¿Qué es la Fabra y para qué sirve?

Fabra i Coats: De Hilandería a Centro Cultural

08/07/2016

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La Fabra i Coats es mucho más que un edificio; es un testimonio vivo de la historia industrial de Barcelona y, a la vez, un faro de la creación contemporánea. Ubicada en el corazón del barrio de Sant Andreu, esta antigua fábrica de hilos y tejidos ha experimentado una metamorfosis extraordinaria, pasando de ser un motor de producción textil a convertirse en un dinámico espacio de creación artística y cultural. Su imponente estructura, que una vez albergó el bullicio de la maquinaria y el trabajo de miles de personas, hoy resuena con la energía de nuevas ideas, proyectos innovadores y diversas expresiones artísticas. Este artículo explorará la rica trayectoria de Fabra i Coats, desde sus orígenes como pionera industrial hasta su actual rol como centro neurálgico para el arte y la comunidad.

¿Qué pasó con la fábrica de Fabra y Coats?
El 2005 se cerró definitivamente la producción en el estado. 5 El recinto fabril se vendió a una inmobiliaria mientras un grupo de ex-trabajadores constituyeron la Asociación Amigos de Fabra y Coats, para salvar la memoria de la fábrica y su patrimonio industrial. 6

La historia de Fabra i Coats es un fascinante relato de evolución, resiliencia y adaptación. Para comprender su importancia actual, es fundamental viajar al pasado y conocer sus raíces como una de las empresas textiles más relevantes de Cataluña y España.

Índice de Contenido

Orígenes y la Era Industrial de Fabra i Coats

La historia de lo que hoy conocemos como Fabra i Coats se remonta a 1839, cuando Ferran Puig i Gibert, un empresario innovador y con amplias conexiones sociales, fundó el «vapor de Hilo» en Sant Andreu de Palomar, una fábrica dedicada a la hilatura. Este fue el germen de una empresa que marcaría un antes y un después en la industria textil catalana. La continuidad familiar se aseguró cuando su hija, Dolors Puig Cerdà, se casó con Camil Fabra i Fontanills, un cliente importante. Así, a partir de 1860, la empresa pasó a denominarse Fernando Puig e hijo (Puig y Fabra), consolidándose como la primera fábrica de troques y ovillos de hilo de algodón de España.

Un hito crucial en la consolidación de la empresa ocurrió en 1884 con la fusión con “Manuel Portabella e hijo”, también conocidos como “los alemanes”. Esta unión dio origen a Hilaturas Fabra, una entidad que ya mostraba el poderío y la visión de sus fundadores. Sin embargo, la transformación más significativa llegaría en 1903, tras el fallecimiento de Ferran Puig y Camil Fabra, cuando los hermanos Ferran y Román Fabra y Puig decidieron fusionarse con la casa escocesa J&P Coats. Esta fusión no solo dio lugar a la “Compañía Anónima de Hilaturas Fabra y Coats”, sino que también representó la primera gran inversión extranjera en la economía industrial catalana, consolidando un monopolio en el sector a nivel estatal. La trascendencia de esta unión quedó grabada incluso en el urbanismo local, con la calle de la Y, donde la empresa poseía terrenos, siendo renombrada como Calle de Escocia.

La nueva compañía llevó a cabo una reordenación estratégica de la producción en sus distintas factorías. Mientras que en Sant Martí se mantuvieron las alambradas de lino y algodón y los tejidos para redes de pesca, y en Borgonyà se concentró la hilatura y los torcidos de algodón, la fábrica de Sant Andreu de Palomar se especializó en hilaturas, torcidos, blanqueo, tinte y acabados de hilo de coser. Esta especialización le permitió alcanzar su apogeo, llegando a emplear a más de 1.500 trabajadores en 1915 y, en su momento de mayor esplendor, a cerca de 3.000 personas, la mayoría residentes del propio Sant Andreu.

La empresa no solo destacó por su producción, sino también por sus innovaciones en el ámbito de los servicios sociales. A partir de 1903, con la influencia británica, Fabra i Coats empezó a adoptar características de una colonia industrial, siguiendo el modelo de Borgonyà. En la década de 1930, fue pionera en ofrecer a sus trabajadores una semana de vacaciones pagadas, y su organización interna mejoró progresivamente, llegando incluso a contar con un cuerpo de bomberos propio. Estos beneficios sociales eran vanguardistas para la época, contribuyendo a la lealtad y bienestar de su extensa plantilla obrera.

