23/01/2016
En el implacable telón de fondo de cualquier conflicto bélico, emergen historias que definen el éxito y el fracaso, la gloria y la tragedia. Mientras algunas unidades militares se forjan una reputación de distinción y eficacia, otras, a pesar de sus promesas iniciales, se transforman en dolorosos símbolos de estrategias fallidas. Este es el caso del Regimiento de Paracaidistas 331 de Rusia, una formación que, cargada de altas expectativas para la invasión de Ucrania, terminó por encarnar el desmoronamiento del ambicioso plan del Kremlin de lograr una victoria rápida y contundente. Su trayectoria, desde la autoproclamada élite hasta el sombrío epicentro de las bajas, ofrece una ventana a las realidades brutales de la guerra moderna y a las profundas grietas que puede generar incluso en las narrativas más férreas.

Los "Elegidos" del Ejército Ruso: Una Historia de Prestigio
Los hombres que componían el Regimiento 331 no eran soldados comunes. Se consideraban a sí mismos como la crema y nata del ejército ruso, los auténticos “elegidos”. Esta percepción no era infundada; en un video difundido en mayo de 2021, un general les proclamaba directamente como “lo mejor de lo mejor”. Su historial militar respaldaba en gran medida esta afirmación. La unidad había servido con distinción en diversos escenarios de conflicto, desde los Balcanes hasta Chechenia, y jugó un papel significativo en la intervención rusa de 2014 en la región de Dombás en Ucrania. Además, su presencia era habitual en los grandiosos desfiles militares que se celebraban en la Plaza Roja de Moscú, un honor reservado solo para las formaciones más destacadas y emblemáticas del poderío militar ruso.
El Regimiento 331 también funcionaba como un escaparate de una política militar rusa en evolución: la sustitución progresiva de los soldados de servicio nacional por contraktniki, profesionales bajo contrato. Esta transición buscaba una fuerza militar más experimentada, cohesionada y, presumiblemente, más eficaz en combate. Era, por tanto, comprensible que los altos mandos rusos les asignaran un papel protagonista y crucial en la fase inicial de la invasión a gran escala de Ucrania, confiando en su capacidad para ejecutar una operación rápida y decisiva.
El Despliegue y el Desengaño en Kiev
La misión del Regimiento 331, como parte de las fuerzas aerotransportadas de Rusia, conocidas por el acrónimo VDV, era clara: avanzar desde Bielorrusia hacia la capital ucraniana, Kiev, con la expectativa de una rápida victoria. Esta columna de élite representaba la punta de lanza del asalto, diseñada para golpear con contundencia y desmoralizar la resistencia ucraniana. Sin embargo, lo que se esperaba fuera una marcha triunfal se convirtió rápidamente en un estancamiento. La movilización de estas fuerzas se vio empantanada en los distritos periféricos de Kiev, como Bucha, Irpín y Hostómel, nombres que pronto resonarían con la brutalidad y el horror de la guerra.
Los primeros indicios de que algo no iba según lo planeado surgieron en estas zonas. Videos y reportes comenzaron a mostrar vehículos blindados ligeros del VDV, diseñados para ser ágiles y transportables por aire, dañados y abandonados tras intensos ataques de las fuerzas especiales ucranianas. La promesa de una ofensiva imparable se disolvía entre los escombros y la resistencia inesperada, marcando un punto de inflexión en la percepción de la invencibilidad de esta unidad de élite.
El Alto Precio de la Guerra: Bajas y Silencio
Desde principios de marzo, los informes sobre las muertes de miembros del Regimiento 331 comenzaron a circular, aunque de manera fragmentada y no oficial en Rusia. Una de las primeras y más significativas bajas fue la del coronel Sergei Sukharev, el oficial al mando del regimiento, quien fue abatido en territorio ucraniano el 13 de marzo. Póstumamente, se le concedió la medalla de Héroe de la Federación Rusa, y en su funeral, el viceministro de Defensa, el general Yuri Sadovenko, lo elogió, afirmando que Sukharev “vivía para el futuro, para el futuro de nuestro pueblo, un futuro sin nazismo”. Sin embargo, estas ceremonias y condecoraciones contrastaban con la creciente evidencia de bajas masivas.
El transporte de los cuerpos de los soldados caídos a Kostroma, la comunidad donde tiene su base el regimiento, a 300 kilómetros al noreste de Moscú, tomaba tiempo, y con cada llegada, la realidad de la guerra se hacía más palpable para las familias. Las bajas entre las fuerzas rusas no se informan ampliamente en el país, pero utilizando información de fuentes abiertas, como la BBC ha logrado reconstruir, al menos otros 39 miembros de este regimiento de élite habían perecido. La cifra real, según fuentes locales, podría ser mucho mayor, acercándose a los 100.
