10/03/2017
En una época donde el camino hacia la élite del fútbol inglés era a menudo un ascenso gradual desde las ligas menores y el fútbol no-profesional, emergió una figura carismática que encarnó este trayecto como pocos: Ron Atkinson. Conocido cariñosamente como 'Big Ron', su carrera es un testimonio de determinación, habilidad y una filosofía de gestión única que lo llevó desde los humildes campos de Kettering Town hasta el prestigioso banquillo de Old Trafford y más allá. Su historia no es solo la de un entrenador exitoso, sino también la de un hombre que se adaptó a los desafíos de un deporte en constante evolución, dejando una huella imborrable en cada club que dirigió.

- Los Humildes Comienzos: De Jugador a Entrenador en Ligas Menores
- Filosofía de Gestión: Los Pilares del Éxito de 'Big Ron'
- Ascenso a la Élite: West Bromwich Albion y el Salto a Old Trafford
- La Era Manchester United: Éxito y Desafíos en la Cima
- Una Carrera Post-United: Diversidad de Experiencias y Legado
- El Incidente en San Siro: Una Anécdota Inolvidable
- Tabla Comparativa: La Evolución de la Gestión Futbolística
- Preguntas Frecuentes sobre Ron Atkinson
- ¿Quién fue Ron Atkinson y cuál fue su impacto en el fútbol inglés?
- ¿Cómo se inició Ron Atkinson en la carrera de entrenador?
- ¿Cuáles fueron los principales logros de Ron Atkinson como entrenador del Manchester United?
- ¿Qué sucedió en el famoso partido de la Copa de la UEFA en San Siro con Ron Atkinson?
- ¿Cuál era la filosofía principal de Ron Atkinson como entrenador?
- El Legado de 'Big Ron': Un Entrenador Adelantado a su Tiempo
Los Humildes Comienzos: De Jugador a Entrenador en Ligas Menores
La carrera de Ron Atkinson en el fútbol comenzó mucho antes de que se sentara en un banquillo de entrenador. Después de una breve etapa en el Aston Villa sin llegar al primer equipo, se forjó como jugador en el Oxford United, entonces conocido como Headington United. Allí, se convirtió en una figura clave, disputando más de 500 partidos como mediocampista y capitaneando al equipo en su meteórico ascenso desde la Southern League hasta la Second Division en solo seis años. Su apodo de jugador, "El Tanque", reflejaba su tenacidad en el campo.
Fue en 1971, a la temprana edad de 32 años, cuando Atkinson dio el salto al mundo de la gestión, asumiendo el rol de jugador-entrenador en el Kettering Town, un club de ligas no-profesionales. Lo curioso es que, como él mismo relata, no se había retirado de su carrera de jugador: "No me había retirado en realidad, seguía jugando y era capitán del equipo, pero en un momento dado tuve un período en el que pensé, por primera vez, que no me importaría un cambio, algo que nunca antes había sentido." La oportunidad de Kettering llegó de la mano de un conocido, un importante empresario, y la decisión final fue influenciada por el sabio consejo de su padre: "Bueno, te diré algo, si no lo intentas, nunca lo sabrás." Esa frase selló su destino.
Durante sus tres años con los Poppies, Atkinson sentó bases sólidas para su carrera como entrenador. Logró dos campeonatos, demostrando su capacidad para construir equipos exitosos. El mismo Atkinson reconocía que su camino era típico de la época: "Así era como, en aquellos días, la mayoría de los entrenadores que eventualmente asumían puestos en la élite comenzaban." Tras su éxito en Kettering, en 1974, se trasladó al Cambridge United, un club que se encontraba en el fondo de la Cuarta División. Bajo su dirección, el Cambridge experimentó un ascenso notable, llegando a las puertas de la Second Division para el momento de su partida en 1978. Atkinson siempre sostuvo que sus primeros meses como entrenador fueron los más formativos: "Siempre creí que aprendí más en los primeros seis meses de gestión que prácticamente en toda mi carrera como jugador."
Filosofía de Gestión: Los Pilares del Éxito de 'Big Ron'
El éxito de Ron Atkinson no era producto de la casualidad, sino de una filosofía de gestión clara y consistente que aplicó a lo largo de toda su carrera. Sus principios fundamentales se basaban en el esfuerzo y el respeto mutuo, forjados a partir de su propia experiencia como jugador.
