos los atletas. La integridad, la ética y la protección de los deportistas deben ser los pilares sobre los que se construya cada programa de entrenamiento y cada club, garantizando que la pasión por el atletismo siga siendo una fuerza positiva y transformadora.
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