¿Qué pasó con el ejército de Reyes?

Rafael Reyes: El Último Viaje de un Estadista

25/10/2016

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La figura de Rafael Reyes Prieto, uno de los presidentes más influyentes y a la vez controvertidos de la historia de Colombia, no solo se define por su período en el poder, sino también por los años que le siguieron: un tiempo de introspección, viajes y un regreso silencioso a la patria que tanto había servido. Este artículo se adentra en esa fase menos explorada de su vida, desde su autoimpuesto exilio hasta sus últimos días, revelando los detalles de su travesía personal y el digno adiós que le brindó la nación.

¿Qué pasó con el ejército de Reyes?
En pleno dolor nacional por la separación de Panamá, a finales de 1903 Reyes fue escogido por el presidente Marroquín para armar un ejército con los cien mil voluntarios colombianos, dispuestos a recuperar a Panamá, que se independizó en 1903. Lo acompañaban tres generales, Pedro Nel Ospina, Lucas Caballero, y Jorge Holguín.

El Exilio Voluntario: Una Década de Andanzas Globales

Tras su renuncia a la presidencia en 1909, el general Rafael Reyes emprendió un camino que lo llevó lejos de las intrigas políticas de Bogotá y lo sumergió en una década de exilio voluntario. Este período, de una duración considerable para la época, no fue un retiro pasivo, sino una serie de viajes que lo llevaron a recorrer diversos continentes. Desde Santa Marta, el punto de partida de su travesía, Reyes abordó el buque Manistí, con un único destino en mente: Europa.

Durante diez largos años, el expresidente colombiano residió en diferentes países del viejo continente, siendo Francia y España los lugares donde estableció su hogar de manera más prolongada. Se le vio en varias ocasiones en Madrid, la vibrante capital española, siempre en compañía de amigos y colegas, lo que sugiere que, a pesar de la distancia, mantenía ciertos lazos y una vida social activa. Este exilio no solo representó una pausa en su vida pública, sino también una oportunidad para la observación y la reflexión, lejos de las presiones del poder. Viajar por Europa en las primeras décadas del siglo XX era una experiencia transformadora, especialmente para alguien con la trayectoria de Reyes. Le permitió observar de primera mano los avances tecnológicos, los cambios sociales y las dinámicas políticas de las grandes potencias, conocimientos que, sin duda, enriquecieron su visión del mundo y de su propio país.

El hecho de que su exilio fuera “voluntario” subraya una faceta de su carácter: la de tomar decisiones firmes, incluso cuando estas implicaban un desapego total de la vida pública que había conocido. No fue forzado a salir, sino que eligió la distancia, quizás como una forma de permitir que las tensiones políticas se disiparan o simplemente como un descanso necesario después de años de intensa gestión. Este periodo de viajes y residencia en el extranjero constituye una fase enigmática y fascinante de su biografía, donde el estadista se transformó en un ciudadano del mundo.

El Retorno al Suelo Nativo: Un Regreso Discreto

A pesar de haber pasado una década en el extranjero, el anhelo por su tierra natal finalmente trajo de vuelta a Rafael Reyes a Colombia para pasar sus últimos años de vida. Su regreso no fue un evento ruidoso ni un desembarco triunfal; por el contrario, se caracterizó por una discreción que contrastaba con su figura pública. Antes de su retorno definitivo al territorio colombiano, Reyes pasó un tiempo en Panamá, lo que indica un acercamiento gradual a su país. A principios de febrero de 1921, el expresidente finalmente pisó suelo colombiano, marcando el inicio de su última etapa vital en la nación que había liderado.

La decisión de regresar, después de tantos años de ausencia y de haberse adaptado a la vida europea, sugiere una profunda conexión con sus raíces y un deseo de encontrar paz en su propia tierra. Este retorno, a escasas semanas de su fallecimiento, añade un matiz poético a su historia, como si la patria lo llamara para su descanso final. La discreción de su llegada también podría interpretarse como un reflejo de su deseo de privacidad en sus últimos momentos, lejos del escrutinio público que había marcado gran parte de su vida.