Cuando los funerales se multiplicaron, un debate silencioso, pero cargado de emoción, comenzó a desarrollarse en las redes sociales. En los muros de VKontakte, el equivalente ruso de Facebook, las publicaciones prometían “memoria eterna” a los caídos y presentaban imágenes de velas. Los mensajes de dolor y desgarro eran frecuentes. Una mujer, identificándose como la esposa del suboficial Sergei Lobachyov, escribió: “Seryozha, mi esposo más confiable, amoroso y afectuoso. ¡Ahora estás en el cielo y nos protegerás desde allí! Siempre vivirás en nuestros corazones y serás siempre un verdadero héroe para mí!”.
Preguntas Incómodas y Furia en Línea
Aunque muchas publicaciones en las redes sociales parecían aceptar las explicaciones infundadas del Kremlin sobre una guerra contra supuestos fascistas ucranianos, otras mostraban una creciente ansiedad por la falta de información fiable y la magnitud de las pérdidas. En el muro conmemorativo del sargento Sergei Duganov, una mujer expresaba su desesperación: “Nadie sabe nada. El Regimiento 331 está desapareciendo. Casi todos los días se publican fotos de nuestros muchachos de Kostroma. Me da escalofríos. ¿Qué está pasando? ¿Cuándo terminará esto? ¿Cuándo dejará de morir la gente?”. Otra publicación en el mismo contexto exclamaba: “Kostroma ha perdido a tantos jóvenes, qué tragedia”. Y una súplica desgarradora: “Dios, ¿cuántas notificaciones de muerte más recibiremos? Por favor, ten piedad de nuestros niños, ayúdalos a sobrevivir, devuélvelos a casa con sus esposas y madres. ¡Te lo ruego!”.
Hablar abiertamente sobre la guerra en Rusia conlleva grandes riesgos legales y sociales, pero estos indicios de desconfianza y pérdida de fe en los argumentos del Kremlin se hacían cada vez más evidentes. En la página conmemorativa de un sargento, una mujer planteaba una pregunta cargada de resentimiento: “¿Por qué los hijos de los parlamentarios no están en el frente? La mayoría de ellos vive en Europa de todos modos. Los niños comunes mueren sin una buena razón”. Otro usuario, utilizando un lenguaje más crudo, culpaba directamente al presidente Vladimir Putin, afirmando que “jugar a la guerra” había “enviado a miles de tipos a morir”.
Sin embargo, la mayoría de quienes reaccionaban en las redes sociales se mantenían fieles a la narrativa oficial, lo que también generaba confrontaciones directas. En algunos muros conmemorativos de VKontakte, ucranianos publicaron comentarios burlándose de los muertos, a lo que un ruso respondía con furia: “Alexander, vete, maldito nazi. Nuestros soldados son verdaderos héroes. Los rusos nunca han matado a civiles ni a niños, algo que no se puede decir de los ucranianos”.
Fallas Tácticas y Estratégicas del VDV
La furia de estos intercambios en línea palidece en comparación con las experiencias de las fuerzas del VDV sobre el terreno. Durante semanas de combates sangrientos, los paracaidistas rusos fueron alcanzados por la artillería ucraniana, cayeron en emboscadas y se enfrentaron a ataques de infantería. En estas batallas cuerpo a cuerpo, el Regimiento 331 descubrió una lección que unidades VDV anteriores ya habían aprendido en Afganistán: los vehículos blindados, diseñados para ser lo suficientemente ligeros como para ser transportados en aviones, no ofrecen una protección sustancial contra el fuego enemigo directo. Su ligereza, una ventaja en la movilidad aérea, se convirtió en una vulnerabilidad fatal en los enfrentamientos terrestres.
En los barrios destruidos alrededor de Kiev, los paracaidistas rusos se vieron superados por la tenacidad y la eficacia de las fuerzas ucranianas. Lo más sorprendente es que, en muchos casos, los defensores eran simplemente unidades de defensa local o reservistas, lo que revela una falla básica en el sistema de entrenamiento y reclutamiento del VDV. Una unidad de élite, profesional y con un historial de combate, estaba siendo superada por fuerzas menos experimentadas pero con una moral de combate y un conocimiento del terreno superiores. Esto plantea serias preguntas sobre la preparación real de las tropas rusas y la validez de sus doctrinas de despliegue rápido.
El Legado de Ilovaisk y la Reputación Manchada
Las fuerzas ucranianas no tardaron en capitalizar las pérdidas del Regimiento 331, afirmando con entusiasmo que el regimiento había sido "aniquilado". Ilya Ponamarev, un exparlamentario ruso y figura de la oposición que ahora reside en Kiev, señaló que la gente ve el destino del regimiento como un ejemplo perfecto de “karma”. Esta percepción se vincula directamente con los combates de 2014 en Dombás, donde los ucranianos responsabilizaron al Regimiento 331 de la muerte de cientos de soldados ucranianos en Ilovaisk, en lo que consideraron una violación de un acuerdo de alto el fuego. La memoria de ese evento añade una capa de significado a las pérdidas actuales, presentándolas como una especie de retribución histórica.
