06/02/2022
El mundo del esquí es vasto y fascinante, abarcando desde la competición de élite hasta la recreación invernal, pasando por su aplicación en el ámbito militar. En España, el Ejército de Tierra ha forjado una rica historia en las disciplinas de nieve, consolidando un equipo que no solo representa al país, sino que también eleva el nivel de sus unidades de montaña. Pero más allá de la destreza en las pistas, existe un pilar fundamental para cualquier esquiador: el adecuado mantenimiento del equipo, siendo el encerado de los esquís una práctica esencial que garantiza rendimiento y seguridad.

Este artículo explora ambas facetas del esquí: la trayectoria y evolución del Equipo de Esquí del Ejército de Tierra (EEET) y la importancia crítica del encerado de los esquís, desglosando el proceso para que cualquier aficionado pueda optimizar su experiencia en la nieve.
La Vanguardia en la Nieve: El Equipo de Esquí del Ejército de Tierra
La historia del esquí militar en España se remonta a la creación de la Escuela Militar de Montaña en 1945. Fue en ese año cuando se organizaron en Candanchú los primeros Campeonatos Nacionales de Esquí en Patrullas Militares, sentando las bases de una tradición que perdura hasta hoy. La experiencia acumulada por los soldados españoles en estas competiciones, así como las crecientes invitaciones a eventos internacionales, impulsaron la necesidad de una estructura más formal.
Así, en el verano de 1983, bajo el impulso del teniente general Saenz de Tejada, Jefe del Estado Mayor del Ejército, nació el Equipo Militar de Esquí, precursor del actual Equipo de Esquí del Ejército de Tierra (EEET). Sus finalidades eran claras y ambiciosas: representar al Ejército español en competiciones de esquí, tanto civiles como militares, a nivel nacional e internacional, y, al mismo tiempo, elevar el nivel técnico y operativo de las Unidades de Montaña. Esta iniciativa buscaba no solo el éxito deportivo, sino también el prestigio del Ejército y, por extensión, de España en el ámbito internacional.
En sus inicios, el Equipo se formó con oficiales y suboficiales de las Unidades de Montaña, seleccionados a través de duras pruebas. Posteriormente, se abrió la puerta a soldados de reemplazo de carácter voluntario, siempre que contaran con una trayectoria deportiva civil avalada por sus federaciones. Este sistema mixto, con una parte “fija” de cuadros de mando que aportaban continuidad y una parte de tropa que elevaba el nivel deportivo, permitió a los atletas mantener su entrenamiento y competición durante el servicio militar, evitando interrupciones en sus carreras deportivas.
El Equipo no estaba (ni está actualmente) activado durante todo el año. Su funcionamiento se centra en el periodo invernal, con una pretemporada en otoño para la preparación física y técnica, seguida de la temporada de competición en invierno. Tras este periodo, los integrantes se reincorporan a sus unidades de origen hasta la siguiente convocatoria. Esta estructura flexible ha permitido al EEET adaptarse a las necesidades operativas del Ejército sin dejar de cumplir sus objetivos deportivos.
Disciplinas y Desafíos Iniciales
Desde sus comienzos, el Equipo no solo se centró en el esquí alpino y nórdico, sino que también abrazó otras disciplinas muy ligadas a las operaciones de las Unidades de Montaña en invierno. Entre ellas, destacan el biatlón (una combinación de esquí de fondo y tiro) y el esquí de montaña (travesía). Estas modalidades, aunque quizás menos conocidas en España en aquel entonces, eran fundamentales en los ejércitos de países amigos y aliados, lo que reforzaba el valor estratégico de la participación española.
Los comienzos no fueron fáciles. La participación en la primera temporada 83/84 en competiciones nacionales y una internacional en Italia, si bien generó interés y buenos resultados iniciales, también puso de manifiesto los desafíos inherentes a la competición de alto nivel. Entre los problemas más acuciantes se encontraban la insuficiencia de personal para asegurar la continuidad y la asistencia a todos los eventos necesarios, un periodo de activación de solo 4-5 meses que resultaba insuficiente para la preparación adecuada, y la clara falta de material técnico al nivel de la alta competición (esquís profesionales, ceras específicas, bastones e incluso carabinas para biatlón).