El Adiós Silencioso: Los Últimos Días de un Líder

La vida de Rafael Reyes llegó a su fin en Bogotá, el viernes 18 de febrero de 1921, a las 9 y 30 de la noche. Su fallecimiento, a la edad de 71 años, fue el resultado de una pulmonía que había deteriorado su salud durante una semana. Lo más notable de sus últimos días es que transcurrieron en un relativo anonimato, al menos para la opinión pública general, que no tuvo conocimiento de sus padecimientos hasta después de su deceso. Esta privacidad en su enfermedad y muerte contrasta con la magnitud de su figura histórica.

Sin embargo, a pesar del silencio público, su importancia no pasó desapercibida para las más altas esferas del poder. Horas antes de su muerte, Rafael Reyes recibió una visita de suma importancia en su residencia, ubicada en la Calle 18 con Carrera 5 de Bogotá. Fue el propio presidente de la época, Marco Fidel Suárez, quien acudió a su lecho de muerte. Este gesto, cargado de simbolismo, no solo demostró respeto hacia un predecesor, sino que también reconoció la trascendencia de Reyes en la política nacional, a pesar de las controversias que rodearon el final de su mandato. La visita del presidente Suárez fue un momento de reconciliación y reconocimiento, un puente entre el pasado y el presente de la nación, y un tributo a la vida de un hombre que, con sus aciertos y errores, había dejado una huella imborrable.

Honores Póstumos: La Dignidad de una Despedida Nacional

Inmediatamente después de su fallecimiento, y a pesar de la discreción que había rodeado sus últimos días, los honores póstumos para Rafael Reyes comenzaron de manera temprana y solemne. A las 10 de la noche del 18 de febrero, apenas media hora después de su muerte, un pelotón de infantería ya se encontraba en su residencia prestando guardia a sus restos mortales. Este rápido despliegue de honor militar subraya la magnitud de la figura de Reyes y el respeto institucional que aún se le profesaba.

Los restos del expresidente fueron trasladados siguiendo un ceremonial digno de un jefe de Estado. Primero, fueron llevados al Capitolio Nacional, el corazón legislativo del país, donde fueron expuestos en cámara ardiente. Este acto permitió que, aunque su enfermedad hubiera sido privada, su despedida fuera pública y solemne, brindando una oportunidad para que la sociedad colombiana le rindiera homenaje. Posteriormente, el cortejo fúnebre se dirigió a la Catedral Primada de Colombia, el principal templo católico del país, donde se realizaron sus exequias. La elección de estos lugares emblemáticos para su velatorio y funeral no fue casual; cada paso de la ceremonia estaba imbuido de un profundo significado histórico y nacional, simbolizando el reconocimiento de su legado y su lugar en la memoria colectiva. Los honores que recibió Reyes reflejaron no solo su importancia como exmandatario, sino también la costumbre de la época de dignificar a quienes habían servido a la nación en las más altas esferas, sellando su paso por la historia con una despedida acorde a su estatura.

El Legado Escrito: Reflexiones de un Aventurero y Estadista

Más allá de su faceta como militar y político, Rafael Reyes también dejó un legado en forma de obras escritas, que ofrecen una ventana a sus intereses y su visión del mundo. Dos publicaciones destacan en su bibliografía, cada una revelando un aspecto diferente de su multifacética personalidad.

  • A través de la América del Sur, exploraciones de los hermanos Reyes (1902): Este libro, publicado durante su vida, evidencia su espíritu aventurero y su profundo interés por la geografía y la exploración. Escrito antes de su presidencia, refleja su experiencia en las extensas expediciones que realizó junto a sus hermanos por vastas regiones de Suramérica. Es una obra que lo sitúa como un explorador y un observador perspicaz de la diversidad natural y cultural del continente, un aspecto a menudo eclipsado por su carrera política.
  • Memorias 1850-1885 (1986): Publicado póstumamente, este libro ofrece una mirada retrospectiva a sus años de formación y a los inicios de su carrera. El hecho de que fuera publicado décadas después de su muerte sugiere que contenía reflexiones y experiencias que quizás no deseaba compartir en vida, o que fueron compiladas y editadas por otros. Una memoria póstuma es a menudo la forma más cruda y honesta de un individuo de presentarse al mundo, y en este caso, permite comprender mejor los cimientos sobre los que se construyó su carácter y su trayectoria política.