"Tenía dos principios básicos a los que me apegué durante toda mi carrera como entrenador," afirmó Ron. El primero era innegociable: "Nadie podía jugar mal para mí." Esto no significaba que cada jugador tuviera que ser sobresaliente en cada partido, sino que el esfuerzo y la intención de cumplir con su rol eran primordiales. "De acuerdo, puede que no fueran los mejores cada semana o un 8/10, pero si eres un defensor y estás intentando defender, no podías jugar mal para mí." Este enfoque garantizaba un compromiso constante por parte de sus plantillas.
Su segundo principio se centraba en el trato humano: "Cada vez que entraba en un club, decía: 'Te trataré de la manera en que me gustaría ser tratado como jugador'." Esto no implicaba complacer todos los caprichos, sino establecer un ambiente de equidad y justicia. Atkinson creía firmemente que si se trabajaba bajo esa premisa y se era justo con los jugadores, ya se tenía gran parte del camino recorrido. Estas ideas nacieron de su propia reflexión sobre el juego cuando era futbolista: "Cuando era jugador, solía pensar mucho en el juego y quizás miraba las cosas y pensaba: 'Si yo fuera el entrenador, buscaría hacer esto y aquello o haría las cosas un poco diferente'." Esta introspección le permitió desarrollar un estilo de liderazgo empático pero exigente, que resonó con muchos de sus jugadores a lo largo de los años.
Ascenso a la Élite: West Bromwich Albion y el Salto a Old Trafford
El arduo trabajo de Atkinson en las ligas menores fue finalmente recompensado en enero de 1978, cuando dio el salto a la First Division para dirigir al West Bromwich Albion. En el WBA, Atkinson dejó una marca significativa no solo por los resultados deportivos, sino también por su progresiva visión en la composición del equipo. Fue pionero al alinear regularmente a tres jugadores negros – Brendon Batson, Laurie Cunningham y Cyrille Regis – en la máxima categoría del fútbol inglés, un hecho sin precedentes en aquella época y un símbolo de avance social en el deporte.
Bajo su dirección, el West Bromwich Albion alcanzó el tercer puesto en la liga en la temporada 1978-79 y llegó a los cuartos de final de la Copa de la UEFA, una competición con la que Atkinson se familiarizaría aún más. En la temporada 1980-81, el equipo terminó en un impresionante cuarto lugar, una hazaña que el club no ha logrado superar desde entonces. Su éxito con los Baggies lo puso firmemente en el radar de los grandes clubes, y su oportunidad no tardó en llegar.
En el verano de 1981, Dave Sexton fue destituido como entrenador del Manchester United tras una decepcionante octava posición en la First Division y cinco años sin ganar un trofeo importante. El desafío para el nuevo entrenador en Old Trafford era claro: devolver a los Red Devils a la contienda por el título y ganar trofeos de forma regular. El elegido para esa tarea fue Ron Atkinson. "Cuando fui al United, la gente tendía a olvidar que solo habían tenido un par de veces entre los cuatro primeros desde el 68, cuando ganaron la Copa de Europa," recordó Atkinson. Su objetivo principal, que le planteó al director Martin Edwards, era inequívoco: "Tenemos que volver a ser un equipo europeo." Un desafío considerable en una era muy diferente al fútbol actual.
La Era Manchester United: Éxito y Desafíos en la Cima
La llegada de Ron Atkinson a Old Trafford marcó el inicio de una de las etapas más estables y exitosas del Manchester United desde la era de Matt Busby. Sin embargo, la tarea que enfrentó 'Big Ron' era muy diferente a la que hoy día afrontan los entrenadores de élite. La Premier League estaba a una década de nacer, y la liga no estaba inundada de dinero de los derechos televisivos. Un entrenador no podía simplemente entregar una lista de objetivos a un director deportivo para que gastara grandes sumas.