El complejo de Fabra i Coats, que llegó a ocupar dos manzanas, fue conocido por varios nombres populares a lo largo de su existencia, como «el vapor del hilo», «el vapor de la reguera», «los alemanes», «las hilaturas», «Can Encina», «Can Portabella», «Can Pecho» o «Can Fabra». Cada uno de estos apelativos reflejaba aspectos de su funcionamiento (el uso del vapor), el origen de sus directivos, o su rol como gran empleador y benefactor social.

El Declive y la Transformación

A partir de 1970, la era dorada de Fabra i Coats comenzó a declinar. Se iniciaron los cierres de instalaciones y los despidos de trabajadores, un reflejo de los cambios en la industria textil global. Las diferentes naves fueron cesando su actividad progresivamente hasta que, en 2005, la producción en la fábrica de Sant Andreu cesó definitivamente, marcando el fin de una era industrial de más de 160 años.

Tras el cierre, el recinto fabril fue vendido a una inmobiliaria. Sin embargo, un grupo de extrabajadores, conscientes del inmenso valor histórico y cultural del lugar, constituyeron la Asociación Amigos de Fabra y Coats. Su misión era clara: salvar la memoria de la fábrica y preservar su valioso patrimonio industrial. Gracias a su incansable labor, en 2009 se firmó un convenio de colaboración con el distrito de Sant Andreu y el Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB), mediante el cual los Amigos cedieron al ICUB los objetos y testimonios recuperados del pasado industrial de la fábrica. El Museo de Historia de Barcelona (MUHBA) se hizo cargo de estos objetos, destinándolos a un futuro centro interpretativo sobre la ciudad y el trabajo.

La visión de futuro para Fabra i Coats tomó forma cuando el Ayuntamiento de Barcelona adquirió el resto del espacio que ocupaba la antigua fábrica con el ambicioso objetivo de convertirla en un Centro Cultural y de Creación. De los 12.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, se proyectó destinar gran parte a albergar a unos 2.000 jóvenes creadores, convirtiendo el complejo en un pilar clave del plan municipal para transformar antiguos edificios industriales en laboratorios de creación artística.

¿Qué es la Fabra y para qué sirve?
Como espacio de difusión, La Fabra genera y acoge un intenso programa de actividades públicas vinculadas a las prácticas artísticas y culturales contemporáneas. Estos programas de ciudad ayudan a reforzar el barrio de Sant Andreu como polo creativo y cultural. Objetivos

El proyecto de remodelación, ideado por los arquitectos Francesc Bacardit y Manuel Ruisánchez, se concibió bajo una filosofía particular: “Queremos que Fabra y Coats sea una fábrica okupada por la creación. El modelo okupa guía nuestra propuesta: una intervención que garantice la nueva función del edificio, pero que al mismo tiempo sea mínima [...] un trabajo de consolidación, rehabilitación y compartimentación que permita acoger al máximo de creadores, favorezca su tarea y fomente su convivencia”. Esta visión se materializó en el uso de paneles separadores flexibles, ligeros y económicos, permitiendo que los espacios puedan “montarse y desmontarse con facilidad para atender a las necesidades cambiantes de los creadores”.

Fabra i Coats: Fábrica de Creación Hoy

El 28 de septiembre de 2012, se inauguraron los primeros 600 metros cuadrados de este nuevo centro, con la exposición «Esto no es una exposición de arte, tampoco, una exposición que reflexiona sobre el concepto de 'exposición'». Inicialmente, la gestión del centro recayó en el Instituto de Cultura de Barcelona y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA). Con el tiempo, se ha previsto la creación de una mesa curatorial a partir de concursos públicos para seleccionar las exposiciones, y el centro continúa ampliándose hasta ocupar las tres plantas del edificio, sumando unos 2.450 metros cuadrados destinados a la creación.

Fabra i Coats - Fábrica de Creación es hoy un equipamiento municipal de referencia que busca dar respuesta a todas las fases de los procesos creativos y de producción de conocimiento: investigación, creación, producción y exhibición. Su misión principal es generar espacios de trabajo y recursos, poniéndolos a disposición de artistas, colectivos y agentes culturales, así como ofrecer recursos de formación, acompañamiento y visibilidad a los proyectos.

