30/04/2018
John Benjamin Toshack, una figura que trasciende lo meramente deportivo, se grabó a fuego en la memoria de los aficionados al fútbol español. No solo fue un entrenador exitoso, sino un personaje con una personalidad arrolladora, un acento inconfundible y una franqueza que rara vez se ve en los banquillos. Su carrera, que abarcó décadas y continentes, culminó con una última aventura en un lugar inesperado, dejando tras de sí un legado de ingenio, polémica y, sobre todo, un fútbol que no dejaba indiferente a nadie.

Nacido en Cardiff hace 70 años, Toshack forjó su carácter en los campos de fútbol ingleses, destacando como delantero centro en el Liverpool. Allí, bajo la tutela del legendario Bill Shankly, absorbió lecciones que moldearían su filosofía como técnico. Shankly, a quien Toshack recordaba como un “gánster americano” en el andén de la estación, le dio la bienvenida con una frase que resumía su visión del fútbol: “Bienvenido a Liverpool hijo. Has salido del colegio y has venido a la iglesia”. Esta anécdota, contada por el propio Toshack, ya anticipaba la mezcla de seriedad y humor que definiría su carrera.
- De Jugador a Entrenador: Los Inicios Peculiares de un Entrenador Nato
- El Legado en España: Real Sociedad y Real Madrid
- El “Sistema Toshack”: Una Innovación Táctica
- El Carácter Inconfundible de Toshack: Más Allá de los Resultados
- El Viaje Global: Aventuras Fuera de España
- La Última Parada: Un Breve Capítulo en Irán
- El Legado Numérico: Estadísticas de una Carrera
- Preguntas Frecuentes sobre John Toshack
De Jugador a Entrenador: Los Inicios Peculiares de un Entrenador Nato
La transición de Toshack al banquillo fue tan singular como su personalidad. A los 18 años ya poseía el título de entrenador, una muestra de su precoz curiosidad por la dirección técnica. La oportunidad de poner en práctica sus ideas llegó en 1978, cuando el Swansea City, un club de la cuarta categoría del fútbol inglés, le ofreció el puesto de jugador-entrenador. Fue una apuesta arriesgada, pero que Toshack aceptó sin dudar, marcando el inicio de una etapa histórica.
Bajo su doble rol, Toshack llevó al Swansea a tres ascensos consecutivos en cuatro años, catapultándolo desde la Cuarta División hasta la Primera División inglesa. En la campaña 1980/1981, el club galés, por primera vez en su historia, alcanzaba la élite del fútbol inglés, terminando en un meritorio sexto puesto. Esta hazaña, lograda con un enfoque innovador y un control total sobre el proyecto, le granjeó una reputación de técnico capaz de obrar milagros y de construir equipos desde cero. En 1983, colgó definitivamente las botas para dedicarse por completo a la dirección técnica, iniciando una nueva fase de su carrera que lo llevaría a horizontes inesperados.
El Legado en España: Real Sociedad y Real Madrid
Tras una breve pero intensa experiencia en el Sporting de Portugal, John Toshack aterrizó en España en 1985 de la mano de la Real Sociedad. El desafío era mayúsculo: llegaba a un club con una idiosincrasia muy marcada, que todavía mantenía una política de cantera exclusiva para jugadores vascos, similar al Athletic Club. Además, asumía el mando de un equipo que venía de una época gloriosa, con dos títulos de Liga consecutivos bajo la dirección de Alberto Ormaetxea, y con la mayoría de sus estrellas bicampeonas aún en el plantel. Un entrenador extranjero, sin hablar el idioma y con la sombra de un éxito casi irrepetible, no lo tenía fácil.
Los inicios fueron complejos. La afición y parte de la prensa no comprendían sus métodos ni su acento. Para colmo, en la primera jornada de Liga de su debut, el legendario portero Luis Arconada sufrió una grave lesión que lo apartaría casi toda la temporada. A pesar de la irregularidad inicial y de polémicas como la de hacer entrenar a su equipo a las 4:30 de la mañana tras una derrota copera, Toshack demostró su habilidad y carácter. Con ingenio, justificó la medida como una lección para los jugadores, recordándoles el esfuerzo de muchos aficionados. Poco a poco, el galés conectó con el club y la afición. En sus cuatro años en Donosti, logró una Copa del Rey (1987), un subcampeonato de Liga y otro de Copa (ambos en 1988), consolidando un equipo que, pese a su humildad, plantaba cara a los grandes.