El mercado de fichajes de entonces era un arte que requería de una habilidad especial para "negociar y comerciar". Atkinson explicó: "El primer año compré unos cuatro o cinco jugadores senior, pero en aquellos días no solo los comprabas, tenías que negociar y comerciar. Para traer gente, a veces teníamos que sacar gente para financiar los acuerdos." Un ejemplo claro fue la adquisición de Bryan Robson, por un récord nacional de 1.5 millones de libras. El presidente Martin Edwards, aunque siempre de apoyo, le dijo: "Si va a costar eso, quiero la mitad de eso de vuelta para Navidad." Esto significaba que Atkinson tenía que vender jugadores para equilibrar las cuentas. La anécdota de Gary Lineker es aún más reveladora: "Tuvimos una gran oportunidad de comprar a Gary Lineker cuando estaba en Leicester, y pensamos que teníamos el acuerdo sellado después de ganar la final de la FA Cup en el 85. Pero eran 600.000 libras y el presidente dijo: 'Bueno, si lo vamos a comprar, primero tendremos que vender a uno de los delanteros.'" Un acuerdo que se frustró por la necesidad de vender, algo impensable en el fútbol actual, donde un club como el United simplemente "lo tomaría y luego vendería a su propio tiempo".
A pesar de estas limitaciones, Atkinson logró un éxito notable. Durante sus cinco años al frente de los Red Devils (1981-1986), el club nunca terminó por debajo del cuarto puesto en la liga, un logro significativo si se compara con los apenas dos top-cuatro en los 16 años previos a su llegada. Además del impresionante récord liguero, el United ganó dos FA Cups (1983 y 1985) y la Community Shield, y alcanzó las semifinales de la Recopa de Europa.
La salida de Atkinson de Old Trafford en 1986, con el club en la parte baja de la tabla tras un inicio de temporada difícil, estuvo ligada a la persistente expectativa de ganar el título de liga, que el United no había logrado en 15 años. "Creo que todos pensaban: 'No han ganado la liga, no han ganado la liga.'" En aquella época, los campeones de liga ingleses a menudo eran también campeones de Europa (Aston Villa, Nottingham Forest, Liverpool), lo que elevaba el nivel de exigencia. A pesar de ser el manager más exitoso del United desde Matt Busby, la falta del ansiado título de liga fue un factor clave en su destitución.
Una Carrera Post-United: Diversidad de Experiencias y Legado
La destitución de Manchester United no fue el fin de la carrera de Ron Atkinson. Demostrando su resiliencia, regresó al West Bromwich Albion en 1987, que en ese momento había caído a la Second Division y luchaba contra el descenso. Logró mantener al equipo en la categoría, confirmando su habilidad para revertir situaciones difíciles.

En 1988, Atkinson dio un paso audaz al aceptar el puesto de entrenador en el Atlético de Madrid. Sin embargo, su aventura fuera de Inglaterra fue breve y turbulenta, marcada por una difícil relación con el entonces propietario del club, Jesús Gil. A pesar de un buen comienzo deportivo (solo dos derrotas en 17 partidos y segundo en la liga, a dos puntos del Real Madrid), las tensiones internas llevaron a su salida después de solo tres meses. "Creo que fui el que más tiempo duró de todos ellos," bromeó sobre la propensión de Gil a cambiar de entrenadores. A pesar de todo, lo calificó como "una gran experiencia" y elogió a los jugadores.
De España, Atkinson regresó a Inglaterra para dirigir al Sheffield Wednesday en 1989. Aunque el club descendió a la Second Division en 1990, Atkinson logró el ascenso de vuelta a la First Division la temporada siguiente. Además, consiguió un triunfo memorable en la Copa de la Liga de 1991, venciendo a su antiguo club, el Manchester United, en Wembley. Su decisión de dejar el Wednesday por el Aston Villa una semana después de afirmar que se quedaría causó decepción entre los aficionados.
En 1991, Atkinson asumió las riendas de su club de la infancia, el Aston Villa, un gigante del fútbol inglés. "Siempre quise hacer eso, fui un niño allí, los apoyé de joven y pensé: 'Si no voy esta vez, nunca volverá a pasar.'" Bajo su liderazgo, el Villa logró un impresionante segundo puesto en la temporada inaugural de la Premier League (1992-93) y ganó la Copa de la Liga en 1994. Atkinson tenía una gran estima por el potencial del club: "No creo que la gente se dé cuenta de lo grande que es el Villa." Fue despedido en noviembre de 1994 por Doug Ellis, a pesar de sus éxitos.