Objetivos Clave de La Fabra:

  • Convertirse en un centro de recursos para la producción artística, la formación y la investigación, fomentando la colaboración con agentes públicos y privados de sectores científicos, académicos y ciudadanos.
  • Impulsar un proyecto de Centro de Creación de Artes Contemporáneas estable, en diálogo con el mapa de equipamientos de artes visuales existentes.
  • Abrir espacios de visibilidad y debate donde, desde los procesos creativos y productivos, se despliegue el nuevo pensamiento en el ámbito de la creación contemporánea.
  • Introducir la práctica musical y el arte sonoro como uno de los ejes principales, enriqueciendo la oferta cultural del centro.
  • Ayudar a conectar las propuestas artísticas con los múltiples circuitos de difusión y distribución, tanto a nivel local como estatal e internacional.
  • Impulsar el trabajo en red y la conexión territorial, fortaleciendo la relación con la comunidad de Sant Andreu y sus proximidades.
  • Acercar las prácticas artísticas y culturales a la comunidad educativa, promoviendo la participación y el aprendizaje.
  • Desarrollar estrategias de comunicación efectivas para incrementar el número de usuarios, comunidades y público en torno al equipamiento.
  • Consolidarse como un espacio de innovación social y cultural, contribuyendo al desarrollo de nuevas ideas y soluciones para la sociedad.

Como espacio de difusión, La Fabra genera y acoge un intenso programa de actividades públicas vinculadas a las prácticas artísticas y culturales contemporáneas. Estos programas de ciudad no solo enriquecen la oferta cultural de Barcelona, sino que también ayudan a reforzar el barrio de Sant Andreu como un importante polo creativo y cultural, un legado que transforma su patrimonio industrial en un vibrante epicentro de la cultura y el arte.

Comparación: Fabra i Coats Ayer y Hoy

AspectoFabra i Coats (Era Industrial)Fabra i Coats (Fábrica de Creación)
Propósito PrincipalProducción industrial de hilos y tejidosCreación, investigación y difusión artística y cultural
PropiedadEmpresa privada (Compañía Anónima Hilaturas de Fabra y Coats)Equipamiento municipal (Ayuntamiento de Barcelona)
UsuariosTrabajadores de la fábricaArtistas, colectivos culturales, público general, estudiantes
Tipo de ActividadManufactura, hilatura, teñidoArtes visuales, escénicas, música, arte sonoro, investigación, formación
Impacto EconómicoGeneración de empleo masivo, contribución al PIB industrialImpulso a la economía creativa, desarrollo cultural local
LegadoHistoria industrial, patrimonio arquitectónicoCentro de innovación cultural, polo artístico, memoria histórica
EntornoFábrica activa con ruido de maquinariaEspacio de creación, ensayo y exhibición con actividades públicas

Preguntas Frecuentes sobre Fabra i Coats

¿Qué tipo de actividades se pueden encontrar en Fabra i Coats?

Fabra i Coats alberga una amplia gama de actividades artísticas y culturales, incluyendo exposiciones de arte contemporáneo, residencias para artistas, conciertos de música y arte sonoro, espectáculos escénicos, talleres de formación, seminarios, conferencias y eventos comunitarios. Es un espacio multidisciplinar que apoya todas las fases del proceso creativo.

¿Quién puede utilizar los espacios y recursos de Fabra i Coats?

Los espacios y recursos de Fabra i Coats están principalmente dirigidos a artistas, colectivos culturales, investigadores y agentes culturales que desarrollan proyectos en diversas disciplinas. El acceso a estos espacios suele gestionarse a través de convocatorias públicas o acuerdos con el Ayuntamiento de Barcelona. Además, el público general puede disfrutar de su extensa programación de actividades y exposiciones.

¿Fabra i Coats es un edificio protegido o parte del patrimonio?

Sí, Fabra i Coats es un Bien Cultural que forma parte del patrimonio cultural de Cataluña y cuenta con protección urbanística a nivel local. Su valor histórico y arquitectónico, como ejemplo destacado de arquitectura industrial, ha sido reconocido y preservado durante su transformación.

¿Cuál fue el rol de la fábrica en la historia de Sant Andreu?

La fábrica de Fabra i Coats fue un pilar fundamental en la historia de Sant Andreu. Fue uno de los principales motores económicos y demográficos del barrio, atrayendo a miles de trabajadores y contribuyendo al crecimiento y desarrollo urbano. Más allá del empleo, la empresa implementó beneficios sociales pioneros, forjando una fuerte identidad de comunidad obrera y dejando una huella indeleble en la memoria colectiva del barrio.

¿Cómo contribuye Fabra i Coats al desarrollo cultural de Barcelona?

Fabra i Coats se ha consolidado como un centro vital para el desarrollo cultural de Barcelona al impulsar la creación artística contemporánea, apoyar la investigación y la producción de conocimiento, y ofrecer plataformas de exhibición y difusión. Al conectar a artistas con circuitos locales e internacionales y al involucrar a la comunidad educativa, fortalece la red cultural de la ciudad y posiciona a Sant Andreu como un referente en el panorama artístico.

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