14/07/2015
El 18 de julio de 1936, una parte del ejército español, junto con grupos civiles afines, se levantó en armas contra el gobierno legítimo de la Segunda República. Lo que sus líderes esperaban que fuera un golpe de Estado rápido y decisivo para restaurar el orden que ellos consideraban perdido, se transformó en una prolongada y sangrienta guerra civil que desangraría España durante casi tres años. Este levantamiento, conocido como la sublevación de 1936, no fue un evento monolítico, sino el inicio de la conformación de una fuerza militar que, con el tiempo, se consolidaría y marcaría irrevocablemente el futuro del país. Para comprender qué ocurrió con este ejército sublevado, es fundamental analizar sus acciones iniciales, su evolución y su impacto en la sociedad española de la época.

- El Levantamiento de 1936: Un Golpe Transformado en Conflicto Armado
- La Consolidación del Ejército Sublevado y sus Estrategias
- La Brutalidad y las Primeras Ejecuciones: El Caso de Virgilio Leret Ruiz
- De la Sublevación a la Victoria: El Destino Final del Ejército
- Tabla Comparativa: Destinos ante el Ejército Sublevado
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- Conclusión
El Levantamiento de 1936: Un Golpe Transformado en Conflicto Armado
La intención original de los militares sublevados era tomar el control de las principales ciudades y centros de poder en un solo movimiento. Sin embargo, la resistencia inesperada de amplios sectores de la población, de fuerzas de seguridad leales y de partes del propio ejército, hizo que el golpe fracasara en muchas zonas clave. Este fracaso inicial dividió a España en dos bandos: la zona controlada por el gobierno republicano y la zona en manos de los sublevados. Lo que siguió no fue una simple revuelta, sino el estallido de un conflicto a gran escala. El ejército sublevado se encontró con la necesidad de organizar y movilizar recursos humanos y materiales para sostener una guerra prolongada, una realidad que no habían anticipado.
En las primeras horas y días de la sublevación, la Guardia Civil jugó un papel ambivalente, sumándose en algunos lugares a los insurrectos y en otros, manteniendo la lealtad republicana. Las detenciones fueron una constante en ambos bandos. Personajes como Ramón Velo Montero, una figura destacada del galleguismo y secretario general de la Federación de Mocedades Galeguistas, fue detenido por la Guardia Civil el 21 de julio de 1936, apenas unos días después del inicio del alzamiento. Aunque su liberación fue rápida, el destino de muchos otros fue mucho más trágico, marcando el inicio de una represión sistemática por parte de los sublevados en los territorios bajo su control.
La Consolidación del Ejército Sublevado y sus Estrategias
Una vez que el golpe se convirtió en guerra, el ejército sublevado, que pronto sería conocido como el "Ejército Nacional" por sus propios partidarios, comenzó un proceso de consolidación y expansión. Las fuerzas militares que se unieron al levantamiento estaban compuestas por diversas unidades del ejército regular, la Legión, los Regulares (tropas coloniales del norte de África), y también por milicias de partidos y organizaciones afines, como la Falange Española y los carlistas. La unificación de estas fuerzas bajo un mando centralizado fue un proceso crucial, liderado por figuras como el General Francisco Franco, quien emergió rápidamente como el líder indiscutible de la facción sublevada.

La necesidad de efectivos llevó al ejército sublevado a implementar políticas de movilización y reclutamiento forzoso en las zonas bajo su control. Es en este contexto donde se inscribe la experiencia de Ramón Velo. A pesar de su pasado galleguista y su detención inicial, el 14 de marzo de 1937, Velo se vio obligado a incorporarse a las filas del ejército sublevado. Sirvió en la prestigiosa División Acorazada Brunete, una de las unidades de élite del bando nacional, hasta 1938. Su caso ilustra cómo las fuerzas sublevadas no solo contaron con voluntarios y militares afines, sino que también integraron a la fuerza a individuos de ideologías dispares o incluso opuestas, para engrosar sus filas y sostener el esfuerzo bélico.
La estrategia del ejército sublevado se centró en la conquista progresiva del territorio republicano, utilizando tácticas de guerra de desgaste y operaciones envolventes. Contaron con el apoyo militar de la Alemania nazi y la Italia fascista, lo que les proporcionó una ventaja tecnológica significativa en aviación y armamento pesado. La organización de divisiones y cuerpos de ejército les permitió ejecutar campañas a gran escala, avanzando desde el sur y el oeste hacia el centro y el este de la península.
La Brutalidad y las Primeras Ejecuciones: El Caso de Virgilio Leret Ruiz
Desde el primer momento de la sublevación, el ejército rebelde se caracterizó por una brutalidad extrema y una represión sistemática contra aquellos considerados enemigos o desafectos al nuevo régimen que pretendían establecer. La violencia fue una herramienta para infundir terror y desmantelar cualquier foco de resistencia. Las ejecuciones sumarias de militares y civiles leales a la República o simplemente sospechosos de simpatizar con ella fueron una práctica extendida en los territorios ocupados.
Un ejemplo paradigmático de esta represión temprana es el del Capitán Virgilio Leret Ruiz. Nacido en Pamplona en 1902, Leret fue un militar, aviador, ingeniero e inventor español, cuya lealtad a la República fue inquebrantable. El 18 de julio de 1936, el mismo día del golpe, Leret se encontraba en Melilla y se mantuvo fiel al gobierno. Por esta razón, fue uno de los primeros oficiales ejecutados por los sublevados en la guerra, un sombrío indicio de la política de "limpieza" que el bando sublevado implementaría a lo largo de todo el conflicto. Su fusilamiento temprano simboliza la represión que acompañó al avance de las tropas sublevadas, buscando eliminar cualquier oposición y consolidar su control mediante el terror.