Sin embargo, gracias al esfuerzo personal y el tesón de sus primeros Jefes y componentes, la situación comenzó a cambiar. La Superioridad fue tomando conciencia de la importancia estratégica del Equipo, lo que llevó a una mejora progresiva de sus condiciones de trabajo. Los primeros podios internacionales llegaron en Suiza (1986) y Alemania (1988), confirmando el acierto de la iniciativa.

Evolución y Consolidación del EEET
La evolución del Equipo se reflejó también en su denominación y estructura. En 1989, pasó a llamarse Equipo Nacional Militar de Esquí. Y en el año 2000, por orden del Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), adoptó su nombre actual: Equipo de Esquí del Ejército de Tierra (EEET). Esta etapa marcó un hito importante, pues se constituyó su estructura orgánica, se definieron sus actividades y se le dotó de créditos específicos, lo que supuso un reconocimiento institucional y un apoyo fundamental para su desarrollo.
Durante casi 30 años de existencia, 198 componentes, entre Jefes, Oficiales, Suboficiales y Tropa, han formado parte del EEET. Este equipo se ha convertido en un referente, un espejo en el que se miran otras instituciones deportivas, tanto civiles como militares. La capacidad de sacrificio y el ejemplo de sus integrantes han llevado al EEET a un nivel de excelencia que, a pesar de las limitaciones económicas, les ha permitido incluso estar en condiciones de representar al Ejército español en unas Olimpiadas.
Actualmente, el EEET compite activamente en diversas especialidades:
- Esquí de Fondo (Clásico y Patinador)
- Esquí Alpino (Slalom, Gigante y Supergigante)
- Biatlón (Sprint, Persecución, Individual y Relevos)
- Esquí de Montaña (Individual, Vertical y Relevos)
Además, es frecuente su participación en otras competiciones como el Biatlón de verano, Rollerski, Triatlón blanco, o pruebas de carácter militar que puedan surgir puntualmente, demostrando la versatilidad y el alto nivel de preparación de sus miembros.
Evolución del Equipo de Esquí del Ejército de Tierra
| Año | Denominación | Hitos Relevantes |
|---|---|---|
| 1945 | Campeonatos Nacionales de Esquí en Patrullas Militares | Inicio de las competiciones militares de esquí. |
| 1983 | Equipo Militar de Esquí | Creación por el Tte. Gral. Saenz de Tejada. Primeras participaciones internacionales. |
| 1986 | Equipo Militar de Esquí | Primeros podios internacionales (Suiza). |
| 1988 | Equipo Militar de Esquí | Podios internacionales (Alemania). |
| 1989 | Equipo Nacional Militar de Esquí | Cambio de denominación. |
| 2000 | Equipo de Esquí del Ejército de Tierra (EEET) | Constitución de estructura orgánica, asignación de créditos específicos. Consolidación. |
| Actualidad | Equipo de Esquí del Ejército de Tierra (EEET) | Referente nacional e internacional, compite en múltiples disciplinas. |
El Secreto de un Deslizamiento Perfecto: ¿Por Qué Encerar Tus Esquís?
Más allá de la alta competición militar, el esquí es una actividad que millones de personas disfrutan cada invierno. Para que esta experiencia sea óptima, el cuidado y mantenimiento del equipo es absolutamente esencial. Dentro de este mantenimiento, el encerado de los esquís ocupa un lugar primordial, a menudo subestimado por los esquiadores menos experimentados.
Los esquís modernos están fabricados principalmente con polietileno, un material plástico muy resistente. Sin embargo, como cualquier plástico, es susceptible al desgaste y al deterioro debido al constante roce con la nieve, el hielo, y ocasionalmente, con piedras o elementos metálicos. Este desgaste puede generar pequeñas hendiduras y una superficie rugosa en la base del esquí, afectando negativamente el deslizamiento y la sensación al esquiar.
Encerar los esquís no es un mero lujo, sino una necesidad que aporta múltiples beneficios cruciales:
- Mayor velocidad: Una suela encerada reduce drásticamente la fricción con la nieve, permitiendo un deslizamiento más rápido y fluido.
- Facilidad en los giros: Un buen deslizamiento facilita las transiciones y los giros, haciendo que la maniobrabilidad sea más sencilla y menos exigente físicamente.
