11/09/2015
En el vasto universo del fútbol, pocos nombres resuenan con la profundidad y el respeto que inspira Óscar Washington Tabárez. Su figura, a menudo apoyada en muletas o desde un carrito, se convirtió en un símbolo de resiliencia y convicción en la raya técnica, un lugar desde el que, durante décadas, contempló y moldeó el destino de la selección uruguaya. Su presencia en estadios rivales, como el Metropolitano de Barranquilla en 2016, no solo generó aplausos por su coraje ante la enfermedad que limitaba sus movimientos, sino que también cimentó la admiración por un hombre que, con pasos calculados y suaves, dejó una huella de gigante en la historia del deporte.

La trayectoria de Tabárez al frente de la Celeste es un relato de persistencia inaudita, abarcando más de tres periodos presidenciales en un país de poco más de tres millones de habitantes. Estuvo presente en cada hito: desde la dramática atajada de Luis Suárez ante Senegal en Sudáfrica 2010, que llevó a Uruguay a semifinales, hasta la euforia de la Copa América 2011, pasando por los mundiales de Brasil 2014 y Rusia 2018. Ganara, perdiera o empatara, el “Maestro” siempre estuvo ahí, una constante inquebrantable en el corazón del fútbol charrúa.
El Origen del “Maestro”: De las Aulas al Campo
La designación de “Maestro” no es un mero apodo para Óscar Tabárez; es una descripción literal de su vocación inicial y de su enfoque pedagógico en el fútbol. Nacido en Montevideo en 1947, Tabárez combinó durante años su pasión por el balón con la tiza y el pizarrón. Fue un maestro de escuela de verdad, impartiendo clases a niños uruguayos en los colegios de El Cerro, Paso de la Arena y La Teja, una experiencia que, sin duda, forjó su metodología y su profunda convicción en la formación.
Su camino en el fútbol comenzó como jugador, desempeñándose como defensa central o lateral derecho en clubes como Sud América, Deportivo Italiano, Montevideo Wanderers, Fénix y Bella Vista en Uruguay, y una breve incursión en el Puebla de México. Sin embargo, fue en 1980 cuando dio el paso definitivo hacia la raya técnica, un lugar del que ya no se movería. Desde entonces, su carrera como director técnico despegó, dirigiendo equipos de renombre como Bella Vista, Danubio, Montevideo Wanderers, Peñarol (con quien ganó la Copa Libertadores en 1987), Deportivo Cali, Boca Juniors (en dos ocasiones), Cagliari y Milan en Italia, y Real Oviedo en España. A pesar de estos importantes desafíos, su verdadera obsesión siempre fue la selección nacional.
Su primer ciclo con la selección uruguaya llegó en el Mundial de Italia 1990, donde alcanzó los octavos de final. Pero fue su regreso en marzo de 2006 lo que marcó el inicio de la era más gloriosa y extensa del fútbol uruguayo. Durante más de 15 años ininterrumpidos, Tabárez no solo llevó a Uruguay a los primeros planos mundiales, sino que también implementó un proyecto integral que trascendió los resultados deportivos.
Un Legado Sin Precedentes: Éxitos y Transformación
El segundo ciclo de Óscar Tabárez al frente de la selección uruguaya (2006-2021) es una de las gestiones más destacadas en la historia del fútbol mundial. Su impacto se mide no solo en títulos, sino en la identidad y el sentido de pertenencia que forjó en cada jugador y en la afición. Bajo su dirección, Uruguay recuperó su lugar entre las élites del fútbol, participando en múltiples torneos de gran envergadura.
Entre sus logros más resonantes se destacan:
- Sudáfrica 2010: La selección uruguaya alcanzó las semifinales del Mundial, logrando un histórico cuarto puesto que reavivó la pasión y el orgullo nacional.
- Copa América 2011: Uruguay se coronó campeón en Argentina, sumando su decimoquinta Copa América y consolidando su posición como el máximo ganador de este torneo continental.
- Récords Guinness: Tabárez ingresó al libro de los Récords Guinness como el director técnico con más partidos dirigidos a una misma selección nacional, superando la barrera de los 200 encuentros.
- Presencia en Mundiales: Junto a Helmut Schön (Alemania) y Walter Winterbottom (Inglaterra), es el entrenador con más mundiales dirigidos en un mismo equipo nacional (Italia 1990, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018).