Posteriormente, Atkinson tuvo una etapa en el Coventry City, donde se convirtió en Director Deportivo tras un breve periodo como entrenador, y regresó por una segunda vez al Sheffield Wednesday. Su último trabajo como entrenador fue con el Nottingham Forest en la temporada 1998-99, un periodo que terminó con el descenso del club de la Premier League y su posterior retiro de la gestión futbolística. Una anécdota destacada de su tiempo en Forest fue su comentario tras una derrota por 8-1 ante el Manchester United, cuando dijo que su equipo había ofrecido a los aficionados un "thriller de nueve goles", lo que no fue bien recibido por algunos seguidores.
El Incidente en San Siro: Una Anécdota Inolvidable
La carrera de Ron Atkinson estuvo llena de momentos memorables, y uno de los más divertidos y reveladores de su carácter ocurrió durante la Copa de la UEFA de 1994, cuando dirigía al Aston Villa en un partido contra el Inter de Milán en el icónico San Siro. El Villa había clasificado para la competición tras ganar la Copa de la Liga, y el sorteo les deparó un enfrentamiento contra uno de los gigantes italianos, que contaba con Dennis Bergkamp en sus filas.
El partido de ida se disputaba en el San Siro, pero las preparaciones no fueron las ideales. Una fuerte lluvia había dejado partes del campo encharcadas, impidiendo que el Aston Villa pudiera entrenar en el césped como le hubiera gustado. Sin embargo, esto no iba a detener a Atkinson, quien estaba "devastado" por no poder pisar el sagrado terreno de juego. El pundit Dean Saunders, exjugador del Villa, recordó la escena con humor: "El jardinero le dice que está encharcado. Ron está devastado. Quería salir al campo de San Siro."
La determinación de 'Big Ron' era tal que ideó un plan improvisado. "Así que le dice a Jim Walker, el fisioterapeuta: 'Jim, sal al ala derecha'. Él [Walker] salió a los charcos. El jardinero corre por la pista diciendo: '¡Fuera del campo!'." Pero Atkinson, imperturbable, insistía: "'Vamos, Jim, céntrame algunos balones, estoy en San Siro, no me voy a ir a casa sin jugar aquí'. Mientras tanto, John Fashanu estaba haciendo patadas de kárate en el círculo central." Esta escena, casi surrealista, muestra la pasión y el sentido del humor de Atkinson, incluso en las situaciones más serias. A pesar de la improvisada "sesión de entrenamiento" y de la derrota por 1-0 en la ida, el Aston Villa logró remontar en casa con un 1-0 y avanzar en la tanda de penaltis, un testimonio de la mentalidad ganadora que Atkinson inculcaba.
Tabla Comparativa: La Evolución de la Gestión Futbolística
La carrera de Ron Atkinson es un reflejo de cómo ha cambiado el fútbol a lo largo de las décadas. A continuación, una tabla comparativa de algunos aspectos clave de la gestión futbolística en su era frente al fútbol moderno:
| Aspecto | Era de Ron Atkinson (1970s-1990s) | Fútbol Moderno (Actualidad) |
|---|---|---|
| Progresión del Entrenador | Común empezar en ligas menores o no-profesionales, ascendiendo gradualmente por mérito. | Raro; se busca experiencia de élite o de ex-jugadores famosos. Menos oportunidades para el ascenso desde el fútbol base. |
| Mercado de Fichajes | "Negociar y comerciar" (wheel and deal). La venta de jugadores era a menudo necesaria para financiar nuevas adquisiciones. | Grandes sumas de dinero disponibles; listas de objetivos para directores deportivos. Menos necesidad de vender para comprar. |
| Redes de Scouting | Menos extensas y menos exhaustivas. El "arte" de la contratación y el conocimiento personal eran cruciales. | Redes globales masivas y sofisticadas; análisis de datos avanzados y equipos de ojeadores especializados. |
| Presión por el Título | Intensa, pero el contexto europeo y la estructura de la liga eran diferentes. | Extremadamente alta, con el éxito en la liga (Premier League) y Europa como objetivos primordiales y constantes. |
Preguntas Frecuentes sobre Ron Atkinson
¿Quién fue Ron Atkinson y cuál fue su impacto en el fútbol inglés?