- Aumento de la durabilidad: La cera actúa como una capa protectora, previniendo el desgaste prematuro de la suela y prolongando significativamente la vida útil de tus esquís. Esto se traduce en un ahorro económico a largo plazo al no tener que reemplazar el equipo con tanta frecuencia.
- Mejor conservación: La cera protege la suela de la oxidación y el secado, especialmente durante los periodos de almacenamiento.
- Mayor seguridad: Un esquí que se desliza de manera predecible y suave permite un mayor control, lo que se traduce directamente en una mayor seguridad para el esquiador.
Guía Paso a Paso: Cómo Encerar Tus Esquís en Casa
El encerado de esquís es un proceso que, aunque requiere cierta atención y las herramientas adecuadas, puede realizarse en casa. A continuación, se detalla el procedimiento para un encerado en caliente, el método más efectivo y duradero.
1. Preparación y Limpieza de la Suela
Antes de aplicar la cera, la suela del esquí debe estar impecable. Este paso es fundamental para asegurar una buena adherencia y distribución de la cera.
- Cepillado inicial: Pasa un cepillo de cobre por toda la suela en el mismo sentido (de la punta a la cola) con cuidado de no dañarla. Esto ayuda a eliminar residuos de cera antigua y suciedad incrustada.
- Cepillado final: Repite el proceso con un cepillo de nailon. Este cepillo es más suave y ayuda a pulir la superficie.
- Limpieza con disolvente: Aplica un disolvente específico para esquís sobre un paño y pásalo por toda la suela. Deja que actúe unos minutos para que descomponga cualquier residuo graso o de suciedad.
- Retirada de residuos: Pasa un papel de celulosa o un paño limpio para recoger los residuos y secar la suela.
2. Reparación de Agujeros (si es necesario)
Si la suela presenta algún agujero o raspadura profunda, es crucial repararlo antes de encerar.
- Relleno: Rellena el agujero con cófix (o P-Tex), un material similar al polietileno de la suela. Puedes derretir el cófix con una llama (con precaución) o una plancha especial.
- Enfriamiento y retirada de sobrante: Deja que el cófix se enfríe y solidifique completamente. Una vez frío, retira el material sobrante con una rasqueta metálica, nivelándolo con la superficie de la suela.
- Lijado: Pasa una lija fina sobre la zona reparada para igualar la superficie y asegurar una transición suave.
3. Materiales Necesarios para el Encerado
- Cera para esquís: La elección de la cera es crucial. Existe una amplia gama que varía según la temperatura y humedad de la nieve. Las ceras de color oscuro suelen ser para nieves más frías, mientras que las de color claro son para nieves más cálidas. También hay ceras universales, pero su durabilidad es menor.
- Plancha de encerado: Lo ideal es una plancha específica para esquís, ya que mantiene una temperatura constante y evita dañar la suela. No uses una plancha de ropa de vapor.
- Gatos de sujeción: Imprescindibles para mantener el esquí firmemente sujeto y estable durante el proceso.
- Rasqueta de metacrilato (plástica): Para retirar el exceso de cera.
- Cepillo de nailon o crin: Para pulir la suela después de rasquetear.
- Paños limpios.
4. Proceso de Encerado en Caliente
Una vez que los esquís estén limpios y preparados, se puede proceder al encerado.

- Sujeción del esquí: Coloca el esquí en los gatos de sujeción, con la suela hacia arriba y nivelada.
- Aplicación de la cera: Calienta la plancha a la temperatura recomendada por el fabricante de la cera. Acerca la cera a la plancha para que se derrita y gotee sobre la suela del esquí, formando una línea de gotas desde la punta hasta la cola.
- Extensión de la cera: Con la plancha caliente (sin pegarla directamente a la suela, mantenla a una mínima distancia para no quemar el polietileno), extiende las gotas de cera de manera uniforme, cubriendo toda la superficie de la suela con una película fina. Realiza movimientos lentos y constantes.
- Secado de la primera capa: Deja que esta primera capa de cera se seque y enfríe completamente (unos 15-30 minutos).
- Segunda capa (opcional pero recomendable): Repite el proceso de aplicación de cera y extensión para asegurar una cobertura óptima y una mayor durabilidad. Deja secar nuevamente.