De la Sublevación a la Victoria: El Destino Final del Ejército
El ejército sublevado, tras casi tres años de combates feroces, logró la victoria en abril de 1939. Lo que comenzó como un golpe de Estado fallido se transformó, a través de una guerra total, en la instauración de una dictadura militar que duraría casi cuatro décadas. El ejército que inició la sublevación se convirtió en el pilar fundamental del nuevo régimen, el franquismo. Sus líderes militares ocuparon los puestos clave en la administración y el gobierno, y la institución militar mantuvo un poder y una influencia desmedidos en la vida política y social española.
Los combatientes del ejército sublevado, tanto voluntarios como reclutados a la fuerza como Ramón Velo, fueron desmovilizados al finalizar la contienda. Velo, por ejemplo, regresó a Celanova tras la guerra. Sin embargo, para muchos, la finalización del conflicto no significó el fin de sus problemas. Aquellos con un pasado republicano o galleguista, como Velo, continuaron siendo vigilados y perseguidos por el nuevo régimen. Su posterior encarcelamiento y exilio forzoso a Portugal y Venezuela en 1948, donde continuaría su lucha contra la dictadura franquista, son prueba de que el "destino" del ejército sublevado no fue solo la victoria militar, sino también la imposición de un orden político y social represivo.
Tabla Comparativa: Destinos ante el Ejército Sublevado
Para ilustrar las diferentes experiencias vividas por los ciudadanos ante la irrupción y consolidación del ejército sublevado, podemos contrastar los caminos de dos de las figuras mencionadas:
| Aspecto | Virgilio Leret Ruiz | Ramón Velo Montero |
|---|---|---|
| Ideología / Afiliación inicial | Militar leal a la República | Galleguista, secretario general de Mocedades Galeguistas |
| Reacción ante la Sublevación | Mantuvo lealtad a la República | Detenido inicialmente, luego forzado a unirse |
| Interacción con el Ejército Sublevado | Fue ejecutado por ellos el 18 de julio de 1936 | Se incorporó forzosamente a la División Acorazada Brunete (1937-1938) |
| Destino post-Guerra Civil | Falleció ejecutado al inicio del conflicto | Encarcelado, exiliado, continuó la oposición en el extranjero |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Quiénes conformaron el ejército sublevado en 1936?
- Estuvo compuesto principalmente por militares del ejército regular que se adhirieron al golpe, junto con unidades de la Legión, los Regulares, y milicias de partidos políticos como la Falange Española y el carlismo. Con el tiempo, se integraron también conscriptos forzosos de las zonas bajo su control.
- ¿Qué buscaba el ejército sublevado al inicio del conflicto?
- Su objetivo principal era derrocar al gobierno de la Segunda República Española mediante un golpe de Estado rápido, restaurar lo que consideraban el "orden" y acabar con las reformas republicanas que percibían como una amenaza a los valores tradicionales y la unidad de España.
- ¿Qué pasó con los militares leales a la República que se enfrentaron a los sublevados?
- Muchos fueron encarcelados, juzgados en consejos de guerra y ejecutados, como fue el caso de Virgilio Leret Ruiz, uno de los primeros oficiales en ser fusilado por su lealtad a la República. Otros lograron unirse a las filas republicanas y luchar contra los sublevados.
- ¿Era obligatorio unirse al ejército sublevado en las zonas que controlaban?
- Sí, una vez que el golpe derivó en guerra, las autoridades sublevadas implementaron la conscripción obligatoria en los territorios bajo su dominio. Personas como Ramón Velo, a pesar de sus antecedentes políticos no afines, fueron obligadas a incorporarse a sus filas para servir en unidades militares.
- ¿Qué papel jugó la División Acorazada Brunete en el ejército sublevado?
- Aunque la información específica proporcionada es limitada, la mención de Ramón Velo sirviendo en la "División Acorazada Brunete" indica que era una unidad importante y de élite dentro del ejército sublevado. Las divisiones acorazadas eran cruciales para las operaciones ofensivas y la guerra de movimientos.
- ¿Cómo terminó el conflicto para el ejército sublevado?
- El ejército sublevado, con el apoyo de potencias extranjeras como Alemania e Italia, logró la victoria en la Guerra Civil Española en abril de 1939. Esto llevó a la instauración de una dictadura militar, el franquismo, que gobernó España durante casi 40 años, con el ejército como su principal pilar.
Conclusión
El ejército sublevado de 1936, nacido de un intento de golpe de Estado que fracasó en su inmediatez pero que desató una cruenta guerra civil, se consolidó como la fuerza militar que definiría el futuro de España. Desde sus actos iniciales de brutalidad y la ejecución de leales republicanos como Virgilio Leret, hasta la movilización forzosa de ciudadanos como Ramón Velo, este ejército no solo luchó en el campo de batalla, sino que también impuso un nuevo orden social y político. Su victoria en 1939 no fue solo un triunfo militar, sino el establecimiento de un régimen autoritario, el franquismo, que marcaría profundamente la historia contemporánea de España, dejando un legado complejo de memoria, trauma y transformación.
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