Ron Atkinson, conocido como 'Big Ron', fue un carismático y exitoso entrenador de fútbol inglés. Es recordado por su ascenso desde las ligas menores hasta dirigir a clubes de primera línea como el Manchester United y Aston Villa. Su impacto radica en su estilo de juego ofensivo, su habilidad para desarrollar talentos y su capacidad para ganar trofeos importantes en una era de transición en el fútbol inglés.
¿Cómo se inició Ron Atkinson en la carrera de entrenador?
Atkinson comenzó su carrera de entrenador como jugador-entrenador en el Kettering Town en 1971, a la edad de 32 años. Tras tres años de éxito, se trasladó al Cambridge United, al que llevó desde el fondo de la Cuarta División a las puertas de la Segunda. Su progresión desde las ligas no-profesionales hasta la élite fue un camino común para los entrenadores de su generación.
¿Cuáles fueron los principales logros de Ron Atkinson como entrenador del Manchester United?
Durante sus cinco años en el Manchester United (1981-1986), Ron Atkinson logró dos FA Cups (1983 y 1985) y la Community Shield. El equipo nunca terminó fuera de los cuatro primeros puestos de la First Division, un logro significativo que superó el rendimiento del club en los años previos a su llegada.
¿Qué sucedió en el famoso partido de la Copa de la UEFA en San Siro con Ron Atkinson?
En un partido de la Copa de la UEFA de 1994 contra el Inter de Milán en San Siro, la lluvia había dejado el campo encharcado, impidiendo el entrenamiento del Aston Villa. Ron Atkinson, ansioso por pisar el césped icónico, le pidió a su fisioterapeuta, Jim Walker, que le centrara balones en el campo encharcado, a pesar de las protestas del jardinero. Esta anécdota resalta su pasión y su peculiar sentido del humor.
¿Cuál era la filosofía principal de Ron Atkinson como entrenador?
La filosofía de Atkinson se basaba en dos principios clave: primero, que nadie en su equipo podía "jugar mal" en términos de esfuerzo y compromiso con su rol; y segundo, que trataría a sus jugadores "de la manera en que le gustaría ser tratado como jugador", promoviendo la equidad y el respeto mutuo en el vestuario.
El Legado de 'Big Ron': Un Entrenador Adelantado a su Tiempo
Más de dos décadas después de su retiro de la gestión, Ron Atkinson ha sido testigo de cambios drásticos en el deporte que comenzó a jugar en los años 50. Sin embargo, el exentrenador cree que algunos valores que quizás se han perdido podrían ser el camino a seguir para el futuro del fútbol. Su crítica al mercado de fichajes moderno es contundente: "A veces, lo tonto es que puedes comprar jugadores por 30 millones de libras, bueno, puedes comprar una pequeña ciudad por 30 millones de libras. Dicen: 'Son solo 30 millones'."
Atkinson anhela un regreso a la realidad económica y al desarrollo de talentos propios, especialmente a la luz de eventos como la pandemia. "Sería bueno pensar que en algún lugar, no sé si lo hará, pero si algo saliera de esta pandemia, podría ser que, desde el punto de vista económico, los clubes y todos comenzaran a ser un poco más realistas. Podría ser que tengan que desarrollar más a sus propios jugadores."
Además, aboga por dar más oportunidades a los entrenadores jóvenes, como él mismo las tuvo en sus inicios: "Otra cosa que me gustaría ver es que se dieran muchas más oportunidades a los entrenadores más jóvenes." Menciona ejemplos como Eddie Howe o Sean Dyche, quienes han demostrado su valía en clubes más pequeños y, en su opinión, merecen una oportunidad en equipos más grandes. Su trayectoria, que comenzó en el anonimato de las ligas menores y culminó en la cima del fútbol inglés, es un recordatorio de que el talento y la determinación pueden surgir de los lugares más inesperados.
En cualquier aspecto de la vida, el cambio es inevitable. Muy a menudo, lo que fue antes puede ser enterrado por las arenas del tiempo y olvidado. Sin embargo, la historia de Ron Atkinson nos enseña que quizás la única manera de avanzar es mirando hacia atrás en busca de inspiración. Su legado como 'Big Ron' no es solo el de un ganador de trofeos, sino el de un visionario que entendió la esencia del juego y la importancia del desarrollo, valores que siguen siendo relevantes en el complejo y vertiginoso mundo del fútbol actual.
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