- Rasqueteado: Una vez que la cera esté completamente seca y fría, utiliza la rasqueta de metacrilato para retirar el exceso de cera. Trabaja desde la punta hasta la cola, aplicando una presión uniforme. Verás cómo se forma una capa de cera retirada. Es importante retirar la mayor cantidad de cera posible, dejando solo una capa muy fina y pulida.
- Cepillado final: Por último, pasa un cepillo de nailon o crin varias veces sobre la suela, siempre en el sentido del deslizamiento (de punta a cola). Esto ayuda a estructurar la suela, eliminar los últimos residuos de cera y pulir la superficie para un deslizamiento óptimo.
Encerado en Frío
Como alternativa al encerado en caliente, existe el encerado en frío. Es un método más sencillo y rápido, que utiliza un tubo aplicador o un spray. Simplemente se aplica una fina capa de producto con una esponja y se deja secar rápidamente. Sin embargo, su durabilidad es considerablemente menor que la del encerado en caliente, por lo que se recomienda principalmente para retoques rápidos o para esquiadores ocasionales.
Comparativa: Encerado en Caliente vs. Encerado en Frío
| Característica | Encerado en Caliente | Encerado en Frío |
|---|---|---|
| Durabilidad | Alta (varios días de esquí) | Baja (1-2 días de esquí) |
| Rendimiento | Óptimo deslizamiento y protección | Mejora básica del deslizamiento |
| Complejidad | Requiere herramientas y técnica | Sencillo y rápido |
| Tiempo | Más tiempo de preparación y secado | Secado rápido |
| Equipo Necesario | Plancha, gatos, rasqueta, cera específica | Aplicador de cera líquida/spray |
| Recomendado para | Esquiadores frecuentes, competición, mantenimiento profundo | Retoques rápidos, esquiadores ocasionales, emergencia |
Preguntas Frecuentes sobre Esquí y Mantenimiento
¿Con qué frecuencia debo encerar mis esquís?
La frecuencia ideal depende del uso. Para un esquiador promedio, se recomienda encerar los esquís cada 3-5 días de esquí o al menos una vez al mes si se esquía regularmente. También es crucial encerarlos al final de la temporada para protegerlos durante el almacenamiento estival.
¿Qué tipo de cera debo usar?
La cera debe elegirse en función de la temperatura de la nieve y, en menor medida, de la humedad. Las ceras más duras son para nieve fría (azules, verdes), las medias para temperaturas intermedias (violetas) y las blandas para nieve cálida o húmeda (rojas, amarillas). Las ceras universales son una opción si no estás seguro, pero ofrecen menor rendimiento y durabilidad.
¿Es necesario encerar esquís nuevos?
Sí, es altamente recomendable. Aunque los esquís nuevos suelen venir con una capa de cera de fábrica, esta suele ser básica y no optimizada para las condiciones específicas de la nieve. Un encerado adecuado desde el principio prepara la suela y mejora significativamente el rendimiento.
¿Qué es el biatlón militar?
El biatlón militar es una disciplina que combina el esquí de fondo con el tiro con carabina. Los competidores deben demostrar tanto resistencia física en el esquí como precisión en el tiro, a menudo bajo condiciones de fatiga. Es una prueba exigente que requiere habilidades muy específicas.
¿Cuándo se fundó el Equipo de Esquí del Ejército de Tierra?
El precursor del actual Equipo de Esquí del Ejército de Tierra, el Equipo Militar de Esquí, fue creado en el verano de 1983. Sin embargo, la tradición de los campeonatos militares de esquí se remonta a 1945.
¿Quiénes pueden formar parte del EEET?
Históricamente, el equipo se ha formado con oficiales y suboficiales de las Unidades de Montaña, seleccionados por sus resultados. Posteriormente, se incorporaron soldados de reemplazo voluntarios con una trayectoria deportiva civil destacada, permitiendo a los atletas de alto nivel continuar su entrenamiento y competición durante el servicio militar.
En resumen, tanto la dedicación y el espíritu de superación del Equipo de Esquí del Ejército de Tierra como la meticulosa práctica del encerado de esquís, son ejemplos de cómo la pasión por la nieve se traduce en excelencia y en un disfrute pleno de esta actividad. Mantener el equipo en óptimas condiciones no es solo una cuestión de rendimiento, sino también de prolongar la vida útil de nuestra inversión y, lo más importante, garantizar nuestra seguridad en las pistas.
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