Su éxito en la Real Sociedad no pasó desapercibido, y en 1989 fichó por el Real Madrid. El desafío era diferente: tomar las riendas de un equipo que había ganado todo en España con la “Quinta del Buitre” bajo Leo Beenhakker, pero que se atascaba en Europa, especialmente con la obsesión por la ansiada “Séptima” Copa de Europa. Toshack llegó con la misión de aportar un plus de dureza y competitividad. Implantó un sistema de tres centrales, inicialmente criticado, pero pronto el equipo enlazó goleadas espectaculares (4-0, 5-0) y acabó ganando la Liga con la cifra récord de 107 goles, una marca que perduraría por años. El propio Ramón Mendoza, presidente del Real Madrid, le comentó en la cena de celebración: “No está mal para un equipo defensivo, 107 goles”, a lo que Toshack, con su habitual sorna, pensó en el escepticismo inicial del dirigente.
Sin embargo, la luna de miel en el Real Madrid fue corta. Tras un mal inicio en la temporada 1990/1991, fue destituido después de solo once partidos. La impaciencia del club blanco, obsesionado con Europa y la inestabilidad en el banquillo que marcaría los años noventa, truncó su primera etapa. Poco después, regresó a la Real Sociedad, donde permaneció hasta 1994, aunque sin replicar los éxitos de su primera etapa. También tuvo un breve paso por el Deportivo de La Coruña en la temporada 1995/1996.
El “Sistema Toshack”: Una Innovación Táctica
El estilo de juego de John Toshack fue una de sus señas de identidad más importantes. Lejos de la imagen de entrenador meramente “británico” que algunos le atribuían por su origen, Toshack fue un auténtico transformador táctico en la Liga española. Su idea inicial al llegar a la Real Sociedad fue implementar sus métodos basados en circuitos físicos y partidos reducidos, buscando trabajar aspectos tácticos. Aunque probó con el clásico 1-4-4-2 británico y ocasionalmente el 1-4-3-3, fue la lesión de Arconada lo que le llevó a una de sus decisiones más audaces.

Sin su portero estrella, Toshack percibió la necesidad de un organizador desde atrás. Recordando su etapa como jugador-entrenador en el Swansea, donde él mismo se situaba como líbero, decidió atrasar a un mediocampista. Escogió a Juan Antonio Larrañaga, un mediocentro equilibrado y con calidad, para que ejerciera de líder entre los centrales Górriz y Gajate. Así, adaptó al equipo a un novedoso 1-3-3-3-1, una formación ofensiva y atrevida para la época, con un guardameta, tres defensas (con líbero y dos centrales), dos carrileros, un mediocentro defensivo, tres mediapuntas (uno central y dos por los lados) y un delantero centro. Aunque se intuía la intensidad defensiva y algo de juego directo británico, su ataque se basaba en la capacidad para el contraataque y en generar ataques elaborados y veloces. Muchos lo comparan con el estilo de Jürgen Klopp, aunque sin la presión tras pérdida tan intensa.
Toshack demostró ser un gran estratega, estudiando meticulosamente a los rivales y seleccionando a los jugadores idóneos para cada enfrentamiento, sin perder su estilo. Además, poseía un ojo clínico para hacer debutar y potenciar a los jóvenes talentos, y una habilidad especial para adaptar y motivar a los veteranos. Nombres como Elduayen, López Rekarte, José Mari Bakero, Txiki Begiristain, Jon Andoni Goikoetxea, Loren, Uría, Fuentes o Mikel Lasa, todos ellos canteranos, crecieron y se consolidaron bajo su dirección. Supo convencer a figuras como Arconada, Górriz, Gajate, Zamora o López Ufarte, bicampeones de Liga, para que volvieran a su mejor nivel bajo su nuevo sistema.