Más allá de las cifras y los trofeos, el verdadero legado de Tabárez radica en la creación de un sistema de trabajo unificado para todas las selecciones juveniles. Desde los 14 años, los futbolistas uruguayos crecieron bajo una misma filosofía, aprendiendo los valores del respeto, el sentido de pertenencia y la disciplina, elementos clave de la garra charrúa. Esto aseguró una cantera constante de talentos como Federico Valverde, que hoy brilla en el Real Madrid, o las ya consagradas figuras de Luis Suárez y Edinson Cavani.

Comparativa de Técnicos con Más Mundiales Dirigidos (Misma Selección)
| Entrenador | País | Mundiales Dirigidos |
|---|---|---|
| Óscar Tabárez | Uruguay | 4 (1990, 2010, 2014, 2018) |
| Helmut Schön | Alemania | 4 (1966, 1970, 1974, 1978) |
| Walter Winterbottom | Inglaterra | 4 (1950, 1954, 1958, 1962) |
La Filosofía Tabárez: Respeto, Pertenencia y Persuasión
La visión de Óscar Tabárez sobre el fútbol y la vida iba más allá de lo táctico. Su vocación docente se manifestaba en cada aspecto de su gestión. No era un entrenador que impusiera, sino que persuadía. No buscaba ser íntimo de los jugadores, ni salir a cenar con ellos; su relación se basaba en el respeto mutuo y en la transmisión de valores fundamentales. Su proyecto, según sus colegas, se mantuvo inalterable a lo largo de los años: “el respeto, sentido de pertenencia”.
Gregorio Pérez, un técnico muy cercano a Tabárez, que jugó con él y fue su asistente en Italia 1990, describe al “Maestro” con profunda admiración: “Óscar ha sabido manejar los momentos difíciles por su gran personalidad y convicción de llevar a cabo un proceso que ha dado frutos. Lo de él ha sido importante no solo en la cancha, sino afuera, por lo que transmite, porque está al frente de la organización de todas las selecciones juveniles. Ha hecho docencia con todos, desde los 14 años, y todos tienen sentido de pertenencia por la selección, y eso la mantiene competitiva. Además, Óscar tiene conocimiento del fútbol del mundo, que lo sigue viviendo como el primer día. Vive pura y exclusivamente para la selección. Más allá de su dificultad de salud, lo ha superado y está muy rico mentalmente”.
Gerardo Pelusso, otro técnico uruguayo contemporáneo, coincide en la seriedad y profesionalismo de Tabárez: “El maestro Tabárez siempre fue un tipo muy serio, muy respetuoso y muy profesional para todas sus cosas. Ha marcado un orden, disciplina, trabajo serio y responsable, con identificación del futbolista con su pueblo”. Esta disciplina no era impuesta, sino que surgía de la comprensión de lo que significaba representar a Uruguay, un pueblo “apacible, disciplinado, trabajador”.
Incluso Jorge Fossati, quien le cedió el puesto en la selección en 2006, reconoce la magnitud de su labor: “Indudablemente ha hecho una gran tarea, como el muy buen entrenador que es. Tiene capacidad, años de experiencia y es respetado por los jugadores. Ha demostrado siempre tener gran personalidad, condición, liderazgo, cosas importantes en un entrenador”.
Martín Lasarte, uno de sus alumnos y hoy también un reconocido entrenador, resalta la capacidad de Tabárez para las “charlas evocativas”, conversaciones que, más allá de aconsejar, aportaban desde su vasta experiencia. “Siempre charla desde un lugar que te hace sentir cercano”, dice Lasarte, quien recuerda haberlo visitado en busca de orientación, transformando charlas de una hora en encuentros de cuatro, donde Tabárez compartía su material y su visión de futuro, especialmente su gran ilusión de volver a la selección, objetivo que finalmente consiguió.
La Lucha Personal: Un Ejemplo de Coraje
La imagen de Óscar Tabárez en la raya técnica, dirigiendo con el apoyo de muletas, un bastón o desde un carrito eléctrico, se volvió icónica. Desde 2016, el “Maestro” hizo pública su lucha contra el síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad neurológica que le causa problemas motrices, especialmente en la marcha. A pesar de esta adversidad, su compromiso y dedicación a la selección nunca flaquearon.

“La neuropatía me causa problemas motrices, sobre todo en la marcha. Ahora estoy con un bastón solo, pero cuando el piso es más o menos confiable, no uso ninguno. Como es una enfermedad crónica, a veces estoy un poquito mejor y a veces hay ciertas situaciones”, declaró en 2016. Esta batalla personal, librada con la misma estoicidad que caracterizaba su gestión deportiva, añadió una capa más a su leyenda, demostrando una inquebrantable resiliencia y una fortaleza mental que inspiró a jugadores y aficionados por igual.