Estas obras demuestran que Reyes no solo fue un hombre de acción, sino también de pensamiento y reflexión, capaz de documentar sus experiencias y de ofrecer una perspectiva única sobre su tiempo. Son un testimonio de su curiosidad intelectual y de su deseo de dejar una huella más allá de los despachos presidenciales.

Cronología de los Últimos Años de Rafael Reyes

EventoFecha/PeriodoDetalle Clave
Inicio del Exilio Voluntario1909 (post-presidencia)Salida de Santa Marta en el buque Manistí con destino a Europa.
Periodo de Viajes y Residencia en Europa10 años (aprox. 1909-1919)Residencia en Francia y España, con visitas a Madrid.
Estancia en PanamáÚltimo año de vidaPrevia a su regreso definitivo a Colombia.
Regreso a ColombiaPrincipios de febrero de 1921Retorno al país para pasar sus últimos días.
Fallecimiento de Rafael Reyes18 de febrero de 1921En Bogotá, a los 71 años, por pulmonía.
Visita del Presidente Marco Fidel SuárezHoras antes de morir (18 de febrero de 1921)En su residencia de la Calle 18 con Carrera 5.
Inicio de Honores Póstumos18 de febrero de 1921 (10 PM)Pelotón de infantería prestando guardia a sus restos.
Cámara Ardiente en Capitolio NacionalDías posteriores al 18 de febrero de 1921Exposición de sus restos para homenaje público.
Exequias en Catedral Primada de ColombiaDías posteriores al 18 de febrero de 1921Ceremonia fúnebre solemne.
Publicación de "A través de la América del Sur"1902Obra de exploraciones de los hermanos Reyes.
Publicación póstuma de "Memorias 1850-1885"1986Recopilación de sus memorias personales.

Preguntas Frecuentes

¿Cuándo y dónde falleció Rafael Reyes?
Rafael Reyes falleció en Bogotá, Colombia, el viernes 18 de febrero de 1921, a las 9 y 30 de la noche.

¿Cuánto tiempo estuvo Rafael Reyes en el exilio?
El general Reyes estuvo en un exilio voluntario por aproximadamente diez años, viajando por varios continentes, incluyendo Francia y España.

¿Qué obras escribió Rafael Reyes?
Se le atribuyen dos obras principales: "A través de la América del Sur, exploraciones de los hermanos Reyes" (publicada en 1902) y el libro póstumo "Memorias 1850-1885" (publicado en 1986).

¿Quién visitó a Rafael Reyes antes de su muerte?
Horas antes de su fallecimiento, el entonces presidente de Colombia, Marco Fidel Suárez, visitó a Rafael Reyes en su residencia.

¿Dónde fueron velados los restos de Rafael Reyes?
Los restos de Rafael Reyes fueron trasladados primero al Capitolio Nacional, donde se expusieron en cámara ardiente, y luego a la Catedral Primada de Colombia, donde se realizaron sus exequias.

La vida de Rafael Reyes fue un mosaico de acción, liderazgo, aventura y, finalmente, un retiro digno y discreto. Su exilio voluntario, sus viajes por el mundo y su regreso silencioso para pasar sus últimos días en su patria, culminando con honores póstumos que reflejaron su estatura histórica, dibujan el retrato de un hombre complejo y fundamental para la comprensión del siglo XX colombiano. Su legado, marcado tanto por sus decisiones políticas como por su espíritu explorador y sus reflexiones escritas, sigue siendo objeto de estudio y admiración, recordándonos que las grandes figuras trascienden su tiempo y sus controversias.

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