Su contribución no se limitó a la Real Sociedad. Toshack fue uno de los entrenadores que ayudó a introducir nuevos conceptos tácticos y metodologías de entrenamiento en la Liga Española, creando tendencia con su apuesta futbolística y convirtiéndose en uno de los técnicos más valorados. A pesar de su impacto, a menudo se le ha recordado más por sus polémicas que por sus profundos conocimientos tácticos y su visión de juego.
El Carácter Inconfundible de Toshack: Más Allá de los Resultados
Más allá de sus logros deportivos, John Toshack será recordado por su personalidad única y sus inolvidables declaraciones. Su acento galés y su peculiar castellano, que nunca pareció evolucionar del todo, lo hacían inconfundible. No se mordía la lengua y decía en público lo que pensaba, algo que a menudo generaba controversia, especialmente en su segunda etapa en el Real Madrid.
Una de sus frases más célebres, que aún resuena en el imaginario colectivo, fue la de “los once cabrones de siempre”. Tras un mal partido y un empate ante el Salamanca en 1999, Toshack, sin pelos en la lengua, declaró: “Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a siete u ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos cabrones”. Esta frase, que reflejaba su frustración con el rendimiento de su plantilla, se convirtió en un hito en la historia de las ruedas de prensa en España.
Otra de sus perlas, que selló su sentencia en el Real Madrid, llegó tras una derrota en Vallecas en noviembre de 1999: “Es más fácil ver un cerdo volando sobre el Bernabéu a que yo rectifique”. Lorenzo Sanz, el entonces presidente del club, lo despidió tras estas palabras. Estas anécdotas, si bien le valieron la fama de polémico, también demostraban su autenticidad y su negativa a conformarse con lo establecido. Él mismo se describía como “un cabrón simpático”.
El Viaje Global: Aventuras Fuera de España
Después de su segunda y última etapa en el Real Madrid, la carrera de John Toshack lo llevó por diversos destinos, algunos de ellos verdaderamente exóticos. Tras un breve paso por el Saint-Étienne, el Catania y el Real Murcia, en 2004 asumió un rol muy significativo para él: dirigir a la Selección de Gales, su país natal. Durante seis años, lideró al combinado nacional y tuvo el honor de hacer debutar a una de las futuras estrellas del fútbol mundial, Gareth Bale, quien años después también dejaría su huella en el Real Madrid. La relación con Bale, sin embargo, no estuvo exenta de críticas por parte de Toshack, quien en su etapa final le reprocharía públicamente no haber aprendido el idioma español, calificándolo de “insulto para la gente con la que trabajas”.
Tras su etapa con Gales, Toshack continuó su periplo internacional. Dirigió durante un año a la Selección de Macedonia, buscando nuevos desafíos en el fútbol balcánico. En 2013, su destino fue el Khazar Lankaran de Azerbaiyán, sumergiéndose en una liga y una cultura futbolística muy diferentes. Posteriormente, entre 2014 y 2017, asumió el mando del Wydad de Casablanca en Marruecos, donde también dejó su impronta antes de emprender la que sería su última aventura en los banquillos.
La Última Parada: Un Breve Capítulo en Irán
La última experiencia de John Benjamin Toshack como entrenador fue en el Tractor Sazi de Irán. Fue nombrado técnico en junio de 2018, firmando un contrato por tres temporadas, lo que parecía augurar un proyecto a largo plazo en una liga emergente. Sin embargo, esta etapa sería una de las más breves y menos exitosas de su dilatada carrera.

Toshack fue cesado apenas tres meses después de su llegada, en septiembre de 2018. Durante su corta estancia, el equipo sumó dos victorias, cuatro empates y una derrota en siete jornadas de liga. La falta de resultados inmediatos y la impaciencia, un factor recurrente en muchos clubes, llevaron a su destitución. Fue un final discreto para una carrera tan brillante y llena de altibajos, muy lejos de los focos de la Liga española o de las hazañas de sus inicios. Desde entonces, el galés no ha vuelto a dirigir a ningún equipo, dedicándose a analizar la actualidad futbolística en diversos medios de comunicación, ofreciendo siempre su visión aguda y sin filtros, especialmente sobre el Real Madrid y Gareth Bale.