El Fin de una Era: Una Salida Inesperada
El 19 de noviembre de 2021, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) anunció el fin del contrato de Óscar Washington Tabárez y su cuerpo técnico. La decisión, calificada como “difícil” por la AUF, llegó tras una serie de malos resultados en las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Catar 2022, con cuatro derrotas consecutivas que dejaron a Uruguay en el séptimo lugar de la tabla, fuera de los puestos de clasificación directa y de repechaje.
A pesar de la situación, Tabárez, con 74 años, había manifestado su intención de no “tirar la toalla” y de seguir luchando hasta el final por la clasificación. “No he considerado irme tirando la toalla. Soy un profesional, firmé un contrato y ahí está redactado todo lo que tengo que hacer”, afirmó tras la derrota ante Bolivia en La Paz. Sin embargo, la directiva de la AUF, encabezada por Ignacio Alonso, consideró que un cambio era necesario para intentar revertir la situación, percibiendo que el mensaje del “Maestro” ya no llegaba con la misma fuerza a los jugadores.
El comunicado de la AUF, aunque drástico, no escatimó en el reconocimiento de su figura: “Expresamos enfáticamente que esta decisión no implica desconocer la importante contribución de Tabárez al fútbol uruguayo. Saludamos y reconocemos los fundamentales logros deportivos obtenidos en estos 15 años, que colocaron nuevamente a Uruguay en los primeros lugares del fútbol mundial. Expresamos nuestro respeto y reconocimiento al profesionalismo y dedicación durante el largo proceso de trabajo y el inconmensurable legado que esta fructífera etapa deja en la Historia de la Selección”.
La salida de Tabárez puso fin a un ciclo de 15 años y 8 meses, un periodo que, como bien señalaba el periodista Daniel Rosa, puso a Uruguay de nuevo en el mapa futbolístico global. En los 15 años previos a su llegada, Uruguay solo había clasificado a un Mundial (Corea-Japón 2002) y ganado una Copa América (1995). La era Tabárez, por contraste, fue un periodo de estabilidad, crecimiento y logros que transformaron la percepción y el rendimiento de la Celeste.
Preguntas Frecuentes sobre Óscar Tabárez
¿Quién es el técnico amigo de Tabárez?
El técnico amigo y muy cercano a Óscar Tabárez es Gregorio Pérez, quien jugó con él y fue su asistente en el Mundial de Italia 1990. Pérez ha hablado públicamente de la gran personalidad y convicción de Tabárez, así como de su profundo conocimiento del fútbol mundial.

¿Cuál es la profesión original de Óscar Tabárez?
La profesión original de Óscar Tabárez es maestro de escuela. Antes de dedicarse por completo al fútbol, impartió clases a niños en colegios de Montevideo, lo que influyó profundamente en su filosofía y su enfoque pedagógico como entrenador.
¿Qué enfermedad padece Óscar Tabárez?
Óscar Tabárez padece el síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad neurológica crónica que le causa problemas motrices, especialmente en la marcha. A pesar de ello, continuó dirigiendo la selección uruguaya utilizando muletas, un bastón o un carrito eléctrico.
¿Cuántos años dirigió Óscar Tabárez a la selección uruguaya?
Óscar Tabárez dirigió a la selección uruguaya por más de 17 años en total, sumando sus dos ciclos. Su segundo y más extenso periodo duró más de 15 años, desde marzo de 2006 hasta noviembre de 2021.
¿Por qué fue destituido Óscar Tabárez de la selección uruguaya?
Óscar Tabárez fue destituido de la selección uruguaya debido a una serie de malos resultados en las Eliminatorias Sudamericanas para el Mundial de Catar 2022, que incluyeron cuatro derrotas consecutivas y dejaron al equipo fuera de los puestos de clasificación directa. La Asociación Uruguaya de Fútbol tomó la decisión buscando un cambio para intentar revertir la situación.
El legado de Óscar Tabárez es inmenso y complejo, marcado por una profunda conexión con los valores uruguayos y una visión a largo plazo que trascendió los resultados inmediatos. Su figura, la del “Maestro” que se mantuvo en pie a pesar de las adversidades, con la mirada siempre puesta en el futuro y en la formación integral de sus jugadores, lo ha convertido en un verdadero héroe nacional y en un referente para el fútbol mundial.
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