Aunque el regimiento ha sufrido considerablemente, las afirmaciones ucranianas de que ha sido completamente aniquilado podrían ser exageradas. Sin embargo, es altamente probable que el Regimiento de Paracaidistas haya sido retirado de Ucrania en un tiempo reciente, al menos para reponer sus filas y reevaluar su estrategia. Ciertamente, elementos no identificados del grupo de trabajo VDV fueron filmados el 29 de marzo regresando a Bielorrusia, lo que sugiere una retirada táctica.
El Costo Humano: Más Allá de las Cifras
El precio del fracaso para el Regimiento 331 aumenta a diario. En el momento de la redacción de este artículo, BBC Newsnight había compilado una lista verificada de 39 miembros del Regimiento de Paracaidistas asesinados en Ucrania, entre ellos el soldado Leonid Panteleev. Pero dado que ninguna de esas muertes es más reciente que el 13 de marzo, se puede asumir que decenas más habrán surgido en las semanas posteriores. Los lugareños de Kostroma, la base del regimiento, han manifestado su creencia de que alrededor de 100 miembros del regimiento podrían haber muerto. Lo más desgarrador es que muchas familias nunca recibirán el cuerpo de su ser querido, ya que fueron dejados en el campo de batalla, perdidos en el caos de la retirada o el combate.
Incluso una proyección conservadora de las muertes conocidas, y sus fechas, sugiere que las pérdidas del Regimiento 331 en unas pocas semanas en Ucrania ya superan las de los conflictos en Afganistán y Chechenia combinados. El regimiento que partió lleno de confianza y con el estandarte de la élite en febrero de 2022, ha adquirido el tipo de reputación que ningún soldado querría jamás: la de una unidad diezmada, un símbolo del estancamiento y la brutalidad de un conflicto que no salió como se esperaba. Su historia es un crudo recordatorio de que en la guerra, ni siquiera los “elegidos” son inmunes al fracaso y a la devastación.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Quiénes son los “elegidos” del ejército ruso?
Se refiere al Regimiento de Paracaidistas 331 de Rusia, una unidad de élite de las fuerzas aerotransportadas (VDV) que se consideraba a sí misma como “lo mejor de lo mejor” del ejército ruso debido a su historial y profesionalismo. - ¿Por qué el Regimiento 331 era considerado una unidad de élite?
Por su historial de servicio en conflictos como los Balcanes, Chechenia y Dombás (2014), su participación regular en desfiles en la Plaza Roja de Moscú, y su composición por soldados profesionales bajo contrato (contraktniki), en lugar de reclutas de servicio nacional. - ¿Cuál fue el objetivo principal del Regimiento 331 en la invasión de Ucrania?
Su objetivo era avanzar rápidamente desde Bielorrusia hacia la capital ucraniana, Kiev, como parte de la estrategia de un final rápido de la guerra. - ¿Qué fallas tácticas o estratégicas se identificaron en el desempeño del Regimiento 331?
Se observó que sus vehículos blindados ligeros, diseñados para el transporte aéreo, ofrecían poca protección en combate terrestre. Además, fueron superados por unidades de defensa local y reservistas ucranianos, lo que puso en cuestión su entrenamiento y doctrina. - ¿Cuántas bajas confirmadas ha sufrido el Regimiento 331?
Según informes de fuentes abiertas, se han confirmado al menos 39 muertes, incluyendo la de su coronel, Sergei Sukharev. Sin embargo, las estimaciones locales de Kostroma sugieren que la cifra podría ascender a unos 100 miembros fallecidos. - ¿Cuál es la conexión del Regimiento 331 con los eventos de Ilovaisk en 2014?
Los ucranianos responsabilizan al Regimiento 331 de la muerte de cientos de soldados ucranianos en Ilovaisk en 2014, en lo que se consideró una violación de un alto el fuego. Esto ha llevado a algunos a ver sus actuales pérdidas como una forma de “karma”. - ¿Se ha retirado el Regimiento 331 de Ucrania?
Es probable que el regimiento haya sido retirado para reponer sus filas, aunque las afirmaciones de su "aniquilación" total pueden ser exageradas. Elementos del VDV fueron filmados regresando a Bielorrusia a finales de marzo.
| Conflicto | Bajas Estimadas (Regimiento 331) | Periodo |
|---|---|---|
| Afganistán | Menos de 39 | Años de conflicto |
| Chechenia | Menos de 39 | Años de conflicto |
| Ucrania (2022) | Al menos 39 (confirmadas) Hasta 100 (estimadas localmente) | Primeras semanas de conflicto |
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