El Legado Numérico: Estadísticas de una Carrera
La trayectoria de John Toshack se mide no solo en títulos y anécdotas, sino también en números, aunque estos a veces no reflejen la magnitud de su impacto. Su paso por el Real Madrid, por ejemplo, se resume en 100 partidos oficiales dirigidos en dos etapas (1989-1991 y 1998-2000), en los que logró una Liga, la del récord de los 107 goles. Sin embargo, su influencia en la Real Sociedad y su capacidad para transformar equipos van más allá de las estadísticas puras.
Para contextualizar su carrera, podemos observar una tabla comparativa de sus principales etapas:
| Equipo | Periodo(s) | Títulos o Logros Destacados | Partidos Dirigidos (aprox.) |
|---|---|---|---|
| Swansea City | 1978-1983 | 3 Ascensos (4ª a 1ª División) | Más de 200 (como jugador-entrenador) |
| Real Sociedad | 1985-1989, 1991-1994, 2000-2002 | 1 Copa del Rey, 2 Subcampeonatos (Liga y Copa) | Más de 300 (en tres etapas) |
| Real Madrid | 1989-1990, 1999 | 1 Liga (107 goles) | 100 |
| Selección de Gales | 2004-2010 | Hizo debutar a Gareth Bale | Más de 50 |
| Tractor Sazi | 2018 | - | 7 |
Su carrera se extendió por más de 40 años, desde su debut como jugador-entrenador hasta su última experiencia en Irán. Fue un técnico que no temía a los desafíos, que se adaptaba a diferentes culturas y que siempre defendía sus convicciones, aunque eso le costara el puesto. Su figura es un claro ejemplo de la pasión por el fútbol llevada al extremo, con un estilo de vida dedicado por completo al banquillo.
Preguntas Frecuentes sobre John Toshack
¿Cuál fue la última aventura de John Toshack como entrenador?
La última aventura de John Toshack como entrenador fue en el Tractor Sazi de Irán. Fue nombrado en junio de 2018, pero fue cesado apenas tres meses después, en septiembre de 2018, tras dirigir solo siete partidos de liga con un balance de dos victorias, cuatro empates y una derrota.
¿Cuál era el estilo de entrenamiento de John Toshack?
El estilo de entrenamiento de John Toshack era innovador para su época, combinando métodos físicos intensos (circuitos, partidos reducidos) con una gran adaptabilidad táctica. Aunque utilizaba formaciones como el 1-4-4-2 o 1-4-3-3, su sistema más distintivo fue el 1-3-3-3-1, con un líbero que iniciaba el juego desde atrás. Era conocido por su capacidad para estudiar a los rivales, potenciar a jóvenes talentos y adaptar a veteranos, promoviendo un fútbol ofensivo, alegre y vistoso, con gran capacidad de contraataque y ataques elaborados.
¿Cuántos partidos dirigió John Toshack en el Real Madrid?
John Toshack dirigió un total de 100 partidos oficiales al Real Madrid en dos etapas distintas. La primera fue durante las temporadas 1989-1990 y parte de la 1990-1991. La segunda fue en la temporada 1998-1999 y parte de la 1999-2000. En su primera etapa ganó la Liga con el récord de 107 goles.
¿Qué frases famosas dejó John Toshack?
Entre sus frases más famosas, destacan: "Los lunes siempre pienso en cambiar a diez jugadores, los martes a siete u ocho, los jueves a cuatro, el viernes a dos, y el sábado ya pienso que tienen que jugar los mismos cabrones" y "Es más fácil ver un cerdo volando sobre el Bernabéu a que yo rectifique". Ambas reflejaban su franqueza y su peculiar sentido del humor, a menudo a costa de su propio puesto.
John Benjamin Toshack, el "cabrón simpático" como él mismo se definía, dejó una huella imborrable en el fútbol, especialmente en España. Fue un entrenador adelantado a su tiempo en muchos aspectos tácticos, un desarrollador de talentos y, sobre todo, un personaje con un magnetismo único. Su última aventura en Irán fue un epílogo silencioso a una carrera ruidosa, llena de victorias, récords y frases que pasaron a la historia. Más allá de los resultados, Toshack será recordado por su autenticidad, su valentía para decir lo que pensaba y su innegable contribución a la evolución del fútbol moderno. Su figura es un recordatorio de que, en el deporte, el carácter y la personalidad son tan importantes como los números en la